El primogénito de la futura reina consorte de Noruega compareció ante los tribunales tras las denuncias presentadas por sus ex parejas, quienes aportaron audios, mensajes y evidencia de agresiones físicas.
El proceso judicial contra Marius Borg Høiby comenzó tras su detención el 4 de agosto de 2024 en un departamento del barrio de Frogner, en Oslo, luego de agredir físicamente a una mujer. La policía noruega confirmó que el joven de 27 años atacó a la víctima en un contexto de intimidad, lo que derivó en cargos por lesiones corporales y daños materiales.
Las actuaciones de la Fiscalía de Oslo, basadas en el informe oficial de la policía nacional, sostuvieron que Borg Høiby se encontraba bajo los efectos del alcohol y la cocaína al momento del incidente. El hijo de la princesa Mette-Marit admitió los hechos días después a través de un comunicado enviado a la cadena pública NRK, donde asumió la autoría de los golpes.
“Cometí lesiones corporales y destruí objetos en un departamento bajo la influencia del alcohol y la cocaína tras una discusión. Tengo varios trastornos mentales que me causaron desafíos a lo largo de mi vida”, declaró el acusado mediante su abogado Øyvind Bratlien. Esta confesión pública no detuvo el avance de la causa penal.
La investigación sumó los testimonios de dos ex parejas previas, Julianne Snekkestad y Nora Haukland, quienes denunciaron sistemáticos episodios de violencia física y psicológica durante sus relaciones. Ambas mujeres aportaron material fotográfico de hematomas y capturas de pantalla con amenazas directas enviadas por el joven.
Snekkestad relató ante los magistrados que el acusado la golpeó en la cara y que la convivencia estuvo marcada por el control absoluto de sus movimientos. La modelo noruega utilizó sus redes sociales y luego ratificó en sede judicial que “esto ya ocurrió antes” y que decidió hablar para proteger a otras posibles víctimas.
Haukland, por su parte, describió un patrón de comportamiento violento que incluía patadas y destrozos de mobiliario en la residencia real de Skaugum. La joven entregó grabaciones de audio donde se escuchaba a Borg Høiby proferir insultos de carácter misógino y amenazas de muerte explícitas si ella intentaba abandonarlo.
¿Cuáles fueron las pruebas de violencia en Skaugum?
La policía realizó allanamientos en la vivienda de Borg Høiby, ubicada en los terrenos de la residencia oficial de los príncipes herederos Haakon y Mette-Marit. Durante el operativo, los agentes incautaron teléfonos móviles y computadoras que contenían evidencia de transacciones de estupefacientes y comunicaciones con figuras del crimen organizado.
El pliego de cargos incluyó una amenaza de muerte telefónica dirigida a un hombre, cuya identidad se mantuvo bajo reserva, donde el acusado afirmó que lo mataría si no cumplía con sus exigencias. Este audio fue peritado por los técnicos de la policía criminal (Kripos) y resultó fundamental para la acusación de amenazas.
La fiscalía noruega imputó a Borg Høiby por la violación de órdenes de alejamiento que fueron dictadas tras las primeras denuncias. El joven contactó a las víctimas desde números ocultos, lo que provocó una segunda detención en una cabaña de montaña en septiembre de 2024 por riesgo de reiteración delictiva.
“La presión sobre las víctimas fue constante. El acusado no respetó las restricciones impuestas por el tribunal y buscó intimidar a los testigos principales para que retiraran las querellas”, leyó el fiscal encargado del caso durante la audiencia de prisión preventiva en la Corte de Distrito de Oslo.
¿Qué impacto tuvieron los audios y videos en el juicio contra Borg Høiby?
Los peritos presentaron videos grabados por vecinos de la zona de Frogner donde se veía al joven abandonar el edificio en un estado de alta alteración tras el ataque inicial. En el interior de la vivienda, la policía encontró un cuchillo clavado en la pared de un dormitorio, junto a restos de cristales rotos.
La defensa intentó desviar la responsabilidad hacia los problemas de salud mental y adicciones del joven, alegando que buscaba tratamiento en una clínica de rehabilitación en el extranjero. Sin embargo, el tribunal denegó permisos de salida del país ante la gravedad de las imputaciones por violencia doméstica reiterada.
El caso escaló a nivel diplomático cuando se supo que Mette-Marit de Noruega contactó a la víctima principal antes de que esta prestara declaración oficial. La prensa noruega, encabezada por el diario Se og Hør, reportó que la princesa intentó mediar para evitar que el escándalo dañara la imagen de la monarquía.
“Quiero que se me haga responsable de lo que hice y le explicaré la verdad a la policía. Para mí, lo más importante es pedirle perdón a mi novia”, expresó el joven en su primera declaración, aunque luego se negó a responder preguntas sobre las denuncias de sus ex parejas.
El historial delictivo del hijo mayor de la princesa sumó un cargo por el robo de un scooter y la conducción sin licencia habilitante. Estos hechos menores se acumularon en el expediente principal para demostrar un patrón de conducta fuera de la ley de manera persistente durante los últimos años.
Las autoridades también investigaron la relación de Borg Høiby con individuos vinculados al narcotráfico en Oslo. Fotografías del joven en fiestas privadas junto a criminales convictos fueron filtradas a la revista Aftenposten, lo que obligó a la Casa Real a emitir un escueto comunicado de distanciamiento.
El juicio determinó que las agresiones no fueron hechos aislados, sino parte de un ciclo de abuso que las víctimas documentaron durante meses. Los informes médicos forenses confirmaron que las lesiones sufridas por la mujer atacada en agosto guardaban relación directa con la mecánica de golpes descripta por los testigos.
Finalmente, la fiscalía solicitó penas de prisión efectiva basándose en la reincidencia y la multiplicidad de víctimas. El proceso dejó en evidencia las fallas en los sistemas de seguridad de la familia real, dado que los incidentes de violencia ocurrieron, en varios casos, dentro de propiedades oficiales del Estado noruego
¿De qué se acusa a Marius Borg Høiby?
Marius Borg Høiby, hijo de la princesa Mette-Marit de Noruega, enfrenta múltiples cargos penales que incluyen:
- Violencia de género y lesiones: Agresiones físicas documentadas contra tres ex parejas (una joven de 20 años, Julianne Snekkestad y Nora Haukland).
- Amenazas de muerte: Grabaciones de audio donde amenaza con matar a un hombre y a sus ex parejas.
- Daños materiales: Destrozos en un departamento en Oslo y en la residencia real de Skaugum.
- Consumo y posesión de drogas: El acusado admitió el uso de cocaína y alcohol al momento de los ataques.
- Violación de órdenes judiciales: Rompimiento reiterado de las órdenes de alejamiento impuestas por la justicia noruega.










