Reclamado por los descendientes de Guillermo II, el hermoso castillito es un sitio de recuerdo del horror de la guerra para muchos.
Descendientes del último káiser de Alemania buscaron apropiarse del castillo de su exilio holandés
Holanda confiscó Huis Doorn después de la II Guerra como compensación por los daños causados por el nazismo y hoy es un museo. Los Hohenzollern reclamaron la propiedad.
A 100 años de su caída, el castillo del káiser Guillermo atrae a muchos visitantes
Tras la caída de la monarquía alemana, en noviembre de 1918, el último káiser se refugió en Holanda, donde compró …
