El rey español animó a los ciudadanos a superar la crisis del coronavirus y a redoblar esfuerzos para evitar “que la crisis económica derive en una crisis social”.
El rey de España, Felipe VI, reconoció este 24 de diciembre que 2020 ha sido “un año muy duro y difícil” por la pandemia del coronavirus y la crisis económica producida por la enfermedad. Frente a esto, el monarca habló de las “muchas familias no os habéis podido reunir como teníais pensado” y los “miles de hogares donde hay un vacío imposible de llenar por el fallecimiento de vuestros seres queridos”.
“2020 ha sido un año muy duro y difícil; ha afectado gravemente a nuestra economía; muchas familias vivís la angustia del desempleo o la precariedad, la de apenas llegar a cubrir las necesidades básicas o tener que abandonar un negocio al que habéis dedicado vuestra vida”, dijo el rey en su Mensaje de Navidad.
El monarca remarcó sin embargo que es España no es “un pueblo que se rinda o se resigne en los malos tiempos”. “No va a ser nada fácil superar esta situación, y en cada casa lo sabéis bien. Pero yo estoy seguro de que vamos a salir adelante. Con esfuerzo, unión y solidaridad, España saldrá adelante”, aseguró.
Felipe VI redobló su compromiso a los españoles diciéndoles que “como Rey, yo estaré con todos y para todos, no solo porque es mi deber y mi convicción, sino también porque es mi compromiso con todos vosotros, con España”.
El rey prometió a los españoles: “Vamos a recuperar en lo posible la normalidad en los lugares de trabajo, en las aulas, en las plazas y en los barrios; en los comercios, en los mercados, en los bares; en los cines, en los teatros; en la vida cotidiana que da forma al carácter de una sociedad como la nuestra”.
Agregó, sin embargo, que es necesario unirse para “evitar, sobre todo, que la crisis económica derive en una crisis social”. “Las personas y las familias deben ser nuestra preocupación fundamental, especialmente los jóvenes, porque su nivel de desempleo es altísimo. España no puede permitirse una generación perdida”, afirmó.
En su mensaje de Navidad, el rey de España remarcó el “esfuerzo, profesionalidad y gran humanidad” con la que los sanitarios trataron a los miles de enfermos de covid-19.
El rey de España, Felipe VI, rindió tributo a los “miles de ciudadanos que han puesto su trabajo al servicio de los demás” durante la pandemia del coronavirus y remarcó en su Mensaje de Navidad que todos ellos “han vivido estos últimos meses con abnegación, compromiso y gran generosidad”. Son, según el monarca, las “personas de las que debemos estar justamente orgullosos”.
“A los sanitarios les damos una vez más las gracias por su esfuerzo, profesionalidad y su gran humanidad con los enfermos. Les pedimos que mantengan todo el ánimo y toda la fortaleza y que sigan cuidando de nuestra salud”, dijo en su mensaje televisado.
“Contamos también con un Estado sólido. Tanto los servicios públicos y básicos como las empresas en sectores esenciales han funcionado bien, poniendo todos los medios a su alcance. Hay aspectos que necesitan ser mejorados y reforzados, pero también fortalezas como Estado avanzado”, dijo el monarca al referirse al impacto de covid-19 en la sociedad española.
Felipe VI remarcó “la eficacia y entrega” de las Fuerzas Armadas, de los Cuerpos de Seguridad, Protección Civil y servicios de Emergencias, y “otros muchos servidores públicos, que han demostrado su vocación de servicio y su plena sintonía con nuestra sociedad”.
El monarca español reconoció que 2020 “ha sido un año muy duro y difícil” que afectó “gravemente” a la economía española. Y agregó: “muchas familias vivís la angustia del desempleo o la precariedad, la de apenas llegar a cubrir las necesidades básicas o tener que abandonar un negocio al que habéis dedicado vuestra vida”.
Frente a esto, el rey recodó a los españoles que “la respuesta a la crisis no puede venir de la mano de más desánimo o de más desconfianza”. “Tenemos que afrontar el futuro con determinación y seguridad en nosotros mismos, en lo que somos capaces de hacer unidos, con ánimo y con confianza en nuestro país”, afirmó en su discurso televisado.
