A sus 75 años, la princesa Ana, conocida como la royal más trabajadora de la monarquía británica, no muestra signos de ralentizar su ritmo. Según un artículo publicado en The Sunday Times el 19 de julio de 2025, titulado “Princess Anne at 75: ‘I’m not going anywhere’”, la princesa real mantiene su compromiso con el deber, a pesar de un reciente susto de salud. Este artículo explora cómo Ana planea enfrentar el futuro, basándonos exclusivamente en esta fuente, destacando su resiliencia, su papel en una monarquía en transición y su legado como una figura indispensable de la familia real.
El 24 de junio de 2025, la princesa Ana sufrió un accidente que marcó un raro momento de pausa en su incansable agenda. Mientras paseaba por su finca de Gatcombe Park, fue golpeada por un caballo, lo que resultó en una conmoción cerebral y lesiones menores en la cabeza. Según el Times, “fue trasladada en ambulancia al Hospital Southmead en Bristol”, donde permaneció cinco noches antes de regresar a casa para recuperarse. A pesar de este incidente, que la obligó a cancelar nueve compromisos oficiales, Ana demostró su característica determinación.

Menos de tres semanas después, el 12 de julio, estaba de vuelta en público, asistiendo a un evento de equitación en Hartpury, Gloucestershire. “No voy a ninguna parte”, habría dicho, según fuentes cercanas citadas en el artículo, dejando claro que ni la edad ni el accidente frenarán su compromiso. Aunque el accidente de junio fue un recordatorio de su mortalidad, su recuperación rápida y su regreso al trabajo refuerzan su reputación como una figura incansable. Como señala el Times, “la princesa Ana ha capeado muchas tormentas, pero su popularidad y respeto solo han crecido”.
La princesa Ana, la más trabajadora de la familia real británica
La princesa Ana, hija de la reina Isabel II, ha sido durante mucho tiempo un pilar de la monarquía británica. En 2023, llevó a cabo 457 compromisos oficiales, superando a cualquier otro miembro de la familia real, y en 2024, realizó 197 compromisos antes de su accidente, según el artículo. Su dedicación es aún más notable en el contexto de una monarquía reducida, con el rey Carlos III y la princesa de Gales enfrentando tratamientos contra el cáncer, y el príncipe Harry y Meghan Markle retirados de sus roles. Como señala The Times, Ana es vista como “el epítome del deber y la lealtad”, una figura que llena los vacíos dejados por otros royals mientras mantiene un perfil discreto.

A pesar de su carga de trabajo, Ana no busca los reflectores. Su enfoque pragmático se refleja en su rutina: “Se levanta a las 6:30 a.m. para revisar documentos, asiste a eventos, regresa a casa, cena con su esposo, ve las noticias y se acuesta a las 10:30 p.m.”, describe el artículo. Esta disciplina, combinada con su franqueza —“puede ser brusca, pero es muy respetada por su ética de trabajo”— la ha convertido en una de las royals más admiradas, con una aprobación pública del 71% según una encuesta de YouGov de abril de 2025.
La princesa Ana, una “asesora confiable” para Carlos III y el príncipe Guillermo

Cerca de 75 años el 15 de agosto próximo, la princesa Ana no tiene planes de retirarse. “No tengo ninguna intención de reducir el ritmo, a menos que mi cuerpo me lo exija”, habría dicho, según una fuente citada en el Times. Su agenda sigue siendo intensa, con compromisos que incluyen desde la reapertura de la Torre de Londres hasta la presidencia de organizaciones como Save the Children y el Royal Yachting Association. Su pasión por los caballos, que la llevó a competir en los Juegos Olímpicos de Montreal 1976, sigue siendo una parte central de su vida. Como presidenta de la Federación Ecuestre Internacional y miembro del Comité Olímpico Internacional, Ana mantiene un vínculo activo con el deporte ecuestre, asistiendo a eventos como los Juegos Olímpicos de París 2024.
El artículo también destaca su papel como una figura estabilizadora en una monarquía en transición. Con el rey Carlos III, de 76 años, y el príncipe Guillermo preparando su futuro reinado, Ana es vista como una “asesora confiable” para ambos. Su experiencia y su enfoque sin complicaciones la convierten en un recurso invaluable, especialmente en un momento en que la institución enfrenta preguntas sobre su relevancia y tamaño. “La princesa real es una de las pocas que puede hablarle al rey de igual a igual”, señala una fuente, subrayando su influencia detrás de escena.

Fuera de sus deberes reales, Ana lleva una vida relativamente sencilla en Gatcombe Park, donde vive con su esposo, el vicealmirante Sir Timothy Laurence, y donde sus hijos, Peter Phillips y Zara Tindall, han establecido sus propias familias. El artículo describe su relación con sus nietos —cinco en total, incluyendo a Mia, Lena y Lucas Tindall— como cercana pero práctica. “Ella es una abuela que está allí para sus nietos, pero no los mima con regalos caros”, dice una fuente. Esta simplicidad se extiende a su estilo de vida: Ana es conocida por su frugalidad, reutilizando su vestimenta de hace décadas y manteniendo un guardarropa que refleja su desdén por las modas pasajeras.
Artículo original de Monarquias.com. Fuente: “Princess Anne at 75: ‘I’m not going anywhere’”, The Sunday Times, 19 de julio de 2025.








