La familia real de Suecia asistió este 10 de diciembre a la entrega de los Premios Nobel en Estocolmo. La cita anual, en la que el rey Carlos XVI Gustavo entrega las medallas a los ganadores de los premios científicos, de Economía y de Literatura, es una ocasión majestuosa en la que las mujeres de la dinastía sueca lucen sus mejores joyas.
Los Nobel se anuncian cada año a principios de octubre, pero se entregan en Estocolmo y Oslo el 10 de diciembre, día del fallecimiento de Gustav Nobel. En Estocolmo, la ceremonia concluye con un banquete que reúne a cerca de 1.300 personas en el Ayuntamiento, en presencia de la familia real al completo.
La “Tiara de las Nueve Puntas” de la reina Sofía: más de 160 años en el joyero real sueco

La reina Silvia acudió a la gala en la Sala de Conciertos de Estocolmo luciendo la Tiara de la Reina Sofía, también conocida como la Tiara de las Nueve Puntas, que fue creada en 1860 para la princesa Sofía de Nassau con motivo de su boda con el futuro rey de Suecia, Oscar II.

La tiara presenta rayos que parecen rayos de sol, creando el efecto de un sol saliendo del agua, con grandes puntas de diamantes. Desde su boda con el rey Carlos Gustavo, en 1876, la tiara de Sofía es uso exclusivo de la reina Silvia, quien la ha lucido con bastante frecuencia en los banquetes de los Premios Nobel.

La Tiara Napoleónica de Amatistas: antes era un collar de la emperatriz Josefina

La princesa heredera Victoria acudió a la gala de los Nobel luciendo la Tiara Napoleónica de amatista, que fue originalmente propiedad de la emperatriz Josefina, primera esposa del emperador Napoleón Bonaparte, aunque en aquel entonces no se trataba de una tiara, sino de un collar.
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La emperatriz Josefina le dio la joya de amatista a su nuera, la princesa Augusta de Baviera, que se había casado con Eugène de Beauharnais en 1806. A su vez, Augusta heredó la joya a su propia hija, Josefina de Leuchtenberg, cuando ella se casó con el futuro rey Oscar I de Suecia y Noruega en 1823.

La reina Silvia consideró que el collar napoleónico era muy pesado y transformó en una tiara después de su matrimonio con el rey en 1976. Actualmente, la joya presenta grandes amatistas de color púrpura rodeadas de racimos de diamantes engastados en oro y plata.
El parure, que ha sido utilizado por la mayoría de las mujeres de la familia real desde los años 70, tiene pendientes y un broche a juego y, si se desea, se puede desmontar para convertirlo en su forma de collar original.
