Qué pensaban Isabel II y el príncipe Felipe sobre Meghan Markle, revelado en un nuevo libro de la realeza

El fallecido príncipe Felipe de Inglaterra creía que Meghan Markle, la actriz estadounidense que se casó con el príncipe Harry, era tan parecida a Wallis Simpson, la socialité que se casó con el rey Eduardo VIII, que la apodó “DoW”, la abreviatura de “Duquesa de Windsor”.

“En cuanto al príncipe Felipe, nunca pareció cambiar de opinión sobre Meghan. Desde el momento en que detectó su aparente parecido con Wallis, se refirió a ella como DoW”, escribió la experta de la realeza Ingrid Seward en su nuevo libro “My Mother and I”.

La autora afirma que desde su primer encuentro en el Palacio de Buckingham la reina Isabel II “aprobó a Meghan Markle” como prometida de su nieto Harry. “No sólo le agradaba, sino que tenía grandes esperanzas en lo que la actriz estadounidense podría lograr con Harry para la juventud de la Commonwealth”, dijo.

Meghan Markle y la reina Isabel II
Meghan Markle y la reina Isabel II

El príncipe Felipe decía que Meghan era muy parecida a Wallis Simpson, la mujer por la que Eduardo VIII abdicó al trono

Según Seward, el duque de Edimburgo, fallecido en abril de 2021 a los 99 años, era “uno de los pocos que se resistió a sucumbir a la ofensiva de encanto” de la actriz. “Mientras la reina seguía defendiendo el nuevo amor de Harry, él advirtió a su esposa que tuviera cuidado. Le dijo que era extraño lo mucho que Meghan le recordaba a la duquesa de Windsor”.

Wallis Warfield era una mujer de Baltimore que escaló audazmente en la alta sociedad de EEUU y Europa, casándose dos veces con dos millonarios. En 1932 conoció al entonces príncipe Eduardo, heredero del trono británico, que quedó realmente impactado con su dominante personalidad.

Lea también: Los duques de Sussex planean una nueva película y una serie para salvar su millonario acuerdo con Netflix

En 1936, al morir el rey Jorge V, Eduardo se convirtió en el nuevo rey y anunció, ante la oposición del gobierno, el parlamento y la iglesia, que se casaría con Wallis, dos veces divorciada. Para evitar una crisis aún más grande, Eduardo VIII abdicó y pasó el resto de su vida en Francia con el título de duque de Windsor.

La duquesa de Windsor, sospechada de tener peligrosos vínculos con el nazismo, nunca fue recibida en la corte ni aceptada como parte de la familia real. Su cuñado, el rey Jorge VI, y la reina Isabel II, le negaron el estatus de Alteza Real, acusándola de haber conducido a la monarquía al escándalo, el escarnio público y una crisis constitucional.

Boda del príncipe Harry y Meghan Markle.
El príncipe Harry, el hijo menor del rey Carlos III, se casó con la exactriz de televisión estadounidense Meghan en 2018, y recibieron un baño de cobertura positiva en los medios que parecía que ayudaría a traer la monarquía tradicional al siglo XXI.

“Como alguien que había vivido este período tumultuoso de la historia real y se había visto directamente afectada por él, la reina Isabel II era perfectamente consciente de lo que Felipe quería decir cuando establecía paralelismos entre Meghan y Wallis”, dijo Seward. 

La reina Isabel II nunca expresó su verdadera opinión sobre Meghan, excepto a su prima y confidente Lady Elizabeth Anson. “Ella me dijo que la reina sólo le había hecho un comentario sobre la boda de Meghan y Harry, y fue que el vestido de novia de Givenchy de la novia era ‘demasiado blanco’”, dijo la autora.

Lea también: La ONG del príncipe Harry en África es acusada de violencia sexual contra las poblaciones locales

En opinión de Isabel II, “no era apropiado” que una mujer divorciada que se volvía a casar por la iglesia tuviera “un aspecto tan ostentosamente virginal”. Agregó que la reina “tampoco se sintió cómoda con la decisión del príncipe de Gales de sustituir al padre de Meghan, Thomas Markle, y acompañarla hasta el altar”.

Respecto de su nieto Harry, quien en 2020 abandonó sus obligaciones como miembro oficial de la monarquía y se fue a vivir con su esposa a EEUU, Isabel II “estaba consternada por su actitud prepotente… tanto antes como después de la boda”, según dijo Lady Anson. Agregó que la relación quedó “bastante dañada por todo esto”. 

Harry y Meghan, duques de Sussex
El príncipe Enrique, hijo menor del rey Carlos III, y su esposa Meghan, decidieron salir de la familia real en 2020 e instalarse en Estados Unidos.

La confidente de Isabel II dijo que la reina “nunca entendió realmente” la decisión de los duques de dejar la vida en la realeza para llevar a cabo actividades privadas. Más tarde se sintió “molesta” cuando los duques de Sussex acusaron a la familia de racismo en la infame entrevista televisiva con Oprah Winfrey.

“Por mucho que amaba a Harry, y lo amaba, no podía tolerar la forma en que él hablaba sobre la institución de la monarquía que ella había preservado durante 70 años”, afirmó Seward. “En ese momento, la reina decidió que ya no tenía sentido preocuparse por Harry ya que él no iba a prestar atención a nadie más que a su esposa”. 

“Probablemente nunca se sepa si alguna vez llegó a ver a Meghan como una Wallis Simpson del siglo XXI. Sin embargo, puede que se le haya pasado por la cabeza que Felipe no estaba tan equivocado”, finalizó la autora.

Lea también: Los príncipes Harry y Andrés no podrán sustituir al rey Carlos III en caso de incapacidad