Etiqueta: Monarquía japonesa

  • Kakan-no-Gi, Sokutai, Kanmuri: el vocabulario de la mayoría de edad de Hisahito de Japón 

    La ceremonia de mayoría de edad del príncipe Hisahito, programada para el 6 de septiembre de 2025, marca un hito significativo no solo para el joven, sino también para la familia imperial de Japón. Este evento, el primero de su tipo para un varón de la familia imperial en 40 años, desde la ceremonia de su padre, el príncipe heredero Akishino, pone de relieve la importancia de las vestimentas tradicionales en los rituales imperiales japoneses. Estas prendas, cargadas de simbolismo, conectan al príncipe con una tradición que se remonta a siglos atrás, reflejando la continuidad de la monarquía más antigua del mundo.

    Hisahito, segundo en la línea de sucesión al Trono del Crisantemo, celebrará su mayoría de edad a los 19 años. Aunque la edad legal de adultez en Japón se redujo a 18 años en 2022, la ceremonia de Hisahito se pospuso para coincidir con sus estudios universitarios, según anunció la Agencia de la Casa Imperial. La ceremonia, conocida como Kakan-no-Gi (rito de colocación de la corona), incluye rituales que simbolizan la transición del príncipe de la niñez a la adultez, un momento clave para un futuro emperador. Durante este evento, la vestimenta desempeña un papel central, no solo como atuendo ceremonial, sino como un vínculo tangible con la historia y la identidad imperial japonesa.

    Sokutai: la vestimenta tradicional que lucirá el príncipe Hisahito

    El príncipe Akishino vestido con un "sukotai" durante su ceremonia de proclamación como heredero del trono en 2021.
    El príncipe Akishino (padre de Hisahito) vestido con un “sukotai” durante su ceremonia de proclamación como heredero del trono en 2021.

    En la ceremonia del 6 de septiembre, el príncipe Hisahito participará en el Kakan-no-Gi, donde usará el sokutai, un atuendo tradicional reservado para nobles, aristócratas y miembros de la familia imperial. El sokutai, que tiene sus orígenes en el período Heian (794-1185), es un conjunto complejo que consta de varias capas de ropa, cada una con un significado específico. Según fuentes japonesas, el sokutai que usará Hisahito como miembro menor de la familia imperial incluirá pantalones blancos holgados (ue-no-bakama), una túnica exterior amarilla (ho) inspirada en las túnicas chinas, y un sombrero lacado negro con un penacho (kanmuri). Este atuendo, decorado con patrones de fénix (fenghuang), paulownia, bambú y kirin (criatura mítica), simboliza la autoridad imperial y la conexión con la tradición.

    El color amarillo de la túnica exterior es especialmente significativo, ya que históricamente estaba reservado para el emperador, aunque los tonos más oscuros o claros denotan rangos inferiores dentro de la corte. En el caso de Hisahito, su sokutai reflejará su estatus como príncipe menor, con colores y diseños que lo distinguen del atuendo imperial completo usado por el emperador Naruhito durante su ceremonia de entronización en 2019. Además, el príncipe llevará un shaku, una tableta de marfil que simboliza el poder imperial, inspirada en el hu chino, utilizado por los emperadores de la dinastía Tang. Este accesorio refuerza la conexión histórica entre Japón y China, mostrando cómo las influencias culturales extranjeras se adaptaron a lo largo de los siglos en la corte japonesa.

    Kanmuri: una corona de estilo japonés para Hisahito

    El príncipe Akishino luciendo la corona tradicional "Kanmuri" durante su ceremonia de proclamación como heredero del trono en 2021.
    El príncipe Akishino luciendo la corona tradicional “Kanmuri” durante su ceremonia de proclamación como heredero del trono en 2021.

    Tras el Kakan-no-Gi, Hisahito cambiará su vestimenta a un atuendo de adulto, conocido como “sueki-no-hao”, que incluye la corona con una cola colgante llamada “kanmuri”. Este cambio simboliza su entrada oficial en la adultez y su preparación para asumir responsabilidades imperiales. Posteriormente, el príncipe viajará en un carruaje ceremonial hacia los tres santuarios del Palacio Imperial para ofrecer oraciones, un acto que subraya su rol espiritual como miembro de la familia imperial, según explica el sitio web Nippon.

    La tradición de la ceremonia de mayoría de edad en Japón tiene raíces profundas, que se remontan al período Nara (710-794), cuando se celebraban rituales como el genpuku para marcar la transición a la adultez. Durante este período, los jóvenes de la aristocracia, incluidos los príncipes imperiales, cambiaban sus ropas infantiles no diferenciadas por género por atuendos de adulto, lo que simbolizaba su nueva posición social. El genpuku era particularmente significativo en la corte Heian, donde los niños, considerados “hijos de los dioses” antes de la ceremonia, asumían roles de género y responsabilidades adultas tras completarla.

    En el caso de los príncipes imperiales, el genpuku a menudo se llevaba a cabo en el Palacio Imperial de Kioto (Shishinden) o en la residencia de un dignatario (kakan). El atuendo desempeñaba un papel crucial, ya que las ropas infantiles, amplias y sin género, se reemplazaban por prendas que reflejaban el estatus y el género del individuo. Para los hombres, esto incluía el sokutai o atuendos similares, mientras que las mujeres adoptaban el jūnihitoe, una vestimenta de múltiples capas reservada para las damas de alto rango. Aunque el jūnihitoe es más conocido hoy en día por su uso en ceremonias femeninas, el sokutai sigue siendo el estándar para los varones de la familia imperial, como se vio en las ceremonias de entronización de los emperadores Akihito y Naruhito.

