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  • Manuel Filiberto de Saboya asumió el título de duque y reclamó la disputada jefatura de la Casa Real de Italia

    El príncipe Manuel Filiberto de Saboya reclamó para sí mismo la disputada jefatura de la Casa Real de Italia, disputada por su primo el duque de Aosta, dos días después del funeral de su padre, Víctor Manuel de Saboya.

    En un documento que firmó como Duque de Saboya, título que ostentaba su padre, el príncipe Manuel Filiberto se refirió al “desafío” que asume como jefe de la dinastía, un puesto disputado por otra rama de la familia real italiana.

    Manuel Filiberto de Saboya

    “Mi padre me ha dejado una gran responsabilidad. Tengo el deber de liderar la Casa Real de Saboya, que cuenta con una contemporaneidad cada vez más multifacética y compleja”, dijo el príncipe, de 52 años, en un mensaje publicado en Twitter. 

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    “Mientras me preparo para esta difícil tarea, me doy cuenta más que nunca de la importancia de la unión de mi familia, el mejor recurso para enfrentarme a este reto”, aseguró Manuel Filiberto, que también utiliza el título de Príncipe de Venecia.  

    Manuel Filiberto de Saboya

    Y agregó: “La Casa de Saboya tiene la obligación de ser testigo de la riqueza de una tradición y una historia que abarca más de mil años. Es un encargo que asumo hoy con espíritu de servicio”.

    La jefatura de la Casa Real de Saboya, motivo de una disputa familiar de largo historial

    Víctor Manuel de Saboya (1937-2024)
    Manuel Filiberto es el único hijo de Víctor Manuel de Saboya (1937-2024), último príncipe heredero de Italia.

    El príncipe Víctor Manuel, único hijo varón del último rey de Italia, Umberto II, falleció el pasado 3 de febrero en Ginebra a los 86 años. El último príncipe heredero italiano tenía nueve años cuando debió partir al exilio junto a su familia.

    Durante el reinado de su abuelo, Víctor Manuel III, la Casa de Saboya había mantenido una cuestionable connivencia con el régimen fascista de Benito Mussolini. El rey firmó y promulgó las leyes raciales que llevaron a la deportación de casi 8.000 judíos italianos. 

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    Umberto II, hijo de Víctor Manuel III, reinó brevemente, entre mayo y junio de 1946, hasta que los italianos votaron por abolir la monarquía y exiliar al rey, la reina María José, al príncipe Víctor Manuel y a sus tres hijas. 

    Como sanción por la colaboración de Víctor Manuel III con el régimen de Mussolini y la firma de las leyes raciales, un artículo de la Constitución de la nueva República Italiana impidió a los reyes anteriores de la Casa de Saboya, a sus esposas y a los descendientes varones de la familia entrar en suelo italiano.

    Joven de carácter controvertido y autoritario, Víctor Manuel estuvo en constante discusión con su padre Umberto II, entre otras cosas, por su matrimonio. Se casó con la campeona suiza de esquí acuático y heredera Marina Ricolfi Doria en 1971 y vivieron durante muchos años en una lujosa villa a orillas del lago Lemán.

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    La mala relación con Umberto II, que al parecer pasó el resto de su vida rechazando el matrimonio de Víctor Manuel con Marina Donia, abrió una disputa interna en la casa Saboya sobre quién era el heredero legítimo del último rey. 

    Umberto II había amenazado varias veces a su hijo con desheredarlo y declarar su sucesor en la jefatura de la Casa Real de Saboya a su querido sobrino Amadeo, duque de Aosta. El hijo del duque, Aimón, heredero de su título, reclama ser el jefe de la Casa Real.

    Según los expertos, Víctor Manuel perdió su derecho sucesorio tras su matrimonio con Marina Doria, hasta el punto de que, según el “Annuario della Nobiltà italiana”, él ni su hijo Manuel Filiberto parecen haber perdido todos los títulos reales.

  • Sofía de España, Alberto de Mónaco y otros miembros de la realeza en el funeral de Víctor Manuel de Saboya en Italia

    La reina Sofía de España, el príncipe Alberto II de Mónaco y el ex rey Fuad II de Egipto encabezaron la lista de miembros de la realeza que asistieron este fin de semana en Turín al funeral del Víctor Manuel de Saboya, hijo del último rey de Italia.

    Único hijo varón del rey Umberto II, el príncipe Víctor Manuel de Saboya falleció el 3 de febrero en Suiza a los 86 años. Nacido en 1937, fue el príncipe heredero italiano en 1946, pero nunca llegó a ser rey ya que ese año Italia votó por abolir la monarquía y convertirse en república.

    Víctor Manuel, que ostentaba los títulos de Príncipe de Nápoles y Duque de Saboya, fue despedido el sábado 10 en una ceremonia conmemorativa en la Catedral de Turín, norte de Italia, hasta donde viajaron varios miembros de la realeza europea.

    Al funeral privado, presidido por la viuda, Marina Doria, su hijo Manuel Filiberto, la esposa de este, Clotilde Courau, y sus dos hijas, las princesas Victoria y Luisa. Les acompañó, entre otros miembros de la familia, la princesa María Pía, hija mayor del rey Umberto II, de 89 años.

    La lista de asistentes de la realeza se completaba con los príncipes Juan de Luxemburgo, Filipos de Grecia y Leka de Albania, Aimon y Olga de Saboya (duques de Aosta); la princesa Victoria Romanova de Rusia; el duque de Castro y su hija Maria Chiara de Borbón-Dos Sicilias

    El príncipe Boris de Bulgaria y el príncipe Alfonso de Braganza estuvieron entre los asistentes junto al príncipe Charles-Louis y la princesa Ileana de Orleáns (duques de Chartres) y los príncipes Dimitri, Miguel y Helena de Yugoslavia, sobrinos del fallecido Víctor Manuel.

    El príncipe Víctor Manuel de Saboya fue sepultado en la Basílica de Superga

    El funeral del príncipe Víctor Manuel de Saboya tuvo lugar en el Duomo de Turín, que custodia la Sábana Santa de Turín, que perteneció a la Casa de Saboya hasta 1983. A las afueras de la catedral se congregaron varios centenares de italianos. 

    El féretro de Víctor Manuel, recubierto por la bandera roja y blanca de los Saboya, fue posteriormente sepultado en el panteón familiar de la basílica de Superga que domina Turín, construida a principios del siglo XVIII por orden del duque Víctor Amadeo II de Saboya. 

    La mayoría de los miembros de la familia Saboya están enterrados en esta basílica.

  • Victoria de Saboya, la joven modelo famosa en Instagram que ahora es pretendiente al trono de Italia

    La joven Victoria de Saboya tiene, a los 20 años, una vida intensa: glamurosa modelo con miles de seguidores en Instagram, es una estudiante de ciencias políticas e historia del arte que se ha convertido en la nueva pretendiente al trono italiano tras la muerte de su abuelo, el príncipe Víctor Manuel de Saboya.

    El príncipe Víctor Manuel de Saboya, fallecido el 2 de febrero en Ginebra, Suiza, a los 86 años, era el único hijo varón del último rey de Italia, Umberto II. Fue el último príncipe heredero de la corona brevemente, durante el reinado de su padre en mayo de 1946, hasta que la monarquía fue abolida y la constitución republicana los expulsó del país.

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    Escribe Darío Silva D’Andrea.

    Como hijo del rey Umberto, Víctor Manuel -que ostentaba los títulos de duque de Saboya y príncipe de Piamonte- fue el jefe de la Casa Real que reinó en Italia hasta 1946. Retornó a su país natal en 2002 tras prometer lealtad a la República y ha protagonizado una multitud de controversias, que incluyeron la muerte de un joven de 19 años.

    Víctor Manuel de Saboya (1837-2024)
    Víctor Manuel de Saboya murió el 2 de febrero a los 86 años en Suiza.. En 2021, el abuelo de la princesa Victoria rompió las reglas sucesorias dinásticas para incluirla en la línea sucesoria.
    Victoria de Saboya
    El príncipe Manuel Filiberto con su hija mayor, la princesa Victoria de Saboya. En 2023, el heredero dio un paso al costado para permitir que la su hija se convirtiera en la nueva jefa de la Casa Real de Saboya

    En 2021, Víctor Manuel de Saboya sacudió el tablero de la batalla dinástica que libran los descendientes de los reyes de Italia al incorporar a su nieta a la línea sucesoria. Y fue una noticia asombrosa porque la ‘ley sálica’ prohíbe que una mujer herede la jefatura de la familia, que pasó de hombre a hombre desde el año 1003.

