Etiqueta: Guillermo Alejandro de Holanda

  • Felipe VI de España y Guillermo de Holanda, dos reyes con un antepasado en común

    El rey Felipe VI de España, que prepara para abril su primer viaje de Estado a los Países Bajos, tiene mucho en común  con el rey Guillermo Alejandro: dos hombres jóvenes de la misma generación, ambos se casaron con plebeyas y ascendieron al trono con pocos meses de diferencia después de la jubilación de sus respectivos padres.

    Pero hay más: el rey español y el monarca neerlandés son parientes -aunque muy lejanamente- gracias a su antepasado común, el rey Jorge II de Gran Bretaña. Rey desde 1727 hasta su muerte en 1760, Jorge II es considerado el ancestro común de la mayoría de los monarcas europeos gracias a los matrimonios de sus hijos.

    Guillermo Alejandro de Holanda y Felipe VI de España
    Guillermo Alejandro de Holanda y Felipe VI de España
    Jorge II de Inglaterra
    Jorge II de Inglaterra (1683-1760)

    El rey Felipe VI de España, de 55 años e hijo del rey Juan Carlos I -quien reinó de 1975 a 2014- y la reina Sofía, es descendiente de Jorge II de Inglaterra a través de su hijo mayor,  Federico, príncipe de Gales (1707-1753).

    Casado con la princesa Augusta de Sajonia-Gotha (1711-1751), Federico no llegó a ser Rey de Gran Bretaña porque murió anticipadamente, un fallecimiento que fue celebrado públicamente por su padre, cuya relación se había arruinado escandalosamente.

    Descendiente de aquel Federico fue la reina Victoria de Inglaterra (1819-1901), considerada la “Abuela de Europa” porque sus muchos nietos emparentaron con numerosas familias reales del continente a finales del siglo XIX y principios del XX. 

    Federico, príncipe de Gales (1707-1751)
    Federico, príncipe de Gales (1707-1751)
    Ana de Inglaterra, princesa de Orange-Nassau (1709-1752)
    Ana de Inglaterra, princesa de Orange-Nassau (1709-1752)

    Una de aquellas nietas fue la princesa Victoria Eugenia de Battenberg, hija de la hija menor de Victoria, la princesa Beatriz. En 1906 se casó en una majestuosa ceremonia en Madrid con el rey Alfonso XIII: uno de sus hijos, don Juan de Borbón, sería el padre del rey Juan Carlos I.

    Guillermo Alejandro de Holanda, de 56 años, tiene estrechos lazos de amistad con todas las casas reales europeas, aunque sus relaciones sanguíneas son más lejanas. Es descendiente de Jorge II de Inglaterra a través de la hija de este, la princesa real Ana (1709-1752).

    El matrimonio de Ana de Gran Bretaña con el príncipe Guillermo IV de Orange-Nassau (1711-1751) es clave para las genealogías reales, ya que ambos son antepasados de todos los monarcas reinantes de la actualidad y otros monarcas destronados.

    Guillermo Alejandro de Holanda es descendiente directo de Ana y Guillermo IV a través del nieto de estos, Guillermo I, entronizado como primer rey de los Países Bajos en 1815. Desde entonces, pasaron seis generaciones hasta llegar a Guillermo Alejandro.

    El rey Guillermo Alejandro es descendiente de Guillermo I a través de su madre la reina Beatriz, hija de la reina Juliana (1909-2004). Juliana era hija de la reina Guillermina (1890-1962), quien a su vez era hija del rey Guillermo III, nieto de Guillermo I.

    Vea a continuación el árbol genealógico que une a los reyes Felipe VI de España y Guillermo de Holanda

    Holanda-España
    Fuente: Monarquias.com

    Monarquias.com

  • Visita de Estado en abril: cómo será el viaje de los Felipe VI y Letizia de España a Países Bajos

    Los reyes de España, Felipe VI y Letizia, planifican para el próximo abril una visita de Estado a Países Bajos por invitación por el rey Guillermo-Alejandro y la reina Máxima, en lo que constituirá su primer viaje de este tipo al país desde el inicio de su reinado, hace casi 10 años.

    El viaje del rey Felipe VI y la reina Letizia, planeado para los días 17 y 18 de abril, será la segunda ocasión que los reyes visitan Holanda, país al que realizaron su primera visita oficial a una monarquía europea en octubre de 2014, cuatro meses después de la proclamación del rey.

