La publicación de documentos sobre el golpe de Estado de 1981 confirmó el rol del monarca en la defensa de la democracia y reactivó la discusión sobre su residencia, según informó la agencia AFP desde Madrid.
El líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, reclamó que el antiguo jefe de Estado regrese al país para pasar la última etapa de su vida tras la difusión de archivos que ratificaron su rechazo a los golpistas del 23-F.
El Gobierno del socialista Pedro Sánchez desclasificó esta semana decenas de folios que permanecieron bajo secreto durante 45 años, validando la actuación del entonces rey frente a la asonada militar.
Juan Carlos I de Borbón, de 88 años, reside en Abu Dabi desde agosto de 2020, cuando decidió autoexiliarse para facilitar el ejercicio de las funciones institucionales de su hijo, el rey Felipe VI.
La salida del país ocurrió tras múltiples investigaciones sobre su patrimonio y su estilo de vida, que incluyeron el pago de más de 5 millones de euros a la Hacienda española en dos regularizaciones fiscales.
La fiscalía acreditó que el emérito defraudó al fisco, pero renunció a la persecución penal debido a la prescripción de los delitos y a la inviolabilidad que lo protegió durante su mandato como jefe de Estado.
“El Gobierno nunca le impidió y nunca le denegó la entrada a España”, afirmó el ministro de Justicia, Félix Bolaños, al señalar que la decisión de volver depende exclusivamente del exmonarca y de la Casa Real.
El sucesor de Francisco Franco manifestó en sus memorias publicadas el año pasado su deseo de recuperar su lugar en España y su voluntad de ser enterrado en territorio español con honores oficiales.
Fuentes de la Casa Real explicaron que el regreso definitivo requeriría que el emérito recupere su residencia fiscal en el país para salvaguardar la transparencia de la Corona como institución pública.
La periodista Lucía Yeste advirtió que fijar domicilio fiscal en España obligaría al padre del rey a declarar el origen de sus ingresos actuales, un paso que hasta el momento evitó dar.
¿Qué obstáculos impiden el regreso de Juan Carlos de Borbón?
La pretensión del emérito de residir nuevamente en el Palacio de la Zarzuela constituye un conflicto logístico y de imagen, dado que el edificio pertenece al Patrimonio Nacional y es mantenido por el Estado.
La politóloga Paloma Román sostuvo que la vuelta de Juan Carlos representaría un impacto negativo para la recuperación de la imagen de la monarquía que lideró Felipe VI en la última década.
El actual monarca le retiró a su padre la asignación anual en 2020, marcando una distancia institucional tras los escándalos financieros que salpicaron a la familia real y deterioraron su prestigio público.
Juan Carlos denunció presiones del Ejecutivo para su partida y cuestionó si un cambio de gobierno facilitaría su acceso a las residencias oficiales que habitó durante sesenta años de trayectoria.
Las visitas frecuentes del emérito a la localidad de Sanxenxo para participar en regatas y realizarse chequeos médicos demostraron que no existen impedimentos legales para su libre circulación por el territorio nacional.
