“Su dieta no era muy equilibrada”, asegura el patólogo forense francĆ©s Philippe Charlier, que investigó la historia clĆnica del monarca santo.
D.S.
Fue el Ćŗltimo de los reyes cruzados que se creĆa que habĆa muerto de la plaga cuando hizo un Ćŗltimo intento de recuperar la Tierra Santa para el cristianismo. Sin embargo, ahora parece que el rey Luis IX de Francia (1214-1270), mĆ”s conocido como San Luis, murió a causa de un error capital cometido por muchos invasores coloniales: no comer la comida local. Un equipo internacional de investigadores dirigido por el cĆ©lebre patólogo forense francĆ©s Philippe Charlier y los hallazgos completos del estudio se publicaron en el Journal of Stomatology, Oral and Maxilofacial Surgery.
Causada por la falta de vitamina C, la dolorosa y potencialmente mortal enfermedad fue el flagelo de los marineros hasta principios del siglo XIX. Mientras que la comida local en TĆŗnez, donde llegó la Octava Cruzada en 1270, contenĆa muchos vegetales ricos en vitamina C ademĆ”s de los cĆtricos, la dieta de los cruzados y la piedad de Louis parecen haber sido su perdición. “Su dieta no era muy equilibrada”, dijo Charlier, quien tambiĆ©n examinó el corazón de Ricardo Corazón de León y confirmó que una mandĆbula conservada en los archivos de MoscĆŗ provenĆa del jefe de Adolf Hitler.
āLuis IX se sometió a todo tipo de penitencias y ayunos. Tampoco estaba la cruzada tan bien preparada como deberĆa haber sido ā, dijo Charlier. “No se llevaron agua, ni frutas y verduras”. El experto y su equipo utilizaron la datación por carbono para autenticar que una quijada en un relicario en la Catedral de Notre Dame en ParĆs habĆa pertenecido al rey, quien murió cinco semanas despuĆ©s de llegar a Cartago, en lo que hoy es TĆŗnez. Al examinar el hueso, dijo que estaba claro que Luis IX sufrĆa de escorbuto, “que ataca las encĆas y luego el hueso”. āSan Luis no murió a causa de la plaga”, como siempre habĆan pensado los historiadores, agregó Charlier. “El escorbuto es cierto, pero una causa de muerte tambiĆ©n puede ocultar otra”, dijo el paleopatólogo.
Los cronistas de la Ć©poca relataron con detalle minucioso cómo “Luis perdió sus dientes, escupiendo trozos de sus encĆas, lo que es consistente con lo que vemos en su mandĆbula”, dijo. Es posible que una sexta parte del ejĆ©rcito francĆ©s haya fallecido a causa de una enfermedad, incluido el hijo de Luis, Jean Tristan, ya que sitiaron TĆŗnez en el verano de 1270. Un relato contemporĆ”neo del amigo del rey, Jean de Joinville, describe cómo los soldados aullaban como “mujeres en trabajo de parto⦠mientras los barberos (mĆ©dicos) tenĆan que cortar el tejido muerto para permitirles masticar su carne”.
Sin embargo, el rey Luis comĆa pescado, un alimento mĆ”s humilde asociado con la abstinencia en la Edad Media. El nuevo informe cientĆfico explica que el monarca, debilitado por el escorbuto, podrĆa haber sucumbido a otra condición. “La tradición ha conservado una causa de muerte como plaga, pero esto podrĆa estar relacionado con una mala traducción de la antigua palabra ‘pestilencia'”, agregó. “Que murió de la plaga todavĆa estĆ” allĆ en los libros de historia”, dijo Charlier, “y la ciencia moderna estĆ” allĆ para rectificar eso”.
Otras crónicas sostienen que murió de disenterĆa, y los expertos ahora estĆ”n examinando su estómago, que fue cortado y hervido en vino y especias para conservarlo antes de enviarlo de vuelta a Europa. Pero los franceses no fueron los Ćŗnicos que sufrieron durante la cruzada. De Joinville describió a ambos ejĆ©rcitos como diezmados por la enfermedad de las trincheras, una enfermedad transmitida por piojos que tambiĆ©n golpeó a los soldados en las dps Guerras Mundiales, con el rĆo que separa a los franceses y sitiaron “Saracens repleto de cadĆ”veres”.
Nació en Poissy, Francia, el 25 de abril de 1214, a Luis VIII y Blanche de Castilla, Luis IX era un cruzado empedernido, liderando tanto la SĆ©ptima Cruzada como la Octava Cruzada. Sus padres tuvieron tres hijos antes que Ć©l, pero todos murieron. Su padre, Luis VIII, murió el 9 de noviembre de 1226, cuando Luis IX tenĆa solo 12 aƱos. Sucedió al trono bajo la regencia de su madre, antes de asumir el reinado completo en su 21 cumpleaƱos, y para entonces era bien conocido por proteger al clero francĆ©s de los lĆderes seculares y por hacer cumplir estrictamente las leyes contra la blasfemia.
La SĆ©ptima Cruzada tambiĆ©n fue un desastre. DespuĆ©s del Ć©xito inicial despuĆ©s de su desembarco en Egipto en 1249, terminó con su captura y rescate por los gobernantes mamelucos de El Cairo. Si bien los musulmanes pueden tener una opinión diferente, Luis fue considerado como un modelo para los gobernantes cristianos medievales. Era un asceta que atendĆa a los leprosos, alimentaba a los mendigos de su mesa y les lavaba los pies, llevó a ParĆs la Corona de las Espinas y un fragmento de la Cruz en la que se dice que Cristo fue crucificado. De Joinville, que estuvo con Ć©l en TĆŗnez, es tambiĆ©n la fuente de la historia apócrifa del buen rey que impartĆa justicia debajo de un roble.






