En la iconografía del siglo XVI, ningún accesorio masculino encapsuló con tanta audacia la intersección entre la política, la herencia y la potencia sexual como la bragueta, transformando una pieza funcional en un símbolo de dominio absoluto.
Historias y noticias de la realeza
En la iconografía del siglo XVI, ningún accesorio masculino encapsuló con tanta audacia la intersección entre la política, la herencia y la potencia sexual como la bragueta, transformando una pieza funcional en un símbolo de dominio absoluto.
“Apenas parecía sensible al resplandor de su felicidad. Enrique se sorprendió por esta prodigiosa indiferencia” (Escrito por el historiador contemporáneo Fontanieu)