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  • El último consorte de sangre azul: cómo se relacionaba el príncipe Felipe con la realeza europea

    El príncipe Felipe, esposo de la reina Isabel II de Inglaterra durante 73 años, era el último consorte de sangre azul de las monarquías reinantes de Europa, aunque hasta 2014 compartió el mérito con su “prima” la reina Sofía de España, cuyo esposo, Juan Carlos I, abdicó a trono ese año.

    El príncipe Felipe nació en Grecia, como miembro de las familias reales griegas y danesas, y su título real de nacimiento fue “Príncipe de Grecia y Dinamarca”, aunque está relacionado con otras familias reales dentro de Europa gracias a sus ilustres ancestros.

    La monarquía griega es en realidad relativamente nueva, creada por la Conferencia de Londres de 1832 que tenía como objetivo establecer un gobierno estable para el país. La primera corona griega se ofreció al príncipe Leopoldo de Sajonia-Coburgo- Gotha, tío del príncipe consorte Alberto, esposo de la reina Victoria Inglaterra.

    Los príncipes Andrés y Alicia de Grecia con sus hijas (Margarita, Teodora, Cecilia y Sofía) y el príncipe Felipe.
    El príncipe Felipe (der) con su primo Miguel de Rumania (izq) y parte de las familias reales de Rumania y Grecia.

    Leopoldo no estaba interesado en ser el primer rey de Grecia, pero más tarde fue elegido rey de los belgas, y la corona helenica fue aceptada por el príncipe Otto de Baviera, de la histórica dinastía Wittelsbach. Reinó durante 30 años antes de ser depuesto, y en 1862 comenzó la búsqueda de un rey, ya que el rey Otto y su esposa, Amalia, no tuvieron descendencia.

    La mayoría de los griegos prefería que el príncipe Alfredo, el segundo hijo de la reina Victoria, fuera rey, pero ella se negó a someter a su hijo a un cargo “secundario”. El trabajo finalmente fue tomado por el príncipe Guillermo de Dinamarca de la Casa de Glucksburg, el segundo hijo del monarca danés, de 17 años.

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    En 1863, el joven príncipe danés se convirtió en Jorge I, rey de los helenos y cuatro años más tarde, tras un viaje a San Petersburgo, se casó con la gran duquesa Olga Constantinovna de Rusia, sobrina del zar Alejandro II. El padre del príncipe Felipe, el príncipe Andrés, fue el séptimo hijo de Jorge y Olga.

    El príncipe Andrés se casó en 1903 con la princesa germano-británica Alicia de Battenberg, un nombre que luego la familia rebautizó como Mountbatten cuando el sentimiento antialemán hacía estragos en el Reino Unido. La princesa era nieta de la princesa Alicia, hija a su vez de la reina Victoria.

    Los abuelos paternos de Felipe: la reina Olga y el rey Jorge I de Grecia.
    Los abuelos maternos de Felipe: el 1º marqués de Milford-Haven y la princesa Victoria de Hesse.

    El príncipe Andrés y la princesa Alicia habían conocido en Londres en la coronación del rey Eduardo VII en 1902, un pariente que tenían en común. Eduardo VII era el tío de Andrés ya que estaba casado con Alejandra de Dinamarca, hermana mayor del rey Jorge de Grecia. Además, Eduardo VII también era el tío abuelo de Alicia.

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    La familia real griega fue destituida en 1924, cuando el príncipe Felipe (quinto de los hijos que tuvieron Andrés y Alicia) todavía era un bebé y pasó a vivir como un verdadero refugiado en las cortes reales de Europa. Para entonces, su tía materna, Lady Luisa Mountbatten, ya estaba casada con el príncipe heredero Gustavo Adolfo de Suecia, quien colaboró financieramente con la educación de Felipe.

    El joven príncipe se educó en Francia y Alemania, y posteriormente se trasladó a Londres, donde vivió en el Palacio de Kensington con su abuela materna Lady Victoria Mountbatten, marquesa de Milford-Haven, y su tío Lord George Mountbatten. Asistió a Cheam School, luego Gordonstoun en Escocia, antes de unirse a la Royal Navy en 1939 a la edad de 18 años.

    Los reales primos del duque de Edimburgo

    En 1934, la princesa Marina de Grecia, una prima hermana de Felipe (hija del príncipe Nicolás de Grecia y la gran duquesa Elena de Rusia) se casó con el duque de Kent, hijo del rey Jorge V de Inglaterra. El joven Felipe, de 13 años, asistió a la boda en Westminster que consagró a su prima como duquesa de Kent y miembro de la familia real más prestigiosa de Europa. Sus hijos son el duque de Kent, la princesa Alejandra y el príncipe Miguel, primos hermanos de la reina Isabel II.

    Los padres de Felipe, la princea Alicia de Battenberg y el príncipe Andrés de Grecia.
    La princesa Alicia pasó los últimos años de su vida en Londres y murió en el palacio de Buckingham en 1969.

    La vasta lista de primos hermanos de Felipe incluyen, además de los reyes Jorge II, Alejandro I y Pablo I de Grecia, a Elena de Grecia, reina madre de Rumania y protagonista de un dramático matrimonio con Carol II; la princesa Irene, miembro de la familia real italiana por su matrimonio con el duque de Aosta; y la princesa Catalina, que se convirtió en una lady inglesa al casarse con un súbdito británico y abandonar su título principesco.

    La lista de primos hermanos del duque de Edimburgo se completa con la gran duquesa María Pavlovna de Rusia, casada con el príncipe Guillermo de Suecia y autora de dos importantes autobiografías; y su hermano Dimitri Pavlovich, recordado por haber participado del complot para asesinar al monje Grigori Rasputin, odiado por la nobleza rusa por su nefasta influencia en los zares Nicolás II y Alejandra de Rusia.

