Boris III de Bulgaria, la muerte más misteriosa del siglo XX

El 28 de agosto de 1943, hace 80 años, ocurrió una de las muertes más misteriosas del siglo XX: la del rey Boris III de Bulgaria.

Titulado zar, Boris III fue el segundo rey de la dinastía Sajonia-Coburgo pero el primero nacido en el país y gobernó como monarca constitucional hasta 1935, cuando se declaró una dictadura fascista inspirada en la Italia de Benito Mussolini.

Boris III fue conocido como un gobernante pacífico, que prefería mantener buenas relaciones con otras naciones, y durante la Segunda Guerra Mundial se negó a permitir que su país se uniera a la Alemania nazi.

La muerte del rey le llegó a los 49 años, trece días después de un tenso encuentro con Adolf Hitler. El 15 de agosto, Boris III regresó a Bulgaria a bordo de un avión pilotado por un nazi; el 23 de agosto, cayó inconsciente, el 28 falleció.

La teoría más difundida es la del asesinato, y se cree que, con el pretexto de que era necesario el uso de la máscara de oxígeno en el avión, le hicieron respirar un veneno por orden de Hitler. También se cree que el piloto alemán hizo maniobras peligrosas que le provocaron una crisis cardíaca.

Boris III dejó a su país en guerra y el trono a su pequeño hijo de 6 años, Simeón II. Último rey búlgaro, fue derrocado en 1946 y actualmente tiene 86 años: si la monarquía no hubiera caído, Simeón II sería hoy, probablemente, el monarca con más años en el trono. Un total de ocho décadas.