Una reciente encuesta de YouGov ha puesto de manifiesto la clara voluntad del público británico sobre el futuro del príncipe Andrés. Según los datos de la investigación, un abrumador 67% de los británicos apoya que se despoje al duque de York de sus títulos reales restantes, con un 46% que lo respalda “firmemente”. La desaprobación de la ciudadanía es generalizada, con solo un 13% de los encuestados que se opone a esta medida. Este sentimiento público refleja un profundo y constante descontento con la posición del príncipe en la familia real, especialmente tras las últimas revelaciones vinculadas a su relación con el delincuente sexual Jeffrey Epstein.
La posición del príncipe Andrés en la monarquía británica ha sido objeto de un intenso escrutinio público desde que salieron a la luz los detalles de su relación con el difunto financiero y delincuente sexual convicto Jeffrey Epstein. A raíz de un desastroso comunicado y de una polémica entrevista con la BBC en 2019, el duque de York se vio obligado a dimitir de sus funciones públicas, perdiendo posteriormente sus títulos militares y patrocinios reales, además del tratamiento de “Alteza Real”, que le corresponde como hijo de un soberano. Sin embargo, el debate sobre si debería conservar títulos nobiliarios como el de duque de York, continúa siendo un tema de gran interés para el público británico.
Nuevas revelaciones sobre los vínculos del príncipe con Epstein, junto con la publicación de documentos judiciales relacionados con el caso, han reavivado el debate y han puesto de manifiesto la preocupación por el posible daño a la reputación de la monarquía. Medios como The Guardian y The Daily Mail han calificado las últimas noticias como “el clavo final en el ataúd” para la reputación de Andrés. Al mismo tiempo, se ha especulado en medios como The Telegraph que el príncipe Guillermo, en su futuro como rey, podría considerar la remoción de los títulos de su tío para proteger la imagen de la corona.
Los asuntos financieros del príncipe Andrés, duque de York, han estado envueltos en un misterio durante mucho tiempo, y su estilo de vida extravagante ha generado preguntas sobre las fuentes de su riqueza. Una reciente exposición del historiador Andrew Lownie, publicada en el Daily Mail el 14 de agosto de 2025, ofrece un relato detallado de cómo el hermano del rey Carlos III acumuló su fortuna.
El príncipe Andrés de Inglaterra: un estilo de vida más allá de los medios visibles
El opulento estilo de vida del príncipe Andrés incluye viajes en jets privados, una colección de vehículos de lujo como un Bentley de £220,000 y un Range Rover de £80,000, y la residencia en Royal Lodge, una mansión de 30 habitaciones en Windsor Great Park, que reformó a un costo de £7.5 millones. A pesar de no contar con ingresos aparentes más allá de su pensión de la Marina Real y el apoyo financiero familiar, Andrés ha sostenido esta existencia lujosa. Un conocido lo comparó con un “globo de aire caliente”, flotando “en círculos muy exclusivos sin medios visibles de sustento”. La investigación de Lownie sugiere que la riqueza del príncipe proviene de actividades comerciales realizadas “bajo el radar”, un término que el propio Andrés respaldó cuando un contacto comercial propuso operar discretamente para minimizar la rendición de cuentas.
Aprovechando el estatus real para obtener beneficios
El príncipe Andrés es el tercer hijo de la difunta reina Isabel II y hermano del rey Carlos III. En 2019 renunció también a sus obligaciones reales debido a sus lazos con el difunto empresario estadounidense Jeffrey Epstein y acusaciones de agresiones sexuales.
Un pilar fundamental en la acumulación de riqueza de Andrés fue su rol como representante especial del Reino Unido para el comercio e inversión internacional, cargo que asumió en 2001 tras dejar la Marina Real. Este puesto le brindó oportunidades para establecer conexiones con figuras ricas e influyentes en todo el mundo. Según el Daily Mail, “Andrés había ‘aprovechado’ su estatus duranteel curso de su trabajo oficial en nombre de los contribuyentes británicos para actuar como facilitador, ayudando a empresarios a cerrar acuerdos lucrativos en todo el mundo”. Sus frecuentes viajes, particularmente a Oriente Medio, facilitaron estos arreglos, combinando a menudo deberes oficiales con emprendimientos comerciales personales.
Por ejemplo, durante una visita comercial a Arabia Saudita, Andrés asistió al Gran Premio de Bahréin y, poco después, fue invitado al torneo de golf Masters en Georgia, con los gastos cubiertos por el organismo rector del deporte. Estos viajes difuminaron las líneas entre las responsabilidades oficiales y los intereses personales, generando preocupación entre los diplomáticos. Un exembajador británico en Túnez instó al secretario de Asuntos Exteriores a destituir a Andrés, citando “daños graves a la Familia Real y a los intereses políticos, diplomáticos y comerciales de Gran Bretaña” debido a sus asociaciones con empresarios árabes “sospechosos”.
Acuerdos y conexiones controvertidas
En el libro de Andrew Lownie, una persona de su entorno comparó al príncipe Andrés con un “globo de aire caliente”, flotando “en círculos muy exclusivos sin medios visibles de sustento”.
Una de las transacciones más significativas fue la venta en 2007 de Sunninghill Park, un regalo de bodas de la reina Isabel, por £15 millones —£3 millones por encima del precio solicitado— a Timur Kulibayev, un multimillonario kazajo y yerno del entonces presidente de Kazajistán, Nursultán Nazarbáyev. Lownie señala sospechas de que el trato fue un “incentivo”, con el otro yerno de Nazarbáyev, Rakhat Aliyev, afirmando que facilitó el acceso a información o favores comerciales en el Reino Unido. También se informó que Andrés ganó una comisión de £3.83 millones por facilitar un acuerdo para un consorcio extranjero para construir redes de agua y alcantarillado en Kazajistán. Una mujer familiarizada con sus actividades en Kazajistán comentó: “Andrés amaba Kazajistán porque podía hacer lo que quisiera sin el escrutinio de los medios. Hizo muchos negocios en la industria del petróleo y el gas. Ganó una fortuna”.
