Europa

Carlos III ofrecerá US$ 15 millones para restaurar Tatoi, el palacio de sus ancestros en Grecia

Un gran palacio que fue propiedad de la familia del fallecido príncipe Felipe de Inglaterra ha permanecido abandonado durante décadas. Pero una renovación de la casa por valor de £ 12,3 millones, ofrecidos por el hijo de Felipe, el rey Carlos III, podría finalmente devolverle su esplendor original.

Se trata del Palacio Tatoi, ubicado en el monte Parnitha, cerca de Atenas, que fue el hogar de la familia real griega desde la segunda mitad del siglo XIX hasta la abolición de la monarquía en 1973. El rey Jorge I, abuelo del príncipe Felipe, compró la finca de 40.000 hectáreas con fondos privados de Dinamarca en 1872 para que su familia la disfrutara durante el verano.

Rodeado de bosques, ríos y vida silvestre, el asombroso palacio se compone de viviendas para el personal, establos, colmenas y granjas, así como el edificio principal del palacio. En sus terrenos existe el Cementerio Real, donde están los restos de Jorge I y la reina Olga, del príncipe Andrés de Grecia, abuelo de Carlos III, y de una treintena de príncipes y princesas.

El hijo de Andrés y de la princesa británica Alicia de Battenberg, Felipe, nació en 1921 antes de que su familia fuera exiliada cuando él tenía 18 meses. La familia real griega consideraba entonces que Tatoi era más privada que el Palacio Real de Atenas (ahora palacio presidencial) y finalmente la utilizó como su residencia permanente.

En el palacio vivieron cinco generaciones de la familia real griega, de origen danés. Cuando la dinastía se vio obligada a huir del país durante un período de intensa agitación política, en 1967, el palacio fue entregado al Estado, todavía lleno de sus pertenencias. Desde entonces Tatoi permaneció congelado en el tiempo.

Pero una reunión entre el rey Carlos III y el primer ministro griego Kyriakos Mitsotakis el año pasado pareció marcar el comienzo de un nuevo capítulo para Tatoi. Una inversión de casi 15 millones de dólares podría permitirá revivir el palacio y transformarlo en un museo para 2025, como parte de una empresa conjunta entre Gran Bretaña y Grecia.

La prensa británica informó que The Prince’s Trust, la principal fundación del rey Carlos, asesorará al gobierno griego sobre la restauración del complejo y las obras incluirán la conversión de los establos del rey Jorge I en un museo y la renovación de los jardines, que albergan varias tumbas reales.

Tatoi fue el centro de una larga batalla legal sobre sobre la propiedad que finalmente se resolvió en 2002, cuando el Tribunal Europeo de Derechos Humanos decidió que la familia de Constantino II, el último rey griego, debería recibir una compensación de 12 millones de euros, aproximadamente el uno por ciento del valor total de la propiedad.

El Estado pagó con dinero del Fondo Griego para Desastres Naturales, lo que llevó a la antigua familia real a crear una fundación para ayudar a las personas afectadas por desastres naturales en el país. Cuando el Ministerio de Cultura exploró el sitio en 2004, descubrió que se habían llevado nueve contenedores de carga con tesoros que pertenecieron a la realeza exiliada.

En los últimos años, las obras de restauración descubrieron que Tatoi almacenaba miles de objetos olvidados, de diversos valores e importancia, desde botellas de vino y juguetes para niños hasta preciosas antigüedades y obras de arte. Este 2023, se encontró allí la corona del rey Otto, primer rey de Grecia, junto al cetro real.

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