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  • El futuro Hassan III: así se prepara el príncipe heredero de Marruecos para ser rey

    El 8 de mayo de 2003 nació Moulay Hassan, el príncipe heredero de Marruecos, destinado a continuar el legado de la dinastía alauí, una de las monarquías más antiguas del mundo. Hijo mayor del rey Mohammed VI y la princesa Lalla Salma, Moulay Hassan, ahora de 22 años, ha sido preparado desde niño para asumir el trono de un reino que equilibra tradición, modernidad y desafíos geopolíticos. Como señala The New York Times en un análisis de 2023, “Moulay Hassan representa la esperanza de una generación joven que ve en él un símbolo de estabilidad y progreso en un país en rápida evolución”. 

    Moulay Hassan, nombrado en honor a su abuelo, el rey Hassan II, creció en un entorno que combinaba la opulencia del palacio con la disciplina de la responsabilidad real. Desde los tres años, acompañaba a su padre en eventos oficiales, como el Salón Internacional de Agricultura de Marruecos, donde, según Jeune Afrique, mostró una curiosidad infantil que rompió con el rígido protocolo: “Cuando vio vacas y ovejas, quiso acercarse, y Mohammed VI, encantado, abandonó la alfombra roja para seguirlo”. 

    Su infancia estuvo marcada por una educación estricta pero diversa. Asistió al Royal College en Rabat, una institución fundada en 1942 por su bisabuelo, Mohammed V, para educar a la élite real. Allí, Moulay Hassan se convirtió en políglota, dominando árabe, tamazight, inglés, francés y español. Su interés por los deportes, especialmente el fútbol y el baloncesto, lo llevó a entrenar en el centro de las Fuerzas Armadas Reales en Maamoura, jugando junto a hijos de soldados. Además, su pasión por la equitación fue supervisada personalmente por su padre, según The Economist.

    Una educación para un rey moderno

    Mulay Hassan de Marruecos
    A los 21 años, Moulay Hassan estudia Gobernanza y Ciencias Económicas en la Universidad Politécnica Mohamed VI, mientras asume crecientes responsabilidades institucionales, incluyendo ceremonias internacionales.

    A los 16 años, Moulay Hassan tomó una decisión que sorprendió a muchos: quiso formarse como piloto. Cambió el Royal College por el Colegio Preparatorio de Técnicas Aeronáuticas en Marrakech, donde combinó estudios académicos con entrenamiento de vuelo. Su padre apoyó esta elección, siempre que no descuidara su preparación para el trono, que incluía lecciones de protocolo, oratoria y diplomacia. En 2020, aprobó su bachillerato internacional en economía y ciencias sociales con honores, un logro que destacó su capacidad para equilibrar sus ambiciones personales con las expectativas reales.

    Posteriormente, se inscribió en la Facultad de Gobernanza, Economía y Ciencias Sociales de la Universidad Politécnica Mohammed VI (UM6P), una institución de élite que selecciona a sus estudiantes por méritos académicos y habilidades interpersonales. Acompañado por mentores como Mostafa Terrab y Karim Al-Aynaoui, Moulay Hassan ha profundizado en temas de gobernanza y sostenibilidad, áreas clave para el futuro de Marruecos. Según The Guardian, su educación refleja “un esfuerzo por preparar a un monarca que pueda abordar los desafíos del cambio climático, la desigualdad económica y la globalización”.

    Desde los 10 años, Moulay Hassan ha asumido un rol público cada vez más prominente. En 2013, acompañó a su padre en eventos oficiales, y a los 14, fue el participante más joven en la Cumbre One Planet en París, ganándose la admiración internacional. En 2019, recibió al príncipe Harry y Meghan Markle durante su visita a Marruecos y participó en ceremonias con el Papa Francisco, demostrando una madurez precoz. También ha representado a Mohammed VI en eventos internacionales, como el funeral de Henri d’Orléans en Francia en 2019, y ha presidido actos nacionales, como la ceremonia de graduación de oficiales militares en Kenitra en 2023.

    Mulay Hassan de Marruecos
    Moulay Hassan, nacido el 8 de mayo de 2003, es el príncipe heredero de Marruecos, hijo del rey Mohamed VI y Lalla Salma, y nieto del rey Hassan II.

    Su presencia en el ámbito militar es particularmente significativa. Con el rango de coronel en la Guardia Real, el Ejército y la Fuerza Aérea desde su adolescencia, Moulay Hassan ha recibido entrenamiento en armas ligeras y protocolos de seguridad. En 2023, presidió un almuerzo en Tetuán por el 24º aniversario de la ascensión de su padre, recibiendo la lealtad de las Fuerzas Armadas Reales. Este papel subraya su futura posición como Comandante en Jefe, un título constitucional que refuerza la autoridad del rey sobre el ejército.

