Los conservadores japoneses consideran un plan inaudito, mediante el cual la familia imperial podría adoptar hijos para salvar a la familia imperial de la extinción.
Akishino de Japón, tío de la princesa Aiko, se prepara para asumir como heredero
El domingo comienzan los rituales que proclamarán formalmente el nuevo estatus del príncipe -de 54 años-, lo que entierra las esperanzas de que Aiko sea la próxima emperatriz.