Etiqueta: ESPAÑA

  • La princesa de Asturias estudiará en un colegio de Gales que costará 67.000 libras anuales

    El costo del bachillerato que cursará la alumna Leonor de Borbón será cubierto con asignación anual de los reyes Felipe VI y Letizia.

    La casa real española anunció que Leonor, princesa de Asturias, cursará el programa de estudios del Bachillerato Internacional de la institución educativa Colegios del Mundo Unido (UWC) en el UWC Atlantic College de Gales, Reino Unido, al que asistieron, entre otros, el actual rey de Holanda y la princesa Isabel de Bélgica.

    El costo del bachillerato internacional que cursará la princesa Leonor (15 años) será cubierto con parte de la asignación anual de dinero público que reciben los reyes Felipe VI y Letizia y asciende a la cantidad de 67.000 libras esterlinas, informó la casa real.

    La princesa Leonor se ha sometido a todo el proceso de selección exigido por la Fundación Comité Español de los Colegios del Mundo Unido (UWC España), que consta de una fase inicial de preselección, desarrollada de forma anónima por cada candidato, y de una fase final, llevada a cabo de forma telemática con diferentes pruebas, informó la agencia de noticias Europa Press.

    Se detalla que el programa académico se desarrolla en dos cursos (2021-2022 y 2022-2023) y comprende tanto materias de ciencias como de letras. Este programa se completa con un curso interdisciplinario común sobre teoría del conocimiento, una monografía de carácter investigador, así como un programa especial de creatividad (teatro, música, arte, etc.) acción (deportes).

    El programa incluye servicio a la comunidad (apoyo en escuelas locales, trabajo con niños con discapacidad intelectual, tercera edad, primeros auxilios, mantenimiento de costas y bosques próximos, control de los índices de contaminación medioambiental, cuidado y recuperación de especies animales, rescate marítimo, guardacostas, etc.).

    La incorporación al colegio está prevista entre finales de agosto y primeros de septiembre. Europa Press informó que la princesa Leonor vivirá, como el resto de alumnos, de acuerdo con el régimen de internado que el UWC Atlantic College tiene establecido dentro de su recinto, donde dispone de varias casas en las que los alumnos se distribuyen por grupos de nacionalidades, orígenes y confesiones diferentes, que conviven con profesores y empleados del centro.

    Según la nota de prensa, los colegios UWC se convierten en una pequeña comunidad internacional en la que jóvenes de todo el mundo tienen la oportunidad de convivir y estudiar juntos. Así, en un colegio puede haber unas 80 nacionalidades, con alumnos procedentes de diversos estratos económicos.

    Los estudiantes son seleccionados en atención del mérito y del potencial de los candidatos. Su condición económica no es determinante en el proceso de selección. El 75 % de los alumnos cuenta con una beca total o parcial.

  • El presupuesto de la casa real española elimina la asignación del rey Juan Carlos

    Este año es el primer año, desde que fue entronizado como rey de España en 1975, en el que la figura de Juan Carlos de Borbón no aparece en los Presupuestos de la Casa Real. En 2021, la cantidad asignada al rey emérito fue suprimida.

    Los 200.000 euros aproximados que el rey Juan Carlos recibía se repartirán en otras partidas de la institución, una modificación se produce después de que Felipe VI le retirase esta asignación en marzo del año pasado.

    El importe destinado al rey emérito, de unos 200.000 euros, se repartirá este año en otros sectores después de que su hijo, el rey Felipe VI, se lo retirase en marzo de 2020.

    Las supuestas cuentas y movimientos de dinero opacos que se han ido publicando del anterior monarca provocaron que su hijo tomara esta decisión y la de rechazar su herencia.

    El rey emérito, rey y jefe del Estado español de 1975 a 2014, se encuentra exiliado desde agosto en Abu Dhabi, adonde se marchó tras multiplicarse los indicios de que mantenía una fortuna opaca en el extranjero.

  • Presupuesto congelado: cuánto dinero recibirá la Casa Real española en 2021

    El rey Felipe VI de España decidió congelar en 2021 las asignaciones que reciben los miembros de la Familia Real, que se mantendrán en algo más de 500.000 euros tras la retirada