Las conexiones de Andrés se extendieron a otras figuras controvertidas, como Tarek Kaituni, un traficante de armas libio condenado que pagó unas vacaciones de cuatro días en Túnez y gestionó reuniones con el coronel Gadafi. Además, un caso en la Corte Suprema en 2022 reveló que se pagaron £750,000 a la cuenta personal de Andrés en 2019, supuestamente como un “regalo” para la boda de la princesa Beatriz, facilitado por Selman Turk, un banquero vinculado a Pitch@Palace, la iniciativa empresarial de Andrés. Estas transacciones subrayan la tendencia del príncipe a entrelazar sus deberes reales con ganancias financieras personales.
Pitch@Palace y sospechas de espionaje
Pitch@Palace, la plataforma de Andrés para conectar emprendedores con inversores, le permitió expandir sus emprendimientos financieros. Aunque se promocionó como generadora de £1.3 mil millones en actividad económica, la iniciativa permitió a Andrés establecer redes con figuras influyentes en países como Bahréin, China y Qatar, a menudo en viajes financiados por los contribuyentes. Sin embargo, surgieron preocupaciones sobre una posible explotación. En 2023, un asesor comercial, identificado como H6 (más tarde revelado como Chris Yang), fue expulsado del Reino Unido por motivos de seguridad nacional debido a sus vínculos con el Partido Comunista Chino. Documentos judiciales describieron a Andrés como un “canal de comunicación valioso” para las autoridades chinas, lo que generó interrogantes sobre la posible monetización de Pitch@Palace y el uso de información privilegiada.
Artículo original de Monarquias.com, basado en el reportaje de Andrew Lownie para el Daily Mail
El príncipe Andrés, hermano del rey británico Carlos III, ha vuelto a ser el centro de atención en el caso de Jeffrey Epstein tras los recientes interrogatorios de Ghislaine Maxwell, la exsocia del pedófilo, condenada por tráfico sexual, con altos funcionarios del Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ). Ocurre cuando se cumplen seis años de la muerte de Epstein en una prisión de Nueva York, que las autoridades estadounidenses sentenciaron en junio de este año que se trató de un suicidio.
Ghislaine Maxwell, quien cumple una sentencia de 20 años en una prisión de Florida, habló sobre el príncipe Andrés durante una serie de reuniones de dos días con el Vicefiscal General Todd Blanche en Tallahassee, Florida, a finales de julio de 2025. Estas conversaciones, descritas como un intento del presidente Donald Trump de controlar el escándalo Epstein, han generado especulaciones sobre nuevas repercusiones legales y públicas para Andrés, quien ha negado repetidamente cualquier delito relacionado con las acusaciones de abuso sexual en su contra.
El caso Epstein puede volverse nuevamente en contra del príncipe Andrés
El hermano del rey, que siempre negó los hechos, llegó a un acuerdo amistoso en febrero de 2022 con Virginia Giuffre, de 40 años, quien le acusó de haberla agredido sexualmente en 2001, cuando tenía 17 y formaba parte de la red de tráfico de menores dirigida por Jeffrey Epstein.
Maxwell, de 63 años, fue condenada en 2021 por reclutar y traficar con menores para Epstein, un financiero estadounidense que se suicidó en 2019 mientras aguardaba juicio por cargos de tráfico sexual. Maxwell, conocida por su red de contactos entre la élite global, fue una figura clave en la introducción de Epstein a personalidades de alto perfil, incluido el príncipe Andrés, a quien conoció en la década de 1980 mientras estudiaba en Oxford. Andrés y Epstein fueron presentados a través de Maxwell en 1999, aunque otros informes sugieren que su relación pudo haber comenzado en los años 90. Esta conexión ha sido un punto de controversia constante, especialmente tras las acusaciones de Virginia Giuffre, quien afirmó que fue traficada por Epstein y Maxwell para tener relaciones sexuales con Andrés cuando era menor de edad en 2001.
Durante los interrogatorios de julio de 2025, Maxwell fue cuestionada sobre “cientos de nombres”, entre los que se cuenta el príncipe británico, según informó The Daily Mail. Una fuente citada por el medio afirmó que fue la primera vez que Maxwell fue interrogada específicamente sobre el príncipe por las autoridades gubernamentales. El abogado de Maxwell, David Oscar Markus, confirmó que ella respondió “cada pregunta” durante las sesiones, que duraron más de nueve horas, sin invocar privilegios ni negarse a contestar. Aunque los detalles exactos de lo que Maxwell dijo sobre Andrés no han sido revelados públicamente, el periódico The Mirror cita a una víctima de Epstein que afirmó que Maxwell tiene un conocimiento profundo de la relación del duque con Epstein, lo que podría ponerlo “extremadamente temeroso” de posibles revelaciones.
Andrés, de 65 años, ha enfrentado acusaciones graves relacionadas con Epstein durante años. Virginia Giuffre, una de las víctimas de Epstein, alegó en una demanda civil que tuvo relaciones sexuales con Andrés en tres ocasiones en 2001, cuando tenía 17 años, en Londres, Nueva York y la isla privada de Epstein en el Caribe. Una fotografía tomada en la casa de Maxwell en Londres, que muestra a Andrés con su brazo alrededor de Giuffre y Maxwell sonriendo al fondo, se convirtió en una prueba central en el caso. Aunque Andrés ha negado conocer a Giuffre y cuestionó la autenticidad de la foto en una desastrosa entrevista con la BBC en 2019, la imagen ha sido ampliamente aceptada como genuina por los tribunales y los medios.
