George Windsor, Conde de St Andrews

George Windsor, conocido formalmente como el Conde de St Andrews, es el heredero del ducado de Kent. Nació en 1962 y, aunque durante años mantuvo una posición relevante en la línea de sucesión al trono, su vida y la de su familia han estado marcadas por decisiones personales que los han apartado de los primeros puestos.

Estudió en la prestigiosa Universidad de Cambridge y trabajó en el sector diplomático y en el de la edición. Sin embargo, su historia es más conocida por la de sus hijos. Su primogénito, Edward Windsor, Lord Downpatrick, se convirtió al catolicismo en 2003, lo que le hizo perder su derecho al trono. Un destino similar ha tenido su hija, Lady Marina Windsor, quien también se convirtió al catolicismo.
Lady Helen Taylor

De los tres hermanos, Lady Helen Taylor es quizás la más conocida públicamente. Apodada cariñosamente “la duquesa de la moda” por la prensa británica, ha forjado una exitosa carrera en el mundo del arte y del diseño.
A principios de los años 80, Lady Helen fue un ícono de estilo y una figura habitual en las páginas de las revistas de moda, ganándose el apodo de “Melons” por parte de los tabloides. Con el tiempo, transformó su interés en el arte en una profesión. Trabajó como embajadora de la prestigiosa casa de subastas Christie’s y se convirtió en una mecenas de la escena artística de Londres.

Casada con el marchante de arte Timothy Taylor, Lady Helen ha demostrado ser una fuerza influyente en el mundo de la alta sociedad londinense, combinando su herencia real con una pasión genuina por las artes.
Lord Nicholas Windsor

Lord Nicholas Windsor, el hijo menor de la Duquesa de Kent, ha protagonizado uno de los eventos más significativos para su rama de la familia real. Al igual que su madre, Nicholas se convirtió al catolicismo, un evento que tuvo repercusiones directas en la línea de sucesión al trono británico.
Nacido en 1970, estudió en Cambridge y ha trabajado en el sector financiero y en la banca. Sin embargo, en 2001, su conversión a la fe católica se hizo pública. Según la Ley de Establecimiento de 1701, esta decisión lo apartó formalmente de la línea de sucesión. Un acto que fue visto como un eco del propio camino espiritual de su madre, quien también se convirtió al catolicismo años antes.
Su matrimonio con Paola Doimi de Lupis de Frankopan en la Ciudad del Vaticano fue un evento histórico, la primera vez que un miembro de la realeza británica se casaba allí. El matrimonio y su posterior decisión de criar a sus hijos en la fe católica reafirman su compromiso con su vida privada y sus creencias, más allá de la obligación real.
(Artículo original de Monarquias.com)