La exemperatriz de Irán, Farah Pahlavi, declaró desde su exilio en París que las potencias extranjeras priorizan sus propios intereses mientras que los ciudadanos iraníes deben ser los únicos dueños de su destino político.
La mujer que acompañó a Mohammad Reza Pahlavi hasta la revolución de 1979 aseguró que la comunidad internacional tiene la obligación de respaldar los derechos fundamentales y la dignidad de los habitantes del país.
“El futuro de Irán no debe decidirse fuera de sus fronteras. Las potencias extranjeras tienen sus intereses, el pueblo iraní tiene su destino”, sentenció la antigua monarca en una entrevista realizada en la capital francesa.
El pronunciamiento ocurrió tres días después del comienzo de la ofensiva militar conjunta entre Israel y Estados Unidos contra objetivos en territorio iraní, en un contexto de máxima tensión regional.
Para Farah Diba, la reciente muerte del líder supremo Alí Jamenei representó un momento de alcance histórico tras décadas de un régimen que privó a la población de sus libertades básicas y prosperidad.
La referente del exilio advirtió que el fallecimiento de la máxima autoridad religiosa no garantizó el colapso del sistema teocrático, ya que las estructuras de poder del régimen de los mulás todavía persistieron.
“La muerte de un hombre, por muy importante que sea en la arquitectura del poder, no implica automáticamente el fin del sistema”, explicó la viuda del sah respecto a la sucesión en Teherán.
Pahlavi remarcó que el cambio real solo puede surgir de la voluntad mayoritaria del pueblo iraní y no de imposiciones externas derivadas de la actual incursión bélica en la zona de conflicto.
La transición hacia un Estado de derecho en Irán debe ser, según su visión, un proceso pacífico y soberano que actualmente lidera y prepara su hijo, Reza Pahlavi, desde el exterior del país.
“Lo que será decisivo es la capacidad del pueblo iraní para unirse en torno a una transición pacífica, ordenada y soberana”, añadió la mujer que reside en Francia desde su expulsión hace 47 años.
¿Qué rol cumple la familia Pahlavi tras la muerte de Jamenei?
La figura de Reza Pahlavi, hijo del último sah, cobró relevancia como articulador de una posible alternativa política ante el vacío de poder generado por la desaparición física de la máxima autoridad iraní.
La viuda del monarca insistió en que el apoyo global debe dirigirse al derecho de los ciudadanos a elegir a sus propios dirigentes en lugar de responder a estrategias de control territorial de las potencias.
La ofensiva israelí-estadounidense aceleró los tiempos políticos en una región donde la arquitectura del régimen islámico enfrentó su mayor desafío de supervivencia desde la llegada de Ruholá Jomeini.
Pahlavi enfatizó que la unidad interna resultó el factor determinante para evitar que la caída de la cúpula clerical derive en una fragmentación del Estado o en una ocupación extranjera prolongada.