    El puesto de Jefe de la Casa Real de Saboya habría pasado primero a su único hijo, el príncipe Manuel Filiberto, de 51 años, pero el hombre dio un paso atrás en 2023. Convencido de que la dinastía necesitaba renovarse y dejar atrás el pasado, el príncipe declaró que su hija mayor, la princesa Victoria “haría un mejor trabajo”.

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    En declaraciones a la prensa, el príncipe italiano describió a su hija como una “princesa del rock ‘n’ roll” y dijo que le daba “un gran placer” renunciar porque a Victoria le iría “mejor” que a él como pretendiente del trono italiano. “Me haré a un lado y dejaré que una mujer se presente una vez más, estoy seguro de que lo hará mejor que yo”, dijo.

    La princesa modelo e influencer Victoria de Saboya: ¿será Reina de Italia?

    Victoria de Saboya

    Vittoria Cristina Chiara Adelaide Maria de Saboya, nacida en 2004, es la primera de las hijas de Manuel Filiberto de Saboya, príncipe de Venecia, y de su esposa, la actriz francesa Clotilde Coureau. La princesa (que tiene una hermana menor, Luisa) ahora reside en París y trabaja en la consolidación de su propia marca de moda.

    Su perfil de Instagram tiene más de 100.000 seguidores y en su página aparecen fotos de sesiones fotográficas de algunas de las marcas de moda francesas más importantes como Dior. La princesa, que según dicen se parece mucho a su glamorosa bisabuela, la reina María José, trabajó como modelo desde que era adolescente y apareció en la portada de Vanity Fair en Francia.

    Victoria de Saboya

    Las biografías de la princesa dicen que asistió a la École Diagonale de París, conocida por sus excelentes programas de arte y deporte. Tiene pasión por el arte y la moda y también hizo campaña a favor de cambios educativos y posa regularmente en la Semana de la Moda, recientemente asistió a desfiles de Dior y Valentino.

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    Durante su tiempo libre, la princesa Victoria viaja entre Ginebra, donde nació y donde su familia vivió desde que se exiliaron, y Montecarlo, donde vive su padre Manuel Filiberto, y una granja italiana propiedad de su familia en Umbertide, Umbría, en la que producen vino y aceite.

    Victoria de Saboya

    Cuando en 2021, la rama principal de la dinastía Saboya quebrantó la Ley Sálica para permitir a Victoria heredar el trono (ante la oposición de la rama Aosta de la familia real), la princesa dijo al New York Times que el cambio de ley “fue el mejor regalo” que pudo hacerle su abuelo. Consultada sobre si sentía Italia estaba dispuesta a aceptarla como reina o jefe de la dinastía, dijo: “Italia no es realmente progresista, pero aprenderán”.

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    “Fue mi padre quien tomó esta decisión que me parece muy acertada y moderna”, celebró entonces el príncipe Manuel Filiberto. “Todo el mundo se está dando cuenta, aunque un poco tarde, de que la inteligencia y la sensibilidad de las mujeres a cargo pueden ser maravillosas. La Ley Sálica es anacrónica, está pasada de moda. Los hombres no tienen nada más, si es que algo menos. La gente ahora está comprendiendo, aunque sea un poco tarde, que la inteligencia y la sensibilidad de una mujer las convierte en grandes líderes”.

    Victoria de Saboya

    Italia abolió la monarquía para convertirse en una República en 1946, después de acusar a la Casa de Saboya de complicidad con el régimen fascista de Benito Mussolini. Pero la familia real, que proporcionó reyes a Italia desde la unificación del país en el siglo XIX, nunca perdió la esperanza de que la monarquía pueda ser restaurada. Señalan el caso de España, donde se restableció la monarquía tras la muerte del dictador Francisco Franco en 1975. 

    Monarquias.com

  • María José de Italia, la reina que conspiró contra Mussolini y quiso dispararle a Hitler

    El príncipe Víctor Manuel de Saboya, último heredero del trono italiano fallecido este 3 de febrero a los 86 años, era el único hijo varón de la extraordinaria reina María José, una rebelde de la realeza que conspiró contra Mussolini, dijo que quería fusilar a Hitler y sólo reinó durante 35 días.

    Quién fue la reina María José de Italia

    La reina María José de Italia (1906-2001)
    La reina María José de Italia (1906-2001)

    María José, a la que el Conde Sforza describió una vez como “la mejor jefa de la Casa de Saboya”, nació como la princesa Marie-José Charlotte Sophie Amélie Henriette Gabrielle de Bélgica el 4 de agosto de 1906.

    María José era hija de Alberto I de Bélgica, apodado el “Rey Caballero” por su valentía durante la Primera Guerra Mundial. Su madre, Isabel de Baviera, era una excéntrica apasionada por la música y la egiptología que fue llamada la “Reina Roja” porque abrazaba ideas comunistas.

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    En 1909, su padre, Alberto, sucedió a su controvertido tío, el rey Leopoldo II, famoso por su despiadada explotación del Congo. Con la invasión alemana de Bélgica en 1914, la familia real tuvo que abandonar Bruselas. Finalmente se establecieron en La Panne, donde Alberto I se convirtió en el centro de la heroica resistencia del ejército belga junto a los aliados. La reina Isabel se dedicó de lleno a la enfermería.

    María José y sus hermanos (el futuro rey Leopoldo III y el príncipe Carlos, regente de Bélgica de 1944 a 1950) fueron enviados a salvo al Reino Unido. Los príncipes asistieron al Eton College y la princesa a una escuela convento en Brentwood.

    La reina María José de Italia (1906-2001)

    En visitas ocasionales a sus padres en el frente occidental, conoció al presidente francés Raymond Poincaré, al primer ministro francés Georges Clemenceau y al príncipe de Gales, así como al poeta belga Emile Verhaeren, al violinista Eugene Ysaye y a muchos otros.

    En 1916, María José fue enviada a la elegante escuela monástica del Poggio Imperiale, en las afueras de Florencia. Después de la guerra, María José continuó su educación en Italia, regresando de vez en cuando a la casa de su familia en Laeken, donde la vida era estricta y ceremoniosa hasta cierto punto. 

    Lady Curzon recordó una visita allí en 1920: “A los niños reales nunca se les permitía pronunciar una palabra durante las comidas a menos que uno de sus padres se dirigiera a ellos, prevalecía la etiqueta del tipo más elaborado, la conversación era solemne y seria… Largas conversaciones formales, paseos formales y paseos en coche: era más bien un minueto grave y majestuoso que se prolongaba desde la mañana hasta la noche”.

    La reina María José de Italia (1906-2001)

    Un matrimonio dinástico organizado cuando era solo una niña

    Las perspectivas de matrimonio de la princesa habían sido ampliamente especuladas a lo largo de su educación, ya que era una de las pocas hijas “disponibles” de una Familia Real reinante. Finalmente, en 1929 se anunció su compromiso con el príncipe heredero Umberto de Italia, príncipe de Piamonte, a quien había conocido mientras estudiaba en Florencia. 

    La pareja se había comprometido cuando eran niños, después de que sus padres concertaran una unión en 1917, cuando los soberanos belgas visitaron al rey Víctor Manuel III y a la reina Elena en Battaglia, cerca de Padua. No hubo amor cuando se casaron y nunca lo hubo.

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    Antes de su boda, la princesa demostró que no se inclinaría ante los fascistas después de que Benito Mussolini, que tenía el poder en Italia, le exigió que cambiara su nombre por el que sonaba más italiano, “Maria Giuseppa”, pero la novia se negó. 

    María José y Umberto se casaron en una esplendorosa ceremonia en la Capilla Paulina del Palacio Quirinal en Roma en 1930. La boda no había estado exenta de incidentes: el vestido de María José se rompió antes de la ceremonia, los invitados tuvieron que esperar cuatro horas antes de su llegada, y cuando lo hizo, perdió tres veces el velo en su camino hacia el altar.

