Etiqueta: Príncipe Felipe

  • El duque de Edimburgo se encuentra “bien”, según el príncipe Guillermo

    El príncipe Felipe, marido de la reina Isabel II de Gran Bretaña, se encuentra “bien” tras pasar su sexta noche en el hospital, según contó su nieto, el príncipe Guillermo.

    Guillermo, duque de Cambridge y segundo en la sucesión al trono, señaló a la prensa en una visita a Norfolk que los médicos están “vigilando” a su abuelo, de 99 años, informó la BBC.

    Una fuente del Palacio de Buckingham citada por la cadena de televisión indicó el viernes que el duque de Edimburgo “probablemente” permanecerá hospitalizado hasta esta semana, una decisión tomada por su médico “con una abundante precaución”.

    El príncipe Felipe, dijo la fuente, está de buen humor en el Hospital King Edward VII, ubicado en el centro de la capital británica, Londres, donde fue ingresado el martes pasado por “precaución”. Aunque no se ha hecho pública la razón exacta por la que ha sido internado en un centro médico, sí se sabe que su condición no está relacionada con el Covid.

    El príncipe Felipe, casado desde hace 73 años con la reina Isabel, cumplirá 100 años en junio. Anunció su retirada de la vida pública en 2017 y está considerado el consorte en activo más longevo de la historia de la familia real británica. En enero fue vacunado contra el coronavirus.

  • Mountbatten-Windsor: historia del apellido de los hijos de Harry y Meghan, causante de una gran disputa familiar

    El hijo del príncipe Harry de Inglaterra y Meghan Markle, Archie, no tiene un título real y, en cambio, usa el apellido Mountbatten-Windsor, y es probable que sea el mismo para su hermano o hermana menor, que nacerá a finales de este año. El apellido causó un gran revuelo cuando se presentó por primera vez en 1973.

    Antes de casarse con la reina, Felipe fue el príncipe Felipe de Grecia y Dinamarca de la casa real alemana de Schleswig-Holstein-Sonderburg-Glücksburg. Sin embargo, este apelativo no era lo suficientemente neutral en la Gran Bretaña de la posguerra, por lo que en 1947 adoptó el nombre de Mountbatten en honor a sus abuelos maternos.

    Cuando la entonces princesa Isabel tuvo el primer hijo de la pareja, el príncipe Carlos (1948), asumió que él y sus futuros hijos tomarían el apellido paterno de la manera tradicional. Pero el primer ministro Winston Churchill no estuvo de acuerdo y quiso que siguieran usando el nombre Windsor, que era el apellido oficial de la familia real desde 1917.

    El príncipe Luis de Battenberg, abuelo del duque de Edimburgo, adoptó el apellido Mountbatten en 1917.

    La abuela de la reina, la reina María, estuvo de acuerdo con Churchill y provocó tal escándalo que el asunto incluso se discutió en el Parlamento. Al final, la princesa Isabel tomó la decisión de seguir las opiniones de su familia, y bautizó a sus hijos Carlos y Ana (1950) con el apellido real Windsor.

    En ese momento, según los informes de sus biógrafos, Felipe se quejó a unos amigos dijo: “No soy más que una maldita ameba. Soy el único hombre en el país al que no se le permite dar su nombre a sus propios hijos”. Durante los primeros años de su matrimonio se había sentido relegado del papel oficial y esta decisión profundizó más su resentimiento.

    La biógrafa real Sally Bedell Smith incluso llegó a sugerir que la molestia por el nombre era la razón de la diferencia de edad de 10 años entre la princesa Ana y el príncipe Andrés (1960). Sin embargo, cuando Isabel quedó embarazada de su tercer hijo, ya era la reina, lo que cambió un poco las cosas.

    Antes de casarse con Isabel, en 1947, el príncipe Felipe de Grecia tomó el apellido de su familia materna, Mountbatten.

    El deseo del “tío Dickie”: ver a la Dinastía Mountbatten en el trono

    Según los informes, Felipe se negó a abandonar el tema, y ​​en 1960 fue a ver al primer ministro Harold Macmillan, que luego había asumido el cargo de primer ministro. Le dijo que “era absolutamente necesario volver a examinar” un tema que, según admitió, lo había estado “irritando” desde 1952.