    Choken-no-Gi: el saludo formal del príncipe a los emperadores

    Tras el Kakan-no-Gi, Hisahito participará en el Choken-no-Gi, una audiencia con el emperador Naruhito y la emperatriz Masako, donde se espera que vista ropa occidental, probablemente un frac, siguiendo el precedente de ceremonias recientes.
    Tras el Kakan-no-Gi, Hisahito participará en el Choken-no-Gi, una audiencia con el emperador Naruhito y la emperatriz Masako, donde se espera que vista ropa occidental, probablemente un frac, siguiendo el precedente de ceremonias recientes.

    En el contexto moderno, la ceremonia de mayoría de edad del príncipe Hisahito es una continuación de estas tradiciones, pero también refleja adaptaciones al mundo contemporáneo. Por ejemplo, tras el Kakan-no-Gi, Hisahito participará en el Choken-no-Gi, una audiencia con el emperador Naruhito y la emperatriz Masako, donde se espera que vista ropa occidental, probablemente un frac, siguiendo el precedente de ceremonias recientes. Este cambio de atuendo, de lo tradicional a lo moderno, simboliza la dualidad de la familia imperial: arraigada en la tradición, pero conectada con el Japón actual.

    La vestimenta en la ceremonia de Hisahito no es solo un elemento estético, sino un símbolo de la continuidad de la monarquía japonesa, considerada la más antigua del mundo, con una historia que se remonta al emperador Jimmu en el 660 a.C. La elección del sokutai y el sueki-no-hao refuerza la conexión del príncipe con sus antepasados y su papel como futuro garante de las tradiciones imperiales. En un momento en que la sucesión imperial enfrenta desafíos debido a la falta de herederos varones y las restricciones legales que impiden a las mujeres heredar el trono, la ceremonia de Hisahito adquiere un significado adicional como una afirmación de la estabilidad dinástica.

    La ceremonia tiene resonancia en el contexto social y político de Japón. Según una encuesta reciente, casi el 90% de la población japonesa apoya la idea de permitir que una emperatriz ascienda al trono, lo que refleja un debate en curso sobre la sucesión imperial. La aparición pública de Hisahito, vestido con el sokutai y participando en rituales tradicionales, puede servir como un recordatorio de la importancia cultural de la monarquía, incluso mientras el país considera modernizar sus leyes de sucesión. 

    Artículo original de Monarquias.com

    Encuentre más información sobre el príncipe Hisahito de Japón

  • La centenaria princesa Yuriko de Japón fue hospitalizada por un posible infarto cerebral

    La princesa Yuriko, tía abuela del emperador Naruhito de Japón, fue hospitalizada después de que el domingo le diagnosticaran posible infarto cerebral y neumonía por aspiración, informó la Agencia de la Casa Imperial.

    La princesa Yuriko, que a sus 100 años es la persona más longeva de la familia imperial japonesa, fue internada en el Hospital Internacional St. Luke en el distrito Chuo de Tokio, se encuentra en condición estable y puede hablar, dijo el palacio.

    Según la casa imperial, la princesa Yuriko no se sentía bien debido a una leve deshidratación el sábado por la tarde y llegó al hospital el domingo por la tarde. Tenía algunas dificultades para mover la mano y la pierna derechas y tenía mucha flema. El domingo le pusieron un goteo intravenoso en la unidad de cuidados intensivos.

    Yuriko de Mikasa, la princesa más longeva de la familia imperial de Japón

    La princesa Yuriko de Japón cumplió 100 años el 4 de junio de 2023. Su marido, el príncipe Yoshihito de Mikasa, falleció a los 100 años en 2016.

    La princesa Yuriko nació en 1923 como la segunda hija del vizconde Masanari Takagi. Se casó con el príncipe Mikasa, hijo del emperador Taisho y hermano menor del emperador Hirohito, en 1941 y la pareja tuvo tres hijos -ya fallecidos- y dos hijas. La princesa tiene nueve nietos y ocho bisnietos. 

    El 4 de junio de 2023, Yuriko cumplió 100 años, convirtiéndose en la segunda persona en conmemorar el centenario entre los miembros de la familia imperial nacidos desde de la Era Meiji (1868-1912). El primer centenario de la familia fue su esposo, el príncipe Mikasa, quien falleció en 2016 a la edad de 100 años.

    Pese a su avanzada edad, la princesa Yuriko lleva una vida saludable en su residencia en el dominio imperial de Akasaka, ubicado en el distrito Minato de Tokio. Estuvo hospitalizada durante dos semanas en julio del año pasado debido a una infección por coronavirus.

    Por su salud, la princesa hace ejercicio unos 15 minutos cada mañana. Cuando hace buen tiempo, pasa tiempo en el jardín de la finca para disfrutar del sol y pasear en silla de ruedas. Su rutina diaria también incluye la lectura de varios periódicos y revistas. También le gusta ver partidos de béisbol, las noticias y otros programas de televisión, informó la casa imperial.