    La reina María José de Italia (1906-2001)

    Hasta entonces, la monarquía italiana había estado algo eclipsada por el Papa en Roma, y ​​la boda fue la primera gran ocasión secular allí desde el Tratado de Letrán, que había establecido el Estado de la Ciudad del Vaticano y otorgado al Papa su libertad como soberano temporal. Inmediatamente después de la ceremonia nupcial, Umberto y María José tuvieron una audiencia de Estado con el Papa Pío XI.

    Después de una prosaica luna de miel en San Rossore y con su familia política en Courmayeur, se instalaron en el Palacio Real de Turín. La pareja real tuvo cuatro hijos: en 1934 nació la princesa María Pía. Tres años más tarde, la sucesión quedó asegurada con el nacimiento de Víctor Manuel, Príncipe de Nápoles. Le siguieron otras dos hijas, María Gabriella en 1940 y María Beatriz en 1943.

    Pero las diferencias entre María José y su marido pronto quedaron patentes: ella, sencilla, espontánea, indiferente al protocolo; él, puntilloso, apegado a las rígidas tradiciones militares de la Casa de Saboya, aunque no poco romántico y con un gusto exquisito.

    La reina María José de Italia (1906-2001)

    La princesa, de disposición artística y librepensadora, encontró la vida en la corte rígidamente reglamentada de Saboya sofocantemente aburrida. Aprovechó sus primeros años como princesa de Piamonte para conocer Italia, asistir a festivales y conciertos, generalmente al volante de su automóvil, mientras que su marido estaba más interesado en la rutina y la vida social de un oficial del ejército.

    María José despreciaba la deferencia de su marido hacia su padre: “Parecía como si estuviéramos en China, con todas esas reverencias”, comentó una vez.

    La lucha antifascista de María José durante la Segunda Guerra Mundial

    Con la llegada de la Segunda Guerra Mundial, María José fue la primera (y única) miembro de los Saboya en advertir que Benito Mussolini estaba llevando el país a la ruina, y se convirtió en un conducto para las comunicaciones entre Italia y el resto de Europa. 

    Un diplomático británico en Roma escribió sobre ella: “La princesa de Piamonte es el único miembro de la realeza italiana con buen juicio político”. “Sabes, no tengo mucho que ver con la Casa de Saboya”, confesó a un periodista en 1940. “No es una familia, es una nevera”.

    La reina María José de Italia (1906-2001)

    Las opiniones políticas de María José (que una vez fue apodada la “reina comunista”) no eran tan radicales, pero afirmaba haber aprendido el socialismo de su padre y eran lo suficientemente progresistas como para no estar a tono con las del resto de los Saboya.

    Las historias aseguran que María José conspiró contra el dictador, intentando negociar un acuerdo de paz con Estados Unidos a través de una reunión secreta con Giovanni Battista Montini, el futuro Papa Pablo VI, y proporcionando dinero y armas a la Resistencia italiana. Además, trató de persuadir al conde Ciano, yerno y ministro de Asuntos Exteriores de Mussolini, para que impidiera que Italia entrara en la guerra en marzo de 1940.

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    Cuando Adolf Hitler invadió su tierra natal, Bélgica, María José rápidamente organizó una reunión con el líder nazi para pedirle un mejor trato a su hermano, el rey Leopoldo III, que estaba bajo arresto domiciliario en el Castillo Real de Laeken, y a su hambriento pueblo. 

    A pesar de su rechazo, se dijo que Hitler quedó impresionado con la belleza de la reina, elogiando sus ojos como “el color del cielo alemán”. La princesa de Piamonte comprendió las ideas de Hitler después de leer “Mein Kampf” y admitió más tarde que hubiera querido matarlo si hubiera tenido una pistola, diciendo: “Yo creo que habría tenido la fuerza para hacerlo”.

    La reina María José de Italia (1906-2001)

    En 1943, María José huyó a Suiza después de la caída de Mussolini diciendo que lamentaba no haberse unido a los partisanos italianos en su lucha para derrocar a los alemanes. Desde allí, dejó claro que apoyaba a los partisanos y les ayudó a conseguir suministros de armas, dinero y alimentos. 

    Umberto II y María José solo reinaron un mes en 1946: “Ser reina es muy aburrido”

    La improbable consorte real fue conocida como “la Reina de Mayo” porque ella y su marido, el rey Umberto II, reinaron sólo un mes -desde el 2 de mayo hasta el 9 de junio de 1946- antes de que los italianos votaran a favor de abolir la monarquía, por su desastroso apoyo a Mussolini.

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    El rey Víctor Manuel III, había mantenido una cuestionable connivencia con el régimen fascista de Benito Mussolini durante la última década de su reinado y firmó y promulgó las leyes raciales que provocaron la deportación de casi 8.000 judíos italianos a partir de 1943. 

    Víctor Manuel III abdicó en vísperas del referéndum constitucional de junio con la esperanza de que su hijo “más popular” mantuviera la Casa de Saboya en el trono. Sin embargo, incluso con la artística e independiente Marie José a su lado, los republicanos ganaron la votación por estrecho margen.

    La reina María José de Italia (1906-2001)

    Un plan nunca puesto en marcha, propuesto por el influyente filósofo e historiador Benedetto Croce, para reemplazar a Umberto con su hijo pequeño Víctor Manuel, y hacer que la poco convencional reina actuara como regente, posiblemente podría haber inclinado la balanza a favor de la  monarquía y salvado a la Casa de Saboya del desprestigio.

    La proclamación de la República marcó el final de la Casa de Saboya, que reinaba la Italia unificada desde 1861. Umberto II, la reina María José y sus hijos abandonaron el país a bordo de un buque de la marina italiana y emprendieron un largo exilio. Fue un alivio para María José, para quien “ser reina es muy aburrido”.

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    Como sanción por la colaboración de Víctor Manuel III con el régimen de Mussolini y la firma de las leyes raciales, un artículo de la Constitución de la nueva República Italiana impidió a los reyes de la Casa de Saboya, a sus esposas y a los descendientes varones de la familia entrar en suelo italiano.

    Establecidos en el exilio, María José no vio ningún motivo para seguir al lado del rey Umberto II y se instaló en una villa del siglo XVIII en Merlingue, cerca de Ginebra, con su hijo mientras el ex rey se fue a Portugal con sus hijas. Nunca se divorciaron, debido a su educación católica, y solo se separaron extraoficialmente. María José dijo una vez en una entrevista sobre su matrimonio con Umberto: “Nunca fuimos felices”.

    La reina María José de Italia (1906-2001)

    Los últimos años de la “Reina de Mayo” en el exilio

    Pintora apasionada, pianista competente y fumadora empedernida, dedicó su madurez a viajar y a escribir libros sobre los primeros duques de Saboya, Amadeo VIII (1962) y Manuel Filiberto (1994). En 1971 publicó un sensible relato de sus padres, “Alberto y Elisabeth: mis padres”, basado en los diarios de su madre. Al igual que su padre, que murió en un accidente de escalada, a María José le encantaba esquiar y caminar por la montaña. 

    En Suiza, la reina dedicó su tiempo a perseguir su pasión por la música y creó una fundación musical, la Foundation du Prix de Composition Reine Marie-José, que todavía otorga premios. También vivió en México durante varios años con su hija María Beatriz y sus nietos. 

    La reina María José de Italia (1906-2001)

    Tras el fallecimiento de su marido, en 1983, la República italiana le permitió regresar a Italia al levantar la prohibición de ingreso que pesaba sobre las reinas consorte. La decisión entró en vigor en 1987. A la edad de 81 años y apoyada en un bastón, María José realizó la primera de varias visitas breves y discretas a Italia en marzo de 1988.

    La reina María José murió en 2001 en una clínica de Ginebra a los 94 años tras enfermar de cáncer y fue enterrada en la Abadía de Hautecombe, en Saint-Pierre-de-Curtille, Francia. Se dice que la muerte de la reina allanó el camino para que Italia permitiera que los miembros masculinos de la familia real regresaran a Italia un año después.