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    Pero Felipe emparentaba con la familia imperial rusa también a través de su madre. La hermana de su abuela materna, la princesa Alix de Hesse-Darmstad, concretó en 1894 su matrimonio con el último zar, Nicolás II, y adoptó el nombre de Alejandra Feodorovna. Ambos reinaron hasta ser derrocados en 1917 y fueron asesinados por los bolcheviques un año más tarde en Ekaterimburgo.

    El príncipe Felipe mantuvo una relación cercana también con su primo Miguel I, último rey de Rumania. Nacido en 1921 (unos meses después de Felipe), Miguel era hijo de la princesa griega Elena y juntos pasaron varias temporadas vacacionales, y compartieron juegos, ya que tenían la misma edad. También nacida en 1921, la princesa Alejandra, hija del rey Alejandro de Grecia y última reina de Yugoslavia, fue una figura cercana a Felipe durante su juventud y llegó a escribir una biografía del príncipe.

    Los últimos reyes de Grecia

    La familia real griega regresó del exilio en 1935 después de que un referéndum mostrara que el 98 por ciento del país quería restablecer la monarquía. El primo hermano de Felipe, Jorge II (hijo de su tío Constantino I), se convirtió en rey. Pero en 1941, durante la Segunda Guerra Mundial, los miembros de la familia real se vieron obligados nuevamente a exiliarse después de que los alemanes invadieron.

    La familia real regresó al trono griego nuevamente en 1946, pero Jorge II murió un año después y su hermano Pablo se convirtió en rey hasta su muerte. Un año más tarde, Felipe se casó con la princesa Isabel y su esplendorosa boda en Londres reunió a una multitud de parientes. Entre ellos se encontraban su tío Jorge de Grecia, casado con la princesa María Napoleón, quienes también habían contribuido a la crianza de Felipe.

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    Sobrina de Felipe, la princesa Sofía de Grecia (hija del rey Pablo) contrajo matrimonio en 1962 con el príncipe Juan Carlos de Borbón, futuro rey de España y rey emérito desde su abdicación. El actual rey español, Felipe VI, y el duque de Edimburgo comparten, además del nombre, dos ancestros comunes: Jorge I de Grecia y la reina Victoria.

    En 1964, a la muerte del rey Pablo, Constantino II se convirtió en el último rey de Grecia. Constantino y su esposa, Ana María de Dinamarca, vivieron en Hampstead en Londres durante muchos años y solo se les permitió regresar a vivir a Grecia en 2013. El hijo mayor del rey Constantino, el príncipe heredero Pablo, se casó Marie-Chantal Miller, hija del cofundador de DFS (Duty Free Shops), Robert Miller.

  • Quién crió al príncipe Felipe cuando sus padres desaparecieron de su vida

    Pese a lo que afirman muchos biógrafos, el esposo de Isabel II negóque su tío, Lord Mountbatten, lo recibiera como a un “hijo” después de que la princesa Alicia fuera enviada a un psiquiátrico y el príncipe Andrés de Grecia se marchara con su amante. ¿Qué ocurrió realmente?

    El príncipe Felipe de Inglaterra, duque de Edimburgo y consorte de la reina Isabel II, negó la creencia popular de que Lord Mountbatten se había convertido en una figura paterna sustituta para él, según una biografía recientemente publicada.

    Felipe es retratado regularmente como uno de los miembros más fuertes de la Familia Real después de experimentar una educación fragmentada. Cuando era muy niño, su familia debió escapar desde su Grecia natal al exilio, donde se fragmentó: sus hermanas se casaron con príncipes alemanes y una de ellas, Cecilia, falleció en un accidente de aviación. Al mismo tiempo, el padre de Felipe, el príncipe Andrés de Grecia, dejó a su esposa para marcharse con su amante, y la princesa Alicia tuvo que ser internada en un asilo psiquiátrico, víctima de una esquizofrenia con delirios místicos.

    FELIPE CON SU MADRE, LA PRINCESA ALICIA DE GRECIA

    Posteriormente, Felipe fue enviado a la escuela en Gran Bretaña y fue supervisado por los hermanos de su madre, el capitán George Mountbatten, marqués de Milford-Haven, y Lord Louis, conde Mountbatten, cariñosamente conocido como ‘Uncle Dickie’. El capitán Mountbatten murió, y muchos biógrafos reales asumieron que Dickie crió a Felipe, especialmente porque el joven príncipe eligió adoptar el apellido de Mountbatten cuando se convirtió en ciudadano británico en 1947.

    Sin embargo, el propio duque de Edimburgo ha disipado tales afirmaciones, según la biógrafa real Ingrid Seward en su nuevo libro Prince Felipe Revealed. La autora cita a Felipe diciendo: “Mountbatten ciertamente tuvo una influencia en el curso de mi vida, pero no tanto en mis ideas y actitudes. Sospecho que se esforzó demasiado en convertirme en un hijo para sí mismo”. En otra ocasión, dijo: “Una impresión que creo que debe corregirse es que toda mi vida la he pasado aquí [en el Reino Unido] y que fui criado por Lord Mountbatten, ninguna de las cuales es verdad”.

    Ingrid Seward señaló en su biografía que la relación de Dickie con Felipe se ha exagerado a lo largo de los años: “Aunque muchos han afirmado que Mountbatten fue la influencia significativa en la vida y el desarrollo de Felipe, esto es una exageración. Si bien no hay duda de que Dickie pudo usar su influencia para conseguir varios puestos de Felipe en la Marina y para promover el romance de Felipe con la princesa Isabel, el grado de influencia que tuvo en moldear a Felipe, el hombre, es cuestionable”.