A continuación, ofrecemos el texto íntegro del Mensaje de Navidad del rey Felipe VI de España, emitido este 24 de diciembre por la noche:
«Buenas noches, me dirijo a vosotros en esta Nochebuena cuando estamos viviendo unas circunstancias verdaderamente excepcionales debido a la pandemia. Muchas familias no os habéis podido reunir esta noche como teníais pensado por las medidas sanitarias; y en miles de hogares hay un vacío imposible de llenar por el fallecimiento de vuestros seres queridos a los que quiero ahora recordar con emoción y con todo respeto. Un recuerdo que llena de sentimientos muy profundos nuestros corazones. Y también, en estos momentos, muchos ciudadanos lucháis contra la enfermedad o sus secuelas en vuestras casas, en hospitales o en residencias. A todos os envío especialmente hoy mi mayor ánimo y afecto. 2020 ha sido un año muy duro y difícil.
El virus ha irrumpido en nuestras vidas trayendo sufrimiento, tristeza o temor; ha alterado nuestra manera de vivir y trabajar, y ha afectado gravemente a nuestra economía, incluso paralizando o destruyendo muchas empresas. Desempleo y precariedad
Muchos ciudadanos y familias vivís la angustia del desempleo o la precariedad; la angustia de apenas llegar a cubrir las necesidades básicas o sentís la tristeza de tener que abandonar un negocio al que habéis dedicado vuestra vida. Por todo ello es lógico y comprensible que el desánimo o la desconfianza estén muy presentes en tantos hogares.
“Tenemos que afrontar el futuro con determinación y seguridad en nosotros mismos”
Y sin embargo, la respuesta a una crisis tan seria como la que estamos viviendo no puede venir de la mano de más desánimo o de más desconfianza. La situación es grave. Pero, aún así, tenemos que afrontar el futuro con determinación y seguridad en nosotros mismos, en lo que somos capaces de hacer unidos, con ánimo y esperanza; con confianza en nuestro país y en nuestro modelo de convivencia democrática.
Tenemos motivos para ello; porque a lo largo de las últimas décadas, ante dificultades también graves, siempre hemos sido capaces de superarlas. Y esta situación que estamos viviendo no va a ser distinta de las demás; porque ni el virus ni la crisis económica nos van a doblegar.
“Gracias por su enorme esfuerzo, su extraordinaria profesionalidad y su gran humanidad”
Felipe VI de España en su mensaje de Navidad este 24 de diciembre de 2020.
Sobre la situación sanitaria, es claro que la superación de esta enfermedad llegará gracias a la ciencia y a la investigación. Los nuevos tratamientos contra el virus y el desarrollo de las vacunas que están en marcha nos ofrecen ya una gran esperanza. Pero, mientras tanto, tenemos mucho que hacer. La responsabilidad individual sigue siendo imprescindible y es un instrumento efectivo de lucha contra el virus. Por ello es tan importante mantenernos prevenidos y no bajar la guardia.
A los sanitarios les damos una vez más las gracias por su enorme esfuerzo, su extraordinaria profesionalidad y su gran humanidad con los enfermos.Hicieron frente a los primeros embates del virus en situaciones extremas y también de desbordamiento en algunos de nuestros hospitales. Hoy siguen afrontando esta lucha con una gran carga emocional y física sobre sus espaldas. Les pedimos que mantengan todo el ánimo y toda la fortaleza y que sigan cuidando de nuestra salud.
El otro gran problema y reto es la crisis económica y evitar, sobre todo, que derive en una crisis social. Cada persona importa y mucho. Por tanto, las personas y las familias deben ser nuestra preocupación fundamental. Especialmente nuestros jóvenes; su nivel de desempleo es altísimo, y no pueden ser los perdedores de esta situación. Nuestra juventud merece tener la formación más adecuada, crecer personal y profesionalmente, y poder llevar a cabo sus proyectos. España no puede permitirse una generación perdida.