    Después de su muerte, el hijo de Mussolini afirmó que María José y el dictador tuvieron “un breve período de íntimas relaciones románticas”. En una entrevista de 1993, ella habló de la presencia física magnética y el temperamento feroz del dictador: “Él era un león. Yo también soy un león. Y ambos nos temíamos el uno al otro”.

    Darío Silva D’Andrea, editor de Monarquias.com

  • El caso Dirk Hamer, la mayor sombra en la vida de Víctor Manuel de Saboya

    La vida del príncipe Víctor Manuel de Saboya, hijo y heredero del último rey de Italia, estuvo salpicada de escándalos y polémicas. El príncipe de Nápoles, que falleció el 3 de febrero a los 86 años en Suiza, esperó medio siglo para retornar a Italia desde el exilio, y aunque abogaba por la restauración de la monarquía, nunca hizo nada para conquistar el corazón de los italianos.

    Nacido en 1937, cuando Mussolini era el dictador de facto de Italia con la complicidad del rey Víctor Manuel III, el príncipe Víctor Manuel tenía nueve años cuando se vio obligado a exiliarse con toda su familia tras la caída de la monarquía. Desde entonces, las circunstancias y su carácter lo condenaron a una vida de sórdidas controversias.

    Víctor Manuel de Saboya (1837-2024)
    El príncipe Víctor Manuel de Saboya (1937-2024) fue el único hijo varón del rey Umberto II y la reina María José, princesa de Bélgica.

    El caso más dramático de esto ocurrió el 17 de agosto de 1978. En agosto de ese año, el yate de Víctor Manuel estaba amarrado en el puerto de Cavallo, isla de Córcega, cuando notó que le habían robado un bote. Lo vio amarrado a otro barco cercano y, enfurecido, agarró un rifle y partió para enfrentarse a los supuestos ladrones. 

    Mientras se preparaba para abordar el yate, uno de sus pasajeros, Nicky Pende, apareció a la vista y le disparó. La bala falló pero alcanzó al adolescente alemán Dirk Hamer, de 19 años, que dormía en la cubierta de un barco contiguo. 

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    “Debí haber muerto yo en lugar de ese chico, fui yo quien quiso pegarle a ese cobarde, él quería darme una lección”, relató Pende. 

    El joven recibió el disparo en la pierna derecha y nunca se recuperó. La bala le cortó la arteria femoral y luego se alojó en el coxis. Fue llevado al hospital de Ajaccio y luego al de Marsella pero sus condiciones empeoraron día a día. Finalmente llegó a una clínica en Heidelberg, Alemania, donde murió el 8 de diciembre de 1978.

    Dirk Hamer
    En 1978, Víctor Manuel de Saboya fue acusado de matar a tiros a un joven turista alemán, Dirk Hamer, en el sur de Córcega.

    Detenido por la policía, el ex príncipe heredero del trono italiano apareció en las portadas de los diarios y los programas de televisión rodeado de policías y esposado ante un tribunal. Víctor Manuel aceptó la responsabilidad civil por la muerte, pero una investigación penal francesa se prolongó durante una década.

    Nicky Pende dijo que el proceso fue “comprado, una broma, una vergüenza” y acusó a la justicia francesa de “no mover un dedo para buscar al verdadero culpable”. “La nuestra fue descrita como una pelea entre dos buscadores de placer que llevaban una vida inútil, mientras que en realidad explotó porque esa noche había una persona que caminaba armada y no dudó en disparar y matar”, dijo.

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    Finalmente, el hijo del rey Umberto II fue absuelto de los cargos de asesinato en noviembre de 1991 por la Corte de Asises de París y solo fue condenado solo a 6 meses de prisión por el porte ilegal de su arma de fuego, utilizada fuera de su residencia.

    Unos 15 años después, funcionarios italianos lo grabaron en secreto alardeando en la cárcel de Potenza, mientras cumplía una condena por proxenetismo, de haber “engañado al tribunal francés”.

    Víctor Manuel de Saboya, el último príncipe heredero de Italia (1937-2024)
    Tras un largo proceso, el príncipe, que clamó su inocencia, fue absuelto en 1991. Netflix narra este suceso en la serie “El rey que no fue”, difundida en la plataforma desde julio de 2023.

    En un video de seis minutos grabado en secreto en 2006 y publicado en el periódico Il Fatto Quotidiano en 2016, se escucha al príncipe decir “Me equivoqué… me equivoqué”, al referirse al hecho.

    “Tengo que decir que los tomé a pasear… el fiscal había pedido cinco años y seis meses. Estaba seguro de ganar. Me dieron seis meses de sentencia suspendida [por posesión de armas]; A los seis meses hubo una amnistía, ni siquiera registraron [la sentencia]. ¡Voy a salir!”.

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    Más tarde, Víctor Manuel negó que la grabación pudiera interpretarse como la confesión del asesinato de Hamer: “Las frases están desconectadas entre sí, con largas partes de palabras incomprensibles o de pausas que hacen imposible la relación de las varias partes con las que se pretende acreditar la tesis de la admisión de la culpa.

    “El vídeo divulgado por Il Fatto Quotidiano ha sido artificialmente manipulado, montando hasta siete partes distintas para tratar de dar sentido a las frases pronunciadas”, aseguró.

    El caso estuvo en el centro de una larga y amarga batalla legal en Francia entre los Saboya y la familia Hamer, en particular su hermana Birgit.

    En 2017 el Tribunal Supremo de Casación de Italia dictaminó que la absolución de Víctor Manuel del cargo de asesinato “no significa que esté exento de responsabilidad”, ya que participó en el tiroteo “más allá de cualquier presunción de legítima defensa”.

  • Víctor Manuel de Italia y la esquiadora: el matrimonio “burgués” que escandalizó a la Casa de Saboya

    El príncipe Víctor Manuel de Saboya, último príncipe heredero de Italia, que murió el 3 de febrero en Ginebra a los 86 años, protagonizó uno de los matrimonios más escandalosos de su tiempo para la realeza europea. Él y su esposa, Marina Doria, desafiaron los mandatos dinásticos y estuvieron juntos más de 53 años.

    Nacido el 12 de febrero de 1937 en Nápoles, Víctor Manuel fue el príncipe heredero de la casa de Saboya de mayo a junio de 1946. Abandonó Italia a los 9 años, desterrado igual que todos los descendientes varones de la casa real, como sanción por la colaboración de su abuelo, Víctor Manuel III, con el régimen fascista y la firma de leyes raciales.  

    En la década de 1960, Víctor Manuel, el hijo del último rey italiano Umberto II, se enamoró perdidamente de la hermosa burguesa Marina Rocolfi Doria, una rica heredera y campeona olímpica de esquí, un partido totalmente inadecuado para el heredero de los Saboya. 

    Víctor Manuel de Saboya, el último príncipe heredero de Italia (1937-2024)
    Víctor Manuel de Saboya (1937-2024) fue el último príncipe heredero de Italia. Único hijo varón del rey Umberto II de Italia y María José de Bélgica, vivió en el exilio desde los 9 años.

    La boda de Víctor Manuel de Saboya y Marina Doria escandalizó al último rey de Italia

    Se dice que su padre incluso amenazó con desheredar y nombrar su sucesor a su sobrino Amadeo de Saboya-Aosta. “Corres el riesgo de ser excluido de cualquier derecho de sucesión como jefe de la Casa de Saboya y reclamar el Reino de Italia”, le advirtió en una carta.

    El rey Umberto II estaba tan en contra del matrimonio de su hijo que, para hacerle olvidar de la burguesa Marina Doria, intentó comprometerlo con varios descendientes de la nobleza italiana y la realeza europea. 

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    Pero el rey, desde su exilio en Portugal, finalmente tuvo que aceptar que la batalla estaba perdida, debido a la terquedad de su heredero. En 1967, los periódicos anunciaron el compromiso de Víctor Manuel con María Antonieta de Württemberg; ese mismo año, la noticia era la misma pero la prometida era otra: la princesa Isabel de Saboya-Génova.

    Pero Víctor Manuel estaba decidido a casarse únicamente con Marina Doria, dos años mayor. Para vivir su amor con ella hizo comprender a su padre que no le importaba su derecho al trono y que incluso él también estaba dispuesto a renunciar a su herencia.