    Lord Louis “Dickie” Mountbatten, tío de Felipe, quien no había dudado en brindar públicamente en 1952 por la llegada de la “Dinastía de Mountbatten” al trono británico, defendía que lo “habitual” era que las esposas adoptaran el nombre de su esposo tras el matrimonio, cosa que no había ocurrido tras la boda de su sobrino con Isabel en 1947.

    Finalmente se llegó a un acuerdo, y el 8 de febrero de 1960, once días antes del nacimiento del príncipe Andrés, la reina Isabel declaró que había adoptado el nombre Mountbatten-Windsor, que aunaba a las dos familias. Anunció que este sería utilizada por todos sus descendientes que no tuvieran el título de “Su Alteza Real”.

    Lord Mountbatten, tío del príncipe Felipe, defendía que lo “habitual” era que las esposas adoptaran el nombre de su esposo tras el matrimonio.

    Los descendientes de Isabel y Felipe que no son “Altezas Reales”

    Según la Carta Patente (decreto real) emitida por el rey Jorge V en 1917, solo los hijos de un monarca reinante, los hijos del príncipe de Gales -y las consortes de ellos- recibirían el tratamiento de Altezas. En una carta patente de 2013, Isabel II decidió que los hijos de Guillermo y Kate Middleton (duques de Cambridge) serían ‘Altezas reales’ desde su nacimiento.

    La ley no contempla a los hijos del príncipe Harry y Meghan Markle, que son nietos del príncipe de Gales. Al no estar incluidos en esta legislación, los hijos de los duques de Sussex nacen con el apellido Mountbatten-Windsor. Otro ejemplo es el príncipe Eduardo, quien optó por que sus hijos (Lord James y Lady Louise) no fueran altezas reales y, por lo tanto, también llevan el apellido Mountbatten-Windsor.

    El primer apelativo Mountbatten- es el nombre que la familia principesca de los Battenberg, oriunda de Alemania, adoptó en 1917 en plena Primera Guerra Mundial, al tomar la ciudadanía británica. Uno sus miembros más célebres fue Lord Louis, conde Mountbatten, asesinado por el IRA en 1978, y su hermana, la princesa Alicia de Grecia, fue madre del duque de Edimburgo.

  • Felipe de Edimburgo, sobre sus funerales: “No estoy interesado en lo que diga mi lápida”

    Hospitalizado a los 99 años, el príncipe Felipe no ha mostrado mucho interés en los preparativos que la corte ya elaboró para su entierro.

    El conde mariscal del reino, figura ceremonia importantísima de la corte británica, ha sido el encargado de organizar en los últimos años los funerales del príncipe Felipe, el esposo de la reina Isabel II de Inglaterra.

    El consorte, sin embargo, no le ha mostrado mayor interés a su entierro, prefiriendo un funeral militar simple y sin las grandes pompas que corresponden a los consortes de los monarcas británicos: “No estoy realmente interesado en lo que diga mi lápida”, dijo una vez según el biógrafo Ian Lloyd.

    La casa real, sin embargo, tienen ya los planes escritos para el desenlace final del duque de Edimburgo, en un procedimiento titulado “Forth Bridge” que detalla absolutamente todos los arreglos sobre el último adiós.

    Este protocolo se encuentra en poder del duque de Norfolk y no será revelado hasta el momento en que el gobierno británico anuncie que el duque ha fallecido.

    Según los informes, rechazó la oferta de un funeral de Estado, prefiriendo en cambio un servicio privado al estilo de un funeral militar.

    El 18º duque de Norfolk, Eddie Fitzalan-Howard, pertenece a un extenso linaje que, durante generaciones desde el siglo XII, se ha encargado de la organización de las ceremonias más grandes de la monarquía británica, entre bodas reales, coronaciones, funerales y la Apertura Estatal del Parlamento.

