El príncipe Enrique de Gran Bretaña y su esposa la duquesa de Sussex hicieron su última aparición como miembros senior de la realeza británica este lunes, al acompañar a la reina Isabel II en el servicio anual del Commonwealth en la Abadía de Westminster.
El evento televisado marcó la última vez que trabajen junto al clan completo de Windsor antes de partir a Norteamérica para un autoimpuesto exilio. La separación estará marcada por el protocolo: Enrique y Megan fueron escoltados a sus asientos en lugar de esperar la llegada de la monarca y caminar por la iglesia con ella como los demás miembros de su familia. #secretoscortesanos