Categoría: ÁFRICA

  • El crepúsculo de Mohammed VI: luces y sombras de un rey frágil que prepara la sucesión

    Entre el 24 y el 28 de agosto de 2025, el diario francés Le Monde publicó una serie de artículos que ofrecen un análisis exhaustivo y crítico del reinado de Mohammed VI de Marruecos. Basados en testimonios de diplomáticos, fuentes cercanas al palacio y observadores especializados, estos textos abordan la salud del monarca, las dinámicas opacas de su corte, su legado de reformas parciales, sus ambiciones en política exterior y el secretismo del makhzen, el sistema de poder palaciego. 

    La fragilidad del rey Mohammed VI y la sucesión en marcha

    Le Monde comienza destacando la fragilidad física de Mohammed VI, de 62 años, a través de imágenes contrastantes que reflejan narrativas opuestas sobre su estado. “Las dos imágenes recientes son opuestas”, dijeron los autores. “Representan las dos narrativas cruzadas sobre el estado de la monarquía marroquí. La primera escena tuvo lugar el 7 de junio durante la oración del Eid al-Adha (‘Festival del Sacrificio’) en la mezquita de Tetuán, en el norte de Marruecos. Vestido con una chilaba amarilla pastel y un fez granate, el rey Mohammed VI se sentó en un taburete tapizado en cuero. Su rostro traicionaba signos de fatiga mientras los que lo rodeaban alababan a Alá en postración”. 

    Esta imagen de un monarca incapaz de postrarse contrasta con un video posterior: “Un video publicado en redes sociales mostró a Mohammed VI en traje de baño, montando una moto acuática frente a la costa de Cabo Negro, un balneario cerca de Tetuán. Estaba rodeado por un enjambre de barcos de escolta con sus guardaespaldas”. Esta “coreografía dual” busca contrarrestar la preocupación pública, como en su encuentro con Emmanuel Macron en octubre de 2024, donde aparece “delgado y sosteniendo un bastón”.

    El proceso de sucesión centra la atención en Moulay Hassan, de 22 años. Le Monde señala: “En los últimos dos años, se ha prestado cada vez más atención a Moulay Hassan, el hijo mayor y heredero al trono. […] Representó a su padre en noviembre de 2024 cuando Xi Jinping, jefe de Estado chino, hizo una escala en Casablanca de regreso de una cumbre del G20 en Brasil. Este encuentro entre el príncipe y uno de los hombres más poderosos del planeta, que tuvo lugar con té y dulces, marcó un punto de inflexión”. 

    El príncipe Hassan, que estudia en Rabat y domina el chino, fue nombrado coronel mayor en julio de 2025, siguiendo los pasos de su padre en 1985. Sin embargo, sus apariciones internacionales son selectivas: el rey delegó en su hermano menor, Moulay Rachid, para la reapertura de Notre-Dame y en la princesa Lalla Hasnaa para la Conferencia de la ONU sobre los Océanos en Niza.

    Un diplomático occidental explicó a Le Monde: “Hay una puesta en escena meticulosamente orquestada para no enviar señales que puedan interpretarse como una entrega de poder entre Mohammed VI y su hijo Hassan”. 

    Fuentes del makhzen aseguran que “el rey no abdicará a pesar de su enfermedad”. Sus ausencias prolongadas en París, Dubái o Gabón reflejan “un sentimiento de desapego, por no decir cansancio”, más que problemas de salud. La percepción de un “rey desaparecido” fue amplificada por un artículo de The Economist en 2023, lo que llevó a un “regreso del rey” escenificado con comunicados oficiales que detallan sus actividades protocolares.

    Influencias polémicas y tensiones internas en la corte marroquí

    Mohammed VI de Marruecos

    Le Monde profundiza en las dinámicas del makhzen, destacando el caso de los hermanos Azaitar, luchadores de MMA germano-marroquíes: “El monarca desarrolló una relación personal con el boxeador germano-marroquí de Colonia. Pronto, el hermano de Azaitar, Ottman, también campeón de MMA, se unió a este círculo, al igual que su gemelo, Omar, quien gestionaba a los dos luchadores, y su padre, un imán en una mezquita en Alemania que pronto se convirtió en el muecín de la mezquita del palacio real”. 

    Desde 2018, tras el divorcio del rey y la princesa Lalla Salma, los Azaitar ofrecieron “alivio”: “Con estos nuevos amigos, el rey se sentía más relajado. (…) Los hermanos Azaitar le aportaron ligereza. Con ellos, no se le recordaban constantemente las preocupaciones y demandas de su posición”. 

    El monarca les otorgó autos de lujo y un palacio en Tánger, pero su influencia generó críticas: “Según la prensa alemana, la élite de Marruecos condenó la forma en que este trío ostentoso se había infiltrado en el círculo real, así como su extenso historial delictivo en Alemania”, escribe Le Monde.

    Un incidente revelador involucró la búsqueda de un perro perdido: “Un día, Abubakr Azaitar perdió a su perro mientras lo paseaba en un parque en Rabat. […] Azaitar alertó a Abdellatif Hammouchi, el destacado jefe de policía […], ordenándole movilizar a sus oficiales para encontrar al perro”. La prensa marroquí, como Hespress, los comparó con Rasputin: “No puede haber príncipes más que los miembros de la familia real”. Tras el artículo de The Economist en 2023, el palacio ajustó esta relación para proteger su reputación.

    Ciberataques en primavera de 2025, atribuidos a JabaRoot DZ, expusieron datos sensibles: “Los ataques expusieron una enorme cantidad de información personal sobre salarios y transacciones inmobiliarias que involucraban a cientos de miles de ciudadanos marroquíes”. Las revelaciones sobre funcionarios como Mohamed Raji, de inteligencia interna, sugieren manipulaciones internas. 

    En lo económico, Le Monde critica el “capitalismo de amiguismo desenfrenado”: “Akhannouch, el hombre más rico del país y primer ministro, se ha convertido en la figura emblemática de esta tendencia. Su empresa, “Akwa”, opera en distribución de hidrocarburos, bienes raíces, medios, energías renovables y otros sectores”. Un contrato de desalinizadora en 2024 fue cuestionado como “conflicto de intereses”. El holding real “Siger”, con acuerdos como el de €12.000 millones con TAQA en 2025, amplifica esta tendencia.

    A pesar de esto, “el apetito voraz por los negocios de Mohammed VI no ha empañado significativamente su popularidad entre sus conciudadanos, que parece mantenerse intacta”. El resentimiento se desvía hacia figuras como Akhannouch, con la prensa palaciega orquestando críticas, como un artículo del medio marroquí Le360 que lamenta un “aparato estatal tomado como rehén por un ejecutivo ausente”.