    Su cargo es el Earl Marshal (Gran Chambelán o Mariscal de la Casa Real) y sus títulos, recopilados por antepasados desde el siglo XII, son: Conde de Arundel; Barón Beaumont; Baron Maltravers; Conde de Surrey; Baron FitzAlan, Clun y Oswaldestre; Conde de Norfolk; Barón Howard de Glossop; Conde Mariscal y Mariscal Hereditario y Mayordomo Principal de Inglaterra.

    El príncipe Felipe, esposo de la reina Isabel II, fue hospitalizado el 17 de febrero de manera preventiva en Londres tras haber sufrido un malestar.

    Se cree que el duque de Norfolk ha organizado, siguiendo los deseos expresos de Felipe, un funeral idéntico al del príncipe consorte Alberto, esposo de la reina Victoria, quien falleció en 1861. El servicio fúnebre de Alberto se celebró en la Capilla de San Jorge, en el Castillo de Windsor, donde fue sepultado, y posteriormente sus restos fueron trasladados al Mausoleo Real de Frogmore, en las cercanías del castillo.

    Según se sospecha, el príncipe Felipe manifestó su negativa a recibir un funeral oficial o de Estado y a ser velado en el Westminster Hall del Parlamento, un imponente salón construido en el reinado de Guillermo II en 1097, en Londres donde se instalan las capillas ardientes de los monarcas ingleses.

    Capilla de San Jorge, en el Castillo de Windsor.

    Felipe habría elegido algo menos ostentoso: la Capilla de la Reina del Palacio de St. James, donde fueron velados los restos de las princesas Diana (1997) y Margarita (2002), y la reina madre (2002).

    Según ha trascendido en la prensa británica en años recientes, el príncipe Felipe, poco amante de las pompas reales, aprobó un servicio fúnebre austero, que incluiría sus himnos navales favoritos, en la Capilla de San jorge, Castillo de Windsor, a 40 kms de Londres.

    La Capilla de San Jorge albergó los últimos funerales de miembros principales de la familia real, incluidos el duque de Gloucester (1974), del duque de Windsor (1972), la duquesa de Windsor (1986), la princesa Margarita (2002) y la duquesa de Gloucester (2004).

  • Visita del príncipe Carlos en “circunstancias excepcionales” a su padre despertó preocupación

    En pleno confinamiento, el heredero al trono realizó un viaje de 3 horas para visitar al príncipe Felipe en el hospital donde está internado.

    El príncipe Carlos de Inglaterra visitó en el hospital a su padre, el duque de Edimburgo, en un movimiento que despertó cierta preocupación sobre el estado de salud del consorte real.

    “Existe una creciente preocupación por la salud del duque de Edimburgo después de que el príncipe de Gales hiciera un viaje de tres horas desde Gloucestershire al centro de Londres para visitar a su padre”, dijo el periodista Charlie Proctor, editor del sitio Royal Central.

    El hospital ha prohibido las visitas a sus pacientes debido a la crisis sanitaria del coronavirus y solo permite visitas de una persona en “circunstancias excepcionales”.

    Si bien el Reino Unido se encuentra bajo confinamiento al atravesar la segunda ola de la pandemia de Covid, el Gobierno autoriza visitar a un familiar enfermo en un hospital si existe un “motivo razonable”.

    Felipe, duque de Edimburgo, de 99 años, permanece en el Hospital King Edward VII en Londres después de que fue admitido el martes por la noche como medida de precaución, informó el palacio.

    El duque de Edimburgo, que cumplirá 100 años el 10 de junio, se encuentra en el hospital desde el martes 16 de febrero por una razón no revelada, aunque no está relacionada con el coronavirus, agregó la información oficial.

    El viernes 19, fuentes del palacio dijeron a la agencia de noticias PA: “Después de la consulta con su médico, es probable que el duque de Edimburgo permanezca en el hospital para observación y descanso durante el fin de semana y hasta la próxima semana.

    “Como hemos dicho anteriormente, el médico está actuando con mucha precaución. El duque permanece de buen ánimo”, afirmaron.

  • Historia clínica del príncipe Felipe, el “duque de hierro” de la familia real británica

    El príncipe Felipe de Inglaterra, hospitalizado a los 99 años precaución en un hospital de Londres, fue durante toda su vida un hombre de acción, fuerte y saludable. Pero desde que pasó los 90 años de edad la preocupación por sus problemas de salud fue en aumento.