    Durante la mayor parte de su infancia, su otro tío cuidó de Felipe durante las vacaciones escolares, afirma la historiadora real. Dickie Mountbatten estaba a menudo en servicio activo, y una carta descubierta que envió a su esposa revela que solo comenzó a conocer a su sobrino cuando era un adolescente. “Felipe estuvo aquí toda la semana pasada haciendo sus exámenes de ingreso a la marina. Come con nosotros y es tremendamente divertido. El me gusta mucho”, escribió.

    ISABEL II CON SU TÍO LORD MOUNTBATTEN

    Dickie solo entró en escena tras la muerte de su hermano, cuando Felipe ya tenía 17 años. Aun así, Seward afirmó que Felipe fue influenciado por “el impulso de Dickie para triunfar y la voluntad de progresar” a lo largo de los años. Los dos se hicieron amigos cercanos después de que Felipe fuera destinado a Malta, donde él y la princesa Isabel pasaron un par de años después de su matrimonio en 1947. El conde introdujo a Felipe en el polo, que fue su principal actividad deportiva durante años.

    Sin embargo, la hermana de Felipe, la difunta princesa Sofía de Hannover, señalaría añlos más tarde que Felipe era muy similar a su padre, el príncipe Andrés. “Se parecía mucho a él”, afirmó. “Felipe tenía los mismos gestos, movimientos, forma de pararse, caminar y reír: el colosal sentido del humor, ver siempre el lado divertido de las cosas y hacer reír a todos los demás”. Se cree, ciertamente, que Lord Mountbatten tuvo una influencia mucho más fuerte en el príncipe Carlos, quien lo veía como un abuelo sustituto y en busca de sabiduría sobre a quién elegir como esposa.

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  • Las “princesas nazis” de Grecia: quiénes fueron las hermanas del príncipe Felipe

    Sus vínculos con el nazismo le costaron grandes sacrificios a Felipe cuando se casó con la princesa Isabel en 1947.

    Cuando era una joven princesa de veinte años, la reina Isabel II de Inglaterra vio cuestionada su decisión de casarse con el príncipe Felipe de Grecia debido a la posible reacción que sus “vínculos alemanes” podrían provocar entre el público británico. La princesa vio a sus propios padres oponerse a ese noviazgo e intentar poner a prueba su relación obligándola a realizar con ellos una gira de seis meses fuera del Reino Unido con el objetivo de que lo olvidara.

    Margarita, Teodora, Cecilia y Sofía, las cuatro hijas de los príncipes Andrés y Alicia de Grecia.

    El verdadero motivo de la oposición de la familia real al joven Felipe de Grecia eran los vínculos que sus cuatro hermanas, las princesas Margarita, Teodora, Cecilia y Sofía de Grecia, mantuvieron con el nazismo alemán.

    La princesa Isabel vio a Felipe algunas veces cuando era muy joven porque eran primos lejanos. Pero cuando tenía 13 años, sus padres estaban de gira por el Royal Naval College en Dartmouth cuando se encontró de nuevo con él y dijo que se enamoró. A partir de ese momento, fueron amigos por correspondencia, ella incluso tenía una foto enmarcada de él junto a su cama. Él tenía 18 años, y era cinco años mayor que ella.

    Teodora (1906-1969) con su esposo, el príncipe Berthold von Baden

    Felipe de Grecia le propuso matrimonio con un anillo de compromiso de diamantes redondos de tres quilates pero la noticia se anunció un tiempo después, en julio de 1947. La futura reina tenía 21 años en ese momento, mientras Felipe tenía 26 y había muchas reservas sobre él, especialmente de su lado de la familia. El noviazgo de la princesa con alguien relacionado al nazismo ocurría justo después de la Segunda Guerra Mundial, por lo que hubo muchas dudas sobre esto.

    A los opositores de Felipe no les importaba que fuera bisnieto de la reina Victoria. Consciente de la reticencia británica a aceptarlo como esposo de la princesa, antes de la boda, Felipe renunció a sus títulos de Príncipe de Grecia y Dinamarca y se convirtió oficialmente de la ortodoxia griega al anglicanismo. Además, adoptó el apellido de la familia británica de su madre, Mountbatten, una rama de la dinastía alemana de los Battenberg que adoptó la ciudadanía británica después de la Primera Guerra Mundial.

    La princesa Margarita (1905-1981) se casó con Gottfried, octavo príncipe de Hohenlohe-Langenburg.

    Nacido en 1921, hijo del príncipe Andrés de Grecia y la princesa Alicia de Battenberg, Felipe tenía cuatro hermanas mayores que se casaron con miembros de la nobleza alemana poco antes de la Segunda Guerra Mundial. La princesa Margarita (1905-1981) se casó con Gottfried, octavo príncipe de Hohenlohe-Langenburg, quien sirvió en el frente ruso, mientras que el esposo de la princesa Teodora (1906-1969), el príncipe Berthold von Baden, resultó herido en Francia mientras servía en las fuerzas armadas unificadas de la Alemania nazi. En 1944, se unió a un complot organizado por compañeros aristócratas para asesinar a Hitler y, en consecuencia, fue despedido del ejército nazi.