En febrero de 2022, Andrés llegó a un acuerdo extrajudicial con Giuffre, pagando una suma reportada de £12 millones (aproximadamente $16 millones), sin admitir responsabilidad. Este acuerdo marcó el fin de la demanda civil, pero no eliminó las sospechas públicas sobre su relación con Epstein y Maxwell. La convicción de Maxwell en 2021 por tráfico sexual reforzó la percepción de que las acusaciones de Giuffre eran creíbles, ya que un jurado estadounidense aceptó los testimonios de las víctimas de Epstein y Maxwell, lo que, según el exfiscal Bradley Simon, no augura bien para Andrés en caso de futuras investigaciones.
El reciente interrogatorio de Maxwell ha reavivado el interés en el caso Epstein, especialmente en un contexto político volátil en EE.UU. El diario británico The Guardian señala que las reuniones de Maxwell con el DOJ se producen en medio de la presión sobre la administración Trump para divulgar archivos relacionados con Epstein, una promesa de campaña que no se ha cumplido completamente. La decisión del DOJ de no publicar ciertos documentos ha generado críticas entre los seguidores de Trump y víctimas de Epstein, lo que podría incentivar a las autoridades a buscar nueva información de Maxwell para mitigar el daño político.
Expertos legales citados por The Mirror sugieren que Maxwell podría estar negociando una reducción de sentencia o incluso un indulto presidencial a cambio de información sobre figuras prominentes asociadas con Epstein. Alan Dershowitz, exabogado de Epstein, afirmó que Maxwell “sabe dónde están los cuerpos” y que su testimonio podría ser crucial, aunque advirtió que cualquier información debe ser verificada cuidadosamente debido a su historial de negación de las acusaciones en su contra. Si Maxwell proporciona pruebas creíbles que impliquen a Andrés en actividades ilícitas, podría enfrentarse a una nueva investigación criminal, a pesar de que las acusaciones de Giuffre ya fueron resueltas en el ámbito civil. La prensa británica cree que la información de Maxwell podría generar un “escrutinio renovado” sobre el papel del príncipe en la red de Epstein.
Maxwell, en entrevistas previas desde prisión, ha defendido a Andrés, afirmando en 2022 a Sky News que sentía “pena” por su “querido amigo” y cuestionando la autenticidad de la foto con Giuffre. Sin embargo, su cooperación con el DOJ podría indicar un cambio de estrategia, especialmente si busca beneficios legales. Maxwell expresó emociones durante los interrogatorios, lo que sugiere que sus revelaciones podrían ser significativas, aunque su credibilidad sigue siendo cuestionada debido a sus negativas previas de responsabilidad en los crímenes de Epstein. Por su parte, el príncipe Andrés ha mantenido su inocencia, y sus representantes han declinado comentar sobre los recientes acontecimientos.
El sonriente primer plano del príncipe Andrés de Inglaterraen un evento de alto nivel esta semana despertó la ira de los seguidores de la realeza y recibió feroces críticas en la prensa británica.
El príncipe Andrés asistió el martes a un servicio religioso en memoria del rey Constantino II de Grecia, primo y amigo de la familia real, un evento del que se ausentaron su hermano Carlos III -bajo tratamiento de cáncer- y el príncipe Guillermo.
“¡Qué imagen tan espantosa y vergonzosa!”, exclamó la escritora británica Amanda Platell. “Qué chusma real eran, encabezadas por un príncipe Andrés deshonrado que caminaba delante de los demás con su ex esposa Fergie, unos pasos detrás”.
Platell describió la escena con el príncipe “sonriendo de oreja a oreja” y cuestionó: “¿Por qué la Familia Real permitió que esta imagen se transmitiera al mundo? ¿Cómo pudo Andrés, cuya amistad con el difunto pedófilo Jeffrey Epstein desacreditó tanto a la monarquía, haber logrado regresar al redil real?”
El duque de York, de 63 años, ocupó un lugar en la primera fila de asientos en la Capilla de San Jorge -en el castillo de Windsor- en la que asistieron además miembros de la familia real de Grecia y los reyes de España, entre otros.
El príncipe, considerado el “hijo favorito” de la fallecida Isabel II, encabezó a la familia real en la caminata desde el castillo hacia la capilla y se sentó cerca de la reina Camilla. Cerca suyo caminó su ex esposa, Sarah Ferguson.
Fuentes del Palacio de Buckingham se esforzaron en enfatizar que Andrés, que renunció a su cargo oficial dentro de la monarquía, solo estuvo presente como miembro de la Familia Real a título privado, ya que se trataba de “una ocasión familiar”.
El príncipe Andrés en el servicio en homenaje del rey Constantino II de Grecia en el Castillo de Windsor.
La sombra del escándalo del príncipe Andrés sobre la familia real
Andrés cayó en desgracia en noviembre de 2019, después de la entrevista con la periodista de la BBC Emily Mattis en la que no mostró empatía alguna por las víctimas del fallecido pedófilo estadounidense Jeffrey Epstein, con quien mantuvo una gran amistad.
En el reportaje, el hijo de la reina Isabel II habló de sus vínculos con Epstein, quien se había suicidado en prisión unos meses antes, y desmintió “categóricamente” las acusaciones que la estadounidense Virginia Giuffre hizo en su contra.
Guiffre afirmaba que había sido forzada por Epstein a mantenerrelaciones sexuales con el príncipe en Londres en 2001, cuando ella tenía 17 años, y después en otras dos ocasiones en Nueva York y en la isla privada del financiero estadounidense en el Caribe.
