En un acto de gran misericordia, en 1815 el Papa Pío VII abrió las puertas de su palacio en Roma para refugiar a la madre de su antiguo carcelero, Napoleón Bonaparte.
Historias y noticias de la realeza
En un acto de gran misericordia, en 1815 el Papa Pío VII abrió las puertas de su palacio en Roma para refugiar a la madre de su antiguo carcelero, Napoleón Bonaparte.