    Víctor Manuel de Saboya (1837-2024)
    La boda del príncipe Víctor Manuel de Saboya con la esquiadora Marina Rocolfi Doria lo enemistó con el rey Umberto II, quien como respuesta expulsó a su hijo de la línea sucesoria.

    Al final, el príncipe heredero prevaleció y se casó con la novia que él mismo había elegido. El matrimonio civil con Marina tuvo lugar el 11 de enero de 1970 en Las Vegas y la ceremonia religiosa se celebró el 7 de octubre de 1971 en Teherán. Tuvieron un hijo: el príncipe Manuel Filiberto de Saboya, que nació en Ginebra el 22 de junio de 1972.

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    Nacida en Ginebra el 12 de febrero de 1935 (Víctor Manuel también nació el mismo día y mes pero en 1937), Marina Doria era hija de René Italo Ricolfi Doria, un industrial suizo de origen italiano, de ascendencia genovesa, indirectamente vinculado a la antigua familia noble Doria que hizo la historia de la república marinera de Génova, y de Iris Amalia Benvenuti. 

    Víctor Manuel de Saboya (1837-2024)

    Marina Doria no tenía linaje real y por eso Umberto II estaba ferozmente en contra: para el rey no era posible que un príncipe heredero de Europa se casara con una mujer burguesa. Pero pocos años después Harald de Noruega y Carlos Gustavo de Suecia contrajeron matrimonio con jóvenes plebeyas sin sangre real.

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    Cuando Víctor Manuel y Marina se encontraron por primera vez en 1954, ella era campeona de esquí acuático: había ganado el primer campeonato del mundo en 1953, repitió la hazaña en 1955 y de nuevo en 1957. Fue la primera suiza en ganar un título de campeonato mundial en este deporte. Juntos empezaron a frecuentar la jet-set, a viajar a destinos de lujo, a ser fotografiados en estaciones de montaña, en las pistas de esquí de los Alpes suizos.

    Víctor Manuel de Saboya (1837-2024)

    El 15 de diciembre de 1969 Víctor Manuel emitió un “real decreto” en el que se proclamaba rey Vittorio Emanuele IV de Italia (aunque sin trono ni nación que gobernar) y concedió a Marina el título de Duquesa de Sant’Anna di Valdieri

    Su vínculo duró exactamente 70 años y juntos siempre se enfrentaron a todo, empezando por la enérgica aversión de la familia real. Con gran paciencia, Marina nunca dejó solo a su errático marido en los distintos procesos judiciales en los que se vio involucrado y lo visitó en la prisión las dos veces que fue detenido.

    Víctor Manuel y Marina de Saboya vivieron en Ginebra hasta 2002, cuando fue abolida la norma constitucional que obligaba a los herederos varones de la Casa de Saboya a permanecer en el exilio. Ese mismo año, regresaron juntos a Italia: el príncipe se distanció de las leyes raciales fascistas y aceptó oficialmente el fin de la monarquía en Italia.

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  • Obituario: Víctor Manuel de Saboya, el último príncipe heredero de Italia (1937-2024)

    Víctor Manuel de Saboya, el único hijo del último rey de Italia, que vivió exiliado en la vecina Suiza durante la mayor parte de su vida, murió a los 86 años en su casa de Ginebra este 3 de febrero.

    El controvertido príncipe, que fue acusado de asesinato de un joven, tenía nueve años cuando partió al exilio, viviendo entre Suiza, Francia y Córcega hasta finales de 2002, cuando finalmente se le permitió volver a su país natal.

    En una entrevista con el diario italiano Il Corriere della Sera, Víctor Manuel de Saboya fue consultado sobre si lamentaba no haber sido rey: “No, simplemente lamento no haber crecido en Italia”.

    El último Príncipe Heredero de Italia era hijo de Umberto II y María José, los “Reyes de Mayo”

    Víctor Manuel de Saboya (1837-2024)
    El príncipe Víctor Manuel de Saboya (1937-2024) era el único hijo varón del rey Umberto II y la reina María José, princesa de Bélgica.

    Nacido en 1937 en la ciudad de Nápoles, en el sur de Italia, el único hijo varón del rey Umberto II fue bautizado Vittorio Emanuele Alberto Carlo Teodoro Umberto Bonifacio Amedeo Damiano Bernardino Gennaro Maria, pero también aclamado como “el príncipe del Imperio” recientemente proclamado por el régimen fascista.

    Su madre era la princesa María José, la hermosa hija de los reyes Alberto I y Elisabeth de Bélgica. Era conocida como la “reina rebelde” por su actitud contraria al régimen de Benito Mussolini, lo que la distanció de su familia política. 

    Mujer de gran cultura, enamorada de la música y apasionada del deporte, María José había intentado distanciar a los Saboya del régimen fascista, lo que llevó a su suegro Víctor Manuel III a ordenar su prisión en el Palacio Real de Milán en 1943.

    El niño pasó su infancia en Roma y un mes antes del armisticio del 8 de septiembre de 1943 fue obligado por el rey, su abuelo Víctor Manuel III, a exiliarse con su madre y sus tres hermanas en un pueblo de la provincia de Cuneo.

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    Víctor Manuel tenía nueve años cuando fue testigo de la caída de la Casa de Saboya. El 9 de mayo de 1946, el rey Victor Manuel III abdicó al trono luego de 46 años de reinado en un intento final e inútil de salvar la monarquía.

    El monarca había mantenido una cuestionable connivencia con el régimen fascista de Benito Mussolini durante la última década de su reinado y firmó y promulgó las leyes raciales que provocaron la deportación de casi 8.000 judíos italianos a partir de 1943. 

    Tras su abdicación, Víctor Manuel III, considerado un traidor de la constitución, partió al exilio con el título de Conde de Pollenzo y murió un año después en Egipto. 

    Subió al trono su hijo, Humberto II (1904-1983), hasta entonces Príncipe de Piamonte, de quien los Saboya esperaban que pudiera levantar la imagen de la Casa Real, pero para entonces el prestigio real había caído estrepitosamente. 

    Víctor Manuel de Saboya (1837-2024)
    Víctor Manuel de Saboya tenía tres hermanas, las princesas María Gabriela, María Pía y María Beatriz.

    Humberto II fue rey durante apenas un mes, desde el 9 de mayo hasta el 2 de junio de 1946, fecha en que los italianos abolieron en referéndum la monarquía, y optaron por la actual república. 

    Los italianos asociaban al rey con el régimen fascista y recordaba claramente la cobardía de la familia real, que huiría en septiembre de 1943 de Roma ante el ataque de los alemanes, dejando el gobierno desorganizado y al ejército sin órdenes claras.

    Fue el final de la Casa de Saboya, que reinaba la Italia unificada desde 1861. El rey Umberto II, la reina María José, el príncipe Víctor Manuel y sus hijas emprendieron entonces un largo exilio.

    Como sanción por la colaboración de Víctor Manuel III con el régimen de Mussolini y la firma de las leyes raciales, un artículo de la Constitución de la nueva República Italiana impidió a los reyes anteriores de la Casa de Saboya, a sus esposas y a los descendientes varones de la familia entrar en suelo italiano.

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    Tras conocerse la muerte de Víctor Manuel, el líder del Partido Verde italiano, Angelo Bonelli, lamentó que al príncipe le haya tomado “más de 60 años distanciarse” de las leyes raciales italianas de 1938.

    “Durante una entrevista televisiva en 1997, se negó a pedir disculpas por la implicación de un miembro de la familia Savoy en la firma de las leyes raciales”, afirmó Bonelli.

    “No fue hasta 2002, en una declaración emitida desde Ginebra, que tomó oficialmente una posición contra las leyes raciales, siendo la primera vez en la historia de la Casa de Saboya”, agregó.

    Víctor Manuel de Saboya, una vida en el exilio

    Víctor Manuel de Saboya (1837-2024)
    Como único hijo varón del rey Umberto II, el príncipe Víctor Manuel de Saboya fue el heredero oficial del trono de Italia solo durante un mes, en mayo de 1946, hasta el fin de la monarquía.

    En exilio del Umberto II transcurrió en Cascais, cerca de Lisboa, donde también vivían su hermana Juana, reina madre de Bulgaria, de los condes de Barcelona y de los condes de París, entre otras regias personalidades. 