    A lo largo de toda su vida, la princesa Yuriko fue testigo de la historia de cuatro reinados en Japón: el de su suegro Taisho (1912-1926), el de su cuñado Hirohito (1926-1989), el de su sobrino Akihito (1989-2019) y el de su sobrino nieto, el actual emperador Naruhito (desde 2019).

    Monarquias.com

  • Naruhito de Japón habló sobre el futuro de la familia imperial: “Los tiempos y la sociedad cambian”

    El emperador Naruhito de Japón se refirió veladamente al futuro de la familia imperial en momentos en que se discute una reforma de las leyes sucesorias y remarcó la necesidad de modernizar el funcionamiento de la monarquía porque “los tiempos y la sociedad cambian”.

    En una conferencia de prensa brindada con motivo de su cumpleaños 64, el emperador Naruhito dijo que se abstendría de hacer comentarios sobre los problemas que afronta la casa imperial, pero reconoció la disminución y el envejecimiento de los miembros trabajadores de la familia real.

    El emperador Naruhito dice que la familia imperial “debe cumplir con deberes que se adapten” a los tiempos y cree necesario modernizar las vías de comunicación.

    El emperador Naruhito de Japón nació el 23 de febrero de 1960 como hijo mayor del emperador Akihito, quien abdicó al trono en 2019. (Foto: Agencia de la Casa Imperial)

    “El número de miembros de la Familia Imperial que pueden asumir actividades públicas está disminuyendo en comparación con antes debido a la disminución del número de miembros masculinos de la Familia Imperial, el envejecimiento de la población y la tendencia de que los miembros femeninos de la Familia Imperial la Familia Imperial a renunciar a la familia imperial al casarse”, dijo el emperador. 

    Y agregó: “Creo que el papel fundamental de la Familia Imperial y sus actividades es desear siempre la felicidad del pueblo y compartir con él sus alegrías y tristezas. También creo que es importante cumplir con deberes que se adapten a las situaciones, ya que los tiempos cambian y la sociedad cambia”.

    Los emperadores Naruhito y Masako de Japón
    Los emperadores Naruhito y Masako de Japón (Foto: Agencia de la Casa Imperial)

    La familia imperial necesita “construir una relación de confianza” con los japoneses, dijo el emperador Naruhito

    El emperador se refirió además a la necesidad de modernizar las comunicaciones de la casa imperial de cara al público y afirmó: “Para mantener intercambios emocionales con la gente y construir una relación de confianza entre la gente y la Familia Imperial

    “Es importante difundir información sobre la Familia Imperial a la gente en el momento apropiado y de una manera fácil de usar y entender”, después de que el año pasado surgieran llamados para que la Casa Imperial utilizara redes sociales para informar sobre la monarquía.

    Respecto a su familia, el emperador Naruhito dijo en la conferencia de prensa: “Me gustaría transmitir mi agradecimiento a [la emperatriz] Masako después de haber pasado 30 años con ella y pedirle que continúe apoyándome”.

    Los emperadores Naruhito y Masako de Japón
    (Foto: Agencia de la Casa Imperial)

    La emperatriz, de 63 años, ha estado luchando contra un trastorno de adaptación desde diciembre de 2003, cuando todavía era la princesa heredera y rara vez aparecía en público. Desde que se convirtió en emperatriz, su asistencia a eventos y ceremonias aumentó.

    En un comunicado del año pasado, sus médicos señalaron que se encuentra en proceso de recuperación, aunque su estado fluctúa.

    El emperador dijo que estaba feliz de saber que su única hija, la princesa Aiko, de 22 años, había decidido unirse a la Cruz Roja Japonesa en abril. “Espero que amplíe aún más sus horizontes adquiriendo diversas experiencias”, afirmó.

    Los emperadores Naruhito y Masako de Japón
    (Foto: Agencia de la Casa Imperial)

    El emperador Naruhito de Japón lamentó las víctimas del terremoto de Año Nuevo y espera visitar las zonas afectadas por el desastre

    El emperador Naruhito lamentó las vidas perdidas en un poderoso terremoto que sacudió el centro de Japón el día de Año Nuevo y expresó su deseo de visitar las zonas afectadas por la catástrofe en la península de Noto, en la prefectura de Ishikawa, con su esposa, la emperatriz Masako.

    “Realmente me duele el corazón por las muchas personas que se han visto afectadas y por los que se han visto obligados a evacuar”, dijo Naruhito.

    El emperador agregó que espera que “la recuperación y la reconstrucción progresen sin problemas” y expresó su agradecimiento por los trabajadores profesionales que participan en los esfuerzos de socorro y apoyo médico.

    Monarquias.com

  • La princesa Aiko de Japón consiguió su primer empleo: fue contratada por la Cruz Roja

    La princesa Aiko de Japón, hija única del emperador Naruhito y la emperatriz Masako, trabajará como empleada de la Sociedad de la Cruz Roja Japonesa a partir de abril después de graduarse de la universidad. 

    Según el anuncio de la Agencia de la Casa Imperial, la princesa Aiko, de 22 años, combinará sus deberes oficiales como miembro de la monarquía y su empleo en la Cruz Roja, viajando diariamente desde el palacio imperial a su sede en el distrito Minato de Tokio.

    La princesa dijo que “siempre ha tenido interés” en la Sociedad de la Cruz Roja Japonesa, que tiene desde hace mucho tiempo estrechos vínculos con la familia imperial. Desde finales del siglo XIX, las sucesivas emperatrices han actuado como presidentas honorarias.