“Le puedo decir categóricamente, rotundamente, que esto nunca ocurrió”, declaró el príncipe Andrés, quien aseguró que se encontraba en un restaurante de una cadena de pizza express el día de los hechos descritos por Virginia.
El príncipe fue duramente criticado cuando calificó de “inapropiado” el comportamiento de su amigo. “¿¡Inapropiado!? ¡Es un delincuente sexual!”, le respondió la periodista. La entrevista desembocó en la renuncia de Andrés a sus cargos oficiales.
El príncipe Andrés, que más tarde resolvió la demanda de Giuffre mediante un millonario acuerdo extrajudicial, reconoció que sus relaciones con Epstein pudieron poner a la monarquía en aprietos, pero dijo que creía no haber perjudicado la reputación de la reina Isabel II.
En 2020, la reina despojó al príncipe de todos sus cargos militares, honores reales y patrocinios. Desde entonces, Andrés se convirtió en un paria de la familia real, su popularidad se desplomó pero continúa presionando para volver a ser un miembro activo de la Corona.
Pese a haber sido desterrado de la agenda real, el hermano menor del rey Carlos III actualmente es el 8° en la línea sucesoria al trono británico, un hecho que Amanda Platell considera “absurdo y desconcertante incluso para aquellos, como yo, que aman a la Familia Real”.
La molesta presencia del príncipe Andrés, señal de una familia real “en crisis”, dicen los expertos
En lugar del príncipe Andrés en la sucesión al trono también fue abordado por el experto de la realeza Richard Eden, quien equiparó la situación del duquecon la de su sobrino, el príncipe Harry.
“Ninguno de los dos es miembro activo de la familia, pero ambos siguen siendo Consejeros de Estado que podrían sustituir al Monarca y conservan sus lugares en la línea de sucesión. Esto debe abordarse de inmediato: ambos deben ser despojados de sus funciones como Consejeros de Estado y perder sus lugares en la línea de sucesión al trono”.
“La Familia Real tiene un problema”, advirtió Eden. “El rey Carlos, que está en tratamiento contra el cáncer, no asistió y el heredero al trono, el príncipe Guillermo, que debía dar el ejemplo, se retiró con muy poca antelación debido a un ‘asunto personal’ no especificado”.
“Con el príncipe Harry en California, esto dejó al Duque de York ocupando el asiento más destacado de la Capilla de San Jorge. Y, vaya, Andrés parecía disfrutar de estar nuevamente en el centro de todo”, dijo Eden. “Parecía muy complacido, incluso fue fotografiado sonriendo de manera inapropiada mientras se dirigía a unirse a los demás dolientes por el ex monarca griego”.
La última aparición pública del príncipe Andrés despertó la alarma del periodista de la realeza Richard Kay, quien señaló que su presencia “resumió una situación que, si aún no es una crisis para la Casa de Windsor, se está acercando peligrosamente a serlo”.
“La visión del alegre Andrés, entrando a medio galope en el funeral del rey Constantino en Windsor con toda la seriedad de un presentador de un programa de juegos, fue tan desagradable como poco edificante”, opinó Jan Moir, del periódicoThe Daily Mail.
“Andrés no tiene vergüenza porque, si así fuera, se escondería para siempre de la vida pública. Se ocuparía de su swing de golf, de su problema crónico de deficiencia de adrenalina y de sus estudios de patrones de sudoración, en lugar de imponer su espantosa presencia, ahumada de escándalo, a la Familia Real”, continuó.
“Eso sería lo más decente, pero la decencia y Andrés son desconocidos el uno para el otro”, sentenció Moir.
La plataforma de streaming Netflix se está preparando para lanzar la nueva película “Scoop”, que recrea la dramática entrevista en la que el príncipe Andrés de Inglaterrahabló sobre su relación con el pedófilo estadounidense Jeffrey Epstein.
El príncipe Andrés, de 63 años, renunció a la actividad oficial como miembro de la monarquía británica después de la entrevista con la periodista de la BBC Emily Mattis, en la que no mostró empatía alguna por las víctimas del fallecido pedófilo estadounidense.
En el reportaje emitido en noviembre de 2019, el hijo de la reina Isabel II habló de sus vínculos con Epstein, quien se había suicidado en prisión unos meses antes, y desmintió “categóricamente” las acusaciones que la estadounidense Virginia Giuffre hizo en su contra.
Guiffre afirmaba que había sido forzada por Epstein a mantener relaciones sexuales con el príncipe Andrés en Londres en 2001, cuando ella tenía 17 años, y después en otras dos ocasiones en Nueva York y en la isla privada del financiero estadounidense en el Caribe.
En noviembre de 2019 Andrés trató de defenderse en una entrevista televisada con la BBC que se convirtió en un verdadero fiasco. El príncipe se mostró arrogante y carente de compasión por las presuntas víctimas de Epstein.
“Le puedo decir categóricamente, rotundamente, que esto nunca ocurrió”, declaró el príncipe Andrés, quien aseguró que se encontraba en un restaurante de una cadena de pizza express el día de los hechos descritos por Virginia.
La prensa británica se burló de la coartada del príncipe y duque de York, y más tarde criticó ferozmente la falta de empatía demostrada hacia las denunciantes de Epstein.
También se le reprochó por el vocabulario que empleó durante la entrevista, como el hecho que se presentara como “demasiado honorable” para explicar que había visto a Epstein en 2010 tras su condena, según él para cortar los lazos.
El príncipe también fue duramente criticado cuando calificó de “inapropiado” el comportamiento de su amigo. “¿¡Inapropiado!? ¡Es un delincuente sexual!”, le respondió la periodista. La entrevista desembocó en la renuncia de Andrés a sus cargos oficiales.
