El Palacio de Mónaco se está viendo involucrado en una escandalosa batalla legal después que el príncipe Alberto II destituyó de su cargo a un alto asesor que fue señalado por un sitio web anónimo como parte de una red de corrupción. En respuesta, la familia real confirmó que presentó una contradenuncia penal contra la antigua “eminencia gris” de los Grimaldi.
Claude Palmero fue despedido del palacio el 6 de junio y acaba de difundir un comunicado de prensa en el que se afirma haber sido “víctima de acoso por parte del Palacio” y que deseaba llevar el asunto a la Comisión Europea de Derechos Humanos, “ya que las condiciones de una justicia justa en Mónaco son motivo de preocupación”. “Confío en que dentro de algún tiempo tendremos claridad”, afirmó Alberto II tras anunciar la denuncia contra Palmero.
Antes cercano Alberto II, el antiguo administrador de los bienes de la Corona, Claude Palmero, de 67 años, reclama ahora un millón de euros al palacio por difamación a la luz de sus comentarios recientes, y describió su despido como “arbitrario, difamatorio y sin motivación”.
En un recurso contra su despido, presentado el 13 de julio ante el Tribunal Supremo de Mónaco, Palmero señaló: “Nunca se ha presentado ningún motivo para esta decisión de otra época, que viola manifiestamente el principio de legalidad”. “El príncipe Alberto II, a lo largo de su reino, se ha congratulado ante sus súbditos y el mundo entero de que Mónaco es un Estado de derecho. Por desgracia, hay circunstancias en las que este principio se olvida para privilegiar la violencia arbitraria”, aseguró Palmero.

El asunto comenzó a mediados de julio, cuando la justicia del Principado inició una serie de allanamientos en los domicilios de los cuatro colaboradores del príncipe señalados por un misterioso sitio que publicó explosivas revelaciones sobre la corrupción generalizada en el riquísimo enclave.
El sitio web ‘Les Dossiers du Rocher’, online desde fines de 2021, apuntó por presunta corrupción a Palmero, descrito como el “poseedor de todos los secretos del principado”, desde las cuentas privadas del jefe de la dinastía Grimaldi hasta las inversiones del gobierno.
El diario francés Le Monde describió a Palmero como “el hombre que está haciendo temblar el palacio” por su conocimiento interno y acceso a los negocios privados del príncipe y señala que el soberano y su país podrían ser sacudidos “gravemente” si el exasesor decidía tomar revancha, cosa que ahora está dispuesto a hacer.
“Figura influyente pero discreta en el principado durante dos décadas, este gerente experimentado es el alma de la discreción”, dijo Le Monde. “Desde noviembre de 2001 hasta junio de 2023, ocupó el delicado cargo de administrador de los bienes del príncipe de Mónaco y, como tal, fue el guardián de todos los secretos del principado, desde las cuentas personales del príncipe hasta las inversiones gubernamentales. Es el tipo de persona cuyo lado bueno normalmente tratas de mantener”.
El británico The Times, por su parte, describió: “Palmero ha sido el administrador de bienes reales de Mónaco desde 2005, cuando fue contratado por el padre de Alberto, el príncipe Rainiero, viudo de Grace Kelly. No sólo ha supervisado los desarrollos inmobiliarios en un país donde los precios de las propiedades son en promedio cinco veces más altos que en París, sino que también se le describe regularmente como la éminence grise de Alberto”.
Claude Palmero y otras figuras prominentes señaladas por “tráfico de influencias”

Junto a Palmero, se señaló además al jefe de Gabinete de Mónaco, Laurent Anselmi, y otras figuras prominentes muy cercanas al príncipe de Mónaco, como el abogado Thierry Lacoste, amigo de la infancia de Alberto; y el presidente de la Corte Suprema monegasca, Didier Linotte, que se prepara para dejar el cargo.
De este grupo de fieles “favoritos” de Alberto II originalmente formaban parte, además, el ex jefe de gobierno Michel Roger, que fue víctima de un accidente que lo dejó paraplégico en 2015; y Jean-François Renucci, vicepresidente del tribunal local de casación, que murió en un accidente de tráfico entre Mónaco y Niza en octubre de 2021.
Víctimas del pirateo de su correspondencia por esta web misteriosa, que la justicia francesa y monegasca tratan de dilucidar desde hace 20 meses, los cuatro funcionarios, conocidos como el “G4”, fueron señalados por presuntamente orquestar actos de corrupción relacionados con transacciones inmobiliarias multimillonarias.
Los exasesores están involucrados, puntualmente, en una denuncia por “tráfico de influencias” presentada por el empresario Patrice Pastor, cuyo grupo empresarial está implicado en el proyecto Mareterra, seis hectáreas de lujosas construcciones ganadas al mar Mediterráneo. Los cuatro sospechan que este rico contratista local de obras públicas está detrás de la difusión de los “papers”, aunque Pastor lo niega firmemente.
El supuesto móvil del empresario sería su deseo de conservar el control sobre los lucrativos negocios inmobiliarios del principado, que controla en un 85%, y que Palmero y sus aliados querían limitar. Según cifras oficiales, en Mónaco se vendieron 88 apartamentos nuevos en 2022 por un monto estratosférico de 1.200 millones de euros (1.320 millones de dólares).
Aunque al principio Alberto II apoyó a sus colaboradores, pronto comenzó a distanciarse de ellos. Pero las acusaciones de corrupción hechas por ‘Les Dossiers’ y la subsiguiente lucha del príncipe por distanciarse de ellos dejaron atónito al principado, donde reside el porcentaje más alto de millonarios a nivel mundial.
En declaraciones a los medios franceses, el príncipe Alberto dijo: “Cuando surgen preguntas, debes saber cómo cambiar a las personas que te rodean para encontrar el camino correcto nuevamente y escribir una nueva página en tu historia… Si la confianza se evapora, ya no pueden trabajar juntos”, dijo Alberto II.
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