    El gobierno español informó que los monarcas viajarán a los Países Bajos acompañados por el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares. Se trata del 14° viaje de Estado que protagoniza Felipe de Borbón desde el inicio de su reinado.

    Cómo será la visita de Estado de Felipe VI y Letizia a Países Bajos

    Según el protocolo real, los monarcas españoles serán recibidos en la Plaza del Dam, ubicada frente al Palacio Real de Ámsterdam, por los reyes Guillermo Alejandro y Máxima, con quienes comparten generación y mantienen una relación de amistad. 

    El viaje de Estado de los reyes españoles implicará además la visita a los poderes del Estado neerlandés y un banquete estatal tradicionalmente ofrecido por el rey Guillermo Alejandro en el Palacio Real, en el que se espera que las mujeres luzcan las tiaras familiares.

    En su primer viaje a Países Bajos en 2014, de una sola jornada de duración, el rey Felipe VI visitó el Palacio Noordeinde, donde celebró una reunión con los reyes de Holanda; después, visitó la sede del Senado, donde mantuvo una reunión con los presidentes de las dos cámaras, y por la tarde, se reunió con el primer ministro. 

    La última visita de Estado española a Países Bajos fue protagonizada por el rey Juan Carlos I y la reina Sofía en 2001, cuando fueron recibidos en La Haya por la reina Beatriz (quien abdicó al trono en 2013) y el entonces príncipe heredero, el príncipe Guillermo Alejandro de Orange, con su prometida, Máxima Zorreguieta.

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  • La historia de Huis Ten Bosch, la “casa del bosque” de los reyes de Holanda

    Desde enero de 2019, el rey Guillermo Alejandro, la reina Máxima de Holanda y sus tres hijas, las princesas Amalia, Alexia y Ariane utilizan el Palacio Huis Ten Bosch, como su residencia oficial.

    Ubicado en el Bosque de La Haya, fue desde 1982 la residencia de la reina Beatriz, quien tras su abdicación en 2013 se mudó al pequeño castillo de Drakenstein. Después de la partida de Beatriz en 2014, el palacio no estuvo en uso durante varios años debido a las obras de renovación y restauración, que costaron en total 63,1 millones de euros, 30 millones más de lo planeado.

    El palacio es un monumento nacional y está completamente protegido después de la renovación. Por ejemplo, hay catorce postes negros en frente de la entrada, hay puertas de vidrio de seguridad que pueden cerrar completamente la entrada y hay cámaras por todas partes alrededor del palacio, informó el diario holandés Algemeen Dagblad.

    En los terrenos, la policía, los bomberos y otros servicios de emergencia realizaron un importante ejercicio a principios de diciembre para actuar en situaciones de peligro que puedan ocurrir mientras la familia real esté allí. Según el diario holandés Volkskraant, entre las instalaciones disponibles para la familia en Huis ten Bosch se encuetran un spa, un gimnasio, servicio de peluquería, una pista de tenis y una piscina.

    La parte central de Huis Ten Bosch data del año 1645 y fue construida por encargo de la condesa Amalia van Solms, la esposa del príncipe gobernador Federico Enrique de Orange-Nassau. “La República, entonces todavía en guerra con España, estaba rodeada de reinos y principados”, explica el periodista Sander van Waldum. “Con el palacio a las afueras de La Haya, y en particular con el glorioso Oranjezaal, el titular de la ciudad quería demostrar que no le importaban las cabezas coronadas”.

    La construcción del palacio comenzó en 1645, de la mano de Amalia van Solms.

    El palacio real se había concebido como residencia de verano para esta pareja principesca, con el diseño de Pieter Post, pero su dueño no pudo disfrutar de su proyecto, ya que murió en 1647. Tras la muerte del príncipe, la viuda encargó a famosos pintores de la época que embellecieran el Salón Orange central para que sirviera de mausoleo en memoria de su marido. En 1733 el palacio pasó a manos del príncipe Guillermo IV de Orange, quien después de su matrimonio decidió añadir al edificio dos alas laterales, según el diseño de Daniel Marot.