La actriz Gillian Anderson, estrella de la popular serie “Sex Education”, interpretará a la periodista de la BBC, Emily Mattis.
El príncipe Andrés, que hoy es el más impopular de la familia real, reconoció que sus relaciones con Epstein pudieron poner a la monarquía en aprietos, pero dijo que creía no haber perjudicado la reputación de la reina Isabel II.
En 2020, la reina Isabel despojó al príncipe de todos sus cargos militares, honores reales y patrocinios. Desde entonces, Andrés se convirtió en un paria de la familia real, su popularidad se desplomó y solo ha aparecido en contadas ocasiones.
Cómo fue creada la película de Netflix sobre la entrevista al príncipe Andrés
La estrella de la popular serie “Sex Education”, Gillian Anderson, y el actor Rufus Sewell interpretarán a la periodista Emily Mattis y al príncipe Andrés, respectivamente, en la próxima película de Netflix, que recrea la escalofriante entrevista hasta el detalle más meticuloso.
La película está siendo realizada por la galardonada productora Sandpaper Films, conocida por trabajar con los principales servicios de transmisión Netflix, Apple y Amazon, que ya realizó varias cintas sobre la familia real británica, incluida la película de 2017 “Diana, 7 días”.
El actor Rufus Sewell pasó hasta tres horas al día por sesión en la silla de maquillaje para parecerse al príncipe Andrés.
Según The Daily Mail, Rufus Sewell pasó hasta tres horas al día por sesión en la silla de maquillaje para parecerse al deshonrado duque de York, mientras que su coprotagonista Anderson memorizaba la entrevista en preparación para el papel.
Ambos actores pasaron horas viendo la entrevista como parte de su preparación y Anderson también estudió el estilo de presentación de Maitlis en el programa “Newsnight”. Además se recreó con todos los detallesla sala del Palacio de Buckingham en la que se realizó la entrevista.
La película, con guión de Stephen Moffat, no será un ataque al príncipe. “No tomamos partido, no decimos: ‘Oh, ¿no es genial?’ o ‘Oh, ¿no es malvado?’. Corresponde al espectador sacar sus propias conclusiones”, dijo Sam McAlister, quien organizó la entrevista en 2019.
El diario The Telegraph anticipó que la película, que se estrenará en primavera boreal, es una mirada entre bastidores a cómo se consiguió la entrevista y cómo se desarrolló, enmarcada como “un homenaje al trabajo de las cuatro mujeres responsables de la entrevista”.
El Reino Unido especula sobre una posible nueva boda del príncipe Andrés, hermano del rey Carlos III, y su ex esposa Sarah Ferguson, duquesa de York, quienes se divorciaron hace más de 27 años.
El cronista de la realeza Ephraim Hardcastle escribió que Andrés y Sarah “finalmente dejan de vacilar y confirman su decisión de volver a casarse” con la bendición del rey, aunque su boda sería muy discreta.
“Aunque Andrés ya no necesita el permiso del rey para casarse (sólo los primeros seis en la línea sucesoria lo necesitan), el respaldo de su majestad es importante para el asediado duque”, agregó en su columna del Daily Mail.
La boda, dijo Hardcastle, “probablemente tendría lugar en la pequeñacapilla real de Todos los Santos”, en el parque de Windsor, cerca de la casa de Andrés y Sarah y lugar de la boda de la princesa Beatriz en plena pandemia en 2020.
El príncipe Andrés y Sarah, duques de York, se casaron el 23 de julio de 1986 en la Abadía de Westminster, en Londres.
La extraña relación del príncipe Andrés y Sarah Ferguson: divorciados hace 28 años, pero todavía viven juntos
La duquesa de York ya no forma parte de los miembros activos de la familia real británica. Por su parte, el príncipe Andrés renunció a sus obligaciones reales debido a sus lazos con el difunto empresario estadounidense Jeffrey Epstein y a acusaciones de agresiones sexuales.
Expiloto de helicóptero de la Royal Navy, de 63 años, Andrés negó constantemente la agresión y resolvió en febrero de 2022 un caso civil estadounidense presentado por Virginia Giuffre, quien afirmó que mantuvo relaciones con él cuando tenía 17 años.
La madre de Andrés, la fallecida reina Isabel II, lo despojó poco después de sus títulos militares honorarios y de sus patrocinios, excluyéndolo efectivamente de la vida real. Desde entonces sus apariciones públicas con la familia real fueron contadas.
El príncipe Andrés y Sarah Ferguson se divorciaron en 1996, presuntamente bajo presión de la familia real, aunque continúan viviendo juntos.
En 2022, el rey Carlos III retiró a Andrés de la lista de consejeros de Estado habilitados para suplantar al monarca en sus obligaciones oficiales en caso de ausencia o enfermedad. El rey intensificó la exclusión de Andrés de la vista pública y se cree que nunca volverá.
El príncipe Andrés Andrés y Sarah Ferguson se casaron el 23 de julio de 1986 en la Abadía de Westminster, en una ceremonia espectacular, y tuvieron dos hijas: las princesas Beatriz y Eugenia, nacidas en 1988 y 1990 respectivamente.
Pero el matrimonio de los duques de York estaba en ruinas apenas unos años después: ella aún luchaba por adaptarse a la vida en la Familia Real mientras él permanecía fuera de casa durante largos períodos mientras servía en la Marina.
La pareja se separó en 1992 cuando su matrimonio se convirtió en fuente de amplia cobertura mediática y el divorcio llegó en 1996, el mismo año que se divorciaron el príncipe Carlos y Diana, princesa de Gales.
