El futuro se ve incierto para el príncipe Joaquín, hijo de la reina Margarita II de Dinamarca, bajo el reinado de su hermano Federico X. El príncipe ha afirmado mantener una relación “complicada” con el nuevo rey y la nueva reina, Mary, por lo que muchos se preguntan todavía cuál será su papel oficial en el futuro.
El príncipe, de 53 años, viajó desde Washington, donde vive con su familia, para asistir en Copenhague a las ceremonias de abdicación de su madre y entronización de su hermano. Las publicaciones de la casa real lo mostraron junto a la familia del nuevo rey en el momento de su proclamación.
Al día siguiente, el príncipe Joaquín asistió al Parlamento junto al resto de la familia real para presenciar una sesión especial para marcar el inicio del reinado de Federico X, pero retornó inmediatamente a EEUU, donde le esperaban su esposa, la princesa Marie, y sus dos hijos menores, el conde Henrik y la condesa Athena de Monpezat.
Cuál es el papel oficial del príncipe Joaquín en la monarquía de Dinamarca

La Casa Real danesa no anunció nada sobre el futuro del príncipe Joaquín y la princesa Marie, y la situación parece estar tan poco clara como antes del cambio generacional. La pareja real actualmente vive en Washington DC.
El príncipe fue contratado como agregado de la industria de defensa en la Embajada de Dinamarca en Washington el 1 de septiembre de 2023, y el cargo es inicialmente por tres años, pero con posibilidad de prórroga.
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Para el experto de la realeza danesa Jon Bloch Patrón, la situación de Joaquín y Marie “dependerá de sus deseos” y de “los acuerdos que tengan la oportunidad de celebrar con la nueva pareja real”.
Sin embargo, como hermano menor del rey Federico X, el príncipe Joaquín tiene un rol preponderante en la familia real, incluso ejerciendo en ocasiones como Jefe de Estado si el rey debe viajar al extranjero.

Además de otros cargos, el príncipe Joaquín es, desde 2009, Canciller de la Orden, el máximo funcionario del Capítulo de las Reales Órdenes de Caballería danesas, y cumple un rol importante en la designación de nuevos miembros.
El trabajo del príncipe Joaquín consiste en firmar diplomas de orden y otros documentos importantes, así como preparar casos para el maestre de la orden, que tradicionalmente es el monarca.
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La disputa por los títulos reales dio origen a la enemistad familiar
La princesa Marie también es considerada un miembro trabajador de la casa real y se espera que en los próximos años intensifique su actividad a medida que envejece la princesa Benedicta, hermana menor de Margarita II (cumplirá 80 años en abril).
Joaquín y Marie criticaron abiertamente a Margarita II y a los entonces príncipes Federico y Mary después de que la monarca decidiera despojar a los cuatro hijos de Joaquín de sus títulos de príncipes para ser conocidos como los condes de Monpezat.

La condesa Alexandra de Frederiksborg, primera esposa de Joaquín, dijo que sus hijos Nicolás y Félix se sentían heridos por la decisión de su abuela. En similares términos se expresó Marie. Margarita II posteriormente se disculpó por la forma en que hizo el anuncio, pero mantuvo la medida.
En 2022, la princesa Marie declaró que su relación con Federico y Mary era “complicada”, aunque se sabe que todos se reunieron en el castillo danés de Marselisborg en diciembre para celebrar la Navidad con Margarita II.
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El papel del “segundo” hijo no está bien definido en la casa real danesa y el príncipe Joaquín no tiene buenos ejemplos: su tío abuelo, el príncipe Knud, se enemistó con su propio hermano, el Federico IX, y no se hablaron durante muchos años.
El príncipe Knud y su esposa, la princesa Caroline-Mathilde, desempeñaron un papel bastante activo en la Casa Real tanto durante el reinado de Christian X (1912-1947) como en los primeros años del reinado de Federico IX.
Pero el protagonismo de los príncipes eventualmente se hizo más periférico como consecuencia de la enmienda a la Ley de Sucesión al Trono en 1953, cuando Knud (y sus hijos) perdieron efectivamente la posibilidad de heredar el trono. Knud se convirtió en “príncipe hereditario”, un título honorífico.
Sintiéndose traicionado, el príncipe Knud rompió relaciones con su hermano, a quien no volvió a hablarle por el resto de sus vidas. Los dos hermanos solo se encontraban en actos muy importantes. Cuando Federico IX y Knud habían muerto, sus respectivos hijos se esforzaron para recomponer la armonía familiar.