    Su propio hijo, el príncipe Carlos, reconoció la última vez que su padre estuvo en el hospital: “Cuando llegas a esa edad, las cosas no funcionan tan bien”. El esposo de la reina Isabel II ha pasado un año de confinamiento estricto, con contadas apariciones públicas.

    El duque de Edimburgo dejó de fumar a los 26 años y probó remedios homeopáticos para aliviar algunas deolencias. También fue toda su vida un defensor de una alimentación saludable combinada con ejercicio. Una vez dijo que seguía más o menos la dieta Atkins y bebía sólo moderadamente.

    Cuando llegó a la séptima década de su vida, uno de los ex médicos reales lo describió como “asombrosamente óptimo para un hombre de su edad”. Continuó haciendo ejercicio mientras tenía 80 años, nadaba regularmente y participaba en competencias de conducción de carruajes de ritmo rápido, que requerían resistencia y fuerza.

    Cuando cumplió 82 años, Felipe decidió por primera vez no cabalgar su caballo en el desfile real Trooping the Colour, y viajó desde entoncesen un carruaje con la reina Isabel. Se dijo entonces que las ceremonias anteriores le parecieron tan dolorosas que tuvo que tumbarse en el suelo para recuperarse.

    En 2005, se lo vio con gafas oscuras y un ojo izquierdo muy magullado después de resbalarse en la bañera y golpearse el costado del ojo con el pulgar. En mayo de 2006, el príncipe se retiró de un compromiso real después de sufrir un nervio atrapado en el cuello, pero se recuperó rápidamente.

    Una infección en el pecho lo afectó durante varios días en abril de 2008 y finalmente fue internado en el hospital para recibir tratamiento para salir tres días después recuperado por completo. Meses después, el Palacio de Buckingham tomó la inusual medida de hablar para negar un informe de que el duque había sido diagnosticado con cáncer de próstata.

    En enero de 2009, el príncipe Felipe, entonces de 87 años, se perdió una serie de compromisos después de sufrir un problema de espalda cuando conducía un carruaje de caballos como ejercicio. Despertó preocupación el hecho de que la reina cancelara una visita de Estado, pero el palacio aclaró que esto no se debía a la salud del duque de Edimburgo.

    Felipe, duque de Edimburgo, nació el 10 de junio de 1921 en Corfú (Grecia).

    En junio de 2010, Felipe se sometió a una cirugía menor en la mano izquierda justo antes de cumplir 89 años para curar el síndrome del túnel carpiano, una afección común que causa dolor, entumecimiento y una sensación de ardor en la mano y los dedos. La operación lo obligó a cancelar un viaje oficial con Isabel II.

    El primer reconocimiento público de que los años comenzaban a afectar al príncipe se produjo cuando se preparaba para cumplir los 90: el Palacio anunció que Felipe planeaba dimitir como presidente o patrocinador de más de una docena de organizaciones antes de su importante cumpleaños. Una portavoz dijo: “Él siente que debería relajar sus compromisos”.

    En diciembre de 2011, a la edad de 90 años, Felipe fue trasladado de urgencia al hospital en helicóptero desde Sandringham House mientras la familia real se preparaba para la Navidad, después de sufrir dolores en el pecho. Fue tratado por una arteria coronaria bloqueada en el Hospital Papworth en Cambridgeshire y se sometió a un procedimiento mínimamente invasivo de colocación de un stent coronario.

    En esa ocasión, el príncipe Felipe pasó la Navidad en el hospital. Unos días después de recibir el alta médico, se lo vio de buena salud mientras asistía al servicio religioso anual del Día de Año Nuevo en Sandringham, haciendo el viaje de 400 metros desde la casa principal a pie con otros miembros de la familia real.

    A medida que avanzó su edad, la preocupación por su bienestar aumentó a medida que las cancelaciones de compromisos y las estadías en el hospital se hicieron más frecuentes.