    Mohammed VI: reformas inconclusas y éxitos diplomáticos

    Mohammed VI de Marruecos

    La juventud de Mohammed VI bajo Hassan II moldeó su relación con el trono. Su padre “permaneció en el poder inspirando una mezcla de miedo y admiración” durante casi cuatro décadas y murió en julio de 1999.

    El nuevo rey prometió modernización, simbolizada por su boda en 2002 en Marrakech: “Sentada junto al rey, su joven esposa, Salma Bennani, reveló sus rasgos distinguidos y cabello rojo a los invitados”. Sin embargo, Le Monde lo califica como “el rey de las reformas inacabadas”: avances en derechos de las mujeres y reconciliación con el pasado represivo no abordaron “la migración rural acelerada por la escasez de agua, el desempleo juvenil y la polarización social”.

    En torno al rey, el makhzen opera en secreto: “Estar o no estar en la lista de invitados reales, esa es la cuestión que la élite marroquí anticipa”. Exclusiones como la de Othman Benjelloun en 2012 o Yassine Mansouri en 2025 reflejan rivalidades. En conclusión, Le Monde retrata un Marruecos en una encrucijada, con un rey frágil pero influyente, donde el nacionalismo estabiliza, pero las desigualdades y el secretismo persisten.

    Artículo original de Monarquias.com. Fuente: Le Monde

  • El futuro Hassan III: así se prepara el príncipe heredero de Marruecos para ser rey

    El 8 de mayo de 2003 nació Moulay Hassan, el príncipe heredero de Marruecos, destinado a continuar el legado de la dinastía alauí, una de las monarquías más antiguas del mundo. Hijo mayor del rey Mohammed VI y la princesa Lalla Salma, Moulay Hassan, ahora de 22 años, ha sido preparado desde niño para asumir el trono de un reino que equilibra tradición, modernidad y desafíos geopolíticos. Como señala The New York Times en un análisis de 2023, “Moulay Hassan representa la esperanza de una generación joven que ve en él un símbolo de estabilidad y progreso en un país en rápida evolución”. 

    Moulay Hassan, nombrado en honor a su abuelo, el rey Hassan II, creció en un entorno que combinaba la opulencia del palacio con la disciplina de la responsabilidad real. Desde los tres años, acompañaba a su padre en eventos oficiales, como el Salón Internacional de Agricultura de Marruecos, donde, según Jeune Afrique, mostró una curiosidad infantil que rompió con el rígido protocolo: “Cuando vio vacas y ovejas, quiso acercarse, y Mohammed VI, encantado, abandonó la alfombra roja para seguirlo”. 

    Su infancia estuvo marcada por una educación estricta pero diversa. Asistió al Royal College en Rabat, una institución fundada en 1942 por su bisabuelo, Mohammed V, para educar a la élite real. Allí, Moulay Hassan se convirtió en políglota, dominando árabe, tamazight, inglés, francés y español. Su interés por los deportes, especialmente el fútbol y el baloncesto, lo llevó a entrenar en el centro de las Fuerzas Armadas Reales en Maamoura, jugando junto a hijos de soldados. Además, su pasión por la equitación fue supervisada personalmente por su padre, según The Economist.

    Una educación para un rey moderno

    Mulay Hassan de Marruecos
    A los 21 años, Moulay Hassan estudia Gobernanza y Ciencias Económicas en la Universidad Politécnica Mohamed VI, mientras asume crecientes responsabilidades institucionales, incluyendo ceremonias internacionales.

    A los 16 años, Moulay Hassan tomó una decisión que sorprendió a muchos: quiso formarse como piloto. Cambió el Royal College por el Colegio Preparatorio de Técnicas Aeronáuticas en Marrakech, donde combinó estudios académicos con entrenamiento de vuelo. Su padre apoyó esta elección, siempre que no descuidara su preparación para el trono, que incluía lecciones de protocolo, oratoria y diplomacia. En 2020, aprobó su bachillerato internacional en economía y ciencias sociales con honores, un logro que destacó su capacidad para equilibrar sus ambiciones personales con las expectativas reales.

    Posteriormente, se inscribió en la Facultad de Gobernanza, Economía y Ciencias Sociales de la Universidad Politécnica Mohammed VI (UM6P), una institución de élite que selecciona a sus estudiantes por méritos académicos y habilidades interpersonales. Acompañado por mentores como Mostafa Terrab y Karim Al-Aynaoui, Moulay Hassan ha profundizado en temas de gobernanza y sostenibilidad, áreas clave para el futuro de Marruecos. Según The Guardian, su educación refleja “un esfuerzo por preparar a un monarca que pueda abordar los desafíos del cambio climático, la desigualdad económica y la globalización”.

    Desde los 10 años, Moulay Hassan ha asumido un rol público cada vez más prominente. En 2013, acompañó a su padre en eventos oficiales, y a los 14, fue el participante más joven en la Cumbre One Planet en París, ganándose la admiración internacional. En 2019, recibió al príncipe Harry y Meghan Markle durante su visita a Marruecos y participó en ceremonias con el Papa Francisco, demostrando una madurez precoz. También ha representado a Mohammed VI en eventos internacionales, como el funeral de Henri d’Orléans en Francia en 2019, y ha presidido actos nacionales, como la ceremonia de graduación de oficiales militares en Kenitra en 2023.

    Mulay Hassan de Marruecos
    Moulay Hassan, nacido el 8 de mayo de 2003, es el príncipe heredero de Marruecos, hijo del rey Mohamed VI y Lalla Salma, y nieto del rey Hassan II.

    Su presencia en el ámbito militar es particularmente significativa. Con el rango de coronel en la Guardia Real, el Ejército y la Fuerza Aérea desde su adolescencia, Moulay Hassan ha recibido entrenamiento en armas ligeras y protocolos de seguridad. En 2023, presidió un almuerzo en Tetuán por el 24º aniversario de la ascensión de su padre, recibiendo la lealtad de las Fuerzas Armadas Reales. Este papel subraya su futura posición como Comandante en Jefe, un título constitucional que refuerza la autoridad del rey sobre el ejército.

    Sin embargo, no todo ha sido fácil. El medio Middle East Eye reportó en 20202 rumores sobre un temperamento volátil, como cuando, en 2019, se dice que expresó frustración por el estado de una carretera en Skhirat, desencadenando obras públicas inmediatas. Aunque estas historias son difíciles de verificar, sugieren una personalidad decidida, comparada por la propaganda oficial con la de su abuelo, Hassan II, conocido por su firmeza.

