En 2024, el príncipe Andrés de Inglaterra, hermano del rey Carlos III, seguirá siendo un personaje incómodo para la monarquía británica.
Tras un año en la que fue apartado ferozmente del centro de la escena durante las ceremonias de coronación de su hermano, se cree que el próximo año tampoco habrá “indulto” real ni regreso la actividad oficial porque existen temores de que caigan sobre él nuevas denuncias por abuso sexual.
Al parecer, el príncipe Andrés, duque de York, de 63 años, se siente “totalmente atormentado” de que su nombre aparezca en un documento abierto relacionado con el pedófilo convicto Jeffrey Epstein.
Virginia Roberts Giuffre, de 40 años, luchó durante años para hacer público el expediente de información sobre Epstein y nombrar a 177 de sus asociados, víctimas, amigos, reclutadores y más de alto perfil.
Cuando se publique un lote de registros judiciales, probablemente el 1 de enero, el nombre del duque de York podría aparecer junto con el de decenas de conocidos ricos y famosos de Epstein.
Lea además: El príncipe Andrés invitó a un presunto estafador y un contrabandista al palacio, revelan documentos judiciales
Fuentes cercanas al deshonrado miembro de la realeza dijeron que el príncipe Andrés se ha “hundido en la desesperación” ante el temor de ser mencionado. “El nombre de Andrés está ahí”, le dijo una fuente al diario The Mail on Sunday.
“Está fuera de sí con este último acontecimiento y todos los que están cerca de él están preocupados por su bienestar mental”, dijo la fuente. “Está perdido, totalmente atormentado”.
Y agregó: “Se enfrenta a su segunda Navidad sin su madre y ahora el Año Nuevo comenzará con su nombre nuevamente arrastrado por el barro”.
La jueza estadounidense Loretta Preska ordenó “revelar en su totalidad” los documentos judiciales, que forman parte de una demanda civil por difamación de 2015 presentada por Giuffre contra la ex amante y traficante sexual de Epstein, Ghislaine Maxwell.
A menos que alguien apele, los documentos se harán públicos en cualquier momento a partir del 1 de enero en adelante.
El príncipe Andrés, el personaje incómodo de la monarquía: ¿volverá a la vida oficial?

En diciembre, Andrés fue invitado a la ceremonia de toma de posesión del nuevo decano de Windsor, a la que también asistieron rey Carlos y la reina Camilla en la capilla de San Jorge, en el el Castillo de Windsor.
Algunos expertos de la realeza creyeron que el duque de York parecía estar regresando lentamente al “redil” real después de haber sido despojado de todos sus deberes reales. Sin embargo, se trató solo de una invitación extraoficial como miembro de la familia.
“Desde que concedió su explosiva entrevista a Emily Maitlis en 2019, ha sufrido una serie de humillaciones a medida que instituciones que alguna vez se jactaron de su patrocinio se apresuraron a enviar su asociación con él al basurero de la historia”, dijo el experto real Richard Eden.
“Pero nunca dudemos de la ardiente creencia del príncipe Andrés de que algún día puede (y lo hará) retomar un papel significativo en la vida pública”, advirtió.
Lea además: El príncipe Andrés podría ser mencionado en archivos judiciales sobre el caso Epstein
El príncipe Andrés siempre ha negado cualquier acusación y nunca ha sido acusado de ningún delito, pero la reina Isabel lo despojó de sus títulos reales y patrocinios, y las acusaciones eclipsaron su reputación.
Desde entonces, Andrés ha participado del funeral de la reina y asistió a la coronación, pero su nombre ya no figura en la “Royal Circular”, donde se informa diariamente la actividad oficial de la realeza.
Según Koenig, Carlos III no “devolverá a Andrés a trabajar como miembro de la realeza con todos los beneficios y privilegios”.
“El rey no va a devolver a Andrés a trabajar como miembro de la realeza con todos los beneficios y privilegios. Andrés no va a llevar a cabo compromisos oficiales, pero, de vez en cuando, se le pedirá que se una a un evento privado”.
Cuando Andrés fue despojado de sus honores reales y cargos militares, el Palacio de Buckingham dijo: “Con la aprobación y el acuerdo de la Reina, las afiliaciones militares y los patrocinios reales del Duque de York han sido devueltos a la Reina. El Duque de York seguirá sin realizar ningún acto público”.
Los funcionarios anunciaron que, tras la demanda de Virginia Giuffre por presunto abuso sexual, Andrés debería defenderse “como un ciudadano privado”.
Tras caso Epstein y la demanda de Virginia Giuffre: la casa real teme que surjan nuevas acusaciones contra el príncipe Andrés