    Mientras tanto, la reina María José, partió con el príncipe Víctor Manuel, a Merlinge, en Suiza. Desde hacía mucho tiempo que el matrimonio no se llevaba bien y el exilio fue la excusa perfecta para separarse.

    Joven de carácter controvertido y autoritario, Víctor Manuel estuvo en constante discusión con su padre Umberto II, entre otras cosas, por su matrimonio.

    Víctor Manuel de Saboya se casó con la campeona suiza de esquí acuático y heredera Marina Ricolfi Doria en 1971 y vivieron durante muchos años en una lujosa villa a orillas del lago Lemán.

    Víctor Manuel de Saboya (1837-2024)
    La boda del príncipe Víctor Manuel de Saboya con la esquiadora Marina Rocolfi Doria lo enemistó con el rey Umberto II, quien como respuesta expulsó a su hijo de la línea sucesoria.

    En su juventud trabajó como vendedor para la empresa italiana de helicópteros Agusta y forjó una amistad con el Sha de Irán a través de sus negocios. Su boda se celebró en Teherán.

    La mala relación con Umberto II, que al parecer pasó el resto de su vida rechazando el matrimonio de Víctor Manuel con Marina Donia, abrió una disputa interna en la casa Saboya sobre quién era el heredero legítimo del último rey. 

    Umberto II había amenazado varias veces a su hijo con desheredarlo y declarar su sucesor en la jefatura de la Casa Real de Saboya a su querido sobrino Amadeo, duque de Aosta.

    Según los expertos, Víctor Manuel perdió su derecho sucesorio tras su matrimonio con Marina Doria, hasta el punto de que, según el “Annuario della Nobiltà italiana”, él ni su hijo Manue Filiberto, nacido en 1972, parecen haber perdido todos los títulos reales.

    La muerte de Dirk Hamer

    La propia reputación del príncipe se vio dañada cuando fue acusado en 1978 de disparar y matar accidentalmente al turista alemán Dirk Hamer, de 19 años, en Cavallo, un puerto de la Isla de Córcega.

    Hamer estaba durmiendo bajo la cubierta de un barco cuando el arma de Víctor Manuel se disparó durante un altercado con unos turistas. Hamer nunca se recuperó y murió unos meses después a causa de sus heridas.

    Detenido por la policía, el hijo del último rey italiano apareció en TV rodeado de policías y esposado ante un tribunal, pero solo fue condenado por el delito de posesión de armas de fuego y recibió en 1991 una sentencia de prisión en suspenso de seis meses. 

    La familia de Hamer había impugnado durante mucho tiempo el veredicto y el caso ganó una atención renovada cuando formó la pieza central de un reciente documental de Netflix “El rey que nunca fue”.

    Víctor Manuel de Saboya (1837-2024)
    En 1978, Víctor Manuel de Saboya fue acusado de matar a tiros a un joven turista alemán, Dirk Hamer, en el sur de Córcega. Tras un largo proceso, el príncipe, que clamó su inocencia, fue absuelto en 1991.

    En un video de seis minutos grabado en secreto en la cárcel de Potenza en 2006 y publicado en el periódico Il Fatto Quotidiano en 2016, se escucha al príncipe decir “Me equivoqué… me equivoqué”, al referirse al hecho.

    “Tengo que decir que los tomé a pasear… el fiscal había pedido cinco años y seis meses. Estaba seguro de ganar. Me dieron seis meses de sentencia suspendida [por posesión de armas]; A los seis meses hubo una amnistía, ni siquiera registraron [la sentencia]. ¡Voy a salir!”.

    Más tarde, Víctor Manuel negó que la grabación pudiera interpretarse como la confesión del asesinato de Hamer: “Las frases están desconectadas entre sí, con largas partes de palabras incomprensibles o de pausas que hacen imposible la relación de las varias partes con las que se pretende acreditar la tesis de la admisión de la culpa.

    “El vídeo divulgado por Il Fatto Quotidiano ha sido artificialmente manipulado, montando hasta siete partes distintas para tratar de dar sentido a las frases pronunciadas”, aseguró.

    El caso estuvo en el centro de una larga y amarga batalla legal en Francia entre los Saboya y la familia Hamer, en particular su hermana Birgit.

    En 2017 el Tribunal Supremo de Casación de Italia dictaminó que la absolución de Víctor Manuel del cargo de asesinato “no significa que esté exento de responsabilidad”, ya que participó en el tiroteo “más allá de cualquier presunción de legítima defensa”.

    El retorno de la Casa de Saboya a Italia

    Gracias al apoyo de la masonería y de piezas dispersas del Partido Monárquico, Víctor Manuel se había declarado Rey Vittorio Emanuele IV tras la muerte de su padre, en 1983, y luchó durante mucho tiempo para regresar al país.

    Víctor Manuel finalmente regresó a suelo italiano en noviembre de 2002, después de que el parlamento levantara la prohibición, viajó a Roma para una breve visita justo antes de Navidad y obtuvo una audiencia con el Papa Juan Pablo II.

    El príncipe de Nápoles vivió en el exilio hasta marzo de 2003, cuando se anuló la disposición XIII que prohibía el regreso de sus descendientes varones a Italia y pudo regresar con su hijo y su esposa.

    Pero a su regreso encontró una fría recepción, ya que la imagen de la Casa de Saboya se vio mancillada por su asociación de la época de la Segunda Guerra Mundial con el dictador fascista Benito Mussolini.

    La enmienda sólo se aprobó después de décadas de cabildeo por parte de Víctor Manuel de Saboya y tras la promesa de deshacerse de cualquier reclamo al ahora desaparecido trono italiano.

    Para conseguir el levantamiento del exilio votado por el Parlamento, Víctor Manuel y su hijo, Manuel Filiberto, tuvieron que jurar lealtad a la República, gesto que habían rechazado durante mucho tiempo.

    Renunció solemnemente al derecho al trono y a las joyas de la corona de Italia en una declaración pública, diciendo que las propiedades de la corona “ya no son nuestras”. Y agregó: “Por lo demás, no tenemos ningún derecho sobre las joyas de la Corona. No tenemos nada en Italia y no pedimos nada”.

    Los dos hombres renunciaron más tarde a reclamar una indemnización de 260 millones de euros por el exilio de su familia y la devolución de los bienes confiscados tras una masiva protesta pública en Italia.

    En 2005, en una carta publicada por el diario italiano Il Corriere della Sera, Víctor Manuel emitió una disculpa oficial a la población judía de Italia, declarando que fue un error por parte de la familia real de Saboya haber firmado las leyes raciales en 1938.

    Más allá de estas solemnidades, el príncipe Víctor Manuel no hizo muchos esfuerzos en caer bien a los italianos desde que se levantó la prohibición.

    El príncipe enfrentó más problemas legales cuando fue arrestado en 2006 por asociarse con la mafia siciliana para delinquir con fines de corrupción y de falsificación de certificados de vídeojuegos y de otros aparatos electrónicos usados en los juegos de azar. También fue acusado de la captación de prostitutas para los clientes del casino Campione de Italia.

    El príncipe declaró ante un juez: “Esas señoritas eran para mi consumo personal”. En declaraciones grabadas por la policía, el que hubiera sido rey de Italia dijo: “Ojo, que yo me he convertido en un tipo muy poderoso en Italia, mucho más de lo que esperaba. Ahora rompo el culo a quien me toca los huevos. O se hacen las cosas como yo digo, o el que falla va fuera, ¿entendido?”

    A Víctor Manuel le sobreviven su esposa y su hijo, Manuel Filiberto, príncipe de Venecia, que nació en Suiza en 1972, pero que no puso un pie en la tierra natal de su familia hasta los 30 años. 

    En 2023, Filiberto dijo que renunciaría a su derecho al trono italiano en favor de su hija, Victoria, princesa de Carignano, cuando sintiera que ella estaba lista para el desafío.

    Víctor Manuel de Saboya nació el 12 de febrero de 1937 en Nápoles y murió el 3 de febrero de 2024 en Ginebra.