Andrés y Sarah, duques de York, son padres de dos hijas: la princesa Beatriz, de 35 años, y la princesa Eugenia, de 33.
“El padre de Sarah, el mayor Ronald Ferguson, culpó al Palacio de obligarlos a divorciarse, sugiriendo que lo que querían era una separación prolongada. Y el príncipe Felipe y la princesa Margarita estaban ansiosos por desalojar a Sarah de la familia”, escribió Hardcastle.
“Ahora que el mayor obstáculo para volver a casarse (el Príncipe Felipe) ha desaparecido, ¿está claro el camino para volver a casarse?”, se preguntó el experto.
Desde su divorcio, Sarah estuvo entrando y saliendode la vida de la familia real mientras desarrollaba su carrera en los medios gráficos y audiovisuales, escribiendo una serie de libros para niños y en los últimos años incluso presentando el programa diurno de ITV This Morning.
Se cree que la boda de Andrés y Sarah se celebrará en la Capilla de Todos los Santos, cerca del castillo de Windsor, donde en 2020 se casó su hija mayor, la princesa Beatriz.
La duquesa ha coproducido y presentado varios documentales de televisión, tanto en el Reino Unido como en Estados Unidos. También lanzó un podcast, “Tea and Talks”, donde habló valientemente sobre su diagnóstico de cáncer de mama.
La duquesa, también conocida por su dedicada labor caritativa, apoya las organizaciones incluyen Teenage Cancer Trust, Mental Disability Rights International y Motor Neurone Disease Association, entre muchas otras.
La duquesa de York, ex esposa del príncipe Andrés, dijo que está decidida a convertir su “angustia en algo positivo” y promover una campaña de concientización sobre la importancia de controlar los lunares potencialmente dañinos.
La duquesa de York (Sarah Ferguson) hizo este anuncio tras informar que recibió su segundo diagnóstico de cáncer en seis meses, después de que los médicos descubrieron que tenía un melanoma maligno.
Un amigo cercano a la duquesa dijo: “Sarah es una soldado. Normalmente, era lo primero que hacía, pensar en los demás mientras se recuperaba. Quiere ser una fuerza impulsora”.
Sarah, exesposa del príncipe Andrés, tiene un “melanoma maligno”, un cáncer de piel, anunció su portavoz el 21 de enero.
La organización Cancer Research UK dice que la enfermedad mata a unas 2.300 personas cada año en el Reino Unido. Ante esto, la duquesa de York “se da cuenta de que tiene un papel importante que desempeñaren su plataforma pública y le dará un buen uso”.
Los amigos de Sarah, de 64 años, dijeron que usará su alto perfil para alentar a hacerse controles periódicos a fin de detectar tempranamente la enfermedad. La duquesa podría incluso unirse con su hija mayor, la princesa Beatriz, quien es patrona de la British Skin Foundation.
A mediados de 2023, después del diagnóstico de cáncer de mama en etapa temprana, la duquesa habló con valentía sobre sus experiencias para alentar a otras mujeres a hacerse controles regulares.
Sarah está muy familiarizada con la enfermedad, ya que su padre, el mayor Ronald Ferguson, tenía cáncer de piel cuando murió en 2003 y su amiga Carol Cotterell murió a causa de la enfermedad en 1999. Su padrastro, el polista argentino Héctor Barrantes, también sufrió el cáncer en sus últimos años de vida.
“Otro diagnóstico de cáncer ha sido un shock”, dijo la duquesa de York, quien semanas atrás anunció que había superado el cáncer de mama gracias a la prevención temprana.
Sarah Ferguson, duquesa de York, en “shock” después de ser diagnosticada de un cáncer de piel
La exesposa del príncipe Andrés tiene un “melanoma maligno”, un cáncer de piel, anunció su portavoz el 21 de enero.
“Tras haber sido diagnosticada este verano de una forma precoz de cáncer de mama, Sarah, duquesa de York, acaba de saber que está aquejada de un melanoma maligno”, declaró el portavoz en un comunicado.
Se lo descubrieron en el marco de unos exámenes solicitados por un dermatólogo, a raíz de la cirugía a la que Ferguson debía someterse tras una masectomía.
Uno de los lunares que le retiraron y que fueron examinados “fue identificado como canceroso”, precisó el portavoz, que afirmó que la duquesa “mantiene la moral alta” pese a la mala noticia.
“Me he tomado un tiempo para mí misma ya que me diagnosticaron melanoma maligno, una forma de cáncer de piel, mi segundo diagnóstico de cáncer dentro de un año después de que me diagnosticaran cáncer de mama este verano y me sometieran a una mastectomía y cirugía reconstructiva”, anunció la duquesa en una publicación de Instagram.
“Fue gracias a la gran vigilancia de mi dermatólogo que el melanoma fue detectado cuando estaba”, agregó. “Naturalmente, otro diagnóstico de cáncer ha sido un shock, pero estoy de buen humor y agradecido por los muchos mensajes de amor y apoyo”.
La duquesa también elogió a los médicos que la atendieron y agregó: “Creo que mi experiencia subraya la importancia de comprobar el tamaño, la forma, el color, la textura y la aparición de nuevos lunares que pueden ser un signo de melanoma e insto a cualquiera que esté leyendo esto a estar vigilantes”.
La duquesa de York ya no forma parte de los miembros activos de la familia real británica, pero fue invitada por el rey Carlos III a pasar la pasada Navidad con ellos en la finca real de Sandringham.
La duquesa de York (Sarah Ferguson), ex esposa del príncipe Andrés, describió su conmoción por el diagnóstico de cáncer de piel, pero dijo que está de “buen ánimo” y “agradecida por los numerosos mensajes de amor y apoyo”.
