El rey Carlos XVI Gustavo de Suecia no solo celebró en 2023 sus 50 años de reinado. En cierta forma, también conmemoró medio siglo de romance con la reina Silvia, a quien conoció solo meses antes de convertirse en rey.
Carlos XVI Gustavo, séptimo rey de la dinastía Bernadotte, tomó la corona sueca el 15 de septiembre de 1973, al fallecer su nonagenario abuelo Gustavo VI Adolfo. A los 27 años, era el monarca más joven del mundo, conocido como un “playboy” y estaba soltero.


Pero lo que nadie sabía es que, al momento de su jura como rey, Carlos Gustavo estaba enamorado y decidido a convertir en reina consorte a una plebeya. Una ruptura de las convenciones reales que no hubiera gustado ni a su abuelo ni a su madre.
El romance del rey Carlos Gustavo y la reina Silvia de Suecia: el “playboy” y la traductora
El príncipe Carlos Gustavo conoció a la ahora reina Silvia a finales del verano de 1972, durante los Juegos Olímpicos de Múnich. El primer encuentro se dio durante un gran evento deportivo en el que Silvia trabajaba como anfitriona y traductora.


Nacida en Heidelberg (Alemania) y criada en Brasil, Silvia era hija de Walther Sommerlath, un empresario alemán que vivía en Brasil, donde tenía negocios en las industrias minera y metalúrgica. Su madre era Alice Soares de Toledo, una mujer brasileña de ascendencia portuguesa.
Durante la Segunda Guerra Mundial, los intereses comerciales de la familia Sommerlath habían sufrido debido al conflicto y el matrimonio se trasladó con sus tres hijos -Silvia, Ralf y Walther Jr.- a Brasil. En 1947, después de la guerra, regresaron a Brasil y vivieron allí hasta 1957, cuando los negocios de Sommerlath lo llevaron a Estados Unidos.


“El rey me miró a través de binoculares”: así empezó el romance entre el príncipe solitario y “Miss Jonasson”
En un reciente documental, la reina Silvia relató cómo fue el momento en que conoció al príncipe Carlos Gustavo.
“Sentí que había algo extraño, alguien mirándome. Y cuando me di vuelta, el rey me miró a través de binoculares, pero estaba a sólo un metro de distancia. Mi primer pensamiento fue que le había dado la vuelta”.
Agregó que “fue un segundo muy divertido” y que tanto ella como el rey se rieron de ello.
El joven no perdió el tiempo e invitó a Silvia a cenar con la delegación olímpica sueca, una cena que la reina describió posteriormente como “encantadora, cálida, agradable y muy especial”. Pero salir como un rey era lo más fácil y, al principio, el entonces rey, Gustavo VI Adolfo, estaba en contra de que su nieto se enamorara de una mujer que no era de origen real o noble.


Eran tiempos complicados en la familia real sueca y los reyes Gustavo V y Gustavo VI fueron intransigentes: varios príncipes, tíos de Carlos XVI Gustavo, había sido despojados de sus títulos y derechos sucesorios por haberse casado con plebeyas. Otro tío, el príncipe Bertil, tuvo que esperar 33 años hasta que su sobrino, ya como rey, le dio permiso para casarse con su novia.
Silvia Sommerlath no fue bienvenida en el palacio y recibió el nombre en clave de “Señorita Jonasson” cada vez que asistía por invitación de Carlos Gustavo. Para sus citas con el príncipe, un chofer del palacio iba a buscarla a su casa y la ingresaba al palacio por una discreta puerta. Según Silvia, aquella época no fue fácil ni para ella ni para Carlos Gustavo, y el príncipe solo contó con la complicidad de su tío Bertil y la novia, Lilian Davies.
Poco después de que Silvia y Carlos Gustavo comenzaran a salir, en 1972, falleció de cáncer la madre del príncipe, la princesa Sibylla de Sajonia-Coburgo, que se habría opuesto al matrimonio de su hijo con la misma pasión con la que se opuso al de sus hijas mayores. “Cuando falleció su madre, la princesa Sibylla, fue especialmente difícil aceptar tal situación”, recordó la reina. “Creo que el rey estaba muy solo. La princesa Cristina estuvo en Estocolmo y lo apoyó mucho”.
Carlos XVI Gustavo se convirtió en rey en 1973 y se sintió dueño de su destino. Los encuentros con la joven alemana se multiplicaron y tres años y medio después de conocerse se anunció el compromiso: Silvia finalmente se convirtió en reina de Suecia con el apoyo de todo el país. “Fue un día maravilloso”, dijo ella. “Toda Suecia mostró tanta calidez y simpatía y fue realmente conmovedor. Estoy sumamente feliz y agradecida por eso, me lo hicieron muy fácil”.
Lecturas recomendadas
Monarquias.com
