Carlos III, que se convirtió en rey tras la muerte de Isabel II, el 8 de septiembre de 2022, ha gozado en general de buena salud, salvo lesiones en los deportes que practica, como polo y esquí. Este 5 de febrero el monarca anunció que le fue detectado un cáncer después de la cirugía de próstata a la que fue sometido.
La transparencia con los detalles de salud del rey supone una clara ruptura con el pasado. La causa anunciada de la muerte de Isabel II en septiembre de 2022, con 96 años, fue la vejez, aunque un biógrafo real había afirmado que tenía cáncer de médula ósea.
Al padre de Isabel II, el rey Jorge VI, gran fumador, le extirparon un pulmón en septiembre de 1951, sin que se hiciera público. El monarca nunca se recuperó, murió en febrero de 1952 y con el tiempo se reveló que tenía cáncer de pulmón.
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Carlos III, de 75 años, ha sido durante mucho tiempo un firme partidario de las prácticas homeopáticas y en su primer discurso como presidente de la Asociación Médica Británica dijo a la multitud de médicos reunidos que la medicina moderna era “como la célebre Torre de Pisa, ligeramente desequilibrada”.
“Es aterrador cuán dependientes de las drogas nos estamos volviendo todos y qué fácil es para los médicos prescribirlos como panacea universal para nuestros males”, dijo en un discurso impulsó nuevas investigaciones sobre la homeopatía y condujo a un aumento de las ventas de productos de medicina alternativa, según “The Times”.

En la década de 1990, el entonces Príncipe de Gales creó la Fundación para la Medicina Integrada, una organización benéfica creada para promover la aceptación y la comprensión de la medicina alternativa y para asesorar sobre “la regulación de masajes, aromaterapia, reflexología y otras terapias complementarias”.
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En 2019, Carlos se convirtió en patrocinador de la Facultad de Homeopatía, una organización global que promueve la práctica y fue criticado por contradecir la opinión del Servicio Nacional de Salud del Reino Unido, que dijo que la homeopatía no debería recomendarse al público debido a la falta de evidencia de la efectividad de la terapia.

Finalmente a finales de 2023 Carlos III nombró al Dr. Michael Dixon, que ha defendido la curación por la fe y la herboristería en su trabajo como médico de cabecera, como jefe de la casa médica real.
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Dixo, que ha sido descrito como preocupante e inapropiado por académicos y activistas, invitó una vez a un curandero cristiano a su consulta para tratar a pacientes con enfermedades crónicas y experimentó prescribiendo un arbusto africano llamado garra del diablo para el dolor de hombro, así como hierba de cabra en celo para la impotencia.
Sus deberes como jefe de la casa médica real incluyen tener la responsabilidad general de la salud del rey y de la familia real en general, e incluso representarlos en las conversaciones con el gobierno.
Historia clínica del rey: a continuación, algunos de los problemas de salud que Carlos III ha experimentado a lo largo de los años

1981: daños en la laringe durante un partido de polo
En 1981, una pelota de polo perdida, presumiblemente golpeada por un oponente durante un partido, voló directamente a la garganta del príncipe Carlos, un incidente que lo dejó sin aliento y agarrándose la laringe.
Aunque no sufrió daños permanentes, el príncipe de Gales perdió la voz durante diez días, dejándolo inusualmente mudo.
1990: rotura del codo derecho
Carlos sufrió una “desagradable rotura por encima del codo derecho” tras caerse de su caballo durante un partido de polo en 1990. Pasó tres noches en el hospital, pero calificó su lesión como una “tontería”.
La herida no logró sanar adecuadamente y después de tres meses de dolor (y de una advertencia de que, si no se trataba, podría dejarlo lisiado) se sometió a una operación para curarla.
Le quitaron hueso de la cadera, lo colocaron alrededor de la fractura y le aseguraron una placa de metal con tornillos. Le dieron el alta del hospital una semana después y volvió al campo al año.