    Como heredero de una monarquía constitucional, Moulay Hassan está destinado a ser el jefe de Estado, símbolo de la unidad nacional y Amir Al Mouminim (Príncipe de los Creyentes), un título que otorga autoridad religiosa. La constitución marroquí de 2011, aprobada tras las protestas de la Primavera Árabe, limita los poderes del rey, pero le otorga control sobre el ejército, la judicatura y la política exterior. Moulay Hassan heredará un reino que enfrenta desigualdades económicas, tensiones sociales y la presión de mantener la estabilidad en una región volátil.

    Mulay Hassan de Marruecos
    Apasionado por el fútbol, la equitación y la aviación, Moulay Hassan habla árabe, inglés, francés y español, y rechaza tradiciones como el besamanos, mostrando una personalidad moderna.

    Su interés en proyectos ambientales, como las iniciativas de energía renovable de Marruecos, sugiere un enfoque progresista. La prenaa destaca que “su compromiso con la sostenibilidad refleja la visión de su padre de posicionar a Marruecos como líder en energías verdes”. Además, su exposición a cumbres internacionales y su dominio de múltiples idiomas lo preparan para fortalecer los lazos diplomáticos con África, Europa y Estados Unidos.

    La sucesión, según la constitución, seguirá la primogenitura agnática, asegurando que Moulay Hassan sea el próximo rey, salvo una designación excepcional por parte de Mohammed VI. Con la salud de su padre en el foco debido a recientes cirugías cardíacas, la preparación de Moulay Hassan se ha intensificado. A los 22 años, ya no requeriría un consejo de regencia en caso de ascender al trono, un hito que refuerza su madurez institucional.

    Moulay Hassan encarna la dualidad de Marruecos: un país arraigado en siglos de tradición alauí, pero con la mirada puesta en la modernidad. Como señala The Economist, “su educación y experiencias públicas lo posicionan como un puente entre el pasado y el futuro”. Desde su infancia en el palacio hasta sus apariciones en cumbres globales, el príncipe heredero ha demostrado una mezcla de disciplina, curiosidad y ambición. Los marroquíes, según The Guardian, lo ven como “un símbolo de esperanza y continuidad”, capaz de llevar al reino hacia un futuro de innovación y estabilidad. Cuando llegue el momento de su coronación, Moulay Hassan, el futuro Hassan III, estará listo para liderar con la misma determinación que sus antepasados, pero con una visión propia para el siglo XXI.

    Artículo original de Monarquias.com

  • La silenciosa existencia de Lalla Salma, “princesa fantasma” de Marruecos

    ¿Qué sucedió con la princesa Lalla Salma, exesposa del rey Mohammed VI y madre del futuro rey de Marruecos? Conocida como la “princesa fantasma” por su desaparición de la vida pública desde 2017, Lalla Salma, nacida Salma Bennani en Fez el 10 de mayo de 1978, vive hoy una existencia discreta, centrada en sus hijos y apartada del brillo que alguna vez la definió como la primera consorte marroquí en ser reconocida públicamente. Aunque una vez su figura era constante en la vida social marroquí, desde hace ocho años, la princesa no ha sido vista en ninguna actividad oficial ni dentro ni fuera del país. 

    El misterioso retiro de Lalla Salma de la vida pública

    La vida de Lalla Salma cambió drásticamente tras su divorcio del rey Mohammed VI, confirmado extraoficialmente en 2019 por el abogado del monarca, Éric Dupond-Moretti, quien la describió como su “exesposa”. Desde su última aparición oficial en diciembre de 2017, la princesa, que rompió moldes al convertirse en la primera esposa de un monarca marroquí en recibir el título de Su Alteza Real, ha evitado los eventos públicos. Su desaparición repentina dio lugar al apodo de “princesa fantasma”, alimentando especulaciones sobre su paradero, desde un supuesto exilio en Estados Unidos o Grecia hasta rumores infundados sobre su muerte. Sin embargo, estas teorías fueron desmentidas cuando, en 2019, fue vista en el Centro de Oncología de Beni Mellal y fotografiada con su hija, la princesa Lalla Khadija, en un restaurante tradicional en Jemaa el Fna, Marrakech.

    Tras el divorcio, Lalla Salma eligió permanecer en Marruecos, priorizando la cercanía con sus dos hijos: el príncipe heredero Moulay Hassan, de 22 años, y Lalla Khadija, de 18. Según el medio local Assahifa, vive en una residencia en un barrio tranquilo de Rabat, cerca de la Universidad Politécnica Mohammed VI, donde su hijo estudia. “Ella eligió este lugar para estar cerca del príncipe heredero Moulay Hassan, viviendo de manera tranquila acompañada por la princesa Khadija”, informó el medio. En enero de 2025, la revista francesa Gala reveló que Lalla Salma había recibido la autorización para regresar al palacio Dar Es Salam y residir allí con sus hijos, asumiendo la custodia de ambos, un cambio significativo que sugiere una reconciliación parcial con la estructura real.

    Aunque su papel público se desvaneció, Lalla Salma no abandonó del todo su trabajo. Durante su tiempo como consorte, fundó en 2005 la Fundación Lalla Salma para la Prevención y Tratamiento del Cáncer, una iniciativa que marcó un hito al establecer el primer registro nacional de cáncer y promover la concienciación sobre la enfermedad. También fue embajadora de buena voluntad de la Organización Mundial de la Salud en 2006, recibiendo la Medalla de Oro en 2017 por su trabajo contra el cáncer. Aunque no se ha confirmado su presidencia continua en la fundación tras el divorcio, se estima que sigue involucrada de manera privada, aunque los comunicados oficiales solo mencionan al director ejecutivo de la organización.

    Su vida actual gira en torno a la privacidad y sus hijos. En julio de 2024, fue vista en Mykonos, Grecia, paseando por las calles con Moulay Hassan y Lalla Khadija, acompañada por un séquito de 70 personas, según informó GreekReporter. El medio destacó su llegada con un convoy de coches de lujo y tres camiones de muebles para decorar una villa alquilada, un indicio de su estilo de vida opulento pero discreto. “Vestida de manera informal, parecía una turista más, de no ser por los guardias de seguridad”, señaló el reporte. Esta aparición desmintió rumores de un exilio permanente en Grecia, donde posee propiedades, y reforzó su compromiso de mantener a sus hijos cerca, incluso en vacaciones.