  • Víctor Manuel de Saboya será sepultado en las tumbas reales de Superga, mausoleo de los reyes de Cerdeña

    El príncipe Víctor Manuel de Saboya, hijo del último rey de Italia, fallecido a los 86 años este 3 de febrero en Ginebra, Suiza, será sepultado en las tumbas reales de la Basílica de Superga, en las afueras de la ciudad italiana de Turín.

    Víctor Manuel, duque de Saboya y príncipe de Nápoles, era el único hijo varón del rey Umberto II, derrocado en junio de 1946 y enviado al exilio con su esposa, María José de Bélgica, y sus hijos. La familia no pudo retornar a Italia hasta 2002.

    Víctor Manuel de Saboya (1837-2024)
    El príncipe Víctor Manuel de Saboya, hijo del último rey de Italia, falleció este sábado en Ginebra, Suiza, a los 86 años tras un largo exilio.
    Víctor Manuel de Saboya (1837-2024)
    El príncipe Víctor Manuel de Saboya (1937-2024) era el único hijo varón del rey Umberto II y la reina María José, princesa de Bélgica.
    Víctor Manuel de Saboya (1837-2024)
    Como único hijo varón del rey Umberto II, el príncipe Víctor Manuel de Saboya fue el heredero oficial del trono de Italia solo durante un mes, en mayo de 1946, hasta el fin de la monarquía.

    Los funerales se celebrarán el próximo 10 de febrero en la basílica barroca de Superga, construida por su antepasado Víctor Amadeo II, rey de Sicilia y Cerdeña, a principios del siglo XVIII. Fue diseñada por el arquitecto Filippo Juvarra y terminada en 1731. 

    La impresionante cripta alberga las Reali Tombe di Casa Savoia, con 61 sepulcros príncipes, duques y reyes de la dinastía Saboya desde Víctor Amadeo II y su esposa, la reina María Adelaida.

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    Entre los enterramientos se encuentran el de Amadeo de Saboya y su esposa Vittoria dal Pozzo della Cisterna, reyes de España, y los de los únicos monarcas de Croacia, Aimón de Saboya, duque de Aosta, y su esposa la princesa Irene de Grecia.

    Superga también alberga los restos de cinco reyes de Cerdeña, que reinaron de los siglos XVI a XIX, antes de la unificación de Italia. El último Saboya sepultado en la cripta real fue el príncipe Amadeo, duque de Aosta, primo e histórico rival de Víctor Manuel.

    Víctor Manuel de Saboya (1837-2024)
    La boda del príncipe Víctor Manuel de Saboya con la esquiadora Marina Rocolfi Doria lo enemistó con el rey Umberto II, quien como respuesta expulsó a su hijo de la línea sucesoria.
    Víctor Manuel de Saboya (1837-2024)
    En 1978, Víctor Manuel de Saboya fue acusado de matar a tiros a un joven turista alemán, Dirk Hamer, en el sur de Córcega. Tras un largo proceso, el príncipe, que clamó su inocencia, fue absuelto en 1991.

    El propio príncipe había manifestado su deseo de ser sepultado allí: “Estuve en Superga, en la hermosa colina de Turín, para una celebración de la Casa de Saboya, es un lugar maravilloso y trae consigo la historia de la casa. Y así como el Panteón es el lugar designado para albergar los restos de antiguos reyes, en Turín descansan los Saboya que nunca reinaron. Así que yo también estoy destinado allí”.

    Nacido en 1937 en Nápoles, el fallecido Víctor Manuel fue príncipe heredero hasta que Italia se transformó en una república. La familia fue desterrada como sanción por la colaboración de su abuelo, Víctor Manuel III, con el régimen fascista y la firma de las leyes raciales. 

    Lea también: Destierro, escándalos y tragedia: la intensa vida del príncipe Víctor Manuel de Saboya

    Víctor Manuel regresó al país en diciembre de 2002, tras el levantamiento del exilio votado por el Parlamento italiano. Para obtenerlo, tuvo que jurar lealtad a la República, gesto que había rechazado durante mucho tiempo. 

    El príncipe contrajo matrimonio en 1970, en un enlace civil, con la heredera de una rica familia de industriales suizos de origen italiano, Marina Recolfi-Doria, campeona de esquí náutico. Debido a que Umberto II se oponía al enlace, amenazó con desheredarlo.

    En 1978 fue acusado de matar a tiros a un joven turista alemán, Dirk Hamer, en el sur de Córcega. Tras un largo proceso, el príncipe, que clamó su inocencia, fue absuelto en 1991. En 2006 se vio envuelto en un caso de proxenetismo y de máquinas tragamonedas que le valió una semana de prisión y un mes de arresto domiciliario. 

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  • La muerte del príncipe Víctor Manuel de Italia deja una Casa de Saboya dividida por la herencia

    La muerte a los 86 años del príncipe Víctor Manuel de Saboya, hijo del último rey de Italia, promete reavivar la disputa por la sucesión de la jefatura de la casa real, dividida en dos ramas enemistadas desde hace décadas y sin chances de reconciliación.

    Por un lado se encuentra la familia del fallecido príncipe Víctor Manuel: su único hijo Manuel Filiberto, que pretende convertirse en el nuevo jefe de la casa, y la hija mayor de este, la princesa Victoria, incluida por su abuelo como segunda en la sucesión.

    Del otro lado de la grieta se encuentra el príncipe Aimone de Saboya, duque de Aosta, descendiente del rey Umberto I -asesinado en 1900- que trabaja para la empresa de neumáticos Pirelli en Moscú. Es hijo del fallecido duque Amadeo de Aosta, máximo rival de Víctor Manuel y Manuel Filiberto. 

    “Desafortunadamente en todas las familias, y principalmente en las familias importantes, siempre hay una rama que quiere tomar el lugar de la otra. La otra rama, la Aosta, siempre quiso ocupar nuestro lugar. Ahora están diciendo que serían la familia heredera de, bueno, no hay trono, sino la familia”, resumió Manuel Filiberto.

    La Casa Real de Saboya, una familia dividida que se disputa el trono de Italia

    Víctor Manuel de Saboya (1837-2024)
    El príncipe Víctor Manuel de Saboya (1937-2024) era el único hijo varón del rey Umberto II y la reina María José, princesa de Bélgica. Como único hijo varón del rey fue el heredero oficial del trono de Italia solo durante un mes, en mayo de 1946, hasta el fin de la monarquía.

    La Casa de Saboya, que reinó de 1861 a 1946, fue desterrada por la Constitución de 1947, como sanción por la colaboración de Víctor Manuel III con el régimen de Mussolini y la firma de las leyes raciales que llevaron a la deportación de casi 8.000 judíos italianos.

    El último monarca, el rey Umberto II, ocupó el trono brevemente entre el 2 de mayo y el 9 de  junio de 1946, cuando Italia se transformó en República. En un referéndum los italianos optaron por derrocar a la monarquía y exiliar a los hombres de la Casa de Saboya.

    Lea también: Murió el príncipe Víctor Manuel de Saboya, el hijo y heredero del último Rey de Italia

    La prohibición de que los miembros de la Casa Real pisaran Italia se extendió hasta 2002, cuando se permitió el retorno del hijo de Umberto II, el príncipe Víctor Manuel. Junto a su hijo Manuel Filiberto, juraron lealtad a la Constitución republicana

    Desde entonces, Víctor Manuel y su hijo reforzaron su enemistad con la familia Saboya-Aosta, que nunca fue castigada con el exilio y tiene índices de popularidad más altos. La muerte del príncipe a los 86 promete ahora reavivar la disputa por la corona.

    La boda de Víctor Manuel de Saboya y Marina Doria, el origen de la disputa

    Víctor Manuel de Saboya (1837-2024)
    La boda del príncipe Víctor Manuel de Saboya con la esquiadora Marina Rocolfi Doria lo enemistó con el rey Umberto II, quien como respuesta expulsó a su hijo de la línea sucesoria. La decisión del rey hoy es rechazada por sus descendientes.

    El príncipe Víctor Manuel contrajo matrimonio civil en 1970 con la heredera de una rica familia de industriales suizos de origen italiano, Marina Ricolfi Doria, una campeona de esquí náutico. Su padre, el exiliado rey Umberto II, se oponía al enlace y se negó a asistir.

