Una encuesta revela el apoyo masivo a la emperatriz femenina en Japón frente a la resistencia del gobierno de la primera ministra.
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Una encuesta revela el apoyo masivo a la emperatriz femenina en Japón frente a la resistencia del gobierno de la primera ministra.
La primera ministra Sanae Takaichi descartó cualquier reforma en las leyes de la familia imperial destinadas a permitir que una mujer ocupe el Trono del Crisantemo.
Apartada de la sucesión y con pocas chances de conservar el protagonismo en la corte imperial, la hija del emperador Naruhito empezará a trabajar en abril.
El debate sobre la sucesión al Trono del Crisantemo continúa en la Era Reiwa. Aunque hoy solo los varones pueden reinar, en el pasado Japón tuvo emperatrices.
El hermano del emperador culminó los rituales “Rikkoshi-no-Rei” con visitas a los “espíritus” de sus ancestros en Mie, Nara, Tokio y Kioto.
El panel de seis miembros escuchará a expertos en varios campos y tiene como objetivo llegar a una conclusión para los próximos meses, momento en el que presentará sus hallazgos a la Dieta.
En declaraciones radiales, Yoshihide Suga manifestó claramente su poco interés en abrir el juego sucesorio a las mujeres de la familia imperial.
La prensa japonesa afirma que el primer ministro se muestra “renuente” a afrontar la situación mientras la familia imperial sigue envejeciendo y reduciéndose en cantidad de miembros.
Desde el inicio e la pandemia, el emperador emérito vive con su esposa, Michiko, en la Residencia Imperial de Takanawa, su hogar temporal.
Dividido entre conservadores y progresistas, el gobierno está considerando crear un nuevo sistema que permita a las mujeres conservar un rango dentro de la Casa Imperial.