    Antes de su desaparición pública, Lalla Salma fue una figura revolucionaria. Graduada en informática por la Escuela Nacional Superior de Informática y Análisis de Sistemas en Rabat en 2000, trabajó en el ONA Group, una empresa parcialmente controlada por la familia real, donde conoció a Mohammed VI en 1999. Su matrimonio en 2002 fue un hito: no solo fue la primera esposa de un rey marroquí en ser fotografiada públicamente, sino que Mohammed rompió con la tradición al declarar que no practicaría la poligamia. Representó a Marruecos en eventos internacionales, como la boda del príncipe Guillermo y Kate Middleton en 2011, la investidura del rey de Holanda en 2013 y la boda del gran duque heredero de Luxemburgo en 2012. Su estilo, que combinaba elegancia moderna con caftanes tradicionales, la llevó a aparecer en la portada de Paris Match, que la describió como “enormemente bella”.

    Sin embargo, su enfoque liberal –como usar pantalones en público y no llevar pañuelo en un país musulmán– generó críticas entre los sectores conservadores de la familia real y la corte. Tras el divorcio, cuya solicitud se atribuye a ella según medios franceses, Lalla Salma fue apartada de sus deberes oficiales, y su ausencia durante la hospitalización del rey en 2018 por una arritmia cardíaca en París avivó especulaciones. A pesar de esto, su influencia perdura en sus hijos, quienes están asumiendo roles públicos crecientes. En marzo de 2025, Lalla Khadija participó junto a Moulay Hassan en el lanzamiento del programa benéfico Ramadan 1446 en Rabat, un evento que marcó su entrada en la vida institucional.

    Los rumores de tensiones familiares o disputas por la custodia han sido desmentidos por el abogado de la familia real, quien calificó dichas afirmaciones como “intolerables”. Mientras tanto, Lalla Salma parece haber encontrado un equilibrio entre su pasado como ícono de modernidad y su presente como madre dedicada. Para los marroquíes, sigue siendo un símbolo de cambio, pero su historia permanece envuelta en un misterio que está lejos de resolverse. 

    Artículo original de Monarquias.com

  • Marruecos anunció la muerte de Lalla Latifa, la discreta madre del rey Mohammed VI

    La corte real de Marruecos anunció este sábado 29 de junio la muerte de la princesa Lalla Latifa, la madre del rey Mohammed VI y viuda del rey Hassan II, en la ciudad de Rabat, capital del reino del norte africano. 

    “El portavoz oficial del Palacio Real anuncia, con gran tristeza y profundo dolor, el fallecimiento de Su Alteza Real la Princesa Lalla Latifa, que descanse en paz, el sábado”, dice el comunicado de la corte alauita.

    “Lloramos esta dolorosa pérdida y pedimos a Alá Todopoderoso que conceda a la fallecida su infinita misericordia y le conceda su paraíso y prolongue la vida de Su Majestad el rey Mohammed VI, que Alá le preserve y perpetúe su gloria. A Alá pertenecemos y a Él regresaremos”, finaliza el texto.

    Tras el anuncio, los canales de televisión y radios marroquíes suspendieron su programación para emitir el Corán, como es habitual en estos casos en los países musulmanes. 

    Los medios locales destacaron su dedicación a la preservación de “las tradiciones y costumbres de la familia real marroquí” y se refirieron a Lalla Latifa como “un modelo a seguir para las mujeres marroquíes en su adhesión a los valores nacionales y humanitarios y a las directrices de la religión islámica”.

    La princesa Lalla Latifa, la discreta madre del rey Mohammed VI de Marruecos

    De origen bereber, la madre del rey Mohammed era una figura prácticamente “invisible” para los marroquíes, ya que nunca aparecía en público ni tenía responsabilidades oficiales.

    Lalla Latifa Amahzún provenía de la prominente familia Amahzoune, que forma parte de la tribu Zayane. Nacida en 1946, su padre, Hassan Uld Muha u Hamú Zayani, era el bajá de Jenifra, en el interior de Marruecos, y una figura destacada de la resistencia amazigh contra los franceses y lideró la guerra de guerrillas para liberar la región.

    La relaciones de la familia Amahzoune con la dinastía alauita son muy estrechas, y a principios del siglo XX su tía, Lalla Rabaha, se había casado con el sultán Moulay Abdelhafid, que gobernó Marruecos entre 1908 y 1912.

    Latifa se casó el 9 de noviembre de 1961 con Hassan II, que había ascendido al trono unas semanas antes, en una doble ceremonia en la que Lalla Lamia as Solh, hija del presidente de Líbano, contrajo matrimonio con el hermano del rey, el príncipe Mulay Abdallah.

    Antes de casarse con Latifa, Hassan II se había casado el día de su ascenso al trono con Lalla Fatima, de la que no tuvo descendencia. Lalla Latifa tuvo cinco hijos: la princesa Lalla Maryem, el rey  Mohammed VI, la princesa Lalla Asma, la princesa Lalla Hasna y el príncipe Mulay Rachid. Desde entonces fue conocida como la “Madre de los Príncipes Reales”.

    Desde entonces, Lalla Latifa cumplió lo que se esperaba de la esposa de un rey marroquí: se adhirió estrictamente a los protocolos reales tradicionales de la dinastía alauita, habitó en el harén real y no hizo apariciones públicas con la familia real.

    “La princesa Lalla Latifa jugó un papel importante apoyando al rey Hassan II durante su reinado, especialmente en el ámbito de la familia y la mujer. Estaba interesada en preservar las tradiciones y costumbres de la familia real marroquí y era considerada un modelo a seguir para las mujeres marroquíes”, dijo un periódico local.

    En una entrevista de 1989 con una emisora ​​francesa, el rey Hassan II habló de su esposa cuando se le preguntó por qué la “Reina” no era conocida públicamente. Él respondió: “Por la sencilla razón de que desde que existe Marruecos nunca ha habido una reina”.

    “Todos nuestros matrimonios han sido morganáticos”, explicó, refiriéndose a los matrimonios de sus antepasados. “Creo que todas las dinastías que se han sucedido han hecho una elección muy acertada. En cambio, cuando tengo la oportunidad de presentar a la Madre de los Príncipes y Princesas, que no tiene actividad política (…) la presento normalmente porque creo que está bien educada, está muy presentable, pero no es una reina”.

    Después de la muerte del rey Hassan II, en 1999, los medios extranjeros dijeron que Lalla Latifa se casó con Mohamed Mediouri, ex jefe de la seguridad personal y guardaespaldas principal del fallecido monarca.

    Desde entonces, la princesa Lalla Latifa residió en Neuilly-sur-Seine, un suburbio de París, antes de regresar a Marruecos y establecerse en Marrakech en 2019.

    Mohammed VI ascendió al trono en julio de 1999 tras la muerte de su padre y fue el primer rey monógamo de Marruecos, al casarse con la ingeniera informática Salma Benanni en 2002, después de abolir el harén real. 