    La princesa Cecilia (1911-1937) estuvo casada con el gran duque Georg Donatus, de la dinastía alemana de Hesse, y ambos murieron en un atroz accidente de aviación. A sus funerales asistió Felipe y una enorme cantidad de oficiales del nazismo con cruces esvásticas, mientras los dolientes hacían el saludo nazi al paso del cortejo fúnebre. La princesa Sofía (1914-2001) se casó en primeras nupcias con el príncipe Christoph de Hesse, quien era descendiente de la reina Victoria pero sirvió en el ejército alemán y fue director del Ministerio de Fuerzas Aéreas del Tercer Reich hasta su muerte en servicio activo debido a un accidente aéreo en 1943.

    La princesa Cecilia (1911-1937) estuvo casada con el gran duque Georg Donatus, de la dinastía alemana de Hesse

    Sofía y Christoph de Hesse habían quedado encantados con Adolfo Hitler cuando lo conocieron durante un almuerzo privado en su apartamento. “Tengo que decir aquí que, aunque Chri [el príncipe Christoph] y yo cambiamos nuestra visión política fundamentalmente algunos años después, quedamos impresionados por este hombre encantador y aparentemente modesto y por sus planes para cambiar y mejorar la situación en Alemania”, escribió la princesa en su vejez. Uno de sus hijos fue bautizado Karl Adolf, en honor a Hitler.

    Los controvertidos vínculos cercanos de su familia con el nazismo hicieron que Felipe Mountbatten se viera obligado, además, a renunciar a que sus tres hermanas sobrevivientes asistieran a su boda con Isabel. “Las hermanas del príncipe Felipe no fueron invitadas a la boda porque estaban casadas con oficiales alemanes de alto rango, uno de ellos miembro de las SS. Su padre había muerto durante la guerra, así que el único miembro de su familia era su madre”, confirmó el biógrafo de Felipe, Philip Eade.

    La princesa Sofía (1914-2001) con su segundo esposo el príncipe Georg de Hannover.

    La biógrafa Ingrid Seward sugirió que Felipe estaba “herido” por la decisión de excluir a sus familiares más cercanos de la celebración nupcial. “Creo que estaba un poco herido. Pero probablemente fue la decisión correcta porque todavía había un sentimiento anti-alemán muy, muy fuerte en este país”, dijo. El historiador Hugo Vickers agregó: “Debe haber sido muy difícil para él, pero creo que básicamente se fue con la corriente. Ciertamente, no hay evidencia de ningún argumento al respecto”.

    La princesa Alicia tomó una ruta muy diferente de la de sus hijas y yernos nazis: durante la Segunda Guerra Mundial, albergó en su modesta casa de Atenas a una familia de judíos griegos hasta que terminó la ocupación nazi, incluso padeciendo necesidades alimenticias ella misma. Su heroísmo fue reconocido en el Memorial del Holocausto Yad Vashem, donde tiene la designación de “Justa entre las Naciones“. Felipe y su madre mantuvieron una relación por correspondencia hasta su muerte en 1969. La última carta que le envió decía: “Querido Felipe. Sé valiente y recuerda que nunca te dejaré y siempre me encontrarás cuando más me necesites. Todos mi amor devoto, tu vieja mamá”.

  • Felipe de Edimburgo: “Me gustaría reencarnar como virus mortal, para contribuir a resolver la sobrepoblación”

    Fiel ayudante de la reina durante 73 años y personaje a veces poco popular entre los británicos, muchos pudieron apreciar las controvertidas salidas de tono irónicas del príncipe Felipe de Inglaterra, con las que se empeñó durante décadas en relativizar momentos de aparente solemnidad.

    A otros les sorprenden los comentarios directos de Felipe de Edimburgo sobre el aspecto de algunas personas o su trasfondo cultural, que, en su opinión, reflejan en el mejor de los casos un sentido del humor anticuado e ignorancia y en el peor de los casos intolerancia o falta de sensibilidad.

    Ahora cuando está a punto de cumplir 100 años (el 10 de junio) y el mundo está convulsionado por la pandemia del coronavirus, conviene recordar una de esas controvertidas frases, que Felipe pronunció en EEUU en 1988: “En el caso de que me reencarne, me gustaría volver como un virus mortal, para contribuir con algo a resolver la sobrepoblación”.

    Felipe de Edimburgo: la sobrepoblación es “una amenaza a largo plazo”

    El príncipe Felipe nunca ocultó sus pensamientos sobre la superpoblación, que considera un grave problema para el Planeta.

    Ya en 1981, dijo que creía que era uno de los mayores desafíos en la conservación antes de ofrecer sus pensamientos sobre lo que se debería hacer al respecto: “El crecimiento de la población humana es probablemente la amenaza a largo plazo más seria para la supervivencia. Nos enfrentamos a un gran desastre si no se lo frena, no solo para el mundo natural, sino también para el mundo humano”.

    ¿Por qué cree que la sobrepoblación es un problema?

    “Cuanta más gente haya, más recursos consumirán, más contaminación crearán, más lucha harán… Si no se controla voluntariamente, se controlará involuntariamente por un aumento de enfermedades, hambre y guerra”, advirtió Felipe en una entrevista con la revista People.

    En una entrevista a la revista People en 1981, Felipe recordó la experiencia de Sri Lanka, a la que visitó como parte de un proyecto de la ONU para erradicar la malaria: “Es una isla y, por lo tanto, fue posible destruir al mosquito portador de la enfermedad. Lo que la gente no se dio cuenta fue que la malaria en realidad estaba controlando el crecimiento de la población“.

    “”La consecuencia fue que en unos 20 años la población se duplicó. Ahora tienen que encontrar algo que puedan hacer todas esas personas y alguna forma de alimentarlos”, explicó el príncipe.