    La princesa Aiko de Japón
    La princesa Aiko no puede heredar la corona nipona porque la “Ley de la Casa Imperial”, de 1947, prohíbe la sucesión femenina.

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    “Estoy feliz de participar en las obras de la Cruz Roja Japonesa”, dijo la princesa, que no tiene derecho al Trono del Crisantemo.

    “Al mismo tiempo, me siento decidida. Trabajando duro y con la conciencia de que me he convertido en miembro de la sociedad, espero poder ayudar aunque sea un poco a la gente y a la sociedad”, afirmó también.

    Los emperadores Naruhito y Masako, que ascendieron al trono en 2019, expresaron su esperanza de que su hija continúe trabajando duro y creciendo como miembro de la sociedad, según la casa imperial.

    Aiko de Japón
    Desde el nacimiento de la princesa Aiko, en 2001, ha habido debates sobre cambiar la reglas sucesorias ante la fuerte oposición de los tradicionalistas, que rechazan la posibilidad de una mujer en el trono.

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    Nacida en diciembre de 2001, Aiko, princesa Toshi-no-Miya, es actualmente estudiante de cuarto año en el Departamento de Lengua y Literatura Japonesas de la Facultad de Letras de la Universidad Gakushuin.

    En diciembre la princesa Aiko presentó una tesis de graduación centrada en los poemas “Waka”, la forma clásica de poesía japonesa, durante la época medieval.

    En octubre, la princesa visitó la Sociedad de la Cruz Roja Japonesa con sus padres para observar una exposición sobre las actividades de ayuda de la sociedad tras el gran terremoto de Kanto de 1923 que sacudió Tokio y las prefecturas circundantes. La princesa dijo que hizo la visita porque quería profundizar su conocimiento de la organización.

    El previsible futuro de la princesa Aiko de Japón

    Aiko de Japón
    La princesa Aiko es la única hija de los emperadores de Japón, Naruhito y Masako. Pero el trono japonés solo puede ser heredado por hombres de la familia. Los hijos de mujeres que se han casado con plebeyos quedan excluidos de la línea de sucesión.

    Se espera que la hija de los actuales emperadores desempeñe sus tareas ceremoniales como princesa, pero perderá este título si contrae matrimonio, según las leyes de la Casa Imperial promulgadas después de la Segunda Guerra Mundial. 

    En ese caso, la princesa debería ser indemnizada por el Estado y, tras asumir el apellido de su esposo, llevar una vida como una ciudadana común. Esto ocurrió por última vez en 2021, cuando la princesa Mako, prima de Aiko, se casó con el estudiante de Derecho Kei Komuro.

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    Las mujeres están excluidas del trono bajo las reglas de sucesión, por lo cual el emperador Naruhito, de 62 años, será sustituido un día por su hermano, el príncipe heredero Akishino, y no por su única hija, la princesa Aiko.

    El siguiente en la línea sucesoria es el hijo de Akishino, el príncipe Hisahito, de 17 años, quien deberá tener hijos varones si no quiere que la familia real, con 2.600 años de antigüedad, se quede sin herederos.

  • Japón busca príncipes: ¿los hijos adoptivos podrían evitar la crisis de sucesión imperial?

    La crisis sucesoria aumenta en la monarquía japonesa y cada vez son más las voces que apoyan un plan inaudito para hacer frente a la oferta cada vez menor de posibles herederos varones al Trono del Crisantemo y, de esta forma, salvar a la familia imperial de la extinción. Entre las reformas que se plantean se encuentra una que aparentemente permitiría a los miembros actuales de la familia adoptar hombres de antiguas familias aristocráticas japonesas, aumentando así la oferta de príncipes.

    Según los cambios previstos por los más conservadores, a los príncipes se les debería permitir adoptar a descendientes de las antiguas ramas colaterales de la familia imperial, es decir, descendientes de antiguos emperadores por línea masculina, cuyos estatus y títulos fueron abolidos por las fuerzas de ocupación estadounidenses en 1947. La idea es que los descendientes de estas 11 familias, que compartieron un ancestro común con la actual familia imperial hace 600 años, suministrarán los hombres que el emperador y su familia no han podido criar por sí mismos.

    El propósito de las ramas colaterales –miyake– era asegurar que el linaje imperial se perpetuara en el tiempo. Si no había un sucesor directo dentro de la familia imperial, el nuevo emperador podía ser elegido entre los príncipes de una rama colateral de la familia, empezando por los más cercanos al emperador fallecido. Por el contrario, si las ramas colaterales no tuvieran sucesores, podrían pasar el título a un príncipe imperial y, de esta forma, los dos sistemas se salvaguardaron mutuamente durante siglos.

    Los hombres nacidos en ramas colaterales del linaje imperial tenían que ser adoptados especialmente para formar parte de la Familia Imperial, ya que los definidos como príncipes imperiales -o “shinnō”- eran hermanos o hijos del emperador. Entre los que no se unían a la familia imperial, muchos de los hijos de esas ramas dinásticas encontraron empleo como militares del ejército japonés o sacerdotes principales en los principales templos budistas, pero la principal ocupación de estos príncipes era proporcionar posibles herederos al trono.