    Lalla Salma fue la primera consorte marroquí en ocupar un cargo como primera dama del reino, aunque nunca recibió el título de reina, conformándose con el de princesa. Es la madre del actual príncipe heredero, Mulay Hassan, y la princesa Lalla Kadiya.

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  • El heredero del último rey de Libia podría volver al país mientras crecen los llamados a restaurar la monarquía

    El príncipe heredero de Libia podría estar muy cerca de regresar al país del norte de África después de que el gobierno expresara su deseo de restaurar la monarquía constitucional para frenar la desestabilidad política.

    La agencia de noticias italiana Nova informó, citando fuentes libias, que hay negociaciones para llevar al príncipe heredero Mohammed Al-Hassan Al-Rida El-Senoussi a Libia el próximo 17 de febrero. Sería la primera vez que regresa al país desde su exilio en 1990.

    La agencia de noticias indicó que en Estambul se llevaron a cabo consultas con varios dignatarios y ancianos tribales de las regiones oriental y occidental de Libia, además de líderes locales y de seguridad de la ciudad de Bani Walid, para el retorno del príncipe.

    Quién es el príncipe Mohammed Al Hassan, el heredero del último rey de Libia que busca restaurar la monarquía

    Considerado por los realistas libios como legítimo heredero al trono al ser sobrino nieto del rey Idriss I (1889-1983) derrocado por el dictador Muammar Kadhafi en 1969, el príncipe, de 61 años, está convencido de que la monarquía es la única solución para pacificar Libia.

    Desde la caída del régimen de Kadhafi durante la Primavera Árabe, Libia está dividida entre el gobierno de Dbeibah, reconocido por la ONU en el oeste, y una administración en el este respaldada por el hombre fuerte militar, el mariscal Khalifa Haftar.

    Hijo del fallecido príncipe heredero Hassan Al-Rida El-Senoussi, los partidarios de Mohammed lo reconocen como el legítimo sucesor al trono libio, que solo estuvo ocupado por el rey Idriss. Aunque vive fuera del país desde hace tres décadas, todavía es una figura importante para los partidarios de la monarquía.

    Mohammed lidera el Movimiento para el Retorno de la Legitimidad Constitucional, cuyo objetivo es restablecer la monarquía constitucional organizada por el rey Idriss. Para ello cuenta con el apoyo de una buena porción de la población libia, que recuerda con nostalgia la era monárquica.

    A finales de diciembre, el príncipe heredero, que vive principalmente en Londres desde 1988, dijo que intensificó los contactos y consultas desde Estambul con los políticos, dignatarios, notables y líderes tribales libios para hablar del futuro de Libia.

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  • ¿Volverá Libia a ser una monarquía? El príncipe Mohammed El-Senussi está dispuesto a ser rey

    El primer ministro de Libia, Abdelhamid Dbeibah, sorprendió a su país al anunciar que quiere restaurar la monarquía y había ordenado preparar el antiguo palacio real para recibir, posiblemente en febrero, al príncipe Mohammed, descendiente de la dinastía El-Senussi.

    Dbeibah cree que solo la restauración de la monarquía es capaz de unir a todos los libios y poner fin a la agitación política después de más de una década de caos desde que un levantamiento condujo al derrocamiento y asesinato del dictador Kadhafi en 2011.

    Mohammed El-Senussi, considerado por los monárquicos libios como legítimo heredero al trono al ser sobrino nieto del rey Idriss I, derrocado en 1969, está convencido de que la monarquía es la única solución para pacificar Libia y trabaja desde hace años para recuperar la corona para su familia.

    Quién es Mohammed, el príncipe sin corona que está dispuesto a ser rey de Libia

    Mohammed El-Senussi
    Considerado por los realistas libios como legítimo heredero al trono al ser nieto del rey Idriss, derrocado en 1969, el príncipe Mohammed El-Senussi está convencido de que ésta es la única solución para Libia.

    Mohammed El-Senoussi, nacido el 20 de octubre de 1962 como hijo del príncipe heredero Hassan y de la princesa heredera Fawzia bint Tahir Bakeer.

    Cuando el príncipe Mohammed nació, su tío abuelo Idriss llevaba casi una década de reinado, marcado por un período de relativa estabilidad y modernización, ya que implementó una serie de reformas sociales y económicas.

    Lea también: El gobierno de Libia quiere restablecer la monarquía para poner fin a la agitación política

    El rey Idriss tuvo seis esposas pero ningún hijo varón, por lo que en 1951 nombró como príncipe heredero a su hermano Mohammed Rida Al-Mehdi El-Senussi. Al fallecer este cuatro años después, Idriss I nombró heredero a su sobrino, Hassan, hijo de Muhammed.

    Mohammed El-Senoussi tenía siete años cuando el dictador Kadhafi derrocó al rey Idriss, mientras el monarca estaba bajo tratamiento médico en Londres, e impuso arresto domiciliario para toda la familia real.

    Mohammed El-Senussi
    El primer ministro de Libia, Abdelhamid Dbeibah, quiere restaurar la monarquía porque cree que solo el príncipe Mohammed El-Senussi, descendiente de la familia real, es capaz de unir a todos los libios y poner fin a la agitación política.

    La familia del príncipe Hassan se quedó en Libia después de la caída de la monarquía, pero cuando su casa fue destruida por un incendio, se mudaron al Reino Unido. Educado en Europa, Mohammed El-Senoussi fue designado heredero por su padre el 18 de junio de 1992, para sucederlo como Jefe de la Casa Real de Libia. 

    Actualmente, el príncipe lidera el Movimiento para el Retorno de la Legitimidad Constitucional, cuyo objetivo es restablecer la monarquía constitucional organizada por el rey Idriss I. Para ello cuenta con el apoyo de una buena porción de la población libia, que todavía recuerda con nostalgia la era monárquica.

    Mohammed El-Senoussi está convencido de que es el único capaz hoy de reunificar a los libios aplicando un retorno a la Constitución de 1951, que unifica bajo la corona a sus tres regiones, que se beneficiarían, además, de una autonomía ampliada. 

    Para ello, el príncipe heredero, que vive principalmente en Londres desde 1988, está intensificando los contactos y consultas desde Estambul con los dignatarios libios que vienen de todos los rincones del país para reunirse con él, informó el sitio francés RFI.

    Idriss de Libia
    El reinado de Idriss de Libia (1951-1969) fue período de relativa estabilidad y modernización, ya que implementó una serie de reformas sociales y económicas nunca antes vistas en el país.

