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  • La próxima boda real europea: María Carolina de Liechtenstein se casa con un financista venezolano

    En un anuncio que ha captado la atención de los círculos reales europeos, la Casa Principesca de Liechtenstein confirmó que la princesa Marie-Caroline contraerá matrimonio con el empresario venezolano Leopoldo Maduro Vollmer el 30 de agosto de 2025. La ceremonia se celebrará en la icónica Catedral de Vaduz, un evento que promete unir tradición monárquica con influencias internacionales en el diminuto pero próspero principado alpino.

    La ceremonia religiosa tendrá lugar en la Catedral de San Florián en Vaduz, un lugar de gran importancia histórica para la Casa Principesca. Aunque la Casa Real ha mantenido un perfil bajo, poco a poco se van conociendo más detalles de la que promete ser una celebración íntima y distinguida. Siguiendo la tradición, la pareja y los invitados después celebrarán su boda en el castillo de Vaduz, la residencia real.

    La princesa Marie-Caroline Elisabeth Immaculata de Liechtenstein, nacida el 17 de octubre de 1996 en el Hospital de Grabs, Suiza, es la segunda hija del príncipe heredero Alois y la princesa heredera Sophie. Como miembro de una de las familias reales más discretas de Europa, creció entre Suiza y el Reino Unido, donde inició su educación y desarrolló un perfil discreto. 

    A sus 28 años, la princesa reside en Londres y es la primera de los cuatro hijos del príncipe heredero en comprometerse, marcando un hito en la generación actual de la familia. Su compromiso, anunciado en octubre de 2024, refleja su vida cosmopolita, combinando deberes reales con una carrera profesional reservada.

    El prometido de la princesa, Leopoldo Maduro Vollmer, de 34 años, nació el 28 de octubre de 1990 en Caracas, Venezuela, como el hijo mayor de Francisco y Sofia Maduro Vollmer. Educado en el prestigioso Harrow School en el Reino Unido, donde se le conoce como un “Old Harrovian”, obtuvo su título universitario en la Universidad de St. Andrews.

    Actualmente, Maduro Vollmer se desempeña como gerente de inversiones en Londres, donde reside junto a la princesa. Proveniente de una familia de empresarios venezolanos, su trayectoria profesional en el sector financiero lo ha posicionado como una figura influyente en círculos internacionales, fusionando el mundo de los negocios latinoamericanos con la elite europea. 

    La Catedral de Vaduz, también conocida como la Catedral de San Florín, es un monumento neogótico que será el escenario para esta boda principesca.  Construida entre 1868 y 1873 bajo la dirección del arquitecto Friedrich von Schmidt, surgió de la necesidad de reemplazar la antigua Capilla de San Florín, que ya no satisfacía las demandas parroquiales del principado. 

    Dedicada a San Florín de Remüs, un santo del siglo IX que evangelizó la región alpina, la catedral fue elevada a su estatus actual en 1997 por el Papa Juan Pablo II, al crear la Arquidiócesis de Vaduz, separándola de la Diócesis de Chur. Esto marcó un paso hacia la independencia eclesiástica de Liechtenstein, convirtiéndola en el centro espiritual del país y un sitio de entierros reales, incluyendo una cripta construida por el príncipe Francisco José II (1938-1989). Su arquitectura imponente, con torres elevadas y vidrieras detalladas, simboliza la resiliencia histórica de la nación.

    La familia de María Carolina remonta sus orígenes al siglo XVII, cuando en 1608 el emperador del Sagrado Imperio Romano Matías elevó a Karl I, barón de Liechtenstein, al rango de príncipe por su lealtad en conflictos políticos. Esta distinción consolidó el linaje como soberanos de un territorio adquirido en 1719, convirtiendo al principado en un estado independiente dentro del Sacro Imperio. 

    A lo largo de los siglos, la familia ha mantenido una monarquía constitucional, con un enfoque en la estabilidad financiera y la discreción, acumulando una fortuna significativa a través de instituciones como el banco LGT.

    En la actualidad, el príncipe Hans-Adam II, nacido en 1945, ostenta el título de jefe de Estado, aunque desde 2004 delegó la mayoría de sus funciones en su hijo, el príncipe heredero Alois, quien actúa como regente. La familia cuenta con aproximadamente 122 miembros vivos y se caracteriza por su bajo perfil mediático, priorizando asuntos nacionales como las relaciones con Estados Unidos y la Unión Europea. 