    Consultado sobre si cree que el control de la natalidad es parte de la solución a los problemas que enfrenta el planeta, Felipe dijo: “Sí, pero no se pueden eliminar estos problemas por ley. Tienes que conseguir que la gente comprenda la necesidad: las personas más importantes, las que tienen responsabilidades y pueden hacer algo al respecto”.

  • Genio y figura del príncipe Felipe: 9 hechos interesantes sobre la larga vida del duque de Edimburgo

    Como esposo de la reina Isabel II, el príncipe Felipe de Inglaterra podría haber llevado una vida discreta y dedicada a sus pasiones personales, pero tuvo suficientes pasatiempos, logros y citas políticamente incorrectas para convertirse en un personaje fuerte por derecho propio pese a caminar dos pasos detrás de su esposa.

    Antes de retirarse de sus deberes reales en 2017 a los 96 años, el duque de Edimburgo había completado 22.219 compromisos reales en solitario desde el año 1952, cuando Isabel II se convirtió en reina. El príncipe también compitió en deportes en el escenario internacional, estableció el programa de logros juveniles líder en el mundo y incursionó en círculos artísticos.

    He aquí cinco datos históricos realmente interesantes sobre la vida del príncipe Felipe.

    1. Modestos orígenes pese a pertenecer a la realeza

    Hijo de príncipes, nieto de reyes, bisnieto de la reina Victoria de Inglaterra y descendiente de los zares de Rusia, Felipe de Grecia hizo quizás el matrimonio “más conveniente” del siglo XX, pero sus orígenes dinastícos fueron modestos en extremo. Mon Repos fue la villa de Corfú donde nació el 10 de junio de 1921, era una mansión pobre como la de cualquiera en Grecia, sin las comodidades de la electricidad o el agua.

    Su médico pensó que era más conveniente para la princesa Alicia de Grecia dar a luz en la mesa del comedor que en su cama. Felipe era todavía un bebé cuando su familia tuvo que huir de Grecia debido a la convulsión política que derrocó a su tío Constantino I. Alicia fue rescatada por un buque británico con su pequeño hijo, que dormía sobre un modesto cajón de naranjas porque la familia no tenía dinero para comprar una cuna.

    Su padre, Andrés de Grecia, murió en la ruina en Montecarlo y solo legó a Felipe un par de trajes viejos, una maleta y un consejo: “Quédate en Inglaterra, es el lugar más seguro para gente como nosotros, y cásate con una mujer acaudalada, porque nunca tendrás un centavo”.

    2. Enfrentó una gran oposición cuando ingresó a la familia real

    Felipe no tuvo una buena recepción entre los burócratas del Palacio de Buckingham cuando comenzó su relación con Isabel II, según relató su primo Lord Brabourne: “No les agradaba, no confiaban en él y se notaba”. El asistente del secretario privado del rey Jorge VI, sir Edward Ford, dijo que algunos se preguntaban si “este diamante en bruto trataría a la princesa con la sensibilidad que se merece”. El secretario privado del rey, Tommy Lascelles, dijo que tanto el rey como la reina Isabel “sentían que era rudo, de mal genio, sin educación y probablemente no sería fiel”.

    “Uno solo puede rezar para que haya tomado la decisión correcta. Creo que lo ha hecho, pero aún no lo ha probado”, escribió la reina Isabel después del compromiso de su hija con Felipe. La prima de Isabel II, Margaret Elphinstone, señaló que muchos de los críticos de Felipe en los círculos reales pensaban que era “un intruso extranjero en busca de cosas buenas”. Jorge VI llegó a admirar a su futuro yerno. “Me gusta Felipe”, le escribió a su madre en 1944. “Es inteligente, tiene un buen sentido del humor y piensa en las cosas de la manera correcta”.

    Felipe de Edimburgo ha posado para un total de 220 retratos de pintores y fotógrafos.

    3. Esposo de reina, pero nunca rey

    En 1947, Felipe renunció a su título de príncipe de Grecia y Dinamarca, además de sus derechos a los tronos de esos países, y adoptó el apellido de su familia materna, Mountbatten. El rey Jorge VI le concedió el ducado de Edimburgo, pero su estatus no cambió cuando su esposa de convirtió en reina.

    Durante sus primeros cinco años en el trono, la reina trató de encontrar un título adecuado para él y en mayo de 1954 escribió al primer ministro Winston Churchill, deseando que su esposo tuviera el título de “Príncipe de la Commonwealth”.

    Churchill pensó que revivir el título de “Príncipe Consorte” sería más impresionante. Todos excepto el primer ministro de Canadá apoyaron la idea. Sin embargo, Felipe se negó, diciéndole a su esposa que no quería cambiar su título. Finalmente, en 1957, después de un intenso período de crisis matrimonial, Isabel decidió convertir a Felipe en Príncipe, pero no Príncipe Consorte.

    Durante sus 65 años de servicio como consorte de la reina, hasta su retiro de la vida pública en 2017, cumplió 22.219 compromisos en solitario y pronunció 5.496 discursos entre 1952.

    4. Hizo las reglas de un deporte internacional

    ¿Qué haces cuando tu físico envejecido te obliga a retirar el mazo de polo, pero aún tienes esa racha competitiva? Establecer un deporte completamente nuevo, aparentemente. Al menos, esto es lo que el príncipe Felipe decidió hacer después de retirarse del juego de polo en 1970.

    Como presidente de la Federación Ecuestre Internacional (FEI), el príncipe se involucró en la redacción de reglas para las competiciones internacionales de carruajes, un deporte en el que se sienta un conductor en un vehículo o carruaje tirado por caballos. Incluso escribió un libro sobre el tema y representó a Gran Bretaña en seis campeonatos internacionales.