“Los retos son enormes, pero no insalvables”
Proteger a los más vulnerables y luchar contra las desigualdades que la pandemia ha creado o ha agravado es una cuestión de dignidad entre quienes formamos una misma comunidad política. Pero también será fundamental recuperar nuestra economía.
Y para ello es decisivo fortalecer el tejido empresarial y productivo, industrial y de servicios. El reconocimiento y el apoyo a nuestras empresas, la protección a nuestros autónomos y comerciantes, tan golpeados estos meses, será imprescindible para crear empleo, ese empleo que tanto necesita nuestro país. Necesitamos, por tanto, consolidar las bases que nos den un horizonte claro de impulso, estabilidad y confianza económica, que anime la inversión y la creación de puestos de trabajo.
Los retos sanitarios, económicos y sociales a los que nos enfrentamos son, por tanto, grandes… enormes, pero no insalvables. Superarlos constituye un gran objetivo nacional que a todos nos debe de unir; que, como ciudadanos, nos compromete y nos obliga a todos; con nosotros mismos, con los demás y con nuestro país. Y, para ello, requiere un gran esfuerzo colectivo, un gran esfuerzo en el que cada uno siga dando lo mejor de sí mismo en función de sus responsabilidades y en la medida de sus capacidades.
Para ese gran esfuerzo nacional contamos en primer lugar con lo más importante: con las personas; con el ejemplo de miles de ciudadanos que han puesto su trabajo al servicio de los demás, que han vivido estos últimos meses con abnegación, compromiso y una gran generosidad. Personas que estimulan nuestro ánimo de superación y de las que debemos sentirnos justamente orgullosos.
“Hemos sentido el pulso de nuestra sociedad que, pese a todo, ha mantenido a España en pie”
Felipe VI de España en su mensaje de Navidad este 24 de diciembre de 2020.
Todo eso lo hemos comprobado personalmente la Reina y yo durante este tiempo. En el campo y en la mar; en los pueblos y en las ciudades; en los mercados, en las fábricas hemos visto el coraje y el nervio de este país. Hemos sentido el pulso de nuestra sociedad que, pese a todo, ha mantenido a España en pie. Los dos tenemos en nuestra memoria la imagen viva de esos miles de ciudadanos que representan a una sociedad que se ha sentido más unida que nunca en su lucha y resistencia frente a una situación tan adversa; una sociedad que cuenta con organizaciones solidarias y eficaces para que nadie se sienta solo o desamparado; una sociedad que ha sobrellevado estos meses tan duros con entereza, responsabilidad y serenidad.
Contamos, por tanto, con una sociedad fuerte y también con un estado sólido. Durante todo este tiempo, tanto los servicios públicos y básicos, como las empresas en sectores esenciales han funcionado bien, procurando poner todos los medios a su alcance. La pandemia nos ha revelado aspectos que necesitan ser mejorados y reforzados, pero también nos muestra nuestras fortalezas como Estado avanzado.
Lo hemos comprobado por ejemplo con la eficacia de nuestras Fuerzas Armadas, de nuestros Cuerpos de Seguridad, Protección Civil y servicios de Emergencias y otros muchos servidores públicos, que han demostrado su vocación de servicio y su plena sintonía con nuestra sociedad.
“Nuestra Constitución nos garantiza nuestro modo de entender la vida”
Y Europa es también muy importante para afrontar esta crisis. Contamos con la Unión Europea, que ha asumido un compromiso firme con la sostenibilidad y recuperación económica frente a esta pandemia. La Unión nos ofrece una oportunidad histórica para progresar y avanzar; abre una nueva época para que España se una en un proyecto común para modernizar nuestra economía; adaptar nuestras estructuras productivas a la nueva revolución industrial, tecnológica y medioambiental que vivimos. Y asentar con ambición y cohesión nuestro papel colectivo como miembros de la UE ante el mundo.