El duque de York celebrado como “héroe” de la Guerra de las Malvinas (1982) en la que participó a los 22 años como piloto de helicóptero, vio su fortuna caer en desgracia cuando se reveló su amistad con Epstein, condenado por pederastia, que se suicidó en prisión en agosto de 2019.
En noviembre de 2019, Andrés trató de defenderse en una entrevista que se convirtió en un verdadero fiasco. El príncipe, actualmente el octavo en el orden de sucesión al trono británico, se mostró arrogante y carente de compasión por las presuntas víctimas de Epstein. Explicó que el financiero le había permitido conocer a gente interesante y juzgó simplemente “inapropiado” el comportamiento de su amigo.
La entrevista televisada en la BBC provocó tal polémica que lo llevó a anunciar aquel año que se retiraba de la vida pública, una decisión humillante y rarísima para un miembro de la familia real. Desde entonces, Andrés tiene prohibido utilizar su tratamiento oficial de “Alteza Real” y no puede representar a la corona en actividades oficiales.

En agosto de 2021 llegó el golpe final a su reputación: la estadounidense Virginia Guiffre lo acusó ante un tribunal neoyorkino de haberla agredido sexualmente tres veces en 2001, cuando ella tenía 17 años, por la intermediación de Epstein.
Andrés negó sistemáticamente las acusaciones, pero resolvió la demanda civil fuera de los tribunales pagando a la demandante una suma que, según se informa, ronda los 13 millones de dólares.
Además, prometió hacer una “donación sustancial” a la organización benéfica de Giuffre, que apoya los derechos de las víctimas.
Según Omid Scobie, autor del polémico libro “Endgame”, el príncipe Andrés fue apartado de sus deberes reales por presión de su sobrino Guillermo, príncipe de Gales.
“Guillermo era muy consciente de que las horribles acusaciones, las consecuencias de la vergonzosa entrevista y ahora la perspectiva de un acuerdo extrajudicial que implicara dinero del patrimonio privado de la familia estaban dañando la reputación de la monarquía”, dijo.
El autor añadió: “Aunque varios miembros trabajadores de la familia querían que Andrés fuera restringido, ni Carlos ni la reina parecían dispuestos a reprenderlo ellos mismos.
“Aunque Carlos detestaba abiertamente las indiscreciones de Andrés, no quería ser él quien rompiera a su hermano menor”, escribió Scobie. Guillermo sintió que la reina “sería ‘blanda’ con su tío si él no expresaba enérgicamente sus preocupaciones a su abuela”.

En otra parte del libro, Scobie escribió que Guillermo estaba “desconcertado por la extrema preocupación del rey Carlos” por su hermano menor.
“Si bien el rey Carlos, hasta ahora, no ha mostrado ninguna inclinación a dejar de apoyar de manera concluyente a su hermano descarriado, sería una tontería si pensara que Guillermo sin duda apoyará a su tío de la misma manera.
“Es justo decir que el próximo rey heredó la asertividad del príncipe Felipe cuando se trata de proteger la Corona”, continuó.
Scobie escribió que actualmente “Andrés sigue siendo un comodín que aún puede infligir un daño considerable a la monarquía” y agregó: “Siempre existe la amenaza persistente de que salgan más cosas” sobre él.
El príncipe Andrés, el hijo predilecto de la reina Isabel II que cayó en desgracia

Nacido el 19 de febrero de 1960 en el Palacio de Buckingham, diez años después que su hermana, la princesa Ana, Andrés es el tercer hijo de la reina Isabel II y del príncipe Felipe. Niño fácil y lleno de entusiasmo, se dice que fue el “hijo predilecto” de la monarca.
En su juventud fue uno de los solteros más codiciados y multiplicó las conquistas antes de casarse, en 1986, con Sarah Ferguson. La reina le concedió el título de duque de York y de la unión nacieron dos hijas, las princesas Beatriz (1988) y Eugenia (1990).
El matrimonio no duró mucho, pero a pesar de su divorcio, en 1996, Andrés y Sarah afirmaron ser siempre “los mejores amigos del mundo” y la duquesa salió en su defensa varias veces.
Tras su separación, Andrés fue visto junto a mujeres con los pechos descubiertos de vacaciones en Tailandia o participando en una fiesta sobre el tema “prostitutas y proxenetas” en Estados Unidos.
Después de 22 años en la Marina Real, el duque de York se convirtió en el representante especial del Reino Unido para el comercio internacional, pero fue sumamente criticado por sus elevados gastos a expensas de los contribuyentes.
Pero sus relaciones con el yerno del expresidente tunecino Ben Ali, así como con el hijo del difunto dictador libio Muamar Gadafi y con un sulfuroso multimillonario kazajo ya eran vistas con malos ojos, pero en 2011 salieron a la luz sus vínculos con Epstein, condenado en 2008 por conducir a las niñas a prostituirse.
Monarquías.com