    En las siguientes décadas, el palacio fue embellecido y ampliado varias veces. En 1795, después de la revolución de Batavia, cayó en manos del estado y durante mucho tiempo el nuevo propietario no supo exactamente qué hacer con este residuo del reinado del rey. De esta forma, Huis Ten Bosch sirvió como prisión y, más tarde, como galería nacional e incluso como un burdel. En la época del dominio francés, el palacio sirvió de residencia oficial del funcionario jubilado Rutger Juan Schimmelpenninck y del rey Luis Napoleón y la reina Hortensia.

    El Salón Orange, el más esplendoroso rincón de Huis Ten Bosch.

    Al regresar los Orange en 1813, Huis Ten Bosch continuó siendo propiedad del Estado pero fue puesto a disposición del rey desde 1815. En el siglo XIX, Huis Ten Bosch fue principalmente residencia de verano de Sofía de Württenberg, esposa del rey Guillermo III y excepto por ella, los siguientes monarcas ignoraron el palacio: Guillermo III se fue a vivir al palacio de Het Loo después de su separación y la reina Guillermina también se estableció allí. La reina Juliana vivió en el palacio de Soestdijk.

    La reina Beatriz vivió con su familia en Huis Ten Bosch desde 1981.

    En 1899, se celebró en este palacio la primera conferencia mundial de la paz, por iniciativa del zar Nicolás II de Rusia. Durante la primera mitad del siglo XX, el palacio fue habitado varias veces durante poco tiempo por la familia real. En 1943, los nazis lo quisieron demoler para construir una zanja antitanques para defenderse de los ataques de los aliados, pero finalmente desistieron del intento. Solo fueron destruidas dos casas de servicio. Después de la liberación de Holanda, el palacio quedó absolutamente inhabitable, aunque por decisión de la reina Juliana sus jardines y algunos salones fueron restaurados con el objetivo de utilizarlos para recepciones oficiales.

    LAS OBRAS DE RENOVACIÓN DEL PALACIO COSTARON 63,1 MILLONES DE EUROS.

    La entonces princesa Beatriz y su marido alemán, Claus van Amsberg, vivieron con sus tres hijos -los príncipes Guillermo Alejandro, Johan Friso y Constantino- hasta 1981 en el castillo Drakensteyn en Laage Vuursche. Pero después de ser investida como reina, Beatriz se trasladó con su familia a la “Casa del bosque” que el gobierno había restaurado por completo para ellos. Desde entonces, es la residencia oficial de los reyes de Holanda.

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  • El rey de Holanda fue copiloto del avión que lo llevó en viaje de Estado a Alemania

    El rey Guillermo Alejandro de los Países Bajos ejerció como copiloto en el Boeing 737 que lo llevó a él, a la reina Máxima y a su comitiva en viaje oficial a Alemania, que comenzó este lunes 5 de julio. Esto se debe a que que procura acumular horas de vuelo para mantener sus licencias de piloto privado y comercial, adquiridas en 1985 y 1987.

    El rey de Holanda descubrió siendo muy joven su pasión por la aviación, pilotando desde avionetas monoplaza hasta el bimotor de pasajeros Fokker 70 designado por la aerolínea KLM al transporte de la familia real. Cuando la compañía abandonó estos aviones, comenzó a entrenar para volar Boeing 737.

    El rey de Holanda descubrió siendo muy joven su pasión por la aviación, pilotando desde avionetas monoplaza hasta el bimotor de pasajeros Fokker 70 designado por la aerolínea KLM al transporte de la familia real.

    En 1989 y 1991 el entonces príncipe de Orange trabajó como piloto voluntario en Kenya, para una ONG de asistencia médica y para la oficina estatal de protección de la fauna salvaje. Desde 2001 tiene licencia para pilotar también grandes aviones de carga.

    En una entrevista concedida en 2017, el rey Guillermo Alejandro reveló que llevaba más de veinte años pilotando aviones comerciales bajo el anonimato: “Es agradable la idea de volar a otros destinos un día, con más pasajeros, y recorrer distancias mayores. Ese es el motivo real para entrenar en un Boeing 737”, dijo.

    En 1989 y 1991 el entonces príncipe de Orange trabajó como piloto voluntario en Kenya, para una ONG de asistencia médica y para la oficina estatal de protección de la fauna salvaje.