    En junio de 2012, durante el Jubileo de Diamante de Isabel II, participó en el desfile por el río Támesis bajo condiciones extremadamente húmedas y ventosas. Al día siguiente, fue internado en un hospital de Londres por una infección en la vejiga y estuvo ausente del concierto del Jubileo y del servicio de Acción de Gracias en la Catedral de San Pablo. El duque fue dado de alta del hospital el día antes de cumplir 91 años y cuando se le preguntó si se sentía mejor cuando se iba, bromeó: “Bueno, no saldría si no fuera así”.

    En agosto de 2012, el duque pasó cinco noches en el hospital Aberdeen Royal Infirmary, nuevamente por una infección de vejiga. Más tarde fue trasladado de urgencia al hospital durante las vacaciones de verano de la familia real en Balmoral en Aberdeenshire (Escocia) y no asistió a la ceremonia de apertura de los Juegos Paralímpicos en Londres.

    En junio de 2013, en vísperas de un servicio para conmemorar el 60 aniversario de la Coronación de la reina, el príncipe se retiró de una recepción de gala después de sentirse mal. Se supo que se había perdido un compromiso en Windsor unos días antes, pero que había estado lo suficientemente bien como para ir con la reina a las carreras de Epsom Derby al día siguiente.

    En mayo de 2013, Felipe asistió junto a la reina a la Abadía de Westminster para la conmemoración de los 60 años de la coronación y unos días después fue ingresado en el hospital para una operación exploratoria en el abdomen. Fue operado con anestesia general al día siguiente y pasó su cumpleaños 92 en el hospital. Permaneció internado durante 11 días.

    En mayo de 2014, el duque se sometió a un “procedimiento menor” en su mano derecha en el Palacio de Buckingham y fue visto con un vendaje para protegerlo. Sus compromisos continuaron según lo planeado. En el otoño de ese año fue visto usando audífonos por primera vez en una recepción en el Palacio de Buckingham, cuando tenía 93 años.

    En en junio de 2016, antes de cumplir 95 años, se retiró de los eventos del aniversario de la Batalla de Jutlandia siguiendo el consejo médico, y su yerno, el vicealmirante Sir Tim Laurence, dijo que tenía una “dolencia menor”. Días después, reapareció en el desfile por el cumpleaños de Isabel II en Londres.

    En mayo de 2017, cuando el duque tenía 95 años, el Palacio de Buckingham anunció que Felipe había decidido retirarse de sus funciones públicas, pero no fue su salud el motivo de su decisión, sino su deseo de disfrutar de más tiempo libre, según explicó la casa real. El 20 de junio de ese año, fue internado en el hospital londinense como medida de precaución, para el tratamiento de una infección derivada de una afección preexistente.

    Tras ausentarse de la Apertura Estatal del Parlamento, el 2 de agosto de 2017 se retiró de sus funciones públicas en un homenaje de los Royal Marines en el palacio de Buckingham y bajo una lluvia torrencial. Ese año, durante el homenaje a los caídos en las guerras de Gran Bretaña, hubo preocupación por su salud cuando pareció apoyarse en una pared.

    El marzo de 2018, Felipe se retiró de un compromiso oficial con la reina y más tarde canceló otros debido a un problema con su cadera y no asistió a la iglesia el domingo de Pascua el 1 de abril. El 3 de abril, el duque fue ingresado en el hospital King Edward VII para una operación planificada en su cadera que fue considerada como “exitosa”.

    El 17 de enero de 2019, Felipe estuvo involucrado en un accidente automovilístico cuando el Land Rover Freelander que conducía fue chocado por otro automóvil cuando salía de un camino de entrada cerca de Queen’s Sandringham Estate en Norfolk en una concurrida carretera. El duque de 97 años quedó atrapado inicialmente y tuvo que ser ayudado a salir por el techo corredizo o el parabrisas por un automovilista que pasaba después de que su auto volcó.

    Felipe, que fue hospitalizado por precaución, quedó “shockeado” por el accidente que dejó a dos pasajeras en el otro vehículo que requirieron atención hospitalaria, dijo el palacio. Un bebé de nueve meses que viajaba en el otro automóvil resultó ileso. A finales de ese año, pasó la Navidad internado para recibir tratamiento relacionado con una “condición preexistente”.

