El cronista relata cómo los antiguos monarcas, siempre en bancarrota, vivieron de la generosidad de sus parientes y aprovecharon constantemente su estatus para conseguir descuentos o cosas gratis.
El cronista relata cómo los antiguos monarcas, siempre en bancarrota, vivieron de la generosidad de sus parientes y aprovecharon constantemente su estatus para conseguir descuentos o cosas gratis.