    Sin embargo, no todo ha sido fácil. El medio Middle East Eye reportó en 20202 rumores sobre un temperamento volátil, como cuando, en 2019, se dice que expresó frustración por el estado de una carretera en Skhirat, desencadenando obras públicas inmediatas. Aunque estas historias son difíciles de verificar, sugieren una personalidad decidida, comparada por la propaganda oficial con la de su abuelo, Hassan II, conocido por su firmeza.

    Como heredero de una monarquía constitucional, Moulay Hassan está destinado a ser el jefe de Estado, símbolo de la unidad nacional y Amir Al Mouminim (Príncipe de los Creyentes), un título que otorga autoridad religiosa. La constitución marroquí de 2011, aprobada tras las protestas de la Primavera Árabe, limita los poderes del rey, pero le otorga control sobre el ejército, la judicatura y la política exterior. Moulay Hassan heredará un reino que enfrenta desigualdades económicas, tensiones sociales y la presión de mantener la estabilidad en una región volátil.

    Mulay Hassan de Marruecos
    Apasionado por el fútbol, la equitación y la aviación, Moulay Hassan habla árabe, inglés, francés y español, y rechaza tradiciones como el besamanos, mostrando una personalidad moderna.

    Su interés en proyectos ambientales, como las iniciativas de energía renovable de Marruecos, sugiere un enfoque progresista. La prenaa destaca que “su compromiso con la sostenibilidad refleja la visión de su padre de posicionar a Marruecos como líder en energías verdes”. Además, su exposición a cumbres internacionales y su dominio de múltiples idiomas lo preparan para fortalecer los lazos diplomáticos con África, Europa y Estados Unidos.

    La sucesión, según la constitución, seguirá la primogenitura agnática, asegurando que Moulay Hassan sea el próximo rey, salvo una designación excepcional por parte de Mohammed VI. Con la salud de su padre en el foco debido a recientes cirugías cardíacas, la preparación de Moulay Hassan se ha intensificado. A los 22 años, ya no requeriría un consejo de regencia en caso de ascender al trono, un hito que refuerza su madurez institucional.

    Moulay Hassan encarna la dualidad de Marruecos: un país arraigado en siglos de tradición alauí, pero con la mirada puesta en la modernidad. Como señala The Economist, “su educación y experiencias públicas lo posicionan como un puente entre el pasado y el futuro”. Desde su infancia en el palacio hasta sus apariciones en cumbres globales, el príncipe heredero ha demostrado una mezcla de disciplina, curiosidad y ambición. Los marroquíes, según The Guardian, lo ven como “un símbolo de esperanza y continuidad”, capaz de llevar al reino hacia un futuro de innovación y estabilidad. Cuando llegue el momento de su coronación, Moulay Hassan, el futuro Hassan III, estará listo para liderar con la misma determinación que sus antepasados, pero con una visión propia para el siglo XXI.

    Artículo original de Monarquias.com

  • La silenciosa existencia de Lalla Salma, “princesa fantasma” de Marruecos

    ¿Qué sucedió con la princesa Lalla Salma, exesposa del rey Mohammed VI y madre del futuro rey de Marruecos? Conocida como la “princesa fantasma” por su desaparición de la vida pública desde 2017, Lalla Salma, nacida Salma Bennani en Fez el 10 de mayo de 1978, vive hoy una existencia discreta, centrada en sus hijos y apartada del brillo que alguna vez la definió como la primera consorte marroquí en ser reconocida públicamente. Aunque una vez su figura era constante en la vida social marroquí, desde hace ocho años, la princesa no ha sido vista en ninguna actividad oficial ni dentro ni fuera del país. 

    El misterioso retiro de Lalla Salma de la vida pública

    La vida de Lalla Salma cambió drásticamente tras su divorcio del rey Mohammed VI, confirmado extraoficialmente en 2019 por el abogado del monarca, Éric Dupond-Moretti, quien la describió como su “exesposa”. Desde su última aparición oficial en diciembre de 2017, la princesa, que rompió moldes al convertirse en la primera esposa de un monarca marroquí en recibir el título de Su Alteza Real, ha evitado los eventos públicos. Su desaparición repentina dio lugar al apodo de “princesa fantasma”, alimentando especulaciones sobre su paradero, desde un supuesto exilio en Estados Unidos o Grecia hasta rumores infundados sobre su muerte. Sin embargo, estas teorías fueron desmentidas cuando, en 2019, fue vista en el Centro de Oncología de Beni Mellal y fotografiada con su hija, la princesa Lalla Khadija, en un restaurante tradicional en Jemaa el Fna, Marrakech.