    Cuando tenía 95 años, el príncipe Felipe que no había tenido gripe en los últimos 40 años.

    5. Es un maestro de los cielos

    El príncipe era miembro de la Royal Air Force cuando se comprometió con la princesa Isabel. El príncipe también sabe pilotar un helicóptero y un avión privado, tras obtener las licencias en 1956 y 1969, respectivamente. Según el sitio web oficial de la casa real británica, el príncipe Felipe ha logrado 5.986 horas en 59 tipos de aviones. Dejó de volar en 1997.

    Antes de la coronación de Isabel II, Felipe vivió los mejores años de su carrera militar en la Royal Navy. Se unió al acorazado HMS Valiant en enero de 1941, ayudando a las tropas del convoy a reforzar la Fuerza Expedicionaria Británica en Grecia. Manejó los reflectores, identificando objetivos enemigos. Su servicio de guerra fue recompensado con la Estrella de 1939-45; Atlantic Star; Estrella de África; Estrella de Birmania; Estrella de Italia con Mención en Despachos; Cruz del Valor; y la Croix de Guerre.

    Dejó de pilotar aviones en 1997 a los 76 años, habiendo completado 5.986 horas de vuelo.

    6. Interesado por los OVNI

    Su interés por lo paranormal, en particular los ovnis, data del comienzo del reinado de Isabel II y fue un suscriptor habitual de la revista especializada Flying Saucer Review. Una gran influencia de su interés en los ovnis fue su escudero, Sir Peter Horsley, a quien pidió que hiciera un seguimiento de cualquier informe creíble de avistamientos.

    “Me gusta Felipe”, escribió Jorge VI en 1944. “Es inteligente, tiene un buen sentido del humor y piensa en las cosas de la manera correcta”.

    7. Ha diseñado joyas para Boucheron

    El príncipe Felipe, como muchos miembros de la realeza, es un mecenas y coleccionista de arte. Pero también es artista y diseñador. Según la Royal Collection Trust, al duque de Edimburgo le gusta pintar principalmente paisajes al óleo, pero también participó en el diseño de vidrieras para una capilla privada en el castillo de Windsor.

    Como regalo por su quinto aniversario de matrimonio, Felipe diseñó un brazalete de oro, diamantes, zafiros y rubíes para su esposa, realizado nada menos que por Boucheron. ¿La parte más romántica de esto? Probablemente los enlaces compuestos por “E” y “P” entrelazadas.

    Felipe diseñó el anillo de compromiso de platino, con 11 diamantes de la tiara de su madre que tuvieron que ser sacados de una caja de seguridad de un banco en París en la que habían sido almacenados después de su colapso mental.

    8. Estableció uno de los programas para jóvenes más exitosos del mundo

    Quizás uno de los mayores logros del príncipe Felipe es la fundación del programa de premios juveniles Duke of Edinburgh en 1956, que ayuda a los adultos jóvenes a navegar la edad adulta ayudando a la comunidad, capacitando o completando una expedición, entre otras actividades. Felipe no quería que le pusieran su nombre: “Eso va estrictamente en contra de mi buen juicio. Traté de evitarlo, pero finalmente fui anulado”, se quejó.

    El programa continúa hasta el día de hoy y se ha expandido a otras naciones, a veces sin la asociación real. En Hong Kong, por ejemplo, el programa ahora se conoce como el Premio Hong Kong para los jóvenes.

    Sus más de 11.000 libros incluyen clásicos de la cocina de Elizabeth David, los hermanos Roux y el libro de Antonio Carluccio sobre setas. Sin embargo, limita su lectura de los periódicos a una “mirada rápida”, pero una vez se quejó: “La reina lee todos los malditos periódicos que llegan a sus manos”.

    9. Ha dicho algunas cosas que desafían el protocolo real

    ¿Algunos de los errores verbales más famosos del príncipe? Hablando de su hija, la princesa Ana, una respetada ecuestre, una vez comentó: “Si algo no se tira pedos ni come heno, no le interesa”. Otro momento en 1993 en una reunión de la WWF, cuando el príncipe Felipe le preguntó a un escritor de moda: “No estás usando bragas de visón, ¿verdad?” Invitado en otra ocasión por la Unión de Oxford para participar en un debate sobre la monarquía, respondió en broma que “se espera que los miembros de la Familia Real se abstengan de practicar la libertad de expresión en asuntos que se denominan vagamente políticos”.

    Durante una discusión de una pequeña empresa sobre la dificultad de hacerse rico en Gran Bretaña, Felipe comentó: “¿Qué pasa con Tom Jones? Ha ganado un millón y es un cantante pésimo”. En 1969, al final de un Royal Variety Performance, le dijo al cantante que sus canciones eran “horribles”. “¿Con qué haces gárgaras? ¿Con piedras?”, le preguntó.

  • El príncipe Felipe se reencontró con Isabel II tras 28 días en el hospital y en plena crisis familiar

    Una semana después de la acusatoria entrevista del príncipe Harry y Meghan con Oprah Winfrey, el duque de Edimburgo recibió el alta médico y regresó al castillo de Windsor.

    El príncipe Felipe de Inglaterra, duque de Edimburgo, recibió el alta médica después de 28 días en el hospital y una semana después de la dramática entrevista en la que los duques de Sussex hundieron a la monarquía en una crisis al acusar a un miembro de la familia real de racismo.

    La periodista real y editora de la revista Majesty Ingrid Seward comentó este martes: “Me emociona ver que Su Alteza Real el Duque de Edimburgo ha dejado el hospital y regresado a Windsor. Su regreso será un gran alivio y apoyo para la reina”.