La madre de las princesas Beatriz y Eugenia dijo que se estaba tomando un tiempo para sí misma después de descubrir que tiene melanoma maligno, su segundo diagnóstico en un año después de su tratamiento para el cáncer de mama el verano pasado.
La duquesa británica, de 64 años, publicó su primer mensaje desde la noticia y dijo en Instagram que estaba “increíblemente agradecida” con su equipo médico y que ahora estaba descansando en casa con su familia.
Sarah Ferguson, duquesa de York, diagnosticada de un cáncer de piel
La exesposa del príncipe Andrés del Reino Unido, Sarah Ferguson, que recientemente fue operada de un cáncer de mama, tiene un “melanoma maligno”, un cáncer de piel, anunció este domingo su portavoz.
La exesposa del príncipe Andrés tiene un “melanoma maligno”, un cáncer de piel agresivo, anunció este domingo su portavoz en un comunicado.
“Tras haber sido diagnosticada este verano de una forma precoz de cáncer de mama, Sarah, duquesa de York, acaba de saber que está aquejada de un melanoma maligno”, declaró el portavoz.
El melanoma fue descubierto en el marco de unos exámenes solicitados por un dermatólogo, a raíz de la cirugía a la que Sarah debía someterse tras una masectomía.
Uno de los lunares que le retiraron y que fueron examinados “fue identificado como canceroso”, precisó el portavoz.
Este lunes, la duquesa compartió una foto de ella sonriendo y vestida con un cálido abrigo de invierno de color rojo intenso mientras se apoyaba en un pequeño puente sobre un río, aparentemente en Austria.
La duquesa, que se sometió a una mastectomía y cirugía reconstructiva el año pasado, se recuperó en la Clínica Mayrlife de Austria tras ser tratada en Londres.
“Me he tomado un tiempo para mí misma ya que me diagnosticaron melanoma maligno, una forma de cáncer de piel, mi segundo diagnóstico de cáncer dentro de un año después de que me diagnosticaran cáncer de mama este verano y me sometieran a una mastectomía y una cirugía reconstructiva”, escribió.
“Fue gracias a la gran vigilancia de mi dermatólogo que el melanoma fue detectado cuando estaba. Naturalmente, otro diagnóstico de cáncer ha sido un shock, pero estoy de buen ánimo y agradecida por los muchos mensajes de amor y apoyo”.
La duquesa elogió a los médicos que la atendieron y agregó: “Creo que mi experiencia subraya la importancia de comprobar el tamaño, la forma, el color, la textura y la aparición de nuevos lunares que pueden ser un signo de melanoma e insto a cualquiera que esté leyendo esto. ser diligente.
“Ahora estoy descansando con mi familia en casa y me siento bendecida de contar con su amor y apoyo”, dijo la duquesa, que está siendo sometida a más investigaciones para garantizar que la enfermedad se hubiera detectado en las primeras etapas.
Exesposa del príncipe Andrés, caído en desgracia por unas acusaciones de abusos sexuales que se saldaron con un acuerdo financiero, “Fergie” continúa compartiendo con el hermano del rey Carlos III una mansión cerca del castillo de Windsor.
A la duquesa, exesposa del príncipe Andrés y madre de las princesas Beatriz y Eugenia, le extirparon varios lunares durante su tratamiento, uno de los cuales resultó ser canceroso.
La duquesa de York ya no forma parte de los miembros activos de la casa real británica, aunque mantuvo una excelente relación con su ex suegra, Isabel II, en los últimos años de su vida. En diciembre, la duquesa fue invitada a pasar la Navidad con el rey y el resto de la familia en la finca de Sandringham.
El anuncio de su diagnóstico se produce mientras la Princesa de Gales permanece hospitalizada después de una cirugía abdominal y el rey Carlos III se prepara para ser admitido para someterse a un tratamiento por agrandamiento de la próstata.
Sarah Ferguson, un miembro no siempre bienvenido de la familia real británica, volvió a ser noticia después de que reveló que le diagnosticaron cáncer de piel, pocos meses después de someterse a una mastectomía.
La exesposa del príncipe Andrés y duquesa de York tiene un “melanoma maligno”, un cáncer de piel agresivo, anunció este domingo su portavoz.
“Tras haber sido diagnosticada este verano de una forma precoz de cáncer de mama, Sarah, duquesa de York, acaba de saber que está aquejada de un melanoma maligno”, declaró el portavoz en un comunicado.
El melanoma fue descubierto en el marco de unos exámenes solicitados por un dermatólogo, a raíz de la cirugía a la que Ferguson, de 64 años, debía someterse tras una masectomía.
Uno de los lunares que le retiraron y que fueron examinados “fue identificado como canceroso”, precisó el portavoz, que afirmó que la duquesa “mantiene la moral alta” pese a la mala noticia.
La exesposa de Andrés, caído en desgracia por unas acusaciones de abusos sexuales que se saldaron con un acuerdo financiero, continúa compartiendo con el hermano del rey Carlos III una mansión cerca del castillo de Windsor.
Aunque ya no forma parte de los miembros activos de la familia real británica, sigue siendo un personaje vital para algunos, incómodo para otros.
Quién es Sarah Ferguson, duquesa de York
Nacida en 1959, Sarah Ferguson saltó a la fama tras casarse con el príncipe Andrés, tercer hijo de la fallecida reina Isabel II, en 1986 y convertirse en miembro activo de la Familia Real británica.
Apodada “Fergie” por los medios, creció en Dummer, Hampshire, y trabajó para una empresa de relaciones públicas y luego para una editorial antes de casarse con el duque de York. La pareja se conocía desde que eran niños.
Andrés y Sarah casaron el 23 de julio de 1986 en la Abadía de Westminster y tuvieron dos hijos: las princesas Beatriz y Eugenia, nacidas en 1988 y 1990 respectivamente.
