Una encuesta revela el apoyo masivo a la emperatriz femenina en Japón frente a la resistencia del gobierno de la primera ministra.
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Una encuesta revela el apoyo masivo a la emperatriz femenina en Japón frente a la resistencia del gobierno de la primera ministra.
Mientras la hija de los emperadores es aclamada por su estilo de vida austero y cercano, la rama del heredero al trono enfrenta el rechazo social por un nivel de vida percibido como excesivo.
Apartada de la sucesión y con pocas chances de conservar el protagonismo en la corte imperial, la hija del emperador Naruhito empezará a trabajar en abril.
Confinada en el palacio Akasaka con sus padres, la pandemia de covid la obligó a continuar sus estudios de manera virtual. No será emperatriz, pero su presencia podría ser vital en la monarquía.
Dividido entre conservadores y progresistas, el gobierno está considerando crear un nuevo sistema que permita a las mujeres conservar un rango dentro de la Casa Imperial.
El domingo comienzan los rituales que proclamarán formalmente el nuevo estatus del príncipe -de 54 años-, lo que entierra las esperanzas de que Aiko sea la próxima emperatriz.
El futuro de la princesa definitivamente no es ocupar el trono, pero podría ser distinto al de las anteriores princesas.
El problema es un asunto “urgente” que debe abordarse sin demora, dijo el Gobierno, que comenzará a estudiar el tema en abril.