    El duque de Edimburgo, marido de la reina Isabel II, regresó al castillo de Windsor el 16 de marzo tras permanecer un mes hospitalizado, lo que a sus 99 años había hecho temer por su vida en un momento convulso para la monarquía británica.

    Felipe, de 99 años, fue trasladado en un automóvil desde el Hospital King Edward VII, donde fue ingresado el 16 de febrero, hasta el Castillo de Windsor, donde la reina pasa su aislamiento por la pandemia. Según una nota del palacio el príncipe “desea agradecer a todo el personal médico que lo atendió” y “a todos los que le enviaron sus mejores deseos”.

    Debido a la pandemia de coronavirus, la reina, de 94 años, y su esposo han estado el último año confinados en Windsor, excepto una estancia de verano que la pareja real pasó en su castillo escocés de Balmoral. La monarca mantiene su agenda oficial en gran medida por videoconferencia y no visitó al duque durante su hospitalización.

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    El consorte, que en junio cumplirá 100 años, fue ingresado en el primer centro el 16 de febrero como “medida de precaución” tras haberse sentido mal. Ante las especulaciones y preocupación por su avanzada edad, la casa real informó pocos días después de que la hospitalización no estaba relacionada con el covid-19, sino que se debía a una infección.

    La noticia de que el duque de Edimburgo había dejado el hospital fue bien recibida por los conocedores de la realeza, incluido su biógrafo Phil Dampier, quien escribió en Twitter: “Una noticia fantástica”. La biógrafa real Angela Levin, por su parte, dijo que se trata demaravillosas noticias”.

    El duque de Edimburgo, marido de la reina Isabel II, regresó al castillo de Windsor el 16 de marzo tras permanecer un mes hospitalizado, lo que a sus 99 años había hecho temer por su vida en un momento convulso para la monarquía británica.

    El comentarista real Richard Fitzwilliams agregó: “Fantásticas noticias de que el duque de Edimburgo ha sido dado de alta del hospital y ha regresado al Castillo de Windsor. El sobrenombre de Duque de Hierro seguramente se aplica y todos le enviarán buenos deseos. Esperamos conmemorar su centenario el 10 de junio”.

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  • La salud del príncipe Felipe: cronología de la estadía del duque de Edimburgo en el hospital

    El príncipe Felipe, esposo de la reina Isabel II de Gran Bretaña, permanece hospitalizado a la edad de 99 años por una enfermedad que el palacio de Buckingham no especificó.

    A continuación, la cronología de la estancia hospitalaria del duque de Edimburgo:

    Martes 16 de febrero 2021

    El duque de Edimburgo es ingresado en el Hospital King Edward VII por precaución después de sentirse mal durante varios días. Fue trasladado en automóvil desde el castillo de Windsor hasta Londres e ingresado de forma segura. Se informó que Felipe estaba de “buen ánimo”, que ingresó al hospital privado sin ayuda, y que permanecería internado “varios días”.

    Viernes 19 de febrero

    El palacio de Buckingham informó que el duque de Edimburgo permanecería en el hospital para “observación y descanso” durante el fin de semana y hasta la próxima semana.

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    Sábado 20 de febrero

    El príncipe Carlos, hijo mayor del duque de Edimburgo, realizó una visita a su padre en el hospital. Se informó que el príncipe de Gales viajó más de 3 horas desde su residencia en Gloucestershire para ver a su padre, lo cual generó preocupación sobre el estado de salud del longevo heredero.

    Martes 23 de febrero

    Siete días después de la admisión del duque, el Palacio de Buckingham dijo que estaba siendo tratado por una infección y que se siente “cómodo y responde al tratamiento”, pero que no se esperaba que saliera del hospital hasta dentro de varios días. En declaraciones a la televisión, el príncipe Eduardo dijo que su padre estaba “mucho mejor” y deseando salir del hospital.

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    Lunes 1 de marzo

    El príncipe Felipe es trasladado en una ambulancia al Hospital St. Bartholomew de Londres para recibir tratamiento por una infección y pruebas y observación de una afección cardíaca preexistente, informó el Palacio de Buckingham. El duque fue protegido de la vista del público por grandes paraguas cuando salió del Hospital King Edward VII.

    Miércoles 3 de marzo

    El príncipe Felipe es sometido a una cirugía en su corazón. La duquesa de Cornualles dijo sobre su suegro: “Hoy escuchamos que está mejorando ligeramente. Entonces, esas son muy buenas noticias. Mantendremos los dedos cruzados”.

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    Jueves 4 de marzo

    El Palacio de Buckingham anuncia que el duque de Edimburgo se sometió a un “procedimiento exitoso” por una afección cardíaca preexistente el día anterior. El Palacio agregó: “Su Alteza Real permanecerá en el hospital para recibir tratamiento, descanso y recuperación durante varios días”.

    Viernes 5 de marzo

    El príncipe Felipe fue trasladado nuevamente al hospital privado favorito de la familia real, el King Edward VII. El Palacio de Buckingham dijo: “Se espera que el duque permanezca en el hospital para continuar el tratamiento durante varios días”.

  • Zoom con el príncipe Felipe y la wafflera de la reina: lo que contó el príncipe Harry a James Corden

    El príncipe británico Harry, duque de Sussex, apareció esta semana en la TV estadounidense para revelar al presentador James Corden dos anécdotas sobre sus abuelos, la reina Isabel II y el príncipe Felipe, que arrojan luz sobre la relación que mantiene con ellos desde California.

    A lo largo de los confinamientos por la pandemia, la familia real británica ha estado usando la tecnología para mantenerse en contacto, y tanto la reina Isabel II como el duque de Edimburgo han aprendido a usar las videollamadas.

