El príncipe heredero de Libia podría estar muy cerca de regresar al país del norte de África después de que el gobierno expresara su deseo de restaurar la monarquía constitucional para frenar la desestabilidad política.
La agencia de noticias italiana Nova informó, citando fuentes libias, que hay negociaciones para llevar al príncipe heredero MohammedAl-Hassan Al-Rida El-Senoussi a Libia el próximo 17 de febrero. Sería la primera vez que regresa al país desde su exilio en 1990.
La agencia de noticias indicó que en Estambul se llevaron a cabo consultas con varios dignatarios y ancianos tribales de las regiones oriental y occidental de Libia, además de líderes locales y de seguridad de la ciudad de Bani Walid, para el retorno del príncipe.
Quién es el príncipe Mohammed Al Hassan, el heredero del último rey de Libia que busca restaurar la monarquía
Considerado por los realistas libios como legítimo heredero al trono al ser sobrino nieto del rey Idriss I (1889-1983) derrocado por el dictador Muammar Kadhafi en 1969, el príncipe, de 61 años, está convencido de que la monarquía es la única solución para pacificar Libia.
Desde la caída del régimen de Kadhafi durante la Primavera Árabe, Libia está dividida entre el gobierno de Dbeibah, reconocido por la ONU en el oeste, y una administración en el este respaldada por el hombre fuerte militar, el mariscal Khalifa Haftar.
Hijo del fallecido príncipe heredero Hassan Al-Rida El-Senoussi, los partidarios de Mohammed lo reconocen como el legítimo sucesor al trono libio, que solo estuvo ocupado por el rey Idriss. Aunque vive fuera del país desde hace tres décadas, todavía es una figura importante para los partidarios de la monarquía.
Mohammed lidera el Movimiento para elRetorno de la Legitimidad Constitucional, cuyo objetivo es restablecer la monarquía constitucional organizada por el rey Idriss. Para ello cuenta con el apoyo de una buena porción de la población libia, que recuerda con nostalgia la era monárquica.
A finales de diciembre, el príncipe heredero, que vive principalmente en Londres desde 1988, dijo que intensificó los contactos y consultas desde Estambul con los políticos, dignatarios, notables y líderes tribales libios para hablar del futuro de Libia.
El primer ministro de Libia, Abdelhamid Dbeibah, apoyó la restauración de la monarquía para ponerfin a la agitación política y pidió al príncipe heredero, Mohammed Rida El-Senoussi, descendiente del único rey que tuvo el país, que regrese al país para ser coronado.
Considerado por los realistas libios como legítimo heredero al trono al ser sobrino nieto del rey Idriss I (1889-1983) derrocado por el dictador Muammar Kadhafi en 1969, el príncipe está convencido de que la monarquía es la única solución para pacificar Libia.
El país del norte de África, que cuenta con las reservas de petróleomás grandes de África, lleva más de una década de caos desde que un levantamiento respaldado por la OTAN condujo al derrocamiento y asesinato de Muammar Kadhafi en 2011.
Actualmente, Libia sigue dividida entre el gobierno de Dbeibah, reconocido por la ONU en el oeste, y una administración en el este respaldada por el hombre fuerte militar, el mariscal Khalifa Haftar.
Sumido en el caos desde la muerte del dictador Kadaffi en 2012, el país quiere devolver el trono a la dinastía El-Senoussi, derrocada hace 55 años.
Para Mustapha Abdeljalil, un islamista que se convirtió en Jefe de Estado de facto durante el período de transición en 2011, “la única solución para Libia hoy es un retorno al régimen realista”.
Según analistas internacionales, Dbeibah apoya la restauración de la monarquía para lograr mantenerse en el cargo y vetar a sus dos grandes contendientes políticos en la carrera por el poder: Haftar y el hijo menor del coronel Kadhafi, Seif al-Islam Kadhafi.
El regreso a Trípoli del príncipe Mohammed El-Senussi está previsto para el 9 de febrero. Actualmente, el príncipe heredero está liderando conversaciones en Turquía para intentar convencer a todos los bandos de que se unan a la iniciativa, según informó en su cuenta de X (Twitter).
El rey Idriss I El-Senoussi fue el primer y único monarca de Libia. Reinó desde 1951 hasta el golpe militar dirigido por el coronel Muammar Kadhafi en 1969.