    El rey afirmó entonces que lo más importante para él es tener una afición en la cual concentrarse completamente y dijo que volar es la mejor manera de relajarse: “Tienes un avión, pasajeros y una tripulación, y tienes una responsabilidad hacía ellos. No puedes llevarte los problemas contigo. Puedes desconectar completamente durante un tiempo y concentrarte en otra cosa”.

    El rey dijo al diario De Telegraaf que nunca ha utilizado su nombre para dirigirse a los pasajeros y raramente ha sido reconocido con su uniforme y gorra de la KLM, pero admitió que algunos pasajeros reconocen su voz: “La ventaja es que siempre puedo decir que doy la bienvenida a los pasajeros en nombre del capitán y su tripulación, por lo que no tengo que decir mi nombre”.

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  • El rey de Holanda fue vacunado contra el Covid mientras Máxima “espera pacientemente su turno”

    El rey Guillermo Alejandro de los Países Bajos ya recibió su primera dosis de la vacuna contra el coronavirus Covid-19, según reveló personalmente durante una visita a dos iniciativas vecinales en la ciudad de La Haya.

    El monarca recibió la vacuna desde el pasado 22 de mayo, fecha habilitada para que se vacunen las personas de su edad, confirmó el Servicio de Información del Gobierno a la agencia de noticias ANP. Dado que Guillermo Alejandro habló claramente de ‘una primera dosis’, se cree que recibió una vacuna de Pfizer-BioNTech o Moderna.

    Sobre la reina Máxima, de 50 años, el Servicio de Información del Gobierno solo anticipó que ella también “espera pacientemente su turno” para una cita de vacunación. A principios de año, la familia real había celebrado el inicio de la vacunación contra el Covid-19 en Holanda, diciendo que era “un punto de inflexión que da esperanzas de una salida a esta crisis”.

    Los servicios públicos sanitarios, instituciones privadas y médicos administran alrededor de un millón de inyecciones por semana en los Países Bajos. Según el ministro de Salud, Hugo de Jonge, todos los holandeses adultos, que lo deseen, están habilitados para vacunarse por completo antes de finales de agosto.

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  • La confianza en el rey holandés cayó por debajo del 50% tras un 2020 turbulento

    Una encuesta mostró que la confianza de los holandeses en el rey Guillermo Alejandro cayó por debajo del 50% después de los errores cometidos durante la pandemia. Solo el 47% de las personas consultadas en los Países Bajos confía en el monarca, según una encuesta de Ipsos publicada este lunes.

    En abril, unas semanas después de pronunciar un discurso nacional bien recibido sobre la pandemia de coronavirus, Guillermo Alejandro tenía un apoyo popular del 76 por ciento. La encuesta arrojó que 14% de los encuestados está insatisfecho o muy insatisfecho con el desempeño laboral del rey, frente al 3% calculado en abril.

    Cerca del 40% cree que la pareja real mostró solidaridad con la ciudadanía mientras sufría los estragos sanitarios y económicos de la pandemia de Covid, contra el 25% que piensa que no es así. El rey y la reina Maxima aún cuentan con el apoyo de los mayores de 55 años en el país, que creen que se han solidarizado lo suficiente con los holandeses.

    Durante los últimos meses, la Familia Real holandesa se vio envuelta en varios escándalos que la hicieron vulnerable a las críticas públicas, los medios de comunicación y los líderes políticos, exacerbadas por la situación global del covid-19.

    La caída estrepitosa del apoyo público a la casa de Orange comenzó en junio, cuando el rey compró una nueva lancha rápida de lujo, con un precio de 2 millones de euros, cuando el país luchaba contra primera ola de infecciones por coronavirus y más de 131 mil personas ya habían perdido sus empleos.

    El rey y su esposa, la reina Máxima, volvieron a aparecer en los titulares después de que fueron fotografiados en agosto junto con el dueño de un restaurante de vacaciones en Grecia.

    “Apareció una foto en los medios en la que nos estamos manteniendo muy poca distancia. En la espontaneidad del momento, no le hicimos caso. Por supuesto que deberíamos haberlo hecho. Porque el cumplimiento de las reglas del coronavirus también es esencial durante las vacaciones para tener el virus bajo control”, lamentaron los reyes en una nota.