    La familia del emperador Hirohito

    Por qué se abolieron las ramas colaterales de la familia imperial

    Al final del reinado del emperador Meiji (1868-1912), existían en Japón 13 ramas colaterales de la dinastía imperial, entre las cuales la más numerosa era la rama del príncipe Kuniie Fushimi, que tuvo más de 50 hijos. En general, el aumento en el número total de ramas dinásticas colaterales podría haber sido causado por las preocupaciones del emperador Meiji sobre la sucesión debido al mal estado de salud de su hijo, el príncipe heredero y futuro emperador Yoshihito (Taisho).

    Sin embargo, la derrota en la Segunda Guerra Mundial y la ocupación estadounidense llevaron cambios importantes a la familia imperial, incluida una gran reducción de tamaño: de esta forma, se eliminó el estatus imperial de las 11 ramas colaterales sobrevivientes (Yamashina, Kaya, Kuni, Nashimoto, Asaka, Higashikuni, Takeda, Kitashirakawa, Fushimi, Kan’in e Higashifumi) compuestas de 51 miembros en total, entre ellos 26 hombres en la línea de sucesión al trono. 

    El entonces primer ministro Katayama Tetsu señaló que no había necesidad de preocuparse por la sucesión al trono en ese momento ya que el emperador Hirohito tenía dos jóvenes hijos, el futuro emperador Akihito y el príncipe Hitachi, sus tres hermanos menores -los príncipes Chichibu, Takamatsu y Mikasa- y un sobrino, el príncipe Tomohito de Mikasa. En los siguientes años nacieron los príncipes Katsura y Takamado, sobrinos del emperador.

    De las 51 personas que abandonaron la familia, 40 recibieron indemnizaciones, excluyendo a aquellos con antecedentes militares. Y aunque unos días después, en una comida con quienes dejaban la familia imperial, el emperador Hirohito expresó su deseo de que se mantuvieran lazos familiares, ya que nada había cambiado en sus relaciones, muchos de los ex príncipes pronto afrontaron tiempos difíciles en la situación desconocida de los ciudadanos comunes y corrientes. Muchos de ellos perdieron sus bienes por su inexperiencia en los negocios o por haber sido engañados por delincuentes.

    “Tuvimos que pagar una cantidad de impuestos enorme y sin precedentes, y la suma única que recibimos se decidió unilateralmente y pronto desapareció”, dijo el ex príncipe Fushimi Hiroaki, que tenía 15 años cuando le quitaron el estatus imperial en 1947 y ahora tiene 91 años. El ex príncipe, que si no se hubiera modificado la ley a partir de 2019 habría sido el cuarto en la línea de sucesión al trono, relató que muchos de sus parientes tuvieron que vender sus palacios para sobrevivir y otros pasaron momentos muy dramáticos.

    El emperador Naruhito, la emperatiz Masako y su única hija, la princesaAiko.

    Adoptar príncipes para salvar a la monarquía japonesa de la extinción

    La restauración de las antiguas ramas para garantizar que la familia imperial tenga suficientes miembros para asegurar la sucesión y desempeñar deberes oficiales es una de las ideas que se debaten frecuentemente en Japón, donde los nacionalistas conservadores coinciden en que sería lo más sabio. La mayoría de ellos desestima cambiar la ley para permitir que las princesas imperiales, así como sus hermanos, reinen como Emperatrices. 

    Según la Ley de la Casa Imperial de Japón, sólo un hijo varón descendiente de un emperador varón puede acceder al Trono de Crisantemo. Los tradicionalistas creen que esta regla preserva algo precioso: una línea de sucesión masculina ininterrumpida durante 2.000 años, que en la mitología se remonta a Jimmu, el primer emperador. El problema es que la familia de Naruhito, de 63 años, que accedió al trono en mayo de 2019 tras la abdicación de su padre, se está quedando sin varones.

    La emperatriz Masako se sometió a un tratamiento de fertilidad con la esperanza de tener un heredero y dio a luz a su única hija, la princesa Aiko, que cumplirá 22 años. La esposa del hermano menor de Naruhito, el príncipe heredero Fumihito, tuvo dos hijas y un hijo, el príncipe Hisahito, que cumplió 17 años. Aparte de ellos, el único miembro de la línea sucesoria es el príncipe Hitachi, segundo hijo del difunto emperador Hirohito, y hermano del emperador emérito Akihito, que abdicó en 2019.

    El príncipe heredero Fumihito tiene solo un hijo varón, Hisahito, segundo en la sucesión al trono.

    Los tradicionalistas creen que, con un emperador y un príncipe heredero de mediana edad saludable y un príncipe adolescente en la línea sucesoria, tienen al menos una generación para encontrar una solución alternativa al problema. Se oponen estoicamente a la idea de permitir que sus hijos se unan a la línea sucesoria, porque no portarían el cromosoma Y masculino heredado del mítico Jimmu, descendiente de la diosa del Sol, Amaterasu, según la mitología imperial.

    Han pasado 77 años desde que las ramas colaterales de la familia imperial perdieron su estatus dentro de la corte. Si bien algunos de sus miembros tienen edad avanzada, los descendientes de aquellos hombres fueron criados como ciudadanos comunes desde su nacimiento y muchos creen que no se puede esperar que se conviertan instantáneamente en parte de la familia imperial.“Si su majestad imperial me ordenara regresar con la familia, o el Estado me lo pidiera, creo que tendría que hacerlo”, dijo el ex príncipe Fushimi Hiroaki. Sin embargo, también dijo que no sería posible convertirse de repente en un príncipe.

