El caso judicial contra Marius Borg Høiby, hijo de la princesa heredera Mette-Marit de Noruega, está cerca de llegar a su cierre después de haber captado la atención del país desde su inicio en agosto de 2024, convirtiéndose en uno de los mayores escándalos que han afectado a la Casa Real noruega en décadas.
A lo largo de un año, las acusaciones contra Borg, de 28 años, crecieron exponencialmente, pasando de una denuncia inicial por agresión a un complejo caso penal que incluye 23 cargos, entre ellos tres presuntas violaciones.
Con la fiscalía a punto de decidir, el caso de Marius Borg se acerca a un punto crítico. Si los cargos son formalizados, el juicio podría prolongarse, pero la sentencia, esperada para mediados de agosto de 2025, será un momento decisivo para Borg y para la monarquía noruega, que enfrenta una de sus peores crisis modernas.
Las primeras denuncias contra Marius Borg: “La punta del iceberg”

El caso comenzó el 4 de agosto de 2024, cuando Marius Borg fue detenido en Oslo tras un altercado en el apartamento de su entonces novia, Juliane Snekkestad. Según el medio noruego Se og Hør, la policía fue alertada por la propia Snekkestad, quien denunció haber sido agredida física y verbalmente por Borg, resultando en una conmoción cerebral que requirió atención médica. Las autoridades encontraron daños materiales en el apartamento, incluyendo un cuchillo clavado en la pared, lo que intensificó la gravedad de la situación.
Borg admitió los hechos en un comunicado público, reconociendo que estaba bajo los efectos de alcohol y cocaína, y confesó problemas de salud mental y adicciones de larga data. En su declaración, pidió disculpas a su novia y a su familia, admitiendo que sus acciones habían “afectado profundamente” a la corona noruega.
Poco después, el 7 de agosto, Se og Hør informó que Borg enfrentaba una investigación adicional por la posesión ilegal de una motocicleta. La abogada de Snekkestad, Mette Yvonne Larsen, confirmó a Aftenposten que se había otorgado una orden de alejamiento de seis meses contra Borg. Sin embargo, el 13 de agosto, la cadena NRK reportó que Borg fue detenido nuevamente por violar esta orden, lo que marcó el inicio de una escalada en los cargos en su contra. En este punto, la prensa comenzó a especular sobre la magnitud del caso, con el periódico Dagbladet señalando que el incidente inicial parecía ser solo “la punta del iceberg”.
Ampliación de las acusaciones: nuevas víctimas y delitos

A medida que la investigación avanzaba, nuevas denuncias emergieron. Dagbladet publicó el 13 de agosto de 2024 que dos exnovias de Borg, Nora Haukland y otra mujer no identificada, acusaron al joven de comportamientos violentos en el pasado. Estas acusaciones ampliaron los cargos a abuso físico y psicológico en relaciones cercanas.
Según NRK, la policía comenzó a investigar audios obtenidos por Se og Hør, en los que Borg admitía ante las autoridades que sus padres estaban al tanto de sus “amistades problemáticas”, algunas vinculadas a investigaciones por narcotráfico. Estos audios, grabados antes del incidente de agosto, sugerían que Borg gozaba de cierta impunidad debido a su cercanía con la familia real, utilizando privilegios como un pasaporte diplomático y una residencia en la finca real de Skaugum.
El caso tomó un giro aún más grave cuando Dagbladet reveló, el 12 de diciembre de 2024, que Borg estaba siendo investigado por una cuarta agresión sexual, presuntamente cometida en Skaugum a principios de ese año. Según el medio, la policía sospechaba que Borg agredió a una joven en compañía de un amigo, y se encontraron evidencias digitales, incluyendo videos y fotos, en los dispositivos incautados. Borg había sido acusado de violar órdenes de alejamiento en al menos cuatro ocasiones, lo que agravó su situación legal.
En mayo de 2025, VG informó sobre un podcast que intentaba suavizar la imagen pública de Borg, citando a un amigo anónimo bajo el seudónimo de “Erik”, quien defendía que Borg merecía una oportunidad para redimirse. Sin embargo, esta estrategia no logró contrarrestar el impacto de las nuevas acusaciones. Para junio de 2025, la investigación había identificado a un total de diez víctimas, incluyendo a la actriz Linni Meister, quien afirmó haber sido agredida en el sótano de Skaugum en 2018, cuando Borg tenía 21 años.
Conclusión de la investigación: 23 cargos y un juicio pendiente contra Marius Borg
El 27 de junio de 2025, la policía noruega anunció la conclusión de su investigación. Borg enfrentaba 23 cargos, detallados por Aftenposten como: un cargo por violación con coito, dos cargos por violación sin coito, cuatro cargos por comportamiento sexual ofensivo, un cargo por abuso en relaciones cercanas, dos cargos por lesiones corporales, un cargo por daños, un cargo por amenazas, cinco violaciones de órdenes de alejamiento, un cargo por abuso sexual a un agente de policía y cinco infracciones de tráfico. La policía confirmó que el caso involucraba a un “número de víctimas de dos dígitos”, con Se og Hør precisando que al menos diez mujeres estaban reconocidas como víctimas.
Borg, a través de su abogado Petar Sekulic, negó los cargos más graves, particularmente las acusaciones de violación, aunque cooperó con la policía, siendo interrogado 14 veces desde mayo de 2024. El material digital recopilado, incluyendo imágenes y videos, fue clave en la investigación, según el abogado policial Andreas Kruszewski, citado por Dagbladet. El caso fue remitido a la fiscalía de Oslo, que, según un mensaje enviado a NTB y citado en X el 29 de julio de 2025, tiene hasta mediados de agosto para decidir si presenta cargos formales.
La reacción de la casa real noruega sobre el caso Marius Borg
La Casa Real noruega mantuvo una postura de silencio calculado. El 27 de junio de 2025 el palacio emitió un escueto comunicado: “El caso está siguiendo el sistema legal y los procedimientos normales. No tenemos nada que añadir”. Esta estrategia ha generado críticas, con Se og Hør destacando que Mette-Marit admitió estar “de acuerdo” con las críticas sobre su reserva.
El príncipe Haakon se limitó a calificar los cargos como “graves” y confió en el sistema judicial. Un intento de Mette-Marit de contactar a una de las víctimas, reportado por Aftenposten el 13 de agosto de 2024, fue cuestionado por Dagbladet como un posible intento de influir en el caso, aunque no se presentaron cargos contra la princesa.
El caso ha sacudido la imagen de la monarquía noruega, que vió una caída en su popularidad. Las acusaciones, combinadas con las revelaciones sobre fiestas en Skaugum donde se habrían cometido robos de objetos de valor, alimentaron la percepción de que Borg abusó de su estatus. A pesar de no tener título real ni funciones oficiales, su cercanía a la familia real ha complicado la narrativa institucional.
Artículo original de Monarquias.com. Fuentes: Se og Hør, Dagbladet, Aftenposten, VG, NRK, NTB





