Libia quiere restablecer la monarquía: el príncipe heredero está dispuesto a ser rey
El príncipe Mohammed El-Senoussi está convencido de que es el único capaz hoy de reunificar a los libios aplicando un retorno a la Constitución de 1951, que unifica bajo la corona a sus tres regiones, que se beneficiarían, además, de una autonomía ampliada.
Para ello, el príncipe heredero, que vive principalmente en Londres desde 1988, está intensificando los contactos y consultas desde Estambul con los dignatarios libios que viajan desde todos los rincones del país para reunirse con él, informó el sitio francés RFI.
“La situación libia no permite la organización de elecciones mientras persistan las tensiones y la lucha por el dinero y el poder”, dijo el príncipe, para quien no hay otra solución para Libia que volver a la monarquía constitucional. Aseguró que tiene “la voluntad y la energía para llevar a cabo esta misión”.
El príncipe señala que los libios necesitan restaurar los lazos del pasado, ya que no están construyendo un país desde cero, sino que se están moviendo desde donde lo dejaron hace más de 50 años, cuando su abuelo Idriss I fue derrocado mientras se encontrabaen Europa bajo tratamiento médico y acusado de ser un “títere” de Occidente.
Considerado por los realistas libios como legítimo heredero al trono al ser nieto del rey Idriss, derrocado en 1969, el príncipe Mohammed El-Senussi está convencido de que ésta es la única solución para Libia.
Mohammed El-Senoussi, nacido el 20 de octubre de 1962 como hijo del príncipe heredero Hassan y de la princesa heredera Fawzia bint Tahir Bakeer, tenía siete años cuando Kadhafi derrocó a su tío abuelo e impuso arresto domiciliario para toda la familia real.
Después de que su casa fuera destruida en 1982, la familia real se mudó al Reino Unido en 1988. Educado en Europa, Mohammed El-Senoussi fue designado heredero por su padre el 18 de junio de 1992, para sucederlo como Jefe de la Casa Real de Libia.
Actualmente, el príncipe lidera el Movimiento para el Retornode la Legitimidad Constitucional, cuyo objetivo es restablecer la monarquía constitucional organizada por el rey Idriss I. Para ello cuenta con el apoyo de una buena porción de la población libia, que todavía recuerda con nostalgia la era monárquica.
El primer ministro de Libia, Abdelhamid Dbeibah, quiere restaurar la monarquía porque cree que solo el príncipe Mohammed El-Senussi, descendiente de la familia real, es capaz de unir a todos los libios y poner fin a la agitación política.
Quién fue Idriss I, el primer y único monarca que tuvo el Reino de Libia
El rey Idriss I El-Senoussi fue el monarca de Libia desde 1951 hasta 1969, cuando un golpe de estado militar dirigido por el coronel Muammar Kadhafi lo derrocó y condenó a muerte in absentia.
Idriss nació en 1889 en Wadi Rabegh (este de Libia), en una familia de líderes religiosos y eruditos de la orden Senussi, una hermandad musulmana sufí, fue educado en El Cairo y Estambul, y más tarde sirvió como oficial militar en el Imperio Otomano durante la Primera Guerra Mundial. Después de la guerra, se involucró en la resistencia contra el dominio colonial italiano en Libia.
En 1949, Idriss fue designado por las Naciones Unidas como primer ministro del gobierno interino de Libia, que se estableció para preparar a Libia para la independencia. Después de que Libia obtuvo su independencia en 1951, Idriss fue elegido primer rey del país.
El reinado de Idriss de Libia (1951-1969) fue período de relativa estabilidad y modernización, ya que implementó una serie de reformas sociales y económicas.
Su reinado estuvo marcado por un período de relativa estabilidad y modernización, ya que implementó una serie de reformas sociales y económicas. También mantuvo estrechos vínculos con las potencias occidentales, en particular Estados Unidos y el Reino Unido, que proporcionaron una importante asistencia económica y militar a Libia.
Sin embargo, el gobierno de Idriss también estuvo marcado por la represión política y el autoritarismo, ya que reprimió la oposición y la disidencia. En 1969, un grupo de jóvenes militares, liderados por Kadhafi, derrocaron al rey mediante un golpe de estado.
