El trono de los reyes de los Países Bajos salió por primera vez de La Haya y fue trasladado desde el Ridderzaal, un edificio del siglo XIII, para ser exhibido en el palacio Het Loo, mientras la monarquía de los Países Bajos busca recuperar la confianza pública en medio de un creciente sentimiento republicano.
El trono de madera, tapizado en terciopelo, es utilizado por los reyes neerlandeses una vez por año, en septiembre, durante el discurso anual en la inauguración estatal del parlamento, que tradicionalmente se celebra en el Ridderzaal (Salón de los Caballeros), donde el monarca describe los planes de su gobierno para el próximo año.
Ahora el majestuoso trono ocupa un lugar central en la exposición “El poder del trono” abierta en el Palacio Het Loo, un retiro de verano para la Casa de Orange-Nassau que continuó utilizándose hasta bien entrado el siglo XX y en los últimos años fue reconstruido como un museo. El trono estará expuesto desde esta semana hasta marzo de 2024.
“Todo el mundo conoce el trono porque aparece en la televisión una vez al año, por lo que es parte del teatro del poder en los Países Bajos”, dijo la Dra. Annette de Vries, jefa de investigación y colección del Palacio Het Loo. “No es un objeto propiamente dicho de un museo, pero para la ocasión, y también por la relevancia de esta exposición, decidieron que sí era una buena idea. Es algo maravilloso”.

El Palacio Het Loo se encuentra en la región central de Apeldoorn y a veces se lo conoce como el “Versalles del Norte” debido a su grandeza
El Palacio Het Loo se encuentra en la región central de Apeldoorn y a veces se lo conoce como el “Versalles del Norte” debido a su grandeza. Fue construido entre 1684 y 1686 por los arquitectos Jacob Roman, Johan van Swieten y Daniel Marot como residencia para el estatúder Guillermo III de Orange (futuro rey de Inglaterra).
En 1960 la reina Guillermina manifestó su intención de ceder el palacio al estado neerlandés tras su muerte. Poco más de dos décadas más tarde, su nieta la reina Beatriz reinauguró Het Loo como museo y galería de arte. Este año se inauguró una ampliación de 171 millones de euros, con 5.000 m2 de espacio de exposición, que contiene una exposición permanente que narra la vida y la época de la realeza holandesa del pasado y del presente.

El Trono de los Reyes de los Países Bajos
El trono actual fue diseñado y construido en 1904 por Pierre Cuypers, el arquitecto detrás de la Estación Central y el Rijksmuseum de Ámsterdam. Su estilo neogótico fue diseñado para encajar con una renovación más amplia del Ridderzaal, un edificio medieval que forma parte del binnenhof (sede del parlamento), que fue ordenada a principios del siglo XIX por la reina Guillermina. El diseño fue un guiño a la época dorada de la historia holandesa, cuando se podía decir que los Países Bajos eran la potencia comercial mundial.
Se trata de una silla alta hecha de roble oscuro con toques dorados. Posteriormente el trono fue instalado bajo un baldaquino (techo) de terciopelo rojo y en 1905 un nuevo tapizado: seda de terciopelo rojo con motivos florales y el escudo nacional en hilo de oro. El diseño del trono se basó en la silla del siglo XV utilizada por el católico Felipe el Bueno, conde de Holanda.

Annette de Vries desestima cualquier sugerencia de que la nueva exposición en Het Loo fuera un intento de reavivar el el apoyo a la monarquía holandesa en un momento difícil. Según un sondeo Ipsos publicado en septiembre por la televisión pública, sólo el 38% de los neerlandeses sigue confiando “de verdad” en el rey Guillermo Alejandro, frente a un 80% en 2020. El 26% de los interrogados dijeron que les gustaría que Países Bajos sea una república.
El trono actual fue diseñado y construido en 1904 por Pierre Cuypers, el arquitecto detrás de la Estación Central y el Rijksmuseum de Ámsterdam
En octubre de 2020, cuando el gobierno pidió a sus ciudadanos evitar los viajes a causa de la pandemia, la familia real se fue de vacaciones a Grecia, que tuvo que interrumpir rápidamente ante las reacciones indignadas en el país. El rey se vio obligado a pedir disculpas públicas, en un video en el que aparecía junto a su esposa la reina Máxima.
Con un presupuesto anual de 55 millones de euros, la Casa de Orange-Nassau es una de las más caras de Europa. Por eso el 19 de septiembre pasado, durante la apertura del Parlamento en el Teatro Real de La Haya, la familia real fue abucheada por decenas de manifestantes. El mismo día, el gobierno un aumento de 600.000 euros en los salarios y gastos de representación del rey, de la reina Máxima y de la princesa Beatriz, madre del monarca y reina hasta su abdicación en 2013.
Annette de Vries dijo que el museo de Het Loo se mantendría al margen del debate político. “Somos un museo estatal independiente. No estamos aquí para estar a favor o en contra. Estamos contando la historia de la Casa de Orange durante cinco siglos, y cómo está conectada con la historia de los Países Bajos, y cómo está conectada con la historia de Europa y también con la historia cultural de Europa”.
Monarquias.com