Se dice que el rey Zog I ofreció una “buena suma” de dinero a un agente matrimonial para hallarle en Europa y se enamoró de la joven, católica y pobre condesa húngara al ver su retrato.
Cómo la hija de un granjero australiano de ovejas se convirtió en la “Reina de Albania”
Ella afirmaba ser descendiente del rey Eduardo I de Inglaterra, pero el matrimonio de la pequeña campesina con el gigante Leka I nunca fue un romance de cuento de hadas.
