El presidente francés, Emmanuel Macron, organizará el próximo 20 de septiembre una cena en la majestuosa Galería de los Espejos del Palacio de Versalles en honor del rey británico Carlos III, con motivo de su primera visita de Estado al país.
Carlos III y su esposa, la reina Camila, visitarán Francia del 20 al 22 de septiembre, una visita que estaba prevista inicialmente en marzo, pero que las manifestaciones contra una impopular reforma de las pensiones de Macron obligó a retrasar.
Altos políticos, incluido Macron, habían recibido amenazas que evocaban la guillotina utilizada para ejecutar a Luis XVI y María Antonieta, el último rey y reina legítimos de Francia.
Las palabras “Muerte al Rey” incluso aparecieron en un graffiti rojo brillante en la Place de la Concorde, la plaza central de París donde Luis XVI y su esposa fueron ejecutados. Otro mensaje garabateado decía: “Carlos III, ¿conoces la guillotina?”
Emmanuel Macron recuperó Versalles como carta de visita diplomática
La cena de Estado ofrecida a Carlos III fue programada en el Palacio de Versalles como una forma de “guiño a la reina Isabel II“, fallecida hace un año y quien visitó en varias ocasiones a este símbolo de la desparecida monarquía francesa. Carlos III es “sensible a la idea de poder seguir los pasos de su madre”, dijo el gobierno francés.
Isabel II y sus esposo, el príncipe Felipe, almorzaron en la galería de los Espejos, a invitación del entonces presidente René Coty, durante su primera visita de Estado a Francia en 1957. La soberana volvió a Versalles en 1972.
El presidente Macron recuperó Versalles como una carta de visita diplomática, muy usada por el general Charles de Gaulle, y recibió en este palacio a su par ruso, Vladimir Putin, en mayo de 2017, e incluso una cumbre europea en marzo de 2022, entre otros.
Versalles, al oeste de París, es donde vivieron Luis XVI y María Antonieta, los últimos reyes de Francia, antes de ser guillotinados en el apogeo de la Revolución de 1789. l palacio, que fue construido por el Rey Sol, Luis XIV, todavía representa la fabulosa riqueza y los privilegios de la realeza francesa prerrevolucionaria.
A Charles de Gaulle no le gustaba el Elíseo, al que comparaba con un “hotel cocotte”, por lo que renovó el Gran Trianón para albergar a los presidentes franceses y otra para sus homólogos extranjeros.
Los siguientes mandatarios franceses utilizaron varias veces Versalles para impresionar a los estadistas extranjeros. Valéry Giscard-d’Estaing, por ejemplo, recibió al shah de Irán en 1974 y al presidente estadounidense Jimmy Carter en 1978.
La cena en la barroca Galería de los Espejos, destinada en sus inicios a mostrar el poder del monarca absoluto Luis XIV, contará con entre 150 y 180 invitados cuidadosamente seleccionados. Además, habrá una muy fuerte protección militar y policial del entorno.
El banquete original, planificado para marzo pasado, iba a estar a cargo de dos chefs distinguidos con estrellas, los franceses Michelin Anne-Sophie Pic y Yannick Alléno, que empezarían el festín con espárragos verdes.
El plato principal sería pollo de Bresse con trufas, seguido de quesos, entre ellos “un Comté de treinta meses, que nos dijeron que es el favorito del Rey“, dijo una fuente de la organización. Iba acompañado de “gelatina de agua de ruibarbo” preparada por “maestros queseros”.
El Comté es un queso francés clásico elaborado con leche de vaca no pasteurizada en la región de Franche-Comté, en el este de Francia. Se envejece en bodegas durante al menos 4 meses y tiene una AOP (la marca francesa de estatus protegido) desde 1952.
El postre, una tarta tatin con caramelo y frutos secos, iba a ser elaborado por el pastelero Pierre Hermé, mientras el vino, incluido el clarete para acompañar el queso, procedería de la bodega del Palacio del Eliseo, donde las botellas habituales cuestan cientos de euros.
Si bien la familia real británica hace mucho que cedió el poder político a los líderes electos del país, siguen siendo los embajadores preeminentes del Reino Unido mientras los presidentes y primeros ministros compiten por disfrutar del glamour y la pompa que los sigue a dondequiera que vayan.
Este papel fue personificado por la reina Isabel II , quien realizó 121 visitas de estado durante su reinado de 70 años, lo que llevó al historiador real Robert Hardman a llamarla “Reina del mundo”. Carlos ascendió al trono después de la muerte de su madre en septiembre pasado.
LA VISITA DE CARLOS III A FRANCIA. El presidente de Francia y el rey británico, junto a sus esposas, participarán de una ceremonia ante la llama del soldado desconocido, bajo el Arco del Triunfo. A continuación, las dos parejas descenderán la turística y reputada avenida de los Campos Elíseos, antes de un encuentro entre los dos jefes de Estado sobre la biodiversidad, el clima, la inteligencia artificial, Ucrania y el Sahel. En la agenda de la visita también figura que Macron y Carlos III visiten el jueves las obras de restauración de la catedral de Notre Dame.
Monarquias.com