    Monarquias.com

  • El comité de expertos comenzó a buscar una solución para la sucesión imperial de Japón

    El comité asesor del gobierno de Japón, encargado de asegurar una sucesión imperial estable, celebró su primera reunión el martes, y las discusiones durante los próximos meses se centrarán en si el país debe romper con la tradición y permitir que las mujeres miembros de la familia del emperador asciendan al trono.

    El panel se estableció en respuesta a una resolución no vinculante del parlamento en 2017 que pedía al gobierno que intensificara el debate después de que el entonces emperador Akihito expresó su deseo de abdicar debido a la vejez”, informó Japan Times.

    El panel de seis miembros escuchará a expertos en varios campos y tiene como objetivo llegar a una conclusión para los próximos meses, momento en el que presentará sus hallazgos a la Dieta.

    Lea además: El premier japonés quiere una sucesión masculina pese al “peligro de extinción” imperial

    El tema que están discutiendo es un asunto importante en relación con la base de la nación”, dijo el primer ministro Yoshihide Suga al comienzo de la reunión. “Espero que escuche una variedad de opiniones y las ordene de una manera que sea fácil de entender”.

    El comité de expertos se formó en medio de una creciente preocupación por el número cada vez menor de miembros de la familia imperial y lo que eso significa para el futuro del Trono del Crisantemo. Estará formado por el ex presidente de la Universidad de Keio, Atsushi Seike, Tetsuro Tomita, presidente de East Japan Railway Co., y Mayumi Ohashi, profesora de derecho en la Universidad de Sophia, entre otros.

    Según un funcionario del gobierno nipón, citado por Japan Times, el comité consultará a un total de unos 20 expertos para que den su opinión sobre el tema.

    El preocupante asunto de la sucesión al trono

    Bajo la sucesión imperial patrilineal de Japón, solo masculina, el emperador Naruhito, de 61 años, solo tiene tres herederos: su hermano, el príncipe heredero Akishino, de 55, su sobrino, el príncipe Hisahito, de 14, y su tío, el príncipe Hitachi, de 85. El emperador y la emperatriz Masako tiene una hija, la princesa Aiko, de 19 años.

    El panel acordó preguntar a los expertos sobre 10 puntos clave, incluida su posición sobre la inclusión de miembros imperiales femeninos o matrilineales en la línea de sucesión, la regla actual que exige que las mujeres que se casan con plebeyos abandonen su estatus imperial y la adopción de herederos varones de antiguas ramas de la familia imperial.

    Lea además: Emperador en el 2050: la presión de perpetuar a la monarquía japonesa recae ahora en el príncipe Hisahito

    El público japonés está cada vez más a favor de permitir que una mujer ascienda al trono, y el 85% de los encuestados en una encuesta de Kyodo News realizada la primavera pasada apoya la medida. Pero los conservadores del gobernante Partido Liberal Democrático son reacios a realizar cambios significativos en las reglas sobre la sucesión imperial.

    El sistema imperial de Japón se remonta al siglo V y ha habido ocho mujeres monarcas entre los siglos VI y XVIII. Pero ninguno de ellos era de ascendencia femenina. La ley actual entró en vigor en 1947.

  • El premier japonés quiere una sucesión masculina pese al “peligro de extinción” imperial

    Las reglas sucesorias vigentes en la monarquía japonesa, que solo permiten a los hombres ascender al Trono del Crisantemo, debe ser una “prioridad” en las discusiones sobre cómo lograr una sucesión imperial estable, manifestó el primer ministro Yoshihide Suga.

    “En las circunstancias actuales, se debe dar prioridad a la sucesión sólo masculina”, dijo Suga en un programa de radio transmitido por Nippon Broadcasting System, refiriéndose a la larga tradición de sucesión masculina.

    A los largo de 2.600 años, Japón tuvo 126 emperadores, salvo las excepciones de siete mujeres que gobernaron como regentes de familiares cercanos que estaban incapacitados para reinar. Ley de la Casa Imperial de 1947 establece que solo los varones en línea paterna pueden ascender al Trono del Crisantemo.

    Actualmente, solo tres hombres están habilitados para remplazar al emperador Naruhito, de 60 años, quien solo tiene una hija mujer. El príncipe heredero es el hermano menor del emperador, el príncipe Akishino, de 55 años, y la línea sucesoria se completa con su hijo Hisahito, de 14, y el tío del emperador, el príncipe Hitachi, de 85 años.

    El actual gobierno dijo que mantendrá un debate sobre cómo asegurar una sucesión imperial “estable” luego de los llamados del Parlamento para abordar el problema. La medida se produce en medio de preocupaciones de que la familia imperial podría quedarse sin herederos: en el futuro, la responsabilidad de perpetuar a la dinastía reposará únicamente en el príncipe Hisahito.

    El Parlamento pidió al gobierno crear un comité de expertos para analizar las posibilidades para impedir que la familia imperial se “extinga” en las próximas décadas, pero la administración de Suga está retrasando el debate. En una encuesta de Kyodo News realizada el año pasado, el público japonés mostró su apoyo a que las mujeres asciendan al trono.

  • Revelan que Akihito de Japón se negó a evacuar Tokio en la crisis nuclear de Fukushima

    Un exfuncionario confirmó que la corte “descartó rotundamente” la idea del gobierno de que la familia imperial huyera de la capital pese al peligro inminente.