Y contamos sobre todo con nuestro sistema de convivencia democrática. En un tiempo en el que la pandemia y sus consecuencias económicas y sociales provocan tanta incertidumbre, nuestra Constitución nos garantiza nuestro modo de entender la vida, nuestra visión de la sociedad y del ser humano, de su dignidad, de sus derechos y libertades. Una Constitución que todos tenemos el deber de respetar; y que en nuestros días, es el fundamento de nuestra convivencia social y política y que representa, en nuestra historia, un éxito de y para la democracia y la libertad.
No olvidemos que los avances y el progreso conseguidos en democracia son el resultado del reencuentro y el pacto entre los españoles después de un largo período de enfrentamientos y divisiones. Son el resultado de querer mirar juntos hacia el futuro, unidos en los valores democráticos; unidos en un espíritu siempre integrador, en el respeto a la pluralidad y a las diferencias, y en la capacidad de dialogar y alcanzar acuerdos. Son principios que no pierden nunca vigencia por el paso de los años.
“Preservar los valores éticos que están en las raíces de nuestra sociedad”
Felipe VI de España en su mensaje de Navidad este 24 de diciembre de 2020.
Y junto a nuestros principios democráticos y el cumplimiento de las leyes necesitamos también preservar los valores éticos que están en las raíces de nuestra sociedad. Ya en 2014, en mi Proclamación ante las Cortes Generales, me referí a los principios morales y éticos que los ciudadanos reclaman de nuestras conductas. Unos principios que nos obligan a todos sin excepciones, y que están por encima de cualquier consideración, de la naturaleza que sea, incluso de las personales o familiares.
Así lo he entendido siempre, en coherencia con mis convicciones, con la forma de entender mis responsabilidades como Jefe del Estado y con el espíritu renovador que inspira mi Reinado desde el primer día.
Siempre he pensado que España es un país extraordinario, de una enorme riqueza y diversidad cultural, construido a lo largo de los siglos gracias al esfuerzo en muchas generaciones de españoles, y con una gran historia que ha sido, durante una época, la historia misma de nuestro mundo.
“No será difícil que el año 2021 mejore a este 2020”
No somos un pueblo que se rinda o que se resigne en los malos tiempos. No va a ser nada fácil superar esta situación, y en cada casa lo sabéis bien. Pero yo estoy seguro de que vamos a salir adelante. Con esfuerzo unión y solidaridad, España saldrá adelante. Con todos y para todos. Y, como Rey, yo estaré con todos y para todos, no solo porque es mi deber y mi convicción, sino también porque es mi compromiso con todos vosotros, con España.
No será difícil que el año 2021 mejore a este 2020. Vamos a recuperar en lo posible la normalidad en los lugares de trabajo, en las aulas, en las plazas y en los barrios; en los comercios, en los mercados, en los bares; en los cines, en los teatros…; en la vida cotidiana que da forma al carácter de una sociedad como la nuestra.
Es lo que todos queremos. Y en la seguridad de que así será, la Reina, la Princesa de Asturias, la Infanta Sofía y yo os agradecemos muy sinceramente todas las muestras de afecto y apoyo que nos habéis transmitido este año, y os deseamos una Feliz Navidad y todo lo mejor para un 2021 especialmente lleno de esperanza. Eguberri on. Bon Nadal y Boas festas».
Pero en lugar de revelar detalles del mensaje, el Palacio de Buckingham mantendrá en secreto el contenido de su mensaje de Navidad. La pandemia sin dudas ocupará un tramo importante del mensaje, y muchos se preguntan si la monarca se pronunciará por primera vez sobre la salida de su nieto, el príncipe Harry, de la casa real.
El periodista Richard Fitzwilliams, experto en asuntos de la realeza, dijo no cree que la reina, de 94 años, mencione al duque de Sussex y a su esposa, Meghan Markle, en su discurso de Navidad. “No lo hubiera pensado porque el acuerdo de Sandringham se reevaluará a fines del próximo marzo. Todo el mundo sabe lo que pasó, es algo que ella dejó claro que desearía que hubiera sido de otra manera”, dijo.
