Etiqueta: Masacre de la familia real de Nepal

  • A 20 años del crimen del rey Birendra: “Si estuviera vivo, Nepal seguiría siendo una monarquía”

    Hace 20 años, el 1 de junio de 2001, el príncipe heredero de Nepal disparó contra su padre, el rey Birendra, su madre la reina Aishwarya y casi una decena de miembros de la familia real en un arrebato de ira. La masacre de rey, hombre reverenciado por sus súbditos, sellaría el destino de la dinastía Shah, pero personas que conocieron al monarca asesinado aseguran que, si estuviera vivo, la monarquía de Nepal no hubiera caído.

    Si el rey Birendra estuviera vivo hoy, Nepal seguiría siendo una monarquía y habría dedicado todo su tiempo y energía a enfrentar un desafío como la pandemia de Covid-19”, dijo recientemente Vivek Shah, quien trabajó con Birendra como su secretario militar durante más de 27 años.

    El ex cortesano agrega: “No hablaba mucho, pero cuando lo hacía, era una opinión profunda y considerada, y mostraba una gran compasión por las personas que lo rodeaban. Amaba y admiraba al pueblo nepalí y se preocupaba constantemente por la limitación de recursos del país para seguir adelante”.

    “Si la trágica masacre no hubiera ocurrido, quizás Nepal aún podría ser una monarquía constitucional y el estado del país hubiera sido muy diferente de lo que es ahora”, reafirmó Vivek. “Trabajé con él durante más de 27 años y tenía los pies en la tierra, era sencillo y de buen corazón”.

    Y agrega: “Trabajando con él durante tanto tiempo, hay una cosa que siempre cumplió: ‘Sea lo que sea, tengo que hacer todo lo que esté en mi capacidad para estar allí para mi gente’. Nepal no era solo su tierra natal, era toda su razón de ser. A menudo le preocupaba la falta de recursos para desarrollar el país y la agitación política y la insurgencia. La violencia y la guerra le preocupaban mucho”.

    Nacido en 1945, Birendra Bir Bikram Shah Dev fue coronado en 1972, tras la muerte de su padre Mahendra. Sus súbditos lo reverenciaba como una encarnación del dios Vishnu. Los historiadores recuerdan que desde su niñez Birendra fue conocido por su comportamiento tranquilo, modales apacibles y una personalidad bondadosa de voz suave.

    Educado en Darjeeling, Eton, Harvard y Tokio, Birendra nunca se sintió cómodo siendo un monarca absoluto. “Había hecho las paces con la idea de quedarse en un segundo plano”, recordó Bhekh Bahadur Thapa, quien era embajador de Nepal en India cuando tuvo lugar la masacre. “El rey Birendra odiaba la guerra y la violencia, y sabiendo que la insurgencia maoísta iba en aumento, estaba ansioso por encontrar una solución pacífica. En realidad, estaba trabajando en un plan de paz cuando ocurrió la masacre “.

    Como príncipe heredero, y después de regresar del extranjero, Birendra viajó por todo Nepal disfrazado para comprender la situación socioeconómica de su pueblo. “En su mente, sabía que había Nepal más allá de Katmandú y su amor y devoción por su gente se mostraban en su profundo sentido de patriotismo”, dijo Thapa. “Una de las cosas más memorables que me dijo una vez fue: ‘Sabes, no soy como mi padre, tengo mi propia visión de mi país’. Esa frase todavía resuena en mis oídos hasta hoy”.

    “Nunca he conocido a una persona más genuina que el rey Birendra”, recuerda ahora la ex princesa Ketaki, prima hermana del monarca. “Como persona, era un ser humano maravilloso y bueno. Era amable con todos. Rara vez escuché su voz levantada con ira. Hubo una etapa en nuestras vidas, cuando subíamos al jardín y nos metimos en muchos problemas por ello. Cuando era niño, era bastante travieso. Tenemos dos años y medio de diferencia. Fue muy amigable con todos nosotros, sus primos”.

    “Una vez que se convirtió en el monarca reinante, Birendra fue una persona muy popular a la que todos amaban, y estoy seguro de que el país habría estado en mejores manos hoy si él todavía hubiera existido”, aseguró Ketaki, sobreviviente de la masacre que 2001. “Me hirieron en la masacre e incluso 20 años después, tengo que vivir con el terrible recuerdo… No he olvidado ni el más mínimo detalle de esa noche”.

    Rajni Singh, primo hermano del difunto rey, afirmó por su parte: “Birendra y yo teníamos una diferencia de edad de aproximadamente 10 a 12 años. Estaba en la escuela o en la universidad cuando yo era pequeño. Por lo que pueda recordar de él, era una persona muy tranquila y de buen corazón. Durante esos días, teníamos la tendencia de coleccionar autógrafos, y recuerdo con qué dulzura me firmó un autógrafo y dibujó mi boceto”.