Pero el matrimonio de Andrés y Fergie estaba en ruinas apenas unos años después: ella aún luchaba por adaptarse a la vida en la Familia Real mientras él permanecía fuera de casa durante largos períodos mientras servía en la Marina.
La pareja se separó en 1992 cuando su matrimonio se convirtió en fuente de amplia cobertura mediática. Los duques de York se divorciaron en 1996, el mismo año que Carlos y Diana, Princesa de Gales.
Desde entonces Sarah estuvo entrando y saliendo de la vida de la familia real mientras desarrollaba su carrera en los medios. En 2022, asistió al funeral de la reina Isabel II, de la que se hizo muy amiga en sus últimos años, y actualmente es la custodia de los perros de la monarca.
El príncipe Andrés y su ex esposa son amigos cercanos y viven actualmente juntos en el Royal Lodge, una residencia real en el entorno del Castillo de Windsor. En diciembre, fueron juntos a celebrar la Navidad con la familia real en Norfolk.
Lo más sorprendente es que Sarah se mantuvo resueltamente al lado del príncipe Andrés incluso después de que él se viera en el escándalo por su controvertida asociación con el delincuente sexual Jeffrey Epstein.
Sarah, duquesa de York
La duquesa tuvo una carrera variada en los medios gráficos y audiovisuales, escribiendo una serie de libros para niños y en los últimos años incluso presentando el programa diurno de ITV This Morning. Incluso tuvo una participación en la popular serie “Friends”.
La duquesa ha coproducido y presentado varios documentales de televisión, tanto en el Reino Unido como en Estados Unidos. También lanzó un podcast, “Tea and Talks”, donde habló valientemente sobre su diagnóstico de cáncer de mama.
La duquesa, también conocida por su dedicada labor caritativa, apoya las organizaciones incluyen Teenage Cancer Trust, Mental Disability Rights International y Motor Neurone Disease Association, entre muchas otras.
Sarah Ferguson, duquesa de York y exesposa del príncipe Andrés de Inglaterra, fue diagnosticada con una forma agresiva de cáncer de piel, seis meses después de haber sido tratada por cáncer de mamas.
Se informó que la duquesa de York, de 64 años y madre de las princesas Beatriz y Eugenia, fue sometida a una cirugía para extirparle una un lunar que resultó ser un melanoma maligno, la forma más grave de cáncer de piel y que puede extenderse a otras áreas del cuerpo.
Los dermatólogos dieron la alarma después de eliminar varios lunares de su cuerpo mientras se sometía a una cirugía reconstructiva después de su mastectomía el año pasado.
La duquesa afirmó que ser diagnosticada por segunda vez fue “angustioso”. “No ha sido un momento fácil” para Sarah, dijeron personas de su entorno. Un segundo diagnóstico de cáncer en “cuestión de meses obviamente ha sido un shock y un golpe”, dijo un amigo.
“Tras su diagnóstico de una forma temprana de cáncer de mama este verano, a Sarah, duquesa de York, ahora le han diagnosticado un melanoma maligno”, dijo un vocero de la duquesa a la revista People.
“La duquesa quiere agradecer a todo el equipo médico que la ha apoyado, en particular a su dermatólogo, cuya vigilancia garantizó que la enfermedad fuera detectada en el momento en que se produjo”, añade el representante.
La duquesa de York padece cáncer de piel: un diagnóstico “angustioso” tras superar el cáncer de mamas
A la duquesa, exesposa del príncipe Andrés y madre de las princesas Beatriz y Eugenia, le extirparon varios lunares durante su tratamiento, uno de los cuales resultó ser canceroso.
La duquesa de York, que perdió su estatus de Alteza Real tras su divorcio del príncipe Andrés en 1996, se someterá a más pruebas para descubrir si el cáncer se extendió, pero se espera que el lunar se haya encontrado lo suficientemente temprano para evitar más problemas de salud.
“Ella cree que su experiencia subraya la importancia de comprobar el tamaño, la forma, el color y la textura y la aparición de nuevos lunares que pueden ser un signo de melanoma”, dijo el vocero.
El vocero explicó que la duquesa de York está recibiendo tratamiento en Londres y se ha tomado un tiempo para recuperarse en la clínica “Mayrlife”, un centro de salud en Austria que atrae a estrellas de primer nivel y millonarios como Rebel Wilson y la supermodelo Karlie Kloss.
“Ella está siendo sometida a más investigaciones para garantizar que esto se haya detectado en las primeras etapas”, dijo. “Claramente, otro diagnóstico tan pronto después del tratamiento del cáncer de mama ha sido angustioso, pero la duquesa sigue de buen ánimo”.
La duquesa de York fue sometida a una mastectomía después de que le diagnosticaran cáncer de mama a mediados del año pasado.
La operación en un hospital privado de Londres fue “exitosa” y le dijeron que el “pronóstico es bueno” gracias a la “detección temprana”, explicó ella, que posteriormente se sometió a una cirugía reconstructiva en Londres.
En su podcast “Tea Talks”, la duquesa dijo sentirse “bendecida de estar bien” y de haber “mirado al cáncer a los ojos y sin parpadear”.
El drama de Sarah Ferguson llega días después de que la princesa de Gales fuera hospitalizada por una cirugía abdominal y antes de que el rey Carlos III sea sometido a una operación de próstata, en una seguidilla de problemas de salud que impactaron a los británicos.
Los problemas de salud de dos miembros de la realeza dejaron a la monarquía a tres de sus figuras más importantes (Carlos, Guillermo y Catalina) fuera de acción, por lo que la reina Camila será casi el único miembro de la primera línea real en activo.