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1998: rotura de costilla durante una cabalgata
En enero de 1998, estaba cabalgando cuando se cayó del caballo y se rompió una costilla.
A pesar de su malestar, Carlos insistió en hacer una caminata por el Himalaya unas semanas más tarde, como parte de una visita oficial a Nepal y Bután.
1998: cirugía en la rodilla derecha
En 1998, el príncipe Carlos necesitó una cirugía láser para reparar el cartílago dañado de su rodilla derecha.
Se sometió a la misma cirugía en la rodilla izquierda varios años antes, resultado de décadas de caminar, esquiar, jugar polo y, en general, negarse a quedarse quieto.
La operación lo dejó caminando con un bastón, pero dos días después, en contra del consejo de sus asistentes, la abandonó y reanudó el trabajo con un día completo de compromisos reales.
2001: una grave caída de un caballo
En agosto de 2001, Carlos fue arrojado de un caballo durante un partido de polo benéfico. La caída de cabeza lo dejó inconsciente y estuvo en peligro de tragarse la lengua hasta que un paramédico saltó al campo.
Carlos, entonces de 52 años, fue llevado en camilla y algunos miembros de la multitud horrorizada admitieron más tarde que pensaban que estaba muerto. Afortunadamente, solo estaba lastimado y no se rompió ningún hueso.
2001: córnea rayada
En noviembre de 2001, Carlos se presentó a sus deberes reales luciendo un alarmante vendaje sobre su ojo izquierdo. Se informó que se lastimó un ojo mientras cortaba una rama de un árbol en Highgrove, su propiedad campestre.
El polvo que ingresó en su ojo le rasgó la córnea y afectó temporalmente su visión. Después del tratamiento de un médico local, lo trasladaron a un especialista y le recetaron un día de descanso.
2003: operación de hernia
A los 55 años, Carlos fue operado de una hernia en marzo de 2003, que supuestamente fue causada por una lesión en el jardín al trabajar en los terrenos de Highgrove.
La afección, causada por un asa del intestino que sobresalía a través de un músculo abdominal, dejó a Carlos con un dolor considerable y la operación posterior significó que tuvo que cancelar sus vacaciones anuales de esquí en Klosters, Suiza.
2008: cirugía en la cara por un tumor no canceroso
Carlos se sometió a la extirpación de un tumor no canceroso de la cara mediante un procedimiento menor en 2008, cuando tenía 60 años.
El palacio no quiso dar detalles de lo que describieron como un “procedimiento quirúrgico menor”, y se limitó a afirmar que se trataba de “un asunto rutinario”.
Otros miembros de la familia real también tienen antecedentes de haber recibido tratamiento para crecimientos en la cara.
El padre de Carlos, el príncipe Felipe, se sometió a un procedimiento menor en 1996 para borrar un pequeño crecimiento benigno en su nariz. En enero de 2003, los cirujanos también extirparon a la reina unos crecimientos menores (no cancerosos) de su rostro.
2022: la inflamación de dedos llamó la atención en su ascenso al trono
Los llamados “dedos de salchicha” de Carlos llamaron mucho la atención de los observadores reales a lo largo de los años y sobre el que el propio rey ha bromeado en público.
Un médico explicó cuál puede ser la causa de los dedos hinchados del rey Carlos, cuyo término médico oficial es dactilitis.
GP Chun Tang, director médico de Pall Mall Medical en Manchester, dijo en declaraciones a medios británicos que existen “numerosas razones” por las que una persona puede sufrir de hinchazón de dedos.
“Con frecuencia los dedos hinchados son un síntoma de retención de agua que puede ser causada por numerosas condiciones de salud”, explicó.
“Esta afección surge debido a la inflamación y puede ser el resultado de artritis, múltiples infecciones bacterianas o incluso tuberculosis. Otras posibilidades incluyen altos niveles de sal, reacciones alérgicas, efectos secundarios de los medicamentos, lesiones y enfermedades autoinmunes”.
Y continuó: “El tratamiento para esta afección se puede determinar cuando se identifica la causa subyacente. Se debe realizar un análisis de sangre para determinar los problemas subyacentes”.
La casa real nunca confirmó cuál es la causa real de su situación.
2023: dolor crónico de cuello y espalda
El príncipe Harry reveló en sus memorias “Spare” que su padre sufría de dolor crónico de cuello y espalda.
El duque de Sussex escribió en su libro que el monarca ha luchado contra el “dolor constante de cuello y espalda”, lo que atribuyó en parte a sus antiguas lesiones de polo.
El dolor de espalda crónico, descrito como dolor, calor, ardor, punzada o agonía, afecta aproximadamente a uno de cada 13 adultos, según sugieren los datos.
Y ocho de cada 10 personas sufrirán dolor de espalda en algún momento de su vida.
Estos dolores pueden ser causados por una variedad de factores, incluido un tirón muscular, una hernia discal (cuando el tejido blando entre los huesos de la columna sobresale) y la ciática, que es un nervio atrapado.
Siendo príncipe de Gales, Carlos III sufrió un deslizamiento de disco a principios de la década de 1990 y dos años más tarde agravó la lesión cuando se cayó de un caballo en Windsor.
Se cree que su característico caminar, con los dedos entrelazados detrás de la espalda, es un truco terapéutico para ayudar a aliviar su dolor de espalda.
Enero de 2024: Carlos III es operado por un agrandamiento de próstata
El 26 de enero de 2024 el rey fue sometido a “un procedimiento correctivo” por “agrandamiento de la próstata” y permaneció hospitalizado durante tres días.
El rey padece de hiperplasia o hipertrofia benigna de próstata, que se diagnostica cuando existe un crecimiento benigno de la glándula prostática en el hombre.
El agrandamiento de la próstata no suele ser una amenaza grave para la salud, pero puede causar síntomas preocupantes que requieren tratamiento.
Este agrandamiento de la próstata provoca síntomas urinarios en el varón adulto y es un proceso que se correlaciona con la edad del paciente.

