Dos tercios de los británicos apoyan que se despoje al príncipe Andrés de sus títulos reales restantes, mientras su reputación sigue afectada por el escándalo de Jeffrey Epstein.
La sonriente aparición del príncipe Andrés con la familia real enfureció a los británicos
Los cronistas de la realeza insisten en que su molesta presencia es una señal de que la familia real está “en crisis”. “¡Qué imagen tan espantosa y vergonzosa!”, exclamó la escritora británica Amanda Platell.