El rey Carlos III encabezó este 12 de noviembre dos minutos de silencio en Gran Bretaña para honrar a sus muertos en la guerra en su servicio conmemorativo al que se ausentó el anciano duque de Kent, miembro clave de la familia real británica.
El duque de Kent, de 88 años, nieto del rey Jorge V y primo hermano de la fallecida reina Isabel II, se quedó “a regañadientes” en casa debido a “problemas episódicos de movilidad” y se ausentó del primer servicio conmemorativo del reinado de Carlos III.
Nacido en 1935 como el príncipe Eduardo, el duque tampoco pudo estar en el servicio religioso dominical al que asiste semanalmente y se vio obligado a retirarse antes del Festival of Remembrance celebrado el sábado en el Royal Albert Hall de Londres.

El duque estuvo representado en la solemne ceremonia en memoria de los héroes de guerra caídos ante el Cetonafio de Londres por su escudero, el capitán George Hopkins, de la Guardia Escocesa, quien colocó una corona de flores en su nombre en el monumento.
El duque de Kent es el miembro más longevo de la Casa de Windsor y tiene detrás de sí una larga carrera de servicio a la monarquía que aún no concluye. Su papel es valorado por el rey Carlos III, que incluyó al duque en sus retratos oficiales de la coronación como uno de los príncipes “trabajadores”.
A lo largo de sus 70 años de trabajo en representación de Isabel II, el duque estuvo involucrado en 140 organizaciones benéficas, organizaciones y organismos profesionales diferentes. Además, representó a la reina en numerosos viajes al extranjero y desempeñó su cargo como vicepresidente de la Junta de Comercio Exterior y luego de British Trade International de 1976 a 2001.

La cercanía del duque y su prima quedó ejemplificada en junio de 2021, cuando intervino como su acompañante en el desfile militar Trooping the Colour, tras la muerte del príncipe Felipe. Al año siguiente, apareció junto a la reina durante las celebraciones de su Jubileo de Platino.
El Domingo del Recuerdo es una conmemoración anual que se lleva a cabo el domingo más cercano al Día del Armisticio, el 11 de noviembre, el aniversario del fin de la Primera Guerra Mundial, para recordar a los hombres y mujeres en servicio que murieron en el cumplimiento del deber desde la Primera Guerra Mundial.
La reina Isabel II, que murió en septiembre del año pasado, consideró el Domingo del Recuerdo como uno de los compromisos más significativos e importantes del calendario real. La monarca con el reinado más largo de la nación, que vivió la Segunda Guerra Mundial cuando era adolescente y fue jefa de las fuerzas armadas, sólo faltó a siete servicios del Cenotafio durante su reinado.

Casi 10.000 veteranos marcharon frente al monumento Cenotafio en el centro de Londres, mientras miles más del público se reunieron en el homenaje, del que también participaron el primer ministro Rishi Sunak, todos sus antecesores vivos y el líder laborista de la oposición Keir Starmer
El rey, de 74 años, depositó al pie del Cenotafio una corona de flores con la leyenda “En recuerdo eterno”. El príncipe Guillermo, heredero al trono, también colocó una corona de amapolas con el mensaje “En memoria de todos aquellos que sacrificaron tanto”.
El príncipe Eduardo y la princesa Ana, hermanos del rey Carlos, también depositaron coronas de flores, mientras Sophie, duquesa de Edimburgo, y el duque y la duquesa de Gloucester observaron desde otro balcón del Ministerio de Asuntos Exteriores.
El escudero del rey, el Teniente Coronel Jonathan Thompson, y el escudero del príncipe Guillermo, el Teniente Comandante Rob Dixon, colocaron coronas de flores en nombre de la reina Camilla y la princesa de Gales, respectivamente.
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