La versión holandesa de “Endgame”, un nuevo libro sobre la familia real británica, fue retirada de las librerías después de que revelara “accidentalmente” qué miembro de la Casa de Windsor manifestó su preocupación sobre el color de piel del bebé del príncipe Harry y su esposa Meghan Markle.
La editorial Xander dijo en un comunicado que “retiraría temporalmente de la venta el libro Eindstrijd de Omid Scobie” y agregó que “se produjo un error en la traducción holandesa y actualmente se está rectificando”. El autor del libro culpó a un “error de traducción”.

“El libro está en varios idiomas y, lamentablemente, no hablo holandés. Pero si hay errores de traducción, estoy seguro de que los editores lo tendrán bajo control”, afirmó Scobie a la cadena neerlandesa RTL. “Escribí y edité la versión en inglés. Nunca he producido ninguna versión que tenga nombres”.
Según informes de los medios británicos, el libro nombró inadvertidamente al rey en el centro de una grave disputa por racismo que amplió aún más la división entre el príncipe Harry, la duquesa de Sussex y el resto de la familia.
En marzo de 2021, la duquesa, hija de una afrodescendiente, le dijo a Oprah Winfrey en una entrevista que un miembro de la familia real participó de conversaciones en las que se cuestionó qué tan oscura sería la piel de su primer hijo por nacer.

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“En esos meses cuando estaba embarazada [había] preocupaciones y conversaciones sobre cuán oscura podría ser su piel cuando naciera”, dijo Meghan en la entrevista. “Esa conversación, nunca la voy a compartir. En ese momento fue incómodo, me sorprendió un poco”, dijo Harry.
Posteriormente, el príncipe Carlos, ahora rey, desestimó las afirmaciones de que él era el miembro real involucrado y la fallecida reina Isabel II matizó diciendo que “los recuerdos pueden variar”. El príncipe Guillermo respondió: “No somos en absoluto una familia racista”.
El propio príncipe Harry dijo que no consideraba el comentario como “racista”, sino más bien como un caso de “sesgo inconsciente”. Pero las revelaciones de que no hubo solo uno, sino dos, miembros de la familia real son descritas como una “bomba” para la monarquía.
El diario The Sunday Times informó que se había llegado a un acuerdo para que Harry y Meghan no volverían a plantear el tema, ni en la miniserie de Netflix del año pasado ni en las memorias de Harry, Spare.

“Durante la conversación con Oprah”, dice el libro, tanto Harry como Meghan declinaron de decir quién estuvo presente en esas conversaciones (un representante de la pareja solo dijo que no fueron ni la reina Isabel ni el príncipe Felipe. ‘Creo que sería muy perjudicial para ellos’, dijo Meghan”.
La traducción del libro realizada por el periodista neerlandés Rick Evers, uno de los dos únicos periodistas a quienes se les entregó un manuscrito, continúa: “Pero en esas cartas privadas una identidad fue revelada y confirmada: Carlos”.
“Me sorprendió que nadie más en el mundo mencionara el hecho de que un miembro de la realeza fuera nombrado en el libro como racista”, dijo Evers. “Esa fue la principal acusación en el libro que noté y la que puse en mi artículo (de reseña), que fue publicado con una foto de ese miembro de la realeza”.
Y continuó: “Comencé a preguntarme si era sólo mi manuscrito el que tenía ese nombre. Fui a buscar el libro a una tienda y era exactamente igual. Una mujer llamó desde la editorial diciendo que había un problema legal y que mi artículo debía ser eliminado”.
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