    Desde entonces rara vez se ha visto al duque de Edimburgo, quien cumplió 99 años el 10 de junio de 2020 en pleno confinamiento por la pandemia de coronavirus en el castillo de Windsor. La longeva pareja real pasó una Navidad tranquila en la residencia de Berkshire después de decidir renunciar a la tradicional reunión de la familia real en Sandringham, y en enero fueron vacunados contra el Covid.

    El 17 de febrero de 2021, Felipe fue hospitalizado de manera preventiva en Londres tras haber sufrido un malestar, pero su ingreso al Hospital King Edward VII no está relacionado con el covid-19, según dijeron fuentes del palacio de Buckingham. Su ingreso fue “una medida de precaución, siguiendo la orientación del médico de su alteza real, después de su indisposición”, se anunció.

  • El príncipe Felipe seguirá en el hospital durante el fin de semana, informó el Palacio

    El príncipe Felipe de Inglaterra, esposo de la reina Isabel II, permanecerá en el hospital durante todo el fin de semana para “observación y descanso” por recomendación médica.

    El palacio de Buckingham confirmó este viernes 19 de febrero que el duque de Edimburgo, de 99 años, se encuentra de buen ánimo después de su cuarto día de hospitalización.

    El príncipe Felipe se encuentra desde el martes 16 ingresado en el hospital King Edward VII de Londres, aunque según el Palacio de Buckingham se trata de una medida de “precaución” después de que el Duque de Edimburgo “se sintiese mal” en el Castillo de Windsor.

    El príncipe, que cumplirá 100 años el próximo 10 de junio, fue internado por recomendación de su médico personal y al principio se dijo que permanecería bajo observación médica durante “unos días”.

    El duque de Edimburgo anunció su retirada de la vida pública en 2017 y está considerado el consorte en activo más longevo de la historia de la familia real británica. En enero fue vacunado contra el coronavirus, al igual que Isabel II.

  • El príncipe Felipe, enfermo a los 99 años, se resistió durante varios días a acudir al hospital

    El esposo de la reina Isabel II pasó su primera noche en el Hospital King Edward VII. Los asistentes reales dijeron que su ingreso se realizó con “abundancia” de precauciones.

    El príncipe Felipe de Inglaterra, de 99 años, luchó contra la enfermedad durante varios días sin querer causar un revuelo mediático, hasta que los médicos finalmente lo persuadieron de ir al hospital, revelaron fuentes del palacio a la prensa.

    Todos somos conscientes del carácter del duque y él querrá que se haga el mínimo de alboroto, especialmente cuando los médicos y enfermeras están trabajando tan duro durante la pandemia”, dijo una persona del palacio al diario The Mirror.

    Los médicos “le han dicho que descanse”

    Una fuente real dijo a Sky News que el príncipe Felipe fue al hospital en coche y que no se trataba de una admisión de emergencia.

    El duque de Edimburgo, esposo de la reina Isabel II, ingresó al Hospital King Edward VII, Londres, este 17 de febrero y pasará “unos días descansando, mientras está bajo observación”. “Estaba feliz de entrar por precaución y está de buen humor. Le han dicho que descanse y se quedará unos días haciéndolo”, dijo la misma fuente.

    Felipe, que se ha estado quedando con la reina principalmente en el castillo de Windsor durante la crisis del coronavirus, se había sentido mal durante un corto período antes de que llamaran a un médico real. “Después de aceptar el consejo del médico, el duque acordó viajar al hospital en automóvil y “no se consideró una admisión de emergencia”, dijo la fuente.

    No recibirá la visita de la reina Isabel II

    El príncipe Felipe se retiró en la actividad pública en agosto de 2017, después de haber participado en más de 22.000 compromisos oficiales desde que su esposa accediera al trono en 1952.

    Apenas unas semanas después de que el príncipe Felipe recibiera su primera vacuna contra el covid-19, el Palacio de Buckingham confirmó que la enfermedad del duque “no está relacionada con el covid”. No se sabe si su estadía en el hospital está relacionada con una afección preexistente.