    En octubre, días después de que el gobierno instara a los holandeses a confinarse y no salir del país, los reyes y sus tres hijas utilizaron el Boeing 737 del gobierno para volar su villa de vacaciones al oeste de Atenas, Grecia. Este viaje tuvo lugar cuando Holanda atravesaba un récord de casos por la segunda ola de la pandemia.

    Los reyes y su hija menor, la princesa Ariana, regresaron rápidamente al país en un vuelo comercial, pero fueron criticados por dejar a sus dos hijas mayores, Amalia y Alexia, varios días más en Grecia. La excusa oficial fue que no se consiguieron pasajes de avión para toda la familia.

    Guillermo Alejandro y Máxima debieron comparecer en un video, publicado por la casa real, en el que lamentaron haber traicionado la confianza del público. El cuestionado viaje a Grecia fue criticado por el 75 por ciento del público, y casi el 70 por ciento dijo que la imagen de la familia real se vio afectada como resultado, según la cadena de TV NOS.

    La familia real holandesa tiene ahora por delante “mucho trabajo por hacer” para restaurar la confianza pública, dijo la periodista experta de la realeza Kysia Hekster. “Aunque la monarquía ha resistido crisis más graves”, recordó.

  • Guillermo Alejandro de Holanda: “La distancia va en contra de nuestra naturaleza humana”

    En su mensaje de Navidad, el rey Guillermo Alejandro de los Países Bajos abogó por la unidad de la sociedad frente a las diferencias y alentó a los holandeses seguir adelante frente a la pandemia: “Tengan paciencia. Podremos encontrarnos y abrazarnos nuevamente”.

    El rey Guillermo Alejandro definió la época navideña como “la fiesta de la luz que regresa después del período más oscuro” y pidió a sus súbditos ser pacientes a la espera del fin de la crisis de la pandemia de Covid-19.

    “La Navidad es tradicionalmente la fiesta de la luz que regresa después del período más oscuro del año. Podemos confiar en eso en toda incertidumbre. Tengan paciencia. Vuelve el sol. Vuelve la luz”, dijo el monarca en su mensaje de Navidad, emitido este 25 de diciembre.

    “Podremos encontrarnos y abrazarnos nuevamente”, agregó el rey, de 53 años, en un mensaje televisado en el que instó a mantenerse unidos frente a las adversidades.

    La distancia forzada va en contra de nuestra naturaleza”

    “Al final de un año difícil, esta no es la Navidad que esperábamos. Todos hemos tenido que ajustar nuestros planes. Mucho de lo que esperábamos no puede continuar y eso es una decepción”, dijo Guillermo Alejandro. Recordó además a los fallecidos por la crisis del covid, diciendo: “En las casas de los Países Bajos, las sillas permanecen vacías, mientras que hubiéramos estado más que felices de traer sillas adicionales”.

    Mi corazón está con todas aquellas personas cuyas vidas han cambiado. Personas con un sueño que se ha roto. Emprendedores que ven hundirse su negocio saludable. Personas que se sienten solas y no saben dónde buscar”, agregó el monarca.

    Guillermo Alejandro se solidarizó con quienes sufrieron de cerca la muerte por causa de la pandemia: “Sin fin es el dolor de todo aquel que ha perdido a un ser querido, por Covid o por cualquier causa, y siente que no ha podido despedirse correctamente”.

    Los humanos no podemos prescindir de una mirada amorosa o un abrazo. La distancia forzada va en contra de nuestra naturaleza humana”, agregó.

    La pandemia despertó lo mejor de nosotros”

    El rey holandés afirmó en su mensaje de Navidad que la pandemia del coronavirus despertó “lo mejor de nosotros” y enumeró el sentido de responsabilidad, la compasión, el compañerismo y la solidaridad de los holandeses frente a la crisis sanitaria.

    “Pero también nos enfrentó con los lados incómodos y agudos de nosotros mismos y de la sociedad. Momentos de impaciencia y ansiedad. Todos lo reconocerán. Son sentimientos comprensibles. Finalmente quieres volver a tu vida de confianza”, afirmó.

    Los humanos no fuimos creados para odiarnos”

    Guillermo Alejandro finalmente abogó por la aceptación mutua en una época de polarizaciones: “Vivimos en una época en la que parece que se espera que adopte una postura. Pro o contra. Amigo o enemigo. Nosotros o ellos. Pero, ¿y si no lo sabes? ¿En caso de duda? ¿O a veces cambias de opinión?”