    La situación libia no permite la organización de elecciones mientras persistan las tensiones y la lucha por el dinero y el poder”, dijo el príncipe, para quien no hay otra solución para Libia que volver a la monarquía constitucional. Aseguró que tiene “la voluntad y la energía para llevar a cabo esta misión”.

    El príncipe señala que los libios necesitan restaurar los lazos del pasado, ya que no están construyendo un país desde cero, sino que se están moviendo desde donde lo dejaron hace más de 50 años, cuando Idriss I fue derrocado y acusado de ser un “títere” de Occidente.

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  • El gobierno de Libia quiere restablecer la monarquía para poner fin a la agitación política

    El primer ministro de Libia, Abdelhamid Dbeibah, apoyó la restauración de la monarquía para poner fin a la agitación política y pidió al príncipe heredero, Mohammed Rida El-Senoussi, descendiente del único rey que tuvo el país, que regrese al país para ser coronado. 

    Considerado por los realistas libios como legítimo heredero al trono al ser sobrino nieto del rey Idriss I (1889-1983) derrocado por el dictador Muammar Kadhafi en 1969, el príncipe está convencido de que la monarquía es la única solución para pacificar Libia.

    El país del norte de África, que cuenta con las reservas de petróleo más grandes de África, lleva más de una década de caos desde que un levantamiento respaldado por la OTAN condujo al derrocamiento y asesinato de Muammar Kadhafi en 2011.

    Actualmente, Libia sigue dividida entre el gobierno de Dbeibah, reconocido por la ONU en el oeste, y una administración en el este respaldada por el hombre fuerte militar, el mariscal Khalifa Haftar.

    Sumido en el caos desde la muerte del dictador Kadaffi en 2012, el país quiere devolver el trono a la dinastía El-Senoussi, derrocada hace 55 años.

    Para Mustapha Abdeljalil, un islamista que se convirtió en Jefe de Estado de facto durante el período de transición en 2011, “la única solución para Libia hoy es un retorno al régimen realista”.

    Según analistas internacionales, Dbeibah apoya la restauración de la monarquía para lograr mantenerse en el cargo y vetar a sus dos grandes contendientes políticos en la carrera por el poder: Haftar y el hijo menor del coronel Kadhafi, Seif al-Islam Kadhafi.

    El regreso a Trípoli del príncipe Mohammed El-Senussi está previsto para el 9 de febrero. Actualmente, el príncipe heredero está liderando conversaciones en Turquía para intentar convencer a todos los bandos de que se unan a la iniciativa, según informó en su cuenta de X (Twitter).

    El rey Idriss I El-Senoussi fue el primer y único monarca de Libia. Reinó desde 1951 hasta el golpe militar dirigido por el coronel Muammar Kadhafi en 1969.

    Libia quiere restablecer la monarquía: el príncipe heredero está dispuesto a ser rey

    El príncipe Mohammed El-Senoussi está convencido de que es el único capaz hoy de reunificar a los libios aplicando un retorno a la Constitución de 1951, que unifica bajo la corona a sus tres regiones, que se beneficiarían, además, de una autonomía ampliada. 

    Para ello, el príncipe heredero, que vive principalmente en Londres desde 1988, está intensificando los contactos y consultas desde Estambul con los dignatarios libios que viajan desde todos los rincones del país para reunirse con él, informó el sitio francés RFI.

    “La situación libia no permite la organización de elecciones mientras persistan las tensiones y la lucha por el dinero y el poder”, dijo el príncipe, para quien no hay otra solución para Libia que volver a la monarquía constitucional. Aseguró que tiene “la voluntad y la energía para llevar a cabo esta misión”.

    El príncipe señala que los libios necesitan restaurar los lazos del pasado, ya que no están construyendo un país desde cero, sino que se están moviendo desde donde lo dejaron hace más de 50 años, cuando su abuelo Idriss I fue derrocado mientras se encontraba en Europa bajo tratamiento médico y acusado de ser un “títere” de Occidente.

    Mohammed El-Senussi
    Considerado por los realistas libios como legítimo heredero al trono al ser nieto del rey Idriss, derrocado en 1969, el príncipe Mohammed El-Senussi está convencido de que ésta es la única solución para Libia.

    Mohammed El-Senoussi, nacido el 20 de octubre de 1962 como hijo del príncipe heredero Hassan y de la princesa heredera Fawzia bint Tahir Bakeer, tenía siete años cuando Kadhafi derrocó a su tío abuelo e impuso arresto domiciliario para toda la familia real.

    Después de que su casa fuera destruida en 1982, la familia real se mudó al Reino Unido en 1988. Educado en Europa, Mohammed El-Senoussi fue designado heredero por su padre el 18 de junio de 1992, para sucederlo como Jefe de la Casa Real de Libia. 

    Actualmente, el príncipe lidera el Movimiento para el Retorno de la Legitimidad Constitucional, cuyo objetivo es restablecer la monarquía constitucional organizada por el rey Idriss I. Para ello cuenta con el apoyo de una buena porción de la población libia, que todavía recuerda con nostalgia la era monárquica.

    Mohammed El-Senussi
    El primer ministro de Libia, Abdelhamid Dbeibah, quiere restaurar la monarquía porque cree que solo el príncipe Mohammed El-Senussi, descendiente de la familia real, es capaz de unir a todos los libios y poner fin a la agitación política.

    Quién fue Idriss I, el primer y único monarca que tuvo el Reino de Libia

    El rey Idriss I El-Senoussi fue el monarca de Libia desde 1951 hasta 1969, cuando un golpe de estado militar dirigido por el coronel Muammar Kadhafi lo derrocó y condenó a muerte in absentia.

    Idriss nació en 1889 en Wadi Rabegh (este de Libia), en una familia de líderes religiosos y eruditos de la orden Senussi, una hermandad musulmana sufí, fue educado en El Cairo y Estambul, y más tarde sirvió como oficial militar en el Imperio Otomano durante la Primera Guerra Mundial. Después de la guerra, se involucró en la resistencia contra el dominio colonial italiano en Libia.

    En 1949, Idriss fue designado por las Naciones Unidas como primer ministro del gobierno interino de Libia, que se estableció para preparar a Libia para la independencia. Después de que Libia obtuvo su independencia en 1951, Idriss fue elegido primer rey del país.

    Idriss de Libia
    El reinado de Idriss de Libia (1951-1969) fue período de relativa estabilidad y modernización, ya que implementó una serie de reformas sociales y económicas.

    Su reinado estuvo marcado por un período de relativa estabilidad y modernización, ya que implementó una serie de reformas sociales y económicas. También mantuvo estrechos vínculos con las potencias occidentales, en particular Estados Unidos y el Reino Unido, que proporcionaron una importante asistencia económica y militar a Libia.