    Tras el divorcio, Lalla Salma eligió permanecer en Marruecos, priorizando la cercanía con sus dos hijos: el príncipe heredero Moulay Hassan, de 22 años, y Lalla Khadija, de 18. Según el medio local Assahifa, vive en una residencia en un barrio tranquilo de Rabat, cerca de la Universidad Politécnica Mohammed VI, donde su hijo estudia. “Ella eligió este lugar para estar cerca del príncipe heredero Moulay Hassan, viviendo de manera tranquila acompañada por la princesa Khadija”, informó el medio. En enero de 2025, la revista francesa Gala reveló que Lalla Salma había recibido la autorización para regresar al palacio Dar Es Salam y residir allí con sus hijos, asumiendo la custodia de ambos, un cambio significativo que sugiere una reconciliación parcial con la estructura real.

    Aunque su papel público se desvaneció, Lalla Salma no abandonó del todo su trabajo. Durante su tiempo como consorte, fundó en 2005 la Fundación Lalla Salma para la Prevención y Tratamiento del Cáncer, una iniciativa que marcó un hito al establecer el primer registro nacional de cáncer y promover la concienciación sobre la enfermedad. También fue embajadora de buena voluntad de la Organización Mundial de la Salud en 2006, recibiendo la Medalla de Oro en 2017 por su trabajo contra el cáncer. Aunque no se ha confirmado su presidencia continua en la fundación tras el divorcio, se estima que sigue involucrada de manera privada, aunque los comunicados oficiales solo mencionan al director ejecutivo de la organización.

    Su vida actual gira en torno a la privacidad y sus hijos. En julio de 2024, fue vista en Mykonos, Grecia, paseando por las calles con Moulay Hassan y Lalla Khadija, acompañada por un séquito de 70 personas, según informó GreekReporter. El medio destacó su llegada con un convoy de coches de lujo y tres camiones de muebles para decorar una villa alquilada, un indicio de su estilo de vida opulento pero discreto. “Vestida de manera informal, parecía una turista más, de no ser por los guardias de seguridad”, señaló el reporte. Esta aparición desmintió rumores de un exilio permanente en Grecia, donde posee propiedades, y reforzó su compromiso de mantener a sus hijos cerca, incluso en vacaciones.

    Antes de su desaparición pública, Lalla Salma fue una figura revolucionaria. Graduada en informática por la Escuela Nacional Superior de Informática y Análisis de Sistemas en Rabat en 2000, trabajó en el ONA Group, una empresa parcialmente controlada por la familia real, donde conoció a Mohammed VI en 1999. Su matrimonio en 2002 fue un hito: no solo fue la primera esposa de un rey marroquí en ser fotografiada públicamente, sino que Mohammed rompió con la tradición al declarar que no practicaría la poligamia. Representó a Marruecos en eventos internacionales, como la boda del príncipe Guillermo y Kate Middleton en 2011, la investidura del rey de Holanda en 2013 y la boda del gran duque heredero de Luxemburgo en 2012. Su estilo, que combinaba elegancia moderna con caftanes tradicionales, la llevó a aparecer en la portada de Paris Match, que la describió como “enormemente bella”.

    Sin embargo, su enfoque liberal –como usar pantalones en público y no llevar pañuelo en un país musulmán– generó críticas entre los sectores conservadores de la familia real y la corte. Tras el divorcio, cuya solicitud se atribuye a ella según medios franceses, Lalla Salma fue apartada de sus deberes oficiales, y su ausencia durante la hospitalización del rey en 2018 por una arritmia cardíaca en París avivó especulaciones. A pesar de esto, su influencia perdura en sus hijos, quienes están asumiendo roles públicos crecientes. En marzo de 2025, Lalla Khadija participó junto a Moulay Hassan en el lanzamiento del programa benéfico Ramadan 1446 en Rabat, un evento que marcó su entrada en la vida institucional.

    Los rumores de tensiones familiares o disputas por la custodia han sido desmentidos por el abogado de la familia real, quien calificó dichas afirmaciones como “intolerables”. Mientras tanto, Lalla Salma parece haber encontrado un equilibrio entre su pasado como ícono de modernidad y su presente como madre dedicada. Para los marroquíes, sigue siendo un símbolo de cambio, pero su historia permanece envuelta en un misterio que está lejos de resolverse. 

    Artículo original de Monarquias.com