Para Fitzwilliams, “no hay duda” de que la monarca “lamenta” que los duques de Sussex dejaran de ser miembros senior de la Casa de Windsor para tener vidas sin dependencia financiera en Estados Unidos. “Esa sigue siendo la posición, pero no espero que se haga referencia a ella”, agregó el experto.
Mensaje “optimista”
Isabel II durante el mensaje de Navidad de 2019.
El comentarista real también habló sobre lo que cree que la reina hablará en el esperado discurso de 2020, año que pasó en su mayor parte confinada en el castillo de Windsor a causa de la pandemia de covid. “Sin duda, el énfasis estará en agradecer a aquellos que han participado en el servicio comunitario, dentro de los NHS (servicios de salud nacionales) y haciendo frente a un patógeno mortal sin precedentes”, dijo.
“Creo que el discurso se centrará en la pandemia, creo que no hay duda sobre eso y mirando hacia el próximo año. Y además, siendo la reina una persona profundamente religiosa, no hay duda de que habrá un tema religioso”, dijo Fitzwilliams. “Creo que al mirar hacia el futuro ahora, estas vacunas parecen estar disponibles o a punto de estar disponibles, habrá un elemento tan optimista para el futuro como sea posible”.
Finalmente, el experto afirmó no estar seguro de si la reina mencionaría el complicado proceso del Brexit y el final del período de transición de la Unión Europea el 31 de diciembre, pero agregó que es probable que hable de su nieta, la princesa Beatriz, que se casó con Edoardo Mapelli Mozzi en plena pandemia. “Yo esperaría que probablemente se mencionara la boda de Beatriz y el viaje en tren real (de los duques de Cambridge), ya que eso le dio la oportunidad de tomar una foto real en Windsor”, finalizó.
En la instantánea, la pareja real posa con sus tres hijas del Palacio Huis ten Bosch, a las afuera de La Haya. “Una Navidad bendita y un 2021 saludable y próspero. Con nuestros mejores deseos”, dice la tarjeta, escrita no solo en holandés, sino también en inglés y español.
Este año, los monarcas se vieron en el centro de una polémica al viajar de vacaciones a Grecia cuando regían restricciones de viaje. Las críticas fueron tan virulentas, que la familia real canceló el viaje y los reyes pidieron disculpas en un mensaje de video.
Los holandeses se preparan para escuchar esta Navidad el tradicional mensaje del rey, que promete estar centrado en la crisis global causada por la pandemia de coronavirus, que los Países Bajos dejó un saldo total de 721.000 infectados y 10.700 muertos.
El discurso de Navidad del rey se grabará en el Palacio Huis ten Bosch y será transmitido por la radio y la televisión holandesa, además de la plataforma YouTube, a la 1 de la tarde (GMT).
El príncipe Leka y la princesa Elia de Albania aprovecharon su felicitación navideña para mostrar al mundo por primera vez el rostro de su primogénita, la princesa Geraldina. Hasta el momento, las fotos oficiales lanzadas por la pareja no mostraban en detalle a la pequeña.
“Queridos amables amigos, ¡nuestra familia les desea una Feliz Navidad! ¡Que seas siempre bendecido! Deseándoles a todos una muy Feliz Navidad”, escribieron los príncipes en sus redes sociales al compartir dos nuevos retratos.
La princesa Geraldine nació el pasado 22 de octubre en Tirana, capital de la República de Albania, país cuya monarquía fue abolida hace décadas. La niña recibió el nombre de la única reina que hubo en la historia albanesa, la condesa húngara Geraldine Apponyi de Nagy-Appony, esposa del rey Zog I.
Leka II y su esposa, la exactriz Elia Zaharia, residen y trabajan en Albania, donde son reconocidos y respetados como pretendientes de un trono inexistente y donde la mayoría de las personas no recuerda haber vivido durante la monarquía. Zog I fue derrocado por Mussolini en 1939 y desde entonces la familia vivió en el exilio hasta hace unos veinte años.
Se trata de la primera Navidad de los duques de Sussex en Estados Unidos después de abandonar la Familia Real en marzo.