    Los asistentes del príncipe no esperan que reciba visitas durante su internación, de acuerdo con los procedimientos anti Covid de los hospitales británicos. Tampoco se espera una visita de la reina Isabel II, quien continúa desempeñando deberes oficiales en el Castillo de Windsor, a 35 kms de Londres.

  • “Es la hora”: grupo republicano indigna a los británicos durante hospitalización del príncipe Felipe

    El grupo anti-monarquía “Republic” publicó con un video que desató la furia de los británicos mientras el príncipe consorte de 99 años está en el hospital.

    El grupo británico “Republic”, que aboga contra la monarquía, fue criticado por publicar un video de “mal gusto” bajo el título “It’s time” (Esta es la hora) el mismo día en que el mundo se enteró de que el príncipe Felipe, esposo de la reina Isabel II, fue hospitalizado.

    El grupo, que pide la abolición de la monarquía del Reino Unido y su reemplazo por un jefe de estado electo, dio a conocer un video de un minuto en su canal de YouTube el miércoles y muestra imágenes de la familia real con la leyenda: “En un país donde reinan los Reales, un grupo desafiará las probabilidades para abolir la monarquía. Una campaña se convertirá en movimiento. Esta es la hora”.

    Paralelamente con su publicación, el Palacio de Buckingham anunció que el duque de Edimburgo, de 99 años, fue ingresado en un hospital de Londres como “medida de precaución”. La noticia llegó pocas semanas después de que la realeza, que está a punto de cumplir 100 años en junio, fuera vacunada contra el covid.

    “Con el príncipe Felipe en el hospital, también es mal momento”

    Si bien el video no menciona al duque de Edimburgo, su admisión en el King Edward VII Hospital puede contarse como una coincidencia, pero el comentarista real Richard Fitzwilliams le dijo al periódico MailOnline que realmente no era el mejor momento para que se publicara el video publicado.

    El nuevo video publicitario de Republic ‘It’s Time’ es divertidísimo”, dijo el experto. “Es como un tráiler de una comedia extremadamente mala, ya que vemos clips pero solo escuchamos música ensordecedora. Mal material y malas ideas. Con el príncipe Felipe en el hospital hoy, también es un mal momento”.

    El biógrafo real Tom Bower, por su parte, calificó el clip no solo de “insípido y contraproducente” sino también de “repugnante”. Después de que el video recibió una cobertura más amplia con el artículo del Daily Mail, algunos británicos comentaron que estaban indignados por su contenido.

    Hospital King Edward VII, que se describe a sí mismo como “el principal hospital privado de Londres”.

    “No tuvo nada que ver”, dice Republic

    El director de Republic, Graham Smith, dijo en Twitter que el video publicado fue solo el resultado de su coqueteo con la “función de avance de iMovie”, que sacó en diez minutos “para ver lo que pensaban nuestros seguidores”. “No tuvo nada que ver con nada, pero el Mail lo convirtió en una historia de ‘furia’”, escribió.

    El príncipe Felipe, figura altamente respetada por los británicos por su servicio público de más de 70 años, fue internado una “medida de precaución” a instancias de su médico después de “sentirse mal” durante días. Se espera que el consorte real más longevo de la historia británica celebre su centenario en junio.

  • Felipe de Inglaterra está hospitalizado “por precaución” y sin síntomas de Covid

    El duque de Edimburgo, esposo de Isabel II, sufrió una “indisposición” en el Castillo de Windsor, tras lo cual fue internado por consejo médico en Londres.

    El príncipe Felipe de Inglaterra, esposo de la reina Isabel II, fue hospitalizado de manera preventiva en Londres tras haber sufrido un malestar, anunció el miércoles el palacio de Buckingham.

    Dicho ingreso en el Hospital King Edward VII no está relacionada con el covid-19, dijo una fuente del palacio de Buckingham a la Agence France Presse. Otra persona dijo a Reuters “no fue una admisión de emergencia” y que se había estado “sintiendo mal” durante un breve período antes de su admisión.

    Felipe de Inglaterra, de 99 años, cumpliría 100 años el 10 de junio de 2021.