    No todo el mundo sabe que él también fue un muy buen artista”, recordó Singh. “A menudo nos llevaba a dar un paseo cuando yo era niño. No hablaba mucho, pero escuchaba bien. También íbamos en el mismo vuelo a la escuela en Darjeeling. Siempre se aseguraba de venir a cenar y a las sesiones de cine con nuestras abuelas y cada vez que regresaba de su viaje al extranjero, siempre traía regalos para toda la familia. Tuve la suerte de recibir algunos regalos. Era una persona muy considerada y muy diferente al resto de la familia”.

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  • Hace 20 años: la masacre de los reyes y la familia real sacudió al reino de Nepal

    Hace 20 años, el Reino Nepal fue testigo de una tragedia inimaginablemente impactante. El rey Birendra, la reina Aishwarya y otros miembros de la familia real fueron asesinados durante la cena familiar en el Palacio Naryanhiti. Según la versión oficial, el príncipe heredero Dipendra mató a su padre, a su madre, a su hermano, a su hermana, a un tío, a sus tías y a otros parientes antes de suicidarse. La masacre conmocionó no solo a Nepal, sino al mundo: un regicidio, parricidio, fratricidio, homicidios múltiples y un suicidio, todo en minutos.

    Aproximadamente a las 9 de la noche del 1 de junio de 2001, Dipendra abrió fuego en uno de los edificios de la residencia real en medio de una fiesta. Como consecuencia del tiroteo perpetrado por el príncipe heredero fallecieron su padre Birendra Bir Bikram Shah Dev (monarca popular y reverenciado desde 1972), su madre Aishwarya, y otros ocho miembros de la familia real, entre ellos, su hermano y hermana menores.

    El rey Birendra de Nepal y su esposa, la reina Aishwayra, fueron asesinados en 2001.

    Tras el tiroteo, Birendra se disparó a sí mismo causándose heridas muy graves en la cabeza y consecutivamente fue hospitalizado en estado de coma. A pesar de que había asesinado casi a la familia real entera, el príncipe heredero Dipendra se convirtió en la primera persona en la línea de sucesión y, a pesar de estar en estado vegetativo, fue proclamado el rey de Nepal en el hospital.

    Hasta hoy no queda claro qué motivó al príncipe heredero a matar a sus allegados. Existen varias teorías en cuanto a las razones detrás de su decisión de matar a la familia real y la principal tiene que ver con una historia de amor. El príncipe Dipendra aparentemente soñaba con casarse con una hermosa miembro del poderoso linaje nepalí Rana —considerada una adversaria de la dinastía real Shah—, Devyani Rana.

    El príncipe heredero Dipendra mató a su familia e intentó suicidarse, pero quedó en estado grave. Fue rey en estado de coma durante tres días.

    Los padres de Dipendra le prohibieron la relación con esa mujer de sangre india. Algunos dicen que esto tenía que ver con los puntos de vista políticos del padre de Devyani o con el origen de su madre que pertenecía a una dinastía india de clase inferior. También hay quienes aseveran que los padres del príncipe heredero temían que en caso de que Dipendra y Devyani hubieran sellado el matrimonio, la monarquía nepalí se habría sometido a la influencia política india.

    Según una teoría mucho menos probable, Dipendra no estaba contento con el cambio en la forma de Estado en Nepal. El país se convirtió en una monarquía constitucional sustituyendo la monarquía absoluta. En particular, se asevera que no le gustaba que se le hubiera privado a la monarquía nepalí de los numerosos poderes de los que gozaba antes. Sin embargo, muchos expertos rechazan estas aseveraciones.

    El príncipe Gyanendra, tío de Dipendra, estaba ausente de la cena familia que terminó el tragedia. Al morir Dipendra, se coronó rey y las sospechas sobre su participación nunca fueron disipadas.

    Los detalles precisos del tiroteo no están claros. Según una de las versiones disponibles, el conflicto verbal entre Dipendra y su familia tuvo que ver con el hecho de que el príncipe se encontraba en estado de embriaguez durante la fiesta en el palacio real y en un instante empezó a ofender a uno de los invitados. El rey le pidió a su hijo que abandonara la fiesta. El príncipe se retiró del lugar. Una hora después, Dipendra apareció en el palacio con dos armas y fuego y perpetró la masacre.

    Tras la muerte del rey Dipendra, el 4 de junio, su tío, el príncipe Gyanendra, ascendió al trono y gobernó el país hasta la abolición total de la monarquía absoluta en 2008. Curiosamente, Gyanendra, quien ya había gobernado el país cuando era niño, entre 1950 y 1951, no se encontraba entre los asistentes a la cena al igual que su hijo mayor, Paras Shah, lo que despertó dudas jamás aclaradas sobre su implicación en en regicidio. Aún hoy hay nepalíes que ponen en duda que Dipendra hubiera perpetrado la masacre y, en particular, no creen los hechos y las pruebas presentadas por la investigación oficial