    Bajo el liderazgo de Alois y Sophie, la generación actual enfatiza la modernización mientras preserva tradiciones centenarias, posicionando a Liechtenstein como un modelo de prosperidad en Europa.

    Artículo original de Monarquias.com

  • Gobierno y políticos lamentan la muerte de la princesa Marie: Liechtenstein perdió “una persona de buen corazón”

    El primer ministro de Liechtenstein, Daniel Risch, se manifestó profundamente triste por la muerte de la princesa Marie, esposa del príncipe soberano Hans Adam II, a los 81 años de edad, entre tanto los principales partidos políticos del pequeño principado se unieron para lamentar la pérdida de una mujer a la que definieron como “fuerte”, “moderna”, “independiente” y “un modelo a seguir”.

    Con la muerte de la princesa Marie, nuestro país y la población han perdido una gran personalidad y una persona de buen corazón”, dijo el primer ministro en declaraciones al periódico local Volksblatt.

    El jefe de Gobierno remarcó la entrega de la princesa alcompromiso social y al apoyo a las personas en situaciones de emergencia a lo largo de su vida”.

    “Ofrezco mi más sentido pésame a su Alteza el soberano, su alteza el príncipe hereditario y a toda la familia real y deseo a todos los familiares mucha fuerza en estas difíciles horas de dolor y duelo”, dijo Risch. “El pueblo de Liechtenstein comparte su dolor y sus pensamientos están con ellos”.

    El primer ministro recordó además el “legado duradero” de la princesa Marie por “su modestia, su amor al prójimo y su incansable compromiso con las personas socialmente desfavorecidas”.

    “Durante su vida fue un modelo a seguir para sus semejantes debido a su naturalidad y calidez y continuará haciéndolo después de su muerte”, dijo Risch. “Todos conservaremos buenos recuerdos y mantendremos a nuestra princesa como un recuerdo digno”, finalizó.

    “Una mujer fuerte” y “un modelo a seguir”, dice el partido gobernante

    El partido VU (Unión Patriótica) al que pertenece Risch se manifestó “infinitamente triste” y remarcó este domingo que con la muerte de la princesa “Liechtenstein perdió a una mujer fuerte que ha trabajado duro por la gente toda su vida”.

    Fe, esperanza, amor: estos tres conceptos de valor de la doctrina cristiana no podrían ser más adecuados si miras hacia atrás en el trabajo social de la princesa María en las últimas décadas”, dijeron desde el partido gobernante.

    Los miembros de VU recordaron: “Con su trabajo benéfico en las diversas instituciones caritativas, nuestra Princesa Reinante siempre ha demostrado de manera impresionante cuánto puede lograr la buena caridad cristiana y cuántas esperanzas puede brindar”.

    Asimismo, definieron a la princesa como “una mujer fuerte” y “un modelo a seguir” que “transmitió importantes valores de convivencia pacífica bajo el signo de la caridad”.

    Opositores la recuerdan como “una mujer moderna e independiente”

    Desde el opositor Partido Cívico Progresista de Liechtenstein (FBP) dijeron que el fallecimiento de la princesa Marie los afectó “profundamente” y agregaron: “El dolor se mezcla con el agradecimiento por el compromiso de la duquesa con diversas instituciones sociales y culturales, donde cumplió su exigente tarea como presidenta con gran compromiso durante muchos años”.

    El FBP escribió en un comunicado: “Su dedicado trabajo por las víctimas de guerras y desastres será recordado, al igual que sus llamamientos para donaciones, que abrieron los corazones de muchos de nuestros semejantes. Su compromiso con los discapacitados y desfavorecidos de nuestra sociedad, donde ejemplificó humanidad y solidaridad, nos llena de gran gratitud. Su trabajo desinteresado fue reconocido en 2003 en el “Año europeo de las personas con discapacidad’”.

    El partido también recordó que la princesa Marie “jugó un papel importante en términos de política estatal”. “Al lado del príncipe Hans-Adam II se encontraba en visitas de estado, ocasiones oficiales, pero también en eventos y funciones menos importantes, una mujer moderna e independiente que ponía un acento especial con su presencia y su aprecio por el trabajo de otras personas”.

    La princesa Marie murió el sábado 21 de agosto por la tarde después de que el miércoles sufriera un accidente cerebrovascular, indicó la Casa del Príncipe en un comunicado. Su familia se mantuvo a su lado y, tras recibir la extremaunción, “falleció en paz y con gran confianza en Dios“, agrega el comunicado.