    Sin embargo, el gobierno de Idriss también estuvo marcado por la represión política y el autoritarismo, ya que reprimió la oposición y la disidencia. En 1969, un grupo de jóvenes militares, liderados por Kadhafi, derrocaron al rey mediante un golpe de estado.

    Idriss, que entonces estaba en Londres bajo tratamiento médico, se exilió en Egipto, donde vivió hasta su muerte en 1983. Le sucedió como jefe de la casa real su hijo, el príncipe heredero Hassan El-Senoussi.

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  • Guerra de hermanos en la monarquía zulú: ¿quién es el legítimo rey?

    El presidente de Sudáfrica, Cyril Ramaphosa, y el monarca zulú quedaron atónitos por un fallo judicial que consideró “ilegal” el reconocimiento estatal del rey Misuzulu Zulu, en una medida que corre el riesgo de reabrir viejas heridas sucesorias dentro de la dinastía descendiente del poderoso rey Shaka.

    Quién es el príncipe Sikamade, que asegura ser el legítimo rey zulú

    El hermano mayor del rey, de 49 años, el príncipe Simakade, estuvo detrás del último enfrentamiento real. Hijo del difunto rey Zwelithini KaBhekuzulu, fue noticia este año al desafiar la legitimidad de Musuzulu y asegurar que él es, como hijo mayor varon del anterior monarca, el verdadero rey zulú.

    El príncipe Simakade Zulu nació en 1970 (cuatro años antes que Misuzulu) en Nongoma, en la provincia sudafricana de KwaZulu Natal. Los opositores a su sucesión al trono, que son pocos, dicen que no puede ser el legítimo heredero porque nació fuera del matrimonio. 

    No hay información disponible sobre la madre biológica del príncipe Simakade, quien creció bajo el cuidado de la “Real Consorte” Mantfombi Dlamini, en la residencia real de KwaKhangelamankengane, en Nongoma, con sus otros hermanos, entre ellos el príncipe Misuzulu, cuatro años menor que él.

    El príncipe está casado con su pareja de toda la vida, Londiwe Nkosi, con quien intercambió votos matrimoniales el 8 de enero de 2022. Los informes afirman que su boda fue vista como una preparación para reclamar el trono, ya que un rey zulú debe casarse antes de liderar su nación. Tiene un hijo llamado Sbani Zulu.

    Guerra de hermanos en la monarquía zulú: cómo surgió la disputa por el trono

    Aunque el título de rey de la nación zulú no otorga poder ejecutivo, los monarcas ejercen una gran influencia moral sobre más de 11 millones de zulúes, que representan casi una quinta parte de la población de 60 millones de personas de Sudáfrica. La constitución sudafricana reconoce a los gobernantes tradicionales desde 1993.

    Conocido por su lujoso estilo de vida, el rey Goodwill Zwelithini recibió alrededor de 82.000 dólares al año para sí mismo (en un país donde el salario anual promedio es de sólo 16.000 dólares y el desempleo ronda el 30 por ciento), junto con un presupuesto de 4,2 millones de dólares para administrar su reino.

    Cuando rey Goodwill Zwelithini murió en 2021, su testamento estableció que sería su “Gran Esposa Real” Mantfombi Dlamini (hermana del rey Mswati III de eSwatini) la encargada de la regencia durante el extenso período de luto y hasta el nombramiento del nuevo rey. Pero la reina murió un mes después y su testamento, impugnado por parte de la familia, convirtió en rey a su hijo Misuzulu.

    La amarga disputa entre pretendientes rivales retrasó la tradicional coronación. En el medio, Misuzulu Zulu se vio obligado a pedir “paz y unidad” a la familia después de una serie de muertes inexplicables, entre ellas la de su madre. En julio, se rumoreó que el rey fue envenenado, tras la muerte repentina de un asesor cercano que ingirió una sustancia tóxica.

    La familia real trono zulú dividia: ¿Misuzulu o Sikamade?

    Una facción familiar reconoce al príncipe Simakade como rey de la nación zulú y se oponen a la coronación de Misuzulu Zulu, apoyada oficialmente por el gobierno sudafricano. El propio príncipe se ve a sí mismo como el heredero al trono legítimo porque fue adoptado por la difunta esposa de su padre, la gran esposa Mantfombi Dlamini.

    En agosto de 2022, el príncipe Sikamade fue coronado por un grupo de miembros de la familia real AmaZulu que lo apoyan como heredero y que aseguran que sólo ellos pueden nombrar un rey. Misuzulu Zulu es solo un “príncipe”, dijeron en una carta al gobierno: “Incluso si estuviéramos de acuerdo como familia, somos nosotros quienes decidimos. Él sigue siendo el príncipe”.

    En octubre del mismo año, Misuzulu Zulu fue coronado como rey y, en una ceremonia posterior, el presidente Ramaphosa le otorgó el certificado del reconocimiento oficial del gobierno como monarca tradicional del pueblo zulú. Gugu Mazibuko, experto cultural de la Universidad de KwaZulu-Natal, respaldó al monarca: “Cuando el presidente reconoció al rey, se habían respetado todos los procesos tradicionales, aunque el tribunal dictamine que el reconocimiento no es válido, el rey seguirá siendo rey”.
    Este año, Sikamade buscó el fallo del tribunal superior de Pretoria, que dictaminó que el reconocimiento del presidente Ramaphosa a Misuzulu Zulu como rey, en una ceremonia elaborada en octubre del año pasado, fue “ilegal”. El tribunal ordenó a Ramaphosa que iniciara una investigación para determinar si la tumultuosa adhesión de Misuzulu Zulu se ajustaba a las leyes consuetudinarias.

  • Batalla por el trono zulú: la coronación del rey es “ilegal”, dijo la justicia sudafricana

    Un tribunal de Sudáfrica dictaminó que el reconocimiento del gobierno al rey de la nación zulú Misuzulu kaZwelithini fue ilegal, al igual que su coronación, lo que podría desencadenar una nueva batalla por la sucesión a la corona.

    El juez Norman Davis del Tribunal Superior de Pretoria ordenó al presidente Cyril Ramaphosa que iniciara una investigación para determinar si el tumultuoso ascenso del rey Misuzulu Zulu, de 49 años, se realizó de conformidad con las leyes consuetudinarias.

    El juez ordenó a Ramaphosa que actuara de acuerdo con la “Ley de Liderazgo Tradicional y Khoi-San” para nombrar un comité de investigación sobre las acusaciones de que el proceso de entronización de Misuzulu no se realizó en términos de leyes y costumbres.