    El gobierno liderado por el ahora desaparecido Partido Democrático de Japón propuso extraoficialmente que el entonces emperador Akihito evacuara a Kioto o a algún lugar más al oeste inmediatamente después de la erupción de la crisis nuclear de Fukushima en marzo de 2011, un desastre nuclear con un nivel de gravedad equivalente al del accidente de Chernobyl, reveló este fin de semana un ex funcionario japonés.

    Sin embargo, la Agencia de la Casa Imperial descartó rotundamente la idea, diciendo que “no había forma” de que el emperador lo hiciera en un momento en que la gente no estaba evacuando Tokio, lo que llevó al gobierno del primer ministro Naoto Kan a desistir de su propuesta.

    Salvar a la familia imperial

    El 11 de marzo de 2011, la planta de seis reactores en la costa del Pacífico fue inundada por olas de tsunami de más de 10 metros provocadas por el terremoto de magnitud 9,0.

    Varios ex altos funcionarios de la Oficina del Primer Ministro dijeron por separado que el gobierno en ese momento también consideró brevemente evacuar al príncipe Hisahito, hijo del príncipe heredero Akishino, de Tokio a Kioto, por considerarlo la única esperanza de perpetuidad de la longeva familia imperial.

    El príncipe Hisahito se convirtió en el segundo en la línea del trono cuando su tío, el emperador Naruhito, ascendió al Trono del Crisantemo en mayo de 2019. El príncipe tenía 4 años cuando la planta nuclear de Fukushima No. 1 sufrió derrumbes del núcleo tras el devastador terremoto y tsunami de 2011.

    El gobierno consideró la evacuación del príncipe Hisahito como uno de los elementos que deberían considerarse en caso de un aumento en los niveles de radiación de Tokio, pero finalmente decidió no considerarlo formalmente, según revelaron los ex altos funcionarios de la Oficina del Primer Ministro.

    Kan, un miembro de la Cámara de Representantes que ahora pertenece al principal opositor Partido Constitucional Democrático de Japón, admitió que estaba “pensando en mi cabeza” en la evacuación del emperador ante la eventual crisis nuclear, pero negó haberle mencionado la idea o sugerido a otra persona.

    En 2011 Akihito dijo en un mensaje sin precedentes que estaba herido por la devastación causada por el desastre

    Sin embargo, según el ex funcionario, a petición de Kan, extraoficialmente le preguntó a Shingo Haketa, entonces jefe de la Agencia de la Casa Imperial, a través de un mediador si el emperador Akihito estaría de acuerdo en evacuar del Palacio Imperial, posiblemente al Palacio Imperial de Kioto en el antigua capital.

    Un ex funcionario de la Agencia dijo que recuerda que se rechazó rotundamente la propuesta. Cuando se le preguntó si la casa imperial realmente transmitió la propuesta de evacuación al emperador, dijo “tal vez, pero solo después” de responder que no al gobierno.

    Peor que Chernobyl

    Akihito, ahora titulado Emperador Emérito, abdicó al trono en 2019.

    El 11 de marzo de 2011, la planta de seis reactores en la costa del Pacífico fue inundada por olas de tsunami de más de 10 metros provocadas por el terremoto de magnitud 9,0, lo que provocó que los sistemas de refrigeración del reactor perdieran su suministro de energía.

    Los reactores N ° 1 a 3 posteriormente sufrieron derretimientos del núcleo, mientras que explosiones de hidrógeno dañaron los edificios que albergan las unidades N ° 1, 3 y 4. Alrededor de 160.000 personas fueron evacuadas en un momento del desastre nuclear con un nivel de gravedad equivalente al del accidente de Chernobyl de 1986 en un máximo de 7 a escala internacional.

    “Es absolutamente inconcebible”

    Los reactores N ° 1 a 3 sufrieron derretimientos del núcleo, mientras que explosiones de hidrógeno dañaron los edificios que albergan las unidades N° 1, 3 y 4.

    Yutaka Kawashima, que era el gran chambelán de la Agencia en ese momento, escribió en un artículo de una revista poco después del triple desastre que el emperador nunca evacuaría la capital si otros no lo fueran. “Es absolutamente inconcebible que su majestad abandone a la gente de Tokio y se vaya de Tokio”, dijo frente a los rumores sobre la fuga del emperador de la capital.

    El 16 de marzo de 2011, cinco días después del terremoto y el tsunami, el emperador Akihito dijo en un mensaje sin precedentes que estaba herido por la devastación causada por el desastre y expresó su esperanza de que el pueblo de Japón superara los desafíos que enfrentaba al cuidarse unos a otros.

    Él y su esposa, la emperatriz Michiko, también cortaron voluntariamente la electricidad en su residencia en Tokio durante dos horas al día, ya que querían compartir las dificultades experimentadas por las personas bajo las medidas de racionamiento de energía tomadas por las compañías eléctricas, dijo la agencia en el hora.

    En partes de Tokio y sus alrededores, se implementaron apagones continuos ante la importante escasez de energía derivada de la paralizada planta de energía nuclear en la prefectura de Fukushima. Las áreas en el centro de Tokio que albergan oficinas gubernamentales, la Dieta y el Palacio Imperial fueron excluidas de las medidas.

