Charlotte Casiraghi, hija de la princesa Carolina de Mónaco, viajó a España para recibir el premio “Personaje del Año” de la revista Vanity Fair por su destacada contribución a la moda y su compromiso con cuestiones humanitarias. La ceremonia de entrega del premio tuvo lugar en el Alcázar de Sevilla, en presencia de personalidades del mundo de la moda, la cultura, la realeza y la alta sociedad.
El premio “Personaje del Año” de Vanity Fair es un reconocimiento anual a individuos influyentes que dejaron una huella significativa en la sociedad. El galardón reconoció a la socialité, de 37 años y sobrina del príncipe soberano Alberto II de Mónaco, por su sensibilidad hacia temas como la educación, la cultura y la conservación del patrimonio histórico.
Charlotte Casiraghi es la segunda hija de la princesa Carolina y del empresario italiano Stefano Casiraghi, fallecido trágicamente durante una competición de off shore en 1990. Es la undécima en la línea de sucesión al trono monegasco, ocupado por los Grimaldi desde el siglo XIII. Su abuela fue Grace Kelly, una ex actriz de Hollywood convertida en princesa.

Charlotte Casiraghi es la segunda hija de la princesa Carolina y del empresario italiano Stefano Casiraghi.
Al explicar el premio que otorgó a Charlotte, Vanity Fair dijo: “Pese a ser conocida como una amazona excepcional —con varios premios internacionales a sus espaldas— y como periodista —fue becaria en The Independent antes de lanzar la revista ambientalista-ecologista de lujo Ever Manifesto—, la principal pasión de Charlotte es la filosofía. Licenciada en la Sorbona, fue coautora, junto a Robert Maggiori, su profesor de instituto y crítico literario del periódico Libération, del ensayo Archipiélago de pasiones, publicado en Francia en 2018 y un año después en España. Maggiori dijo de ella que había sido su mejor estudiante en 30 años dedicado a la docencia”.
Y continúa: “Su labor como promotora del estudio de la Literatura y Filosofía habla de una mente inquieta y versátil, con una inevitable pata en lo social —por la mitología que se asocia a los Mónaco desde que su abuela Grace Kelly desembarcara en el principado — y otra en las letras. La hija de Carolina de Mónaco y el empresario Stefano Casiraghi ha mutado paulatinamente su perfil de lo deportivo y social a lo intelectual hasta hacer de lo segundo una bandera en la última década”.
Entrevistada por la misma publicación, Charlotte explicó: “No es que lo decidiera de manera muy consciente, y tampoco fue una epifanía. He leído mucho desde siempre, pero puedes tener una pasión y perseguirla sin necesidad de dedicarte a ello profesionalmente. Dicho lo cual, me siento muy privilegiada por haber tenido tiempo de estudiar, leer y sacar provecho de un excepcional acceso a la cultura, así que siento que tengo la responsabilidad de devolver lo recibido comprometiéndome a inspirar a otros a leer y aprender”.

Charlotte, de 37 años, tiene un hijo de 10 años, Raphaël Elmaleh, nacido de su relación con el comediante marroquí-francés Gad Elmaleh. Posteriormente, Charlotte se relacionó con el cineasta italiano Lamberto Sanfelice, antes de separarse en 2016.
Poco después conoció a su actual esposo, Dimitri Rassam, un productor de cine francés de 37 años y descendiente de una influyente familia cinematográfica. Dimitri es hijo de la actriz Carole Bouquet, amiga de la madre de Charlotte, la princesa Carolina de Hannover, y del francés Jean-Pierre Rassam, un productor de cine francés libanés fallecido por una sobredosis de drogas cuando Dimitri tenía sólo cuatro años.
Los rumores de una relación entre Charlotte Casiraghi y Dimitri Rassam (que tiene una hija con su ex esposa, la modelo rusa Masha Novoselova, de quien se divorció en 2016) comenzaron a circular a principios de 2017, después de que se conocieron en París. Se los vio juntos en distintos eventos familiares y en 2018 tuvieron un hijo, Balthazar Rassam. La boda finalmente se celebró en 2019 en la abadía de Sainte-Marie de Pierredon.
Monarquias.com





