El diagnóstico de cáncer del rey Carlos III fue una noticia de alto impacto para el Reino Unido: el monarca, de 75 años, deberá someterse a un tratamiento que lo alejará de la actividad pública, aunque no de los asuntos de Estado. Toda la familia real deberá dar un paso al frente para realizar las actividades que el rey Carlos no pueda desempeñar.
El rey Carlos III tiene cáncer: cómo funcionará la monarquía mientras es sometido al tratamiento

Desde la muerte de su madre, la reina Isabel II, en septiembre de 2022, Carlos III es el jefe de estado del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte y de otros 14 países de la Commonwealth, desde Canadá hasta Australia y Jamaica.
Sus funciones son esencialmente ceremoniales: el rey no puede emitir opiniones políticas, pero puede “alentar, advertir y aconsejar” respecto a las medidas que toma el “Gobierno de Su Majestad”. Sin embargo, puede promulgar leyes británicas, nombrar un primer ministro y abrir sesiones parlamentarias, entre otras funciones constitucionales.
El rey tiene un importante papel diplomático, recibiendo a jefes de Estado extranjeros que visitan el Reino Unido de forma oficial, y ya viajó a Alemania, Francia y Kenia, a pedido del gobierno. Hasta el momento, no visitó ninguno de sus reinos de ultramar.
Tras anunciarse el diagnóstico de cáncer, el Palacio de Buckingham dijo que el rey cancelaría por recomendación médica sus compromisos públicos, es decir, visitas a otras ciudades, inauguraciones, recepciones, o viajes, pero que continuaría trabajando en asuntos de Estado.
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El primer ministro Rishi Sunak, con quien el monarca habla una vez por semana, dijo que la comunicación con el monarca continuaría como de costumbre mientras se somete al tratamiento.
Según los medios británicos, el rey seguirá recibiendo cada mañana sus famosas “cajas rojas” que llegan al palacio repletas de documentos oficiales y mantendrá reuniones con sus asesores. También podrá realizar videoconferencias, como hizo la reina Isabel II durante la pandemia de Covid-19.
El biógrafo de la familia real, Robert Hardman, anticipó que “el funcionamiento diario de la monarquía no va a cambiar”, aunque el rey se mantendrá alejado del público para proteger su salud. “No impide hacer cosas, no hay ninguna preocupación constitucional”, afirmó.
La reina Camilla y Guillermo, príncipe de Gales, darán un paso al frente

Los miembros activos de la familia real llevan a cabo más de 2.000 compromisos oficiales por año en el país y el extranjero, que varían desde visitas hasta iniciativas comunitarias, dando la bienvenida a Jefes de Estado visitantes, reuniones con invitados en fiestas oficiales en el jardín y entrega de honores al público.
También realizan visitas al extranjero para fortalecer las relaciones diplomáticas y económicas de Gran Bretaña, visitan asociaciones, servicios públicos y regimientos, apoyan iniciativas solidarias y conservacionistas en el Reino Unido y el mundo.
La ausencia de Carlos -que aumentó su presencia pública cuando los problemas de salud de Isabel II le impedían realizar grandes desplazamientos- obligará ahora a su esposa, la reina Camilla, y a su hijo mayor y heredero, el príncipe Guillermo de Gales, a asumir muchos de sus compromisos públicos.
A sus 76 años, la reina Camilla mantuvo una agenda activa desde que el rey fue ingresado en la London Clinic para ser sometido a una cirugía por agrandamiento de próstata.
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Como príncipe heredero, Guillermo, de 41 años, también podría tener que hacer frente a deberes oficiales, informó la prensa británica. Su regreso, después de haber cuidado de su esposa y sus hijos, está previsto para el 7 de febrero con una entrega de premios y una gala benéfica.
La esposa del príncipe de Gales, la princesa Catalina (Kate Middleton), estará fuera de la agenda real al menos hasta finales de marzo, después de una cirugía abdominal a mediados de enero. Actualmente se recupera en su residencia del castillo de Windsor.
Uno de los miembros de la familia que más trabaja es la hermana del rey, la princesa Ana, de 73 años, quien a menudo encabeza el recuento anual de compromisos reales que se llevan a cabo cada año. También se espera que el otro hermano menor del rey, el príncipe Eduardo y su esposa Sophie den un paso al frente y lleven a cabo más deberes reales para ayudar al rey.
El príncipe Guillermo es el más popular entre los miembros de la familia real, con un 68% de opiniones favorables, según un reciente sondeo de YouGov, delante de la princesa Ana, con un 67%, y Catalina, con un 63%. El rey aparece en esa encuesta en la sexta posición, con un 51%, mientras el príncipe Eduardo cuenta con un 42% de aceptación, delante de la reina Camila, con un 41%.
¿Qué pasa si el rey ya no puede trabajar?

Carlos III no recurrirá a los “consejeros de Estado” y no se espera una Regencia
El palacio aclaró que no se solicitará la ayuda de los “Consejeros de Estado”, seis personas de la familia real habilitadas para reemplazar al rey en sus deberes constitucionales en caso de ausencia en el extranjero o enfermedad grave.
Las personas que según la Ley de Regencia de 1937 pueden sustituir al rey en los deberes estatales son la reina Camilla y los primeros cuatro adultos mayores de edad en la línea de sucesión: Guillermo, príncipe de Gales, el príncipe Harry, el príncipe Andrés y la princesa Beatriz.
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Debido a que sólo los “miembros trabajadores” de la familia real serán llamados a actuar como Consejeros de Estado en caso de necesidad, quedaron descartados los príncipes Andrés y Harry de la lista. En cambio, se sumó como consejeros sustitutos a la princesa Ana y el duque de Edimburgo.
En el caso extremo de que los problemas de salud dejen al rey totalmente incapacitado para ejercer las responsabilidades de Estado, el príncipe Guillermo, heredero del trono, podría ser nombrado Príncipe Regente. Esto ocurrió por última vez en 1811, cuando la enfermedad mental del rey Jorge III se agravó irreversiblemente.
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