La tarjeta de Navidad de losduques de Sussex finalmente se compartió en las redes sociales. La imagen ilustrada de la familia fue tuiteada por primera vez por la organización benéfica de animales Mayhew el miércoles por la noche y es la primera felicitación navideña del príncipe Harry y Meghan Markle desde que abandonaron la familia real británica.
La tarjeta parece muestra al bebé Archie, el único hijo de los duques de Sussex, con sus padres en su casita de la residencia de Montecito, Santa Barabara (EEUU).
La organización compartió la imagen en un tuit que decía: “Estamos encantados de recibir los maravillosos deseos navideños de nuestra patrocinadora, la Duquesa de Sussex, quien también hizo una donación personal, ayudando a perros, gatos y nuestra comunidad. De parte de todos nosotros en Mayhew, gracias y Feliz Navidad”.
La tarjeta también presenta a los dos perros rescatados por la familia Sussex en un dulce guiño a la organización benéfica Mayhew y el mensaje: “Deseándoles una muy Feliz Navidad y un Próspero Año Nuevo”.
El lanzamiento de la tarjeta de Navidad de los duques se produjo días después de que los miembros de la familia real compartieran las suyas con el público: los duques de Cambridge publicaron una foto familiar con sus tres hijos (los príncipe Jorge, Carlota y Luis) la semana pasada. Mientras tanto, el príncipe Carlos, padre de Harry, y Camilla también compartieron los suyos a través de su cuenta de Twitter.
En medio de la incertidumbre del brexit y un confinamiento nacional estricto debido a la nueva cepa del coronavirus, el mensaje de la reina Isabel II a los británicos es muy esperado. Esta vez, decidió retrasar la filmación de su mensaje mientras espera, junto con el país en general, noticias sobre el desarrollo acuerdo del Reino Unido y la Unión Europea.
La reina pronunció su mensaje navideño en vivo los años 1957 y 1958, pero desde 1959 el discurso es grabado previamente. “Últimamente se graba a principios de diciembre. Pero este año se retrasó hasta el último momento mientras Su Majestad esperaba, junto con el país en general, noticias sobre el acuerdo del Brexit”, dijo el diario the Telegraph.
La reina pronunciará el mensaje desde el Castillo de Windsor, donde ha estado confinada la mayor parte del año debido a la pandemia. Se encuentra en una zona donde las fiestas Navideñas y reuniones sociales han sido prohibidas por el gobierno para evitar la propagación de la mutación de Covid-19.
“Con el virus mutado y las nuevas restricciones de Nivel 4, esta Navidad será más difícil que cualquier otra desde la guerra. Aún así, hay un profundo consuelo en la presencia tranquilizadora de la Reina que nos habla después del almuerzo de Navidad, como lo ha hecho de manera edificante desde 1952”, escribió el periodista conocedor de la realeza Harry Mount.
El mensaje de la reina, que se cree que tendrá un enfoque esperanzador, llegará en momentos cruciales para el país después de que Gran Bretaña quedara aislada de Europa y de buena parte del mundo tras la aparición de la “variante inglesa” del virus.
El gobierno cree que será “difícil” contener la pandemia en el Reino Unido, uno de los países más afectados de Europa por el covid-19, con más de 67.000 muertes confirmadas, hasta que pueda extenderse una aún incipiente campaña de vacunación.
Ante esta situación, el primer ministro Boris Johnson volvió a confinar repentinamente a los 9 millones de londinenses y a 7 millones de personas más en el sur del país, donde las familias (incluida la familia real) no podrán reunirse en Navidad.
Cuando la princesa Carlota era una niña, en su natal ducado de Mecklemburgo-Strelitz la costumbre de adornar e iluminar ramas del árbol de tejo se expandía por toda Alemania.
Se suele decir que fue el príncipe Alberto de Sajonia-Coburgo-Gotha, esposo de la reina Victoria, quien introdujo el árbol de Navidad en Inglaterra en 1840. Sin embargo, aunque Alberto y Victoria popularizaron esta tradición nacida en Alemania, el honor de llevar el árbol navideño al Reino Unido le pertenece a la “buena reina Carlota”, la esposa alemana del rey Jorge III, quien colocó el primer árbol inglés en el Queen’s Lodge, cerca del Castillo Windsor, en diciembre de 1800.