    “Quizás no se sienta en casa en absoluto con puntos de vista firmes. Puede que le resulte molesto tener que tomar partido todo el tiempo, y puede que esté ocupado con cosas muy diferentes en su corazón que las que se debaten con tanta fiereza todos los días”, afirmó. “Déjame asegurarte: no estás solo”, dijo a los holandeses.

    “Los debates agudos sobre opiniones abiertas o ideas radicales son parte de una sociedad libre”, dijo el rey. Son necesarios y nos llevan más lejos. Aquellos que buscan orientación en esos puntos de vista o ideas no deben ser excluidos. Pero el sello distintivo de una sociedad libre es precisamente que también hay espacio para los matices”.

    Los humanos no fuimos creados para odiarnos unos a otros. Un país en el que las personas se acercan con un poco de amor, es un país en el que las personas pueden sentirse como en casa, incluso en momentos de gran incertidumbre”, finalizó el rey.

  • El retrato navideño de los reyes de Holanda y sus hijas

    El rey Guillermo Alejandro, la reina Máxima y las princesas Amalia, Alexia y Ariana de los Países Bajos enviaron una postal de Navidad con una imagen tomada en la pasada conmemoración del Día del Rey, el 27 de abril, por el fotógrafo holandés Patrick van Katwijk.

    En la instantánea, la pareja real posa con sus tres hijas del Palacio Huis ten Bosch, a las afuera de La Haya. “Una Navidad bendita y un 2021 saludable y próspero. Con nuestros mejores deseos”, dice la tarjeta, escrita no solo en holandés, sino también en inglés y español.

    Este año, los monarcas se vieron en el centro de una polémica al viajar de vacaciones a Grecia cuando regían restricciones de viaje. Las críticas fueron tan virulentas, que la familia real canceló el viaje y los reyes pidieron disculpas en un mensaje de video.

    Los holandeses se preparan para escuchar esta Navidad el tradicional mensaje del rey, que promete estar centrado en la crisis global causada por la pandemia de coronavirus, que los Países Bajos dejó un saldo total de 721.000 infectados y 10.700 muertos.

    El discurso de Navidad del rey se grabará en el Palacio Huis ten Bosch y será transmitido por la radio y la televisión holandesa, además de la plataforma YouTube, a la 1 de la tarde (GMT).

  • Tras viaje de la discordia, los reyes de Holanda cancelaron las vacaciones en Argentina

    Después de que Guillermo Alejandro y Maxima recibieran críticas por su escapada a Grecia, decidieron quedarse en casa en Navidad.

    Los reyes de los Países Bajos, Guillermo Alejandro y Máxima, decidieron cancelar sus planes de viajar a Argentina en Navidad para evitar problemas después de que el primer ministro del país, Mark Rutte, pidió a los holandeses que no vayan al extranjero hasta mediados de enero.

    En lugar de una Navidad en América del Sur, según informó un programa de la cadena holandesa RTL, los reyes y sus tres hijas se se quedarán durante las vacaciones de Navidad en el castillo Het Oude Loo, cerca de Apeldoorn.

    Desde que se casaron en 2002, los reyes y sus tres hijas, las princesas Catalina-Amalia, Alexia y Ariana, pasan las vacaciones de fin de año con la familia Zorreguieta en la Patagonia argentina, en el país natal de la reina Máxima.

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    “No está claro si María del Carmen Cerruti Carricart tendrá la oportunidad de viajar a Holanda en su lugar. Máxima tendrá que prescindir de su país de origen, pero al menos la familia estaría unida por Navidad”, dijo el diario Schweizer Illustreirte, que recordó que la madre de la reina pasó cuatro meses en Holanda debido al forzado confinamiento mundial y las restricciones de viaje.

    El pasado 21 de octubre, Guillermo Alejandro se disculpó tras haber sido obligado a interrumpir sus vacaciones familiares en Grecia ante el descontento de los holandeses, actualmente en “confinamiento parcial” para luchar contra la segunda ola del Covid-19. “Lamento haber traicionado vuestra confianza en nosotros, declaró el monarca, sentado junto a la reina Máxima, en un video difundido en Twitter.

