Desde que la reina Margarita II de Dinamarca anunció sorprendentemente su abdicación al trono en favor de su hijo, muchos se han preguntado si esta decisión no era un intento desesperado de salvar el matrimonio del nuevo rey, Federico X, su esposa, la reina Mary, que es extremadamente popular entre el público.
La reina Margarita II, de 83 años, había asegurado en repetidas ocasiones que nunca abdicaría, diciendo: “Permaneceré en el trono hasta que me caiga de él”. Pero el 31 de diciembre, en su tradicional mensaje de Nochevieja, la soberana anunció que dejaría el cargo, explicando su decisión por su edad y problemas de salud.

En febrero, la popular monarca fue sometida a una operación quirúrgica en la espalda que la mantuvo alejada de la vida pública hasta abril: “La operación (…) dio lugar a reflexiones sobre el futuro, sobre la cuestión de si era tiempo de transferir las responsabilidades a la siguiente generación”, dijo la reina.
El hijo mayor de la soberana, de 55 años, que tomó el nombre de Federico X tras su proclamación como soberano el 14 de enero, fue recientemente fotografiado por una revista española con la socialité mexicana Genoveva Casanova durante un paseo nocturno por Madrid, en un viaje no oficial que había realizado sin su esposa.
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Para el periodista Kenth G. Madsen, experto de la monarquía danesa, la decisión de Margarita II fue un “control de daños”.
Para asegurar la monarquía en medio de los rumores, a la reina “no le quedó otra opción” que abdicar para “quitar el foco” de la especulación y “al mismo tiempo darle a Mary el estatus de Reina” y quizás evitar “un escándalo de divorcio real”, dijo Madsen.

La abdicación de Margarita II fue un intento de evitar “un escándalo de divorcio real” , dicen expertos
El periodista danés, conocedor de los secretos de la monarquía danesa, afirmó: “Puede ser difícil perdonar una supuesta infidelidad en una relación a menos que el precio por hacer la vista gorda sea suficientemente alto”.
Y agregó: “En el contexto de la revelación de la visita de Federico a Madrid y la documentación del encuentro con Genoveva Casanova, es razonable creer que la reina Margarita encontró tiempo para tirar un salvavidas, antes de que la relación entre la pareja del Príncipe Heredero se resquebrajara por completo debido a al escándalo”.
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“En realidad, la reina no tenía otra opción”, aseguró Madsen. “En un movimiento estratégico, el monarca logró quitar el foco de los rumores de la aventura y, al mismo tiempo, darle a Mary el raro estatus de reina”.
“Un escándalo de divorcio real de esa magnitud podría arruinar para siempre a la casa real más fuerte”, dijo. “El riesgo de que la popularidad y la reputación que la reina ha construido durante sus 52 años como monarca pueda destruirse para siempre si no hubiera controlado los daños al respecto”.

El biógrafo real británico Phil Dampier coincide con Madsen: “Creo que a Margarita le pudo haber preocupado que su matrimonio estuviera en problemas y por lo tanto tenía que actuar”.
“La reina siempre pensó que Mary era un activo fantástico para la familia real y si hubiera pensado que podría irse, habría sido un desastre. Ahora espera que Federico y Mary solucionen cualquier diferencia y trabajen juntos como los nuevos rey y reina”.
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“No puedo dejar de pensar que tiene algo que ver con los recientes rumores acerca de que el príncipe Federico pasó una noche con una socialité mexicana”, dijo Dampier.
Richard Fitzwilliams, otro amplio conocedor de la realeza europea, dijo que la reina Margarita II es “una operadora astuta” después de que las fotos de Federico y Casanova fueran “extremadamente perjudiciales para la familia real”.

“Ha lanzado deliberadamente una bomba, que bien puede ser extremadamente beneficiosa para la institución que ella, nacida apenas una semana después de la invasión nazi de Dinamarca, ha hecho tanto por preservar y que goza de un apoyo popular tan asombroso en este país igualitario”, dijo.
El príncipe Federico conoció a Mary Donaldson, nacida en Hobart (Australia) en un bar de Sydney en 2000. El entonces heredero al trono dijo al diario “Kristeligt Dagblad” que conocer a Mary fue “no sólo una oleada de amor, sino también la sensación de haber conocido a mi alma gemela”.
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Se casaron en mayo de 2004, y Mary causó sensación en Dinamarca desde el principio, impresionando a los daneses con su capacidad para aprender el idioma danés rápidamente. También se ganó inmediatamente a su suegra: “Tengo que decir que la primera vez que (Federico) me permitió conocerla, esperaba que durara”, recordó la reina Margarita en una entrevista de 2015.
Gracias a la supuesta cercanía de Mary con su suegra y a su aceptación de consejos y orientación, según Kenth G. Madsen, la nueva reina “desempeñará un papel muy destacado” y “no será una reina invisible”.

Una encuesta publicada por la televisión danesa TV2 en diciembre declaró a Mary la tercera miembro de la realeza más popular de Dinamarca, detrás de la inmensamente popular reina y Federico.
“Durante los casi 20 años que forma parte de la familia real, la princesa heredera ha ampliado y perfeccionado su papel como portavoz y responsable de relaciones públicas de la familia real, de Dinamarca y de las causas que ha elegido”, escribió recientemente el periódico Berlingske.



