La tiara favorita de la fallecida reina Isabel II de Gran Bretaña volvió a brillar en público, esta vez sobre la cabeza de su nuera, la reina Camilla.
La reina, de 76 años, acompañó al rey Carlos III hasta Mansion House en la City de Londres , donde el monarca encabezó una ceremonia cargada de historia y cenó con líderes empresariales.
Camilla usó la “Tiara de las Niñas de Gran Bretaña e Irlanda” (The Girls of Great Britain and Ireland Tiara) por primera vez desde la muerte de la reina Isabel II en septiembre de 2022. Camilla es la tercera reina que utiliza esta tiara.



La impresionante diadema fue regalada en 1893 a la princesa Victoria María de Teck con motivo de su boda con el duque de York, el futuro rey Jorge V. La joya toma su nombre del comité de mujeres que recaudaron dinero para crearla.
Victoria María, apodada ‘May’ por su familia, era hija de un duque alemán descendiente de la familia real de Wurttenberg y de la princesa británica María Adelaida de Cambridge, prima de la reina Victoria.
La reina Isabel II heredó la joya y la llamaba cariñosamente “La tiara de la abuelita” (“Granny’s Tiara”). Era una de sus favoritas y apareció en las imágenes de la monarca plasmadas en los billetes.
La utilizó durante una de sus primeras apariciones públicas después del funeral de su padre Jorge VI, poco después de que ella ascendiera al trono en 1952.



La Tiara de la reina María fue elaborada con diamantes engastados en plata y oro, estaba originalmente rematada por 14 perlas pero fueron sustituidas por 13 diamantes talla brillante.
Los reyes Carlos y Camila participaron el 18 de octubre en la ceremonia de la Presentación de la Espada de Perla a su llegada a Mansion House, tradición que realizan los monarcas en el año de su coronación desde el siglo XVII.
La Espada de Perlas, que se cree que fue entregada a la Ciudad de Londres por la reina Isabel I en 1571, tiene aproximadamente 2.500 perlas en su vaina.
Después de recibir la espada de parte del Lord Mayor (el alcalde de la City), el rey la devolvió, señalando la autoridad del Lord Mayor en la City cuando el rey no está presente.
La ceremonia fue protagonizada por la reina Isabel II en tres ocasiones: en 1953, meses después de su coronación, y también en los años de sus Jubileo de Plata en 1977 y su Jubileo de Oro en 2002.



El brillante banquete posterior reconoce el trabajo de la ciudad y sus empresas de librea, en una tradición que comenzó en 1689 con el rey Guillermo III.
La cena incluyó un conmovedor discurso de Carlos III instando al público a unirse y cooperar mientras se corre el riesgo de ser ahogado por los “gritos” de la “esfera digital donde el debate civilizado con demasiada frecuencia da paso al rencor y la acritud”.
Advirtió que las personas se deben mutuamente escuchar puntos de vista distintos a los suyos con “cortesía y respeto” y ser “apasionados, pero no belicosos”, evitando el deseo de convertir en “chivos expiatorios” a quienes intentan servir.
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