    Guillermo Alejandro admitió que fue “muy imprudente” al “no tener en cuenta el impacto de las nuevas restricciones en nuestra sociedad”, y precisó que le correspondió la decisión de interrumpir el viaje. El rey afirmó que tomó en cuenta la “intensa” reacción de sus compatriotas, que han sido instados a limitar al máximo sus desplazamientos.

  • Experto real holandés sobre el viaje de la discordia: “El rey Guillermo dio un mal ejemplo a su pueblo”

    En diálogo con MONARQUIAS.COM, el periodista Rick Evers dice que las polémicas vacaciones reales dañaron la percepción pública de la Casa de Orange y se pregunta si realmente el gobierno es responsable o si el rey rechazó las advertencias.

    El asunto de las vacaciones de la familia real holandesa en Grecia, mientras su país teme la llegada de una segunda y más letal ola de la pandemia de Covid, shockeó a los holandeses al punto de que los monarcas tuvieron que pedir disculpas públicamente en un dramático discurso.

    En diálogo exclusivo con MONARQUIAS.COM, el periodista holandés Rick Evers, expertos en asuntos de la realeza, reconoce fue “una semana extraña” que dañó la percepción pública de la Casa de Orange y se pregunta si realmente el gobierno es responsable de la actitud de la familia realidad o “fue el rey quien rechazó su consejo y eligió volar a Grecia”.

    La familia real acortó el sábado sus vacaciones, un día después de haber llegado a Grecia. El primer ministro holandés Mark Rutte admitió el domingo que efectuó una “mala evaluación” al no aconsejar al monarca que desistiera de vacaciones, en momentos en que Holanda acababa de endurecer sus medidas para frenar la pandemia.

    “Antes de que comenzaran las vacaciones, el gobierno aconsejó a todos que se quedaran en casa y no viajaran al extranjero. Salga de su casa únicamente para los viajes necesarios (trabajo, hospital, comestibles…)”, explicó Evers.

    En su mensaje de este miércoles, junto a la reina Máxima, Guillermo Alejandro explicó que tomó en cuenta la “intensa” reacción de sus compatriotas, que han sido instados a limitar al máximo sus desplazamientos. Un día antes, la sociedad holandesa había reaccionado con ira después de que el gobierno reconociera que no toda la familia real regresó al país cuando se anunció, sino que la princesa heredera Amalia y la princesa Alexia se quedaron en Grecia por falta de pasajes de avión.

    “Fue muy extraño que el rey y la reina decidieran volar a la casa de su familia en Grecia” después de las advertencias del gobierno, afirma Evers. “Se podría decir: vuelan con su ‘propio’ avión (es el avión del gobierno, también para los ministros) y se quedan en su propia casa, en lugar de ir a un hotel y restaurantes. Pero puedes imaginar que siempre hay otros involucrados: conductores, seguridad, pilotos, tripulantes de aerolíneas, personal de Grecia en la casa. Como jefe del gobierno, el rey dio un mal ejemplo al pueblo”.

    “Lo que hizo que la situación fuera extraña fue que el portavoz de la casa real y el viceprimer ministro dijeron que no sabían sobre el viaje”, dijo Evers en un correo electrónico.

    Tras criticarse duramente la noticia de que la familia real vacacionaba en Grecia, los reyes “decidieron volar de regreso al día siguiente con un vuelo regular de KLM”, relató el experto. “El primer ministro asumió su responsabilidad, ya que él siempre es responsable de lo que hacen el rey y los miembros de la Casa Real. ¿Pero era él realmente responsable, o fue el rey quien rechazó su consejo y eligió volar a Grecia? Probablemente nunca lo sabremos”.

    La noticia de que las princesas Amalia y Alexia se quedaron en Grecia causó otra “tormenta” en las redes sociales, admite Rick Evers. “El rey y la reina no pudieron imaginar lo que sucedería en el país”. Los holandeses “estaban muy conmocionados por eso”.

    “La gente podría pensar que Guillermo Alejandro y Máxima son bastante normales, y podrían ser tus vecinos o amigos, esta situación demostró que hay una gran distancia entre los reyes y su gente. ¿No entendían la situación del país, donde todos los restaurantes tuvieron que cerrar, se pedía a la gente que se quedara en casa y también se cancelaban los juegos deportivos?”, cuestionó.

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