    La princesa consorte, al igual que su marido, se había retirado en gran parte de la vida pública de Liechtenstein, un pequeño principado de unos 40.000 habitantes situado entre Austria y Suiza. Hans Adam II, que asumió la regencia en 1989, dejó la gestión de los asuntos del principado a su hijo mayor, el príncipe heredero Alois, en 2004.

    La condesa Marie Kinsky von Wchinitz und Tettau nació en Praga en 1940 y su familia fue expulsada en 1945 de la entonces Checoslovaquia y huyó a Alemania. Estudió artes gráficas en la Universidad de Múnich y trabajó como comercial artístico hasta su compromiso con el príncipe hereditario en 1965. Se casaron dos años después y tuvieron cuatro hijos, de los cuales el mayor es el príncipe hereditario Alois.

    Monarquias.com

  • Liechtenstein guarda siete días de luto por la muerte de la princesa Marie

    Las banderas del Principado de Liechtenstein ondean a media asta este domingo (22 de agosto) tras la muerte de la princesa Marie, consorte del soberano Hans Adam II, quien falleció a los 81 años después de sufrir un ACV.

    El gobierno del principado, regido por la misma dinastía durante casi 240 años, declaró 7 días de luto estatal, durante los cuales todos los edificios públicos lucirán la bandera nacional y la bandera de la Casa del Príncipe, informó el periódico local Volksblatt.

    Los eventos y celebraciones solo deben realizarse con respeto y mesura, según un mensaje del gobierno. “La Casa del Príncipe desea que no se cancelen todos los eventos, sino que la Princesa sea recordada en minutos de silencio”, agregaron.

    El gobierno además pidió a la población del principado, compuesta por casi 39 mil habitantes, que coloquen banderas en sus casas y “si las banderas no se pueden izar a media asta, se recomienda una cinta negra”.

    El deceso de la princesa Marie tuvo lugar el sábado por la tarde después de que el miércoles sufriera un accidente cerebrovascular, indicó la Casa del Príncipe en un comunicado. Su familia se mantuvo a su lado y, tras recibir la extremaunción, “falleció en paz y con gran confianza en Dios“, agrega el comunicado.

    La princesa consorte, al igual que su marido, se había retirado en gran parte de la vida pública de Liechtenstein, un pequeño principado de unos 40.000 habitantes situado entre Austria y Suiza. Hans Adam II, que asumió la regencia en 1989, dejó la gestión de los asuntos del principado a su hijo mayor, el príncipe heredero Alois, en 2004.

    La condesa Marie Kinsky von Wchinitz und Tettau nació en Praga en 1940 y su familia fue expulsada en 1945 de la entonces Checoslovaquia y huyó a Alemania. Estudió artes gráficas en la Universidad de Múnich y trabajó como comercial artístico hasta su compromiso con el príncipe hereditario en 1965. Se casaron dos años después y tuvieron cuatro hijos.

    Monarquias.com

  • Los príncipes de Liechtenstein recibieron la vacuna contra el coronavirus

    Hans-Adam II y la princesa Marie, ambos de 75 años, decidieron “dar el ejemplo de la importancia de la vacunación” a la sociedad del principado.

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  • Quién es quién en la realeza: los riquísimos príncipes que casi fueron suegros de Felipe VI

    Poco se sabe sobre la vida del soberano Hans Adam II de Liechtenstein (de 75 años) y la princesa Marie (de 80), los monarcas más ricos y menos conocidos de Europa.

    El príncipe soberano y jefe de la dinastía reinante más rica de Europa, Hans Adam II, tiene 75 años, mientras la princesa consorte Marie tiene 80. La pareja principesca se destacan por ser los soberanos más discretos de Europa, y los medios de comunicación no suelen difundir noticias sobre esta familia. Si acaso alguna vez esta familia estuvo en las portadas de las revistas del corazón fue cuando la prensa relacionó sentimentalmente a su única hija, la hermosa princesa Tatiana, con el joven príncipe de Asturias -ahora rey Felipe VI- de España. Los jóvenes se habían conocido en varios acontecimientos de la realeza y los españoles creían que hacían muy buena pareja: riquísima, de buena cuna, católica y muy rica, Tatiana parecía la reina perfecta para España.

    La familia real de Liechtenstein, con US$4.400 millones en sus arcas según el Índice de Millonarios Bloomberg, es la dinastía reinante más rica de Europa. El príncipe Hans Adam II, quien ascendió al trono en 1989, es dueño de un exclusivo banco privado y posee tierras, castillos, dos palacios en Viena, inversiones desconocidas, una valiosa colección renacentista que incluye obras de Rembrandt y Rubens y, lo más importante, un banco privado cuyos clientes son empresas y billonarios llamado LGT Group.