    Unas cartas redescubiertas hace tres años, mostraron que Umberto II estuvo preocupado por las vicisitudes sentimentales de su único hijo y  pensó en desheredarlo y reemplazarlo por su sobrino, Amadeo, duque de Aosta (1943-2021).

    Lea también: Destierro, escándalos y tragedia: la intensa vida del príncipe Víctor Manuel de Saboya

    En las cartas, en 1963 Umberto II presuntamente le instó a su hijo a que abandonara la relación con una mujer a la que consideraba inapropiada como esposa del heredero de la dinastía.  “Corres el riesgo de ser excluido de cualquier derecho de sucesión como jefe de la Casa de Saboya y reclamar el Reino de Italia”, le advirtió. 

    El rey agregó en esa carta: “Tu título quedará reducido a la situación de ciudadano particular y todos los derechos pasarían inexorablemente a mi sobrino Amadeo, duque de Aosta”. Amadeo, casado con la princesa francesa Clauda, era el segundo en la sucesión.

    El príncipe Manuel Filiberto niega que Umberto II se haya opuesto al matrimonio de sus padres

    El príncipe Manuel Filiberto de Saboya
    El príncipe Manuel Filiberto de Saboya, único hijo de Víctor Manuel y Marina, es el actual pretendiente a la jefatura de la dinastía.

    El favoritismo del rey Umberto II creó una palpable enemistad entre Víctor Manuel y su primo, el duque de Aosta, que se extendió durante décadas e incluyó un enfrentamiento físico durante la recepción de la boda de los príncipes de Asturias en 2004.

    El príncipe Manuel Filiberto intervino en 2020 para defender la herencia de su padre: “Todo el mundo sabe perfectamente que el rey Umberto II escribió esa carta en 1960 mucho antes de que mi padre conociera a mi madre… nunca dio seguimiento a lo que había escrito”.

    “El rey mi abuelo reconoció, inequívocamente, en mi padre al futuro Jefe de la Casa Real de Saboya, con mi madre a su lado durante su último encuentro con los italianos en Francia”, aseguró Manuel Filiberto. 

    “Mi abuelo quería a mi padre y a mi madre a su lado, frente a todos, como un gesto fuerte y decisivo de pacificación, como un sello indeleble de su elección para la continuidad dinástica”, sostuvo.

    Para demostrar que Umberto II aprobaba el matrimonio de sus padres, el príncipe publicó una carta de 1983, hasta ahora nunca vista, en la que los albaceas del fallecido rey -Charles-Guibert d’Udekem, el rey Simeon II de Bulgaria y el landgrave Moritz de Hesse- indican que los herederos del rey “reconocen al príncipe Víctor Manuel, jefe de la Casa Real de Saboya”. La carta lleva la firma de la viuda del rey, María José de Bélgica, y sus hijas María Gabriela y María Beatriz.

    El duque de Aosta murió en 2021 a los 78 años y legó su pretensión dinástica a su único hijo varón, Aimón, duque de Apulia. En un intento por reconciliar a la familia, Víctor Manuel expresó su “dolor” por la muerte de su primo.

    “El dolor se agudiza en el recuerdo de aquellas divisiones que lamentablemente han marcado estos últimos años, pero que desaparecen ante el duelo y el recuerdo de tantos buenos recuerdos que han acompañado la nuestra vida y en particular la juventud”, lamentó.

    Actualmente, una parte de los monárquicos italianos afirman que el duque Aimón de Aosta es el jefe de la Casa Real de Saboya. Otros, creen que el nuevo jefe de la dinastía es el príncipe Manuel Filiberto, que trabaja como empresario culinario, showman de TV, diseñador, mecenas, jurado de concursos televisivos, concursante y cantante.

    La hija mayor de Manuel Filiberto, la princesa Victoria de Carignano, fue incluida en la línea sucesoria en 2023, una última jugada del fallecido Víctor Manuel que solo sirvió para prolongar las divisiones familiares. La rama Aosta rechazó la medida, diciendo que la ley de sucesión real no puede modificarse hasta que se restaure la monarquía.

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  • Murió el príncipe Víctor Manuel de Saboya, el hijo y heredero del último Rey de Italia

    El príncipe Víctor Manuel de Saboya, hijo del último rey de Italia, falleció este 3 de febrero a la edad de 86 años en Suiza.

    Según el comunicado de la Casa de Saboya, el príncipe Víctor Manuel murió a las 7:05 de la mañana en su residencia de Ginebra, “serenamente” y “rodeado de su familia”.

    El fallecido fue el último Príncipe Heredero del trono italiano y, como pretendiente de la corona, llevaba los títulos de Duque de Saboya y Príncipe de Nápoles.

    Muerte del príncipe Víctor Manuel de Saboya
    “Su alteza real Víctor Manuel, duque de Saboya y príncipe de Nápoles, falleció apaciblemente en Ginebra rodeado de su familia”, indica un breve comunicado de la Casa Real de Saboya.
    Víctor Manuel de Saboya (1837-2024)
    El príncipe Víctor Manuel de Saboya, hijo del último rey de Italia, falleció este 3 de febrero en Ginebra, Suiza, a los 86 años tras un largo exilio.
    Víctor Manuel de Saboya (1837-2024)
    El príncipe contrajo matrimonio en 1970, en un enlace civil, con la heredera de una rica familia de industriales suizos de origen italiano, Marina Recolfi-Doria, campeona de esquí náutico. 

    El príncipe Víctor Manuel de Saboya murió a los 86 años

    La Casa de Saboya existe en la península italiana desde 1003 y reinó en Italia desde la unificación en el siglo XIX hasta la proclamación de la república en 1947, cuando el padre de Víctor Manuel, Umberto II, abdicó. 

    El rey Víctor Manuel III colaboró con el régimen fascista de Benito Mussolini al promulgar las leyes raciales durante la Segunda Guerra Mundial y abdicó en mayo de 1946 después de 46 años en el trono, en un intento por salvar la monarquía.

    Víctor Manuel de Saboya (1837-2024)
    El príncipe Víctor Manuel de Saboya (1937-2024) era el único hijo varón del rey Umberto II y la reina María José, princesa de Bélgica.
    Víctor Manuel de Saboya (1837-2024)
    Víctor Manuel de Saboya tenía tres hermanas, las princesas María Gabriela, María Pía y María Beatriz.

    Su hijo y sucesor, el rey Umberto II, reinó sólo durante un mes antes de que un referéndum en junio aboliera la monarquía. El rey, su hijo Víctor Manuel (por entonces de 9 años) y otros varones de la familia fueron enviados al exilio.

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    El parlamento italiano puso fin a una prohibición constitucional que impedía a los herederos varones de la Casa de Saboya regresar a Italia en 2002, después de que el príncipe Víctor Manuel y su único hijo, el príncipe Manuel Filiberto, juraron lealtad a la república, pero siguieron viviendo principalmente en Suiza. 

    Víctor Manuel de Saboya (1837-2024)
    Como único hijo varón del rey Umberto II, el príncipe Víctor Manuel de Saboya fue el heredero oficial del trono de Italia solo durante un mes, en mayo de 1946, hasta el fin de la monarquía.
    Víctor Manuel de Saboya (1837-2024)
    Víctor Manuel dejó el país transalpino a los nueve años, desterrado junto con todos los descendientes varones de la casa real por la Constitución de 1946, como sanción por la colaboración de su abuelo, Víctor Manuel III, con el régimen fascista y la firma de dos leyes raciales.

    La familia Saboya nunca perdió las esperanzas de restaurar la monarquía, señalando durante mucho tiempo el ejemplo de España, donde se restableció la Casa de Borbón tras la dictadura de Francisco Franco en 1975.

    El príncipe Manuel Filiberto hereda ahora la pretensión dinástica de su padre, quien hace dos años permitió que las mujeres pudieran heredar la jefatura de la Casa Real de Saboya. Esto permitió colocar en la línea sucesoria a su nieta mayor, la princesa Victoria.

    A pesar de que hay poco apoyo para restablecer la monarquía en Italia, el príncipe Manuel Filiberto siente que todavía es necesaria y dice: “Creo que en tiempos de crisis la gente ve una presencia fuerte, casi espiritual, en reyes y reinas”. 

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