Felipe IV y su querido enano

La corte de España durante los siglos XVI y XVII estaba repleta de bufones que eran objeto de risas y burlas. El Alcázar de Madrid, principal residencia de los reyes, rebosaba de todo tipo de rarezas: inválidos, retrasados mentales, mujeres gordas y barbudas, cotorras, papagayos y monas vestidas como reinas. Pero entre las “sabandijas del …

Cuando la reina María los visitaba, los súbditos ingleses temblaban

María de Teck (1867-1953), esposa del rey Jorge V de Inglaterra, fue una señora de costumbres austeras que desterró de la corte a las actrices, nuevas ricas y bailarinas que eran tan bien recibidas en los tiempos liberales de su suegro, Eduardo VII. En cuestiones de protocolo y en todo lo que pudiese afectar el prestigio de la Corona, era de una minuciosidad rayana en la obsesión y se dice que una vez amonestó a su nieta, la princesa Isabel (la actual reina Isabel II), porque llevaba un pañuelo en la cabeza: “Pareces un peón de cocina”.