Según la leyenda, fue el reformador religioso Martin Lutero, compatriota de la reina Carlota, quien inventó el árbol de Navidad. Una noche de invierno en 1536, según cuenta la historia, Lutero caminaba por un bosque de pinos cerca de su casa en Wittenberg cuando de repente levantó la vista y vio miles de estrellas brillando como joyas entre las ramas de los árboles. Esta vista lo inspiró a colocar un abeto iluminado con velas en su casa esa Navidad para recordarles a sus hijos el cielo estrellado de donde Jesús.
Carlota fue la esposa de Jorge III y abuela de Victoria I.
Para principios del siguiente siglo, los árboles de Navidad se expandían por los hogares del sur de Alemania. Porque en ese año un escritor anónimo registró cómo en Yuletide los habitantes de Estrasburgo plantaban abetos en los salones … “y colgaban rosas cortadas en papel de varios colores, manzanas, obleas, papel de aluminio, dulces, etc”. Cuando la princesa Carlota nació, en el ducado de Mecklemburgo-Strelitz, en 1744, la costumbre de adornar e iluminar ramas del árbol conocido como tejo se expandía por toda Alemania.
El poeta Samuel Taylor Coleridge (1772-1834) visitó el ducado en diciembre de 1798, y quedó muy impresionado por la tradición navideña que presenció allí, y en una carta a su esposa, fechada el 23 de abril, escribió lo siguiente , 1799: “En la tarde antes del día de Navidad, uno de los salones está iluminado por los niños, en el que los padres no deben ir; una gran rama de tejo se sujeta a la mesa a poca distancia de la pared, una multitud de pequeños cirios se fijan en la rama … y el papel de color, etc. cuelga y revolotea de las ramas“.
“Bajo esta rama“, continúa el relato de Colerige, “los niños colocan los regalos que significan para sus padres, aún ocultando en sus bolsillos lo que se quieren el uno al otro. Luego se presentan a los padres, y cada uno presenta su pequeño regalo; luego sacan el resto uno por uno de sus bolsillos, y los presentan con besos y abrazos“.
Cuando la joven princesa Carlota abandonó de Mecklenburg-Strelitz en 1761 y viajó a Inglaterra para casarse con Jorge III, trajo consigo muchas de las costumbres que había adquirido de niña, incluida la instalación de una rama de tejo en la casa en Navidad. Pero en la Corte inglesa, la reina transformó el ritual esencialmente privado de la rama del tejo de su tierra natal en una celebración más pública que podría disfrutar su familia, sus amigos y todos los miembros de la corte.
La nobleza imita a la realeza
Carlota colocó su rama de tejo no en un salón pequeño sino en una de las habitaciones más grandes del palacio real de Kew o del castillo de Windsor. Asistida por sus damas de honor, ella misma adornó la rama de este árbol. Y cuando todos los cirios de cera se habían encendido, toda la Corte se reunió y cantó villancicos. La festividad terminó con una distribución de regalos a todos los asistentes, que incluían artículos como ropa, joyas, platos, juguetes y dulces.
Estas ramas de tejo real causaron un gran revuelo entre la nobleza inglesa, que nunca había visto algo así antes pero acostumbraba a emular en todo a la realeza. Sin embargo no fue hasta diciembre de 1800 cuando apareció en la corte el primer árbol de Navidad en inglés. Ese año, la reina planeó celebrar una gran fiesta de Navidad para los niños del pueblo de Windsor. Para ello, adornó un gigantesco árbol, el primer árbol navideño de la historia.
El doctor John Watkins, uno de los biógrafos de la reina Carlota, quien asistió a la fiesta, ofrece una vívida descripción de este espectacular árbol “cuyas ramas colgaban racimos de dulces, almendras y pasas en papeles, frutas y juguetes, arreglados con el mejor gusto; todo iluminado por pequeñas velas de cera“. El médico agrega que “después de que todos caminaron y admiraron el árbol, cada niño obtuvo una porción de los dulces que había, junto con un juguete, y luego todos regresaron a casa muy encantados“.