  • El gobierno de Japón no muestra prisa en solucionar el dilema de la sucesión al trono

    Los esfuerzos del gobierno de Japón para asegurar una sucesión al trono estable han tardado en despegar, y posiblemente pase un buen tiempo antes de que comience a debatirse el asunto, posiblemente después de las próximas elecciones generales de octubre de 2021.

    Según la prensa, el gobierno está mostrando “renuencia” a afrontar la situación mientras la familia imperial sigue envejeciendo y reduciéndose en cantidad de miembros. “Solo una administración estable puede actuar en asuntos relacionados con la familia imperial. La administración de Suga no puede por ahora”, dijo un funcionario.

    El gobierno nipón está buscando establecer un comité de expertos para discutir el tema el próximo año, poniendo sobre la mesa la posibilidad de permitir que las mujeres de la familia imperial y sus hijos tengan derecho de sucesión al Trono del Crisantemo.

    Según la prensa, el primer ministro se muestra “renuente” a afrontar la situación mientras la familia imperial sigue envejeciendo y reduciéndose en cantidad de miembros.

    El primer ministro Yoshihide Suga apoya el sistema actual que prohíbe que las mujeres de la familia imperial tengan derecho de sucesión al trono y en un comunicado emitido a medios de comunicación dijo que el tema “debe ser discutido con cuidado”, dada la importancia del sistema que se ha mantenido desde hace tantos siglos.

    Sobre la preocupante disminución del número de miembros de la familia imperial como resultado del matrimonio de las princesas, Yoshihide Suga también señaló la necesidad de “suficiente análisis, consideración y procedimientos cuidadosos para ganar la comprensión de la gente”.

    El gobierno de Suga había prometido abordar el asunto después de la proclamación del príncipe Akishino como heredero el trono, ritual que se celebró el pasado 8 de noviembre, pero una fuente cercana al primer ministro dijo al Japan Times: “El momento es dudoso. Puede ocurrir después de las elecciones a la Cámara Baja “.

    El citado periódico afirma que el gobierno “no tiene prisa” porque el príncipe Hisahito, el único hijo varón de Akishino, solo tiene 14 años. “Algunos en la Oficina del Primer Ministro dicen que no es necesario llegar a una conclusión sobre el tema hasta dentro de algunos años”, afirma la agencia de noticias Jiji.

  • Masako de Japón dijo que la pandemia le recordó el valor de la vida humana

    En un mensaje grabado con motivo de su cumpleaños 57, la esposa del emperador agregó que fue doloroso ver el nivel de devastación causado en todo el mundo por la enfermedad.

    Con motivo de su 57 cumpleaños el miércoles, la emperatriz Masako de Japón expresó su deseo de superar los desafíos que presenta la pandemia del nuevo coronavirus junto al pueblo japonés, diciendo que son personas “invaluables” y que desean su felicidad.

    La emperatriz, que ha estado luchando durante mucho tiempo contra una enfermedad inducida por el estrés, dijo que este año le recordó la importancia y el valor de la vida humana en medio de la pandemia del coronavirus, y agregó que fue doloroso ver el nivel de devastación causado en todo el mundo.

    “Espero que podamos cooperar para superar estas dificultades” mediante la comprensión, el cuidado y la ayuda mutua, dijo la emperatriz en un comunicado emitido por la Agencia de la Casa Imperial. Además, expresó su gratitud a los trabajadores de la salud, que “se dedicaron día y noche a salvar la vida de muchos pacientes y prevenir la propagación de infecciones“.

    En mayo del año pasado, su esposo, el emperador Naruhito, de 60 años, ascendió al Trono del Crisantemo tras la abdicación de su padre, el ex emperador Akihito, quien se convirtió en el primer monarca japonés en ceder el trono en unos 200 años. La emperatriz dijo que “lamenta” no haber podido comunicarse con los japoneses en persona, ya que se pospusieron muchos de los eventos a los que tenía programado asistir.

    Sin embargo, reveló que a lo largo de todo este tiempo estuvo desempeñando sus funciones de forma virtual, realizando visitas a través de videollamadas visitas a hospitales de la Cruz Roja Japonesa, de la que se desempeña como presidenta honoraria, y habló con miembros del personal. “Estoy agradecida de tener la oportunidad de interactuar con los japoneses en línea y espero valorar estos métodos también en el futuro“, dijo.

    Ex diplomática educada en Harvard y Oxford, la emperatriz ha estado luchando contra el trastorno de adaptación desde diciembre de 2003. Sus médicos dijeron que ha mostrado signos de mejoría pero que aún requiere tratamiento. También pidieron comprensión pública, diciendo que las expectativas excesivas podrían afectar negativamente su recuperación.

    La emperatriz dijo que ha tratado de cumplir con obligaciones en la medida de lo posible teniendo en cuenta su salud. “Me gustaría hacer más esfuerzos para recuperarme a fin de apoyar al emperador y cumplir con mi papel de emperatriz“, agregó, citada por Kyodo News.

    La pareja tiene una hija, la princesa Aiko, de 19 años, que este año se matriculó en la Universidad Gakushuin en Tokio. Después de cumplir 20 años, se espera que la princesa realice deberes oficiales como miembro adulto de la familia imperial. “Pensar que alcanzará la mayoría de edad el próximo año, le trae recuerdos de cuando era joven“, dijo. “Me gustaría que siguiera aprendiendo de los demás y pasara su último año como adolescente con un espíritu rico”.