    Hans Adam se casó con la condesa Marie von Wchinitz en 1967.

    Hijo mayor de los fallecidos príncipes Francisco José II y Gina (ambos fallecidos con pocos días de diferencia en 1989, tras 50 años de matrimonio), Hans-Adam II vive en un castillo construido en un acantilado aunque sus propiedades inmobiliarias en el extranjero son más vastas que el propio principado. “Desde que era muy joven estuvo involucrado en la conducción del país y, después de obtener una licenciatura en Economía y Negocios de la Universidad de San Gallen en Suiza, su padre le encomendó que reorganizara el imperio familiar, para mejorar la eficiencia de su gestión”, explicó la BBC.

    En 1967, el príncipe se casó con la condesa Marie-Aglaé Kinsky von Wchinitz und Tettau, nacida en Praga en 1940, cuya noble familia fue expulsada cinco años después de lo que entonces era Checoslovaquia y huyera a Alemania. Como princesa, Marie siempre ha estado muy comprometida con la promoción de las instituciones sociales. En 2004, Hans Adam delegó la regencia a su hijo mayor, el príncipe heredero Alois, aunque oficialmente es él quien tiene las riendas del poder que le fue confirmado por un referéndum en 2003.

    Hans Adam y Marie con los príncipe hereditarios, Alois y Sofía.

    El país se rige como hay una Monarquía Constitucional, donde la soberanía del Estado es compartida entre el príncipe y los ciudadanos, pero en 2003 un 64% de la población votó a favor de darle amplios poderes políticos a Hans-Adam II en un referendo constitucional. Realmente, esa consulta era importante para la supervivencia de la monarquía, porque Hans Adam II había dijo que, en caso de que se redujera su poder, estaría dispuesto a abandonar el país y venderlo a Bill Gates. Según Business Insider, los ciudadanos del principado no pagan impuestos y Hans Adam II no recibe remuneración como jefe de Estado. “Trabajo como un empresario en la mañana para poder vivir como un príncipe en las tardes”, dijo en una entrevista al Daily Telegraph.

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  • Alois de Liechtenstein: “Con una crisis tan profunda, se debe asumir que también traerá cambios permanentes”

    El príncipe heredero Alois de Liechtenstein dijo que espera “cambios permanentes” en el mundo tras la pandemia del coronavirus. “Con una crisis tan profunda, se debe asumir que también traerá cambios permanentes o de largo plazo. Supongo que las tendencias existentes, como la digitalización, se acelerarán como resultado de la crisis”, dijo en una entrevista con el diario “Vaterland“.

    “Desde una perspectiva internacional, me gustaría ver la conciencia mundial de que solo podemos enfrentar con éxito los desafíos globales como el cambio climático o las pandemias con un multilateralismo constructivo y bien organizado”, afirmó Alois.

    En términos personales, Alois dijo que el confinamiento afectó poco a su familia: “Dado que el castillo de Vaduz es tanto nuestro hogar como nuestro lugar de trabajo, nos afectó poco. Nuestros hijos, la mayoría de ellos estudiando, se vieron mucho más afectados por el cierre de las universidades”. “Desafortunadamente, las reuniones personales solo fueron posibles de manera muy limitada”, dijo Alois, quien dijo haber compartido las mismas sensaciones que el resto de la población durante el confinamiento. En cuanto al impacto económico, afirmó que las bodegas “Hofkellerei”, el restaurante “Torkel” y el palacio de Viena, de su propiedad privada, “se vieron gravemente afectados”.

    En su discurso por el Día Nacional, el príncipe advirtió a sus súbditos que “la pandemia aún no ha terminado” e instó a seguir las normas de higiene y distancia vigentes. “Mientras los medicamentos o las vacunas no surtan el efecto necesario, será fundamental que sigamos cumpliendo los requisitos de seguridad de manera consistente y disciplinada”. A pesar de estas preocupaciones, Liechtenstein tiene “una posición de partida envidiable en la comparación internacional”, dijo y agregó que “la pandemia está acelerando desarrollos como la digitalización y el énfasis en la sostenibilidad, que podemos utilizar en nuestro beneficio”. “No solo debemos ocuparnos de las pandemias, sino también pensar en otros escenarios de crisis, porque a menudo uno está bien preparado para la última crisis pero mal preparado para la siguiente”, afirmó Alois.

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