Los síntomas incluyen orinar con más frecuencia, despertarse por la noche para orinar o necesidad de orinar con urgencia, sentir que la vejiga no se vacía completamente, flujo débil al orinar, tener que esperar a que fluya la orina y problemas de erección y eyaculación.
Según el cirujano urólogo británico Ben Challacombe, la afección es “muy común” y no hay necesidad de “preocuparse excesivamente” porque los pacientes se recuperan normalmente en dos semanas.
La cadena pública BBC informó que hubo un aumento en las búsquedas sobre el agrandamiento de la próstata después de que el rey divulgara su diagnóstico.
Febrero de 2024: cáncer
El 5 de febrero se informó que Carlos III fue diagnosticado cáncer y comenzó el tratamiento apenas una semana después de haber sido dado de alta del hospital para una cirugía de próstata.
“Durante el reciente procedimiento hospitalario del rey para un agrandamiento benigno de la próstata, se observó otro tema de preocupación. Las pruebas de diagnóstico posteriores identificaron una forma de cáncer”, dijo el palacio.

“Su Majestad ha comenzado hoy un programa de tratamientos regulares, tiempo durante el cual los médicos le han aconsejado que posponga sus tareas de cara al público. Durante este período, Su Majestad continuará realizando negocios estatales y trámites oficiales como de costumbre”.
“El Rey está agradecido a su equipo médico por su rápida intervención, que fue posible gracias a su reciente procedimiento hospitalario. Sigue siendo totalmente positivo acerca de su tratamiento y espera volver a desempeñar plenamente sus funciones públicas lo antes posible”.
“Su Majestad ha decidido compartir su diagnóstico para evitar especulaciones y con la esperanza de que pueda ayudar a la comprensión pública de todos aquellos en todo el mundo afectados por el cáncer”.