El árbol navideño del Castillo de Windsor en 1857
Los árboles de Navidad ahora se convirtieron en furor en los círculos ingleses de la clase alta, quienes transformaron sus árboles navideños en el centro de las celebraciones y también competían por ver quiénes tenían los árboles más espectaculares. Los árboles navideños de principios del siglo XX eran cubiertos con velas, juguetes y adornos de madera pintados. Cuando la reina Carlota murió, en 1818,la tradición del árbol de Navidad estaba firmemente establecida en la sociedad inglesa, y continuó floreciendo a lo largo de los años 1820 y 30.
La reina Victoria, nieta de Jorge III y Carlota, conoció la costumbre de los árboles navideños en su infancia: “Después de cenar, como cada año, en el palacio de Sandringham… nos dirigimos al salón de dibujo cerca del comedor… Allí había dos grandes mesas sobre las cuales se encontraban dos árboles de Navidad decorados con luces y todo tipo de adornos. Los regalos estaban cuidadosamente colocados alrededor de los abetos“, escribió la monarca en su diario a la edad de trece años.
Cuando en diciembre de 1840, el príncipe Alberto -casado desde 1838 con la reina Victoria- importó varios ejemplares de abeto de su Coburgo natal, no eran una novedad para la aristocracia inglesa. Sin embargo, no fue hasta que periódicos como el “Illustrated London News“, “Cassell’s Magazine” y “The Graphic” comenzaron a describir minuciosamente los árboles de Navidad de la familia real todos los años desde 1845 hasta finales de la década de 1850, que la costumbre de establecer tales árboles ingresaron en los hogares de la gente común en Inglaterra.
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Los usuarios del altavoz inteligente podrán escuchar a la monarca el 25 de diciembre con solo pronunciar las palabras “Alexa, reproduce el mensaje del Día de Navidad de la Reina”.
Se espera que el discurso de Navidad de la reina Isabel II de Gran Bretaña sea particularmente conmovedor este año después de 12 meses difíciles a nivel mundial. El especial mensaje es redactado por la propia monarca, de 94 años, y generalmente grabado con anticipación antes de ser transmitido el 25 de diciembre a las 3 de la tarde, como ocurre desde hace 68 años.
El primer mensaje navideño que brindó Isabel II, en 1952, se oyó por radio, pero a lo largo de las décadas, la reina ha ido adaptando las nuevas tecnologías para que sus palabras lleguen a más personas. Su primera transmisión televisada en Navidad se produjo en 1957, cuatro años después de que su coronación televisada fuera acreditada por impulsar la aceptación de la televisión en todo el Reino Unido.
Por esto, la compañía tecnológica estadounidense Amazon reveló que este año el mensaje de la reina estará disponible para escuchar en directo a través del altavoz inteligente Alexa. Para escuchar el discurso, los usuarios de dispositivos Alexa solo tienen que decir: “Alexa, reproduce el mensaje del día de Navidad de la reina” o “Alexa, reproduce el mensaje del día de Navidad de la reina Isabel”.
Si le pregunta esto a su dispositivo Alexa a partir de las 3 de la tarde (GMT) del día de Navidad, la grabación de audio oficial del discurso se reproducirá automáticamente en su totalidad. Pero el privilegio no está reservado solo para los británicos, ya que cualquiera con su Amazon Echo configurado en inglés, ya sea británico, estadounidense, australiano, canadiense o indio, podrá escuchar el discurso, anunció Amazon.
Citado por The Guardian, el director de Alexa Europa, Eric King, dijo: “Al crear esta innovación mundial, tal como lo hicimos en 2012 con el lanzamiento del discurso navideño de la reina en Kindle, esperamos que aún más personas puedan disfrutar de las inspiradoras palabras de Su Majestad”.
“Este es realmente algo para los libros de historia y muestra cuán lejos ha avanzado la tecnología desde que se pronunció el primer discurso en 1932”, agregó King.