    Se afirma que la longeva pareja de más de 90 años está en contacto regular a través de Zoom con sus hijos y nietos, y también pueden ver a través de las pantallas a sus bisnietos, los príncipes Jorge, Carlota y Luis, y Archie.

    Apasionado toda su vida por adaptar todas las nuevas tecnologías posibles, el príncipe Felipe, de 99 años, ha participado de las charlas a distancia con su nieto Harry, que ahora reside en California con Meghan Markle y su hijo.

    Pero según Harry, su abuelo, de 99 años, no usa el botón para terminar la videollamada y simplemente cierra su computadora portátil cuando termina.

    “Ok, adiós”

    Entrevistado por James Corden en su programa The Late Late Show, se le preguntó a Harry si la reina Isabel usaba Zoom. Él respondió: “Sí, mis dos abuelos lo hacen. Los hemos contactado varias veces, han visto a Archie corriendo”.

    Mi abuelo, en lugar de presionar salir de la reunión, simplemente se va [hace señales para cerrar una computadora portátil]. Es como ‘adiós’ y mientras presiono el botón para irme. Es como, ‘ok, adiós’”

    El duque de Sussex también reveló que la sus abuelos enviaron a Archie una máquina para hacer waffles por correo para la pasada Navidad: “Mi abuela nos preguntó qué quería Archie para Navidad, y Meg dijo una máquina para hacer waffles”.

    “Fue así que ella nos envió una máquina para hacer waffles para Archie, así que el desayuno ahora Meg hace una hermosa mezcla orgánica, en la máquina para hacer waffles, vuelta y vuelta”, agregó Harry.

    A Archie “le encanta”. Y ahora tengo waffles para el desayuno, un poco de yogur, un poco de mermelada encima. No sé si eso es lo correcto. Bayas, un poco de miel”, reveló el príncipe, en una inesperada charla en la que habló sobre su vida privada.

    “Siento que estés pasando por alto el hecho de que no puedo por mi vida imaginar a la reina ordenando que se envíe una máquina para hacer waffles a Santa Bárbara. No puedo entenderlo”, dijo Corden en su comentario final.

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  • Felipe de Inglaterra se dispone a pasar su segundo fin de semana en el hospital

    Se trata de la estadía más larga en un hospital desde 2013. El príncipe y duque de Edimburgo cumplirá 100 años en junio.

    El príncipe Felipe de Inglaterra, duque de Edimburgo, pasará este fin de semana en el hospital y permanecerá allí “hasta la próxima semana” mientras recibe tratamiento para una infección, según informó la prensa británica citando fuentes oficiales.

    El esposo de la reina Isabel II, de 99 años, fue ingresado en el hospital privado King Edward VII, en el centro de Londres, el pasado 16 de febrero como “medida de precaución” después de sentirse mal durante varios días, aunque su dolencia no está relacionada con el Covid, se aclaró.

    Una fuente de alto rango del Palacio de Buckingham dijo al diario The Mirror que el duque de Edimburgo, que cumplirá 100 años el 10 de junio, se siente cómodo y responde al tratamiento.

    “El duque de Edimburgo continuará hospitalizado durante el fin de semana y hasta la próxima semana mientras continúa recibiendo tratamiento para una infección”, dijo y agregó: “Ha estado de buen humor y se siente cómodo”.

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    El príncipe Felipe e Isabel II, de 94 años, se aislaron en el Castillo de Windsor el 19 de marzo de 2020 a causa de la pandemia de Covid-19 y desde entonces no habían permanecido tanto tiempo separados.

    Felipe lleva ya 10 días en el hospital, lo que constituye la internación más larga desde que se sometió a una operación exploratoria en su abdomen en junio de 2013.

    En su última declaración, el Palacio de Buckingham había dicho el martes: “Se siente cómodo y responde al tratamiento, pero no se espera que salga del hospital durante varios días”.

    Ese mismo día, el príncipe Eduardo dijo en declaraciones a la cadena Sky News que su padre estaba mejorando. “Hasta donde yo sé, es mucho mejor … así que está deseando salir, que es lo más positivo”, dijo.

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  • El príncipe Felipe recibe tratamiento por “una infección”, informó el palacio de Buckingham

    El príncipe Felipe de Inglaterra está “respondiendo al tratamiento” por una “infección”, informó este martes el palacio de Buckingham, que hasta ahora no había precisado las causas de su hospitalización desde hace una semana.

    “El duque de Edimburgo permanece en el hospital King Edward VII”, agregó el palacio en un comunicado, precisando que el príncipe, de 99 años, está “respondiendo al tratamiento, pero no debería salir del hospital durante varios días”.

    Se trata de una declaración inusual por parte de la casa real británica, que no suele dar detalles sobre la salud de los miembros de la familia de Isabel II.

    Comunicado del palacio (23 de febrero)

    Este mismo martes, su hijo menor, el príncipe Eduardo, dijo que Felipe está “mucho mejor” una semana después de su ingreso al hospital. “No ve la hora de salir”, dijo la cadena Sky News. “Estamos cruzando los dedos”.

    El día anterior, el príncipe Guillermo había dicho que su abuelo estaba “bien”.

    Debido a la pandemia de coronavirus, el príncipe consorte pasó el último año confinado en gran medida con la reina Isabel II en el Castillo de Windsor, a excepción de una estancia de verano en el castillo escocés de Balmoral.

    Una fuente de Buckingham había precisado la semana pasada que no estaba afectado por el covid-19. Tanto el príncipe Felipe como su esposa habían recibido la primera dosis de vacuna contra el coronavirus a principios de enero.