La corte real de Marruecos anunció este sábado 29 de junio la muerte de la princesa Lalla Latifa, la madre del rey Mohammed VI y viuda del rey Hassan II, en la ciudad de Rabat, capital del reino del norte africano.
“El portavoz oficial del Palacio Real anuncia, con gran tristeza y profundo dolor, el fallecimiento de Su Alteza Real la Princesa Lalla Latifa, que descanse en paz, el sábado”, dice el comunicado de la corte alauita.
“Lloramos esta dolorosa pérdida y pedimos a Alá Todopoderoso que conceda a la fallecida su infinita misericordia y le conceda su paraíso y prolongue la vida de Su Majestad el rey Mohammed VI, que Alá le preserve y perpetúe su gloria. A Alá pertenecemos y a Él regresaremos”, finaliza el texto.
Tras el anuncio, los canales de televisión y radios marroquíes suspendieron su programación para emitir el Corán, como es habitual en estos casos en los países musulmanes.
Los medios locales destacaron su dedicación a la preservación de “las tradiciones y costumbres de la familia real marroquí” y se refirieron a Lalla Latifa como “un modelo a seguir para las mujeres marroquíes en su adhesión a los valores nacionales y humanitarios y a las directrices de la religión islámica”.
La princesa Lalla Latifa, la discreta madre del rey Mohammed VI de Marruecos
De origen bereber, la madre del rey Mohammed era una figura prácticamente “invisible” para los marroquíes, ya que nunca aparecía en público ni tenía responsabilidades oficiales.
Lalla Latifa Amahzún provenía de la prominente familia Amahzoune, que forma parte de la tribu Zayane. Nacida en 1946, su padre, Hassan Uld Muha u Hamú Zayani, era el bajá de Jenifra, en el interior de Marruecos, y una figura destacada de la resistencia amazigh contra los franceses y lideró la guerra de guerrillas para liberar la región.
La relaciones de la familia Amahzoune con la dinastía alauita son muy estrechas, y a principios del siglo XX su tía, Lalla Rabaha, se había casado con el sultán Moulay Abdelhafid, que gobernó Marruecos entre 1908 y 1912.
Latifa se casó el 9 de noviembre de 1961 con Hassan II, que había ascendido al trono unas semanas antes, en una doble ceremonia en la que Lalla Lamia as Solh, hija del presidente de Líbano, contrajo matrimonio con el hermano del rey, el príncipe Mulay Abdallah.
Antes de casarse con Latifa, Hassan II se había casado el día de su ascenso al trono con Lalla Fatima, de la que no tuvo descendencia. Lalla Latifa tuvo cinco hijos: la princesa Lalla Maryem, el rey Mohammed VI, la princesa Lalla Asma, la princesa Lalla Hasna y el príncipe Mulay Rachid. Desde entonces fue conocida como la “Madre de los Príncipes Reales”.
Desde entonces, Lalla Latifa cumplió lo que se esperaba de la esposa de un rey marroquí: se adhirió estrictamente a los protocolos reales tradicionales de la dinastía alauita, habitó en el harén real y no hizo apariciones públicas con la familia real.
“La princesa Lalla Latifa jugó un papel importante apoyando al rey Hassan II durante su reinado, especialmente en el ámbito de la familia y la mujer. Estaba interesada en preservar las tradiciones y costumbres de la familia real marroquí y era considerada un modelo a seguir para las mujeres marroquíes”, dijo un periódico local.
En una entrevista de 1989 con una emisora francesa, el rey Hassan II habló de su esposa cuando se le preguntó por qué la “Reina” no era conocida públicamente. Él respondió: “Por la sencilla razón de que desde que existe Marruecos nunca ha habido una reina”.
“Todos nuestros matrimonios han sido morganáticos”, explicó, refiriéndose a los matrimonios de sus antepasados. “Creo que todas las dinastías que se han sucedido han hecho una elección muy acertada. En cambio, cuando tengo la oportunidad de presentar a la Madre de los Príncipes y Princesas, que no tiene actividad política (…) la presento normalmente porque creo que está bien educada, está muy presentable, pero no es una reina”.
Después de la muerte del rey Hassan II, en 1999, los medios extranjeros dijeron que Lalla Latifa se casó con Mohamed Mediouri, ex jefe de la seguridad personal y guardaespaldas principal del fallecido monarca.
Desde entonces, la princesa Lalla Latifa residió en Neuilly-sur-Seine, un suburbio de París, antes de regresar a Marruecos y establecerse en Marrakech en 2019.
Mohammed VI ascendió al trono en julio de 1999 tras la muerte de su padre y fue el primer rey monógamo de Marruecos, al casarse con la ingeniera informática Salma Benanni en 2002, después de abolir el harén real.
Lalla Salma fue la primera consorte marroquí en ocupar un cargo como primera dama del reino, aunque nunca recibió el título de reina, conformándose con el de princesa. Es la madre del actual príncipe heredero, Mulay Hassan, y la princesa Lalla Kadiya.
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