    El duque de Edimburgo, de 99 años, “fue internado en el hospital King Edward VII el martes por la noche. Su hospitaliación es una medida de precaución, siguiendo la orientación del médico de su alteza real, después de su indisposición”, dijo el palacio en un comunicado, explicando que el príncipe permanecerá internado “algunos días”.

    Se sabe que el nuevo coronavirus afecta más a los inmunodeprimidos y los ancianos. Como medida de precaución, Felipe y su esposa de 94 años, la reina Isabel II, fueron vacunados a principios de enero y recibieron sus vacunas en el Castillo de Windsor al oeste de Londres, donde permanecieron durante los confinamientos.

    El príncipe Felipe abandonó sus actividades oficiales en agosto de 2017, después de haber participado en más de 22.000 actos relacionados con su cargo de consorte desde 1952, cuando su esposa accedió al trono. Desde entonces su salud ha ido declinando, a causa de su avanzada edad, y ha sufrido varias hospitalizaciones.

  • Cómo es el “hospital de reyes” que atiende al príncipe Felipe de Inglaterra

    Durante muchos años, el King Edward VII Hospital, de Marylebone, ha cuidado de la salud de un grupo muy selecto de pacientes: la familia real.

    Ubicado en una calle discreta de Marylebone, Londres, hay un hospital cuyo edificio exuda una sutil grandeza, pero no lo suficiente como para llamar la atención. Sin embargo, este no es un hospital cualquiera: se trata del Hospital King Edward VII, que se describe a sí mismo como “el principal hospital privado de Londres” y durante décadas ha atendido a los miembros de la familia real beiránica.

    El duque de Edimburgo, de 99 años, “fue internado en el hospital King Edward VII el martes por la noche”, dijo el palacio.

    Es allí donde el príncipe Felipe, duque de Edimburgo y esposo de la reina Isabel II, se encuentra internado tras sufrir un malestar en el Castillo de Windsor. Allí también la monarca se sometió a una cirugía de rodilla, al príncipe Carlos le extirparon una hernia y es el hospital donde la duquesa de Cambridge fue tratada por náuseas matutinas durante sus embarazos. La princesa Margarita también murió en este edificio.

    El hospital se estableció en 1899 para tratar a los soldados heridos que luchan en la Segunda Guerra Bóer. Más de un siglo después, todavía está abierto al personal del ejército británico que recibe un 20% de descuento en tratamientos o puede solicitar subvenciones para cubrir el costo total. Compuesto por sólo 56 camas y con más de cuatro enfermeras para cada paciente, el Hospital King Edward VII promete “atención dedicada e individualizada”.

    ¿Qué hace al Hospital King Edward VII tan especial?

    • La recepción es apropiadamente elegante. Las vidrieras y una chimenea ofrecen el telón de fondo, mientras que una recepcionista vestida con chaleco y corbata admite pacientes y visitantes.
    • Posee una biblioteca bien surtida, que se vería más apropiada en un club de miembros privado que en un hospital. En 1963, la sala fue el lugar de la renuncia del primer ministro Harold MacMillan a la reina Isabel II.
    • El centro de fisioterapia ofrece pilates, acupuntura, masajes deportivos y mucho más. La piscina de hidroterapia especialmente diseñada por el rey Eduardo VII es una de las pocas en Londres: se calienta a unos cómodos 34 grados centígrados.
    • El hospital cuenta con una proporción de enfermeras por paciente de 1: 4,5, por lo que los pacientes reciben “atención dedicada e individualizada”. Todas las habitaciones tienen aire acondicionado, ducha a ras de suelo, TV de pared y servicio de habitaciones.
    • El menú del restaurante puede incluir pescado sostenible y capturado de forma ética, procedente de Devon y Cornwall, así como salmón ahumado Argyle, mariscos y langostinos de lujo del oeste de Escocia. A los huéspedes incluso se les sirve el té de la tarde a las 15.15 hs y una bebida a las 20.15 hs.
    • Según el Financial Times, el hospital recibe unos ingresos de 347.000 libras esterlinas (casi 500.000 dólares) por cama cada año, lo que significa un ingreso total de casi 27 millones de dólares al año, sin incluir la unidad de cuidados críticos de cuatro camas.