    Sin embargo, según explicó el periódico Times Live, “la sentencia no pretende determinar quién es el rey legítimo de AmaZulu” porque eso no es lo que los solicitantes habían intentado impugnar en el tribunal.

    “Los demandantes presentaron dos recursos de revisión y el tribunal estaba obligado a determinarlos. La primera era si el rey en ejercicio, Misuzulu kaZwelithini Zulu, había sido nombrado rey en términos de la costumbre zulú y la segunda era si el presidente había reconocido correctamente al rey actual en términos de la ley”, dijo Davis.

    El juez Davis dijo que el presidente Ramaphosa había “errado en la ley” al no seguir las disposiciones preventivas establecidas. “Esto hace que su decisión de reconocimiento [de Misuzulu como rey] sea susceptible de revisión”, explicó.

    El trono zulú, disputado desde hace tres años por los descendientes del rey Zwelithini

    Aunque el título de rey de la nación zulú no otorga poder ejecutivo, los monarcas ejercen una gran influencia moral sobre más de 11 millones de zulúes, que representan casi una quinta parte de la población de 60 millones de personas de Sudáfrica. La constitución sudafricana reconoce a los gobernantes tradicionales desde 1993.

    Descendiente del todopoderoso Shaka, que gobernó la nación zulú hasta su asesinato en 1828, Misuzulu Zulu, cuyo nombre significa “fortalecer al pueblo zulú”, fue nombrado monarca de los más de 10 millones de zulúes que viven en Sudáfrica después de la muerte de su padre, Goodwill Zwelithini, quien reinó más de 50 años.

    Misuzulu Zulu es el primer hijo de la tercera esposa de Zwelithini, la reina Mantfombie Dlamini, a quien designó en su testamento como regente del reino hasta la consagración de su hijo. Pero la reina murió repentinamente un mes después que su marido, dejando un testamento nombrando rey a Misuzulu Zulu.

    La primera esposa de las seis esposas de Zwelithini (que le dieron en total 28 hijos) afirmó ser la única esposa legítima del fallecido monarca, pero no logró obtener una orden judicial que detuviera la coronación del hombre.

    La coronación de Misuzulu, cargada de rituales, tuvo que esperar 15 meses hasta agosto de 2022, tras una amarga disputa familiar por la sucesión real, que enfrentó al rey con sus hermanos en medio de sospechas de intentos de asesinato y envenenamientos. 

    El hermano mayor de Misuzulu Zulu, el príncipe Simakade, acudió a la justicia sudafricana asegurando que el reconocimiento del gobierno sudafricano “era ilegal e inválido” y la anulación del reconocimiento del gobierno sudafricano.

    En una megafiesta celebrada en octubre de 2022, el presidente Ramaphosa le entregó a Misuzulu Zulu un certificado gigante enmarcado que lo reconocía oficialmente como gobernante de la monarquía tradicional más rica e influyente del país.

    Antes de esa ceremonia, los abogados de los príncipes Sinqobile kaZwelithini y Simakade Jackson Zulu, hijos del fallecido rey Zwelithini, argumentaron que no se siguió el debido proceso en el nombramiento de su medio hermano, Misuzulu, como rey.

    El príncipe Simakade Zulu, que nació fuera del matrimonio, también presentó una demanda de emergencia alegando que era el heredero legítimo entre los 28 hijos del rey Zwelithini. Argumentó que había sido nominado por la familia real y apoyado por la difunta reina Mantfombi.

    Mientras tanto, el tío del rey, el príncipe Mbonisi Zulu, creía que la familia real debía volver a reunirse para elegir a otro heredero.

    En julio de 2023 circularon rumores de que el rey Misuzulu Zulu había sido envenenado tras la muerte repentina de un asesor cercano, Douglas Xaba, que falleció tras ingerir una sustancia tóxica. 

    Xaba “falleció de forma bastante repentina y se sospecha que fue envenenado”, informó el entonces primer ministro de la nación zulu, Mangosuthu Buthelezi. “Cuando Su Majestad empezó a sentirse mal, sospechó que él también podría haber sido envenenado”, agregó.

    En septiembre de 2022, otro consejero del rey zulú fue asesinado a tiros en circunstancias misteriosas al margen de una ceremonia tradicional.

  • Glamourosa boda real en África: el rey de Busoga se casó con su nueva reina – Fotos

    El rey de Busoga, uno de los cinco reinos tradicionales reconocidos en la Republica de Uganda, se casó esta semana con su novia en una glamourosa ceremonia que convirtió a la joven en la nueva reina consorte. Se trató de la primera boda real celebrada por el pueblo de Busoga desde 1956.

    El rey William Gabula Nadiope IV, de 35 años, se casó con Jovia Mutesi en una ceremonia religiosa en la Catedral de Cristo de Bugembe, capital del reino de Busoga, luego de un ritual tradicional que tuvo lugar en septiembre pasado.

    Entre los más de 2.000 invitados que tuvo la esplendorosa boda se encontraban las reinas Margaret Adyeri Karunga de Bunyoro y Sylvia Nagginda de Buganda y la reina Best Kemigisa Olimi de Tooro, y varios príncipes del Reino de eSwatini.

    Durante la ceremonia, el arzobispo de la Iglesia de Uganda le agradeció al rey por la novia que había elegido como reina y sugirió que la joven fuera reconocida como la reina Mutesi Nadiope.

    El arzobispo agregó antes de declararlos marido y mujer que la boda real unía a la nación tradicional de Nusoga, promovía la economía y abría un nuevo capítulo en la monarquía.

    El rey William prometió “amar a su esposa hasta el fin de los tiempos” mientras la flamante reina rezó para que el pueblo permanezca unido y se comprometió a “ser una buena madre para todos según las normas”.

    Fuera de la iglesia, más de 10 millones de personas en toda Uganda siguieron la boda por televisión, en cifras consideradas récord según la prensa ugandesa. Además, cientos de miles se congregaron en las calles para contemplar la procesión nupcial.

    Busoga es la única monarquía electiva entre los cinco reinos tradicionales reconocidos por la Constitución de Uganda desde 1993. Los sucesivos reyes son elegidos entre las cinco familias reales hereditarias del pueblo BaSoga.

    Nacido en noviembre 1988, Nadiope IV fue elegido y coronado en Bugembe en 2014 con el título de “Kyabazinga”, que significa “padre del pueblo” de Busoga, mientras su esposa, es la cuarta reina consorte o “Isebantu Kyabazinga” de esta línea real.

    Licenciado y Máster en Economía, Nadiope IV centra sus funciones en cuestiones de desarrollo, especialmente en la agricultura, la educación, los deportes y el comercio.

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