Idriss, que entonces estaba en Londres bajo tratamiento médico, se exilió en Egipto, donde vivió hasta su muerte en 1983. Le sucedió como jefe de la casa real su hijo, el príncipe heredero Hassan El-Senoussi.
El príncipe Laurent de Bélgica se encuentra un poco más cerca de recibir millones de dólares provenientes del gobierno de Libia que reclama desde hace muchos años. El gobierno belga finalmente tomará medidas para garantizar que su fundación obtenga el dinero, que se invirtió en un proyecto de reforestación que el país norteafricano detuvo abruptamente.
La justicia belga ya había dictaminado en 2014 que el Fondo de Desarrollo Sostenible Global del Príncipe Laurent (GSDT) tenía derecho a recibir los US$ 44 millones que se le adeudan, pero no se tomó ninguna medida en Bruselas. El príncipe, hermano menor del rey Felipe, se sintió abandonado por el gobierno mientras otras instituciones recibieron apoyo en sus intentos de recuperar las deudas del régimen libio.
En comunicación con MONARQUIAS.COM el periodista belga Wim Dehandschutter explica que Laurent, de 56 años, inició su movimiento medioambiental en 2006 en Libia por encargo del entonces líder Muammar Ghadaffi, quien le ofreció un presupuesto de 70 millones de euros por una “fallida aventura”.
“Se suponía que debía plantar árboles en el desierto de Libia, pero la aventura árabe resultó ser un fracaso para el príncipe Laurent. No es culpa suya, dijo en una entrevista con el periódico en francés Le Soir. Dice que se opuso”, explicó. El derrocamiento de Ghadaffi, la guerra civil y varios cambios de régimen lo obstaculizaron todo.
Laurent “lo dejó todo porque le gustó mucho este proyecto” y ahora afirma que ha perdido entre 11 y 12 millones de euros debido a sus fallidas aventuras comerciales en Libia”. “Dice que enfrentó años de oposición, por lo que sus proyectos de vida silvestre estaban condenados al fracaso”, explica Dehandschutter.
“A Laurent se le pidió que plantara árboles en el desierto. Además de eso, la intención era establecer un jardín botánico donde científicos de todo el mundo pudieran desarrollar técnicas de plantación”, dice el periodista, quien recordó que el príncipe afirmó que su trabajo funcionaría “al 100 por ciento con energía verde” y que tenía la misión de convertir su emprendimiento en “un escaparate de desarrollo sostenible”.
“Todo muy noble, si vamos a creer a Laurent, pero pronto vio la desventaja. El príncipe ha sido amenazado y enfrentado a la corrupción en varias ocasiones, afirma él. Un miembro del séquito de un ministro de Gadafi una vez puso una pistola de 9 milímetros sobre la mesa frente a él, para intimidarlo”, explicó el periodista del Het Nieuwesblad.
En 2010, Ghadaffi rompió unilateralmente el contrato porque, según se alega, el príncipe Laurent se negó a pagar sobornos a algunas figuras importantes del gobierno, incluido un ministro. La justicia belga dictaminó que Libia le debía 50 millones de euros en daños, pero se negaron a pagarle. Laurent escribió una carta al entonces primer ministro Charles Michel para ayudarlo a recuperar el dinero. “Esa solicitud cayó mal en la política belga”, dice el experto.
Según Dehandschutter, Laurent está cansado de los problemas con Libia. “Esto ya me ha hecho un daño indescriptible. Quiero que la gente sepa que hice esto con mi corazón y mi alma. En ese momento incluso estaba buscando un apartamento en Trípoli. Dejo que mis hijos aprendan árabe”, firmó el príncipe, que calcular que su aventura libia le causa unos 150 mil euros anuales en pérdidas.
Hasta el momento, el gobierno de Bélgica no quiso hacer muchos esfuerzos por cambiar esa situación para que la fundación de Laurent recibiera el dinero que le corresponde. Sin embargo, el ministro de Finanzas, Vincent Van Peteghem, informó a una comisión parlamentaria que retirará sus objeciones después, entre otras cosas, de haber consultado con los patronos de la fundación. Le pidió al ministro de Asuntos Exteriores que notifique a la ONU que el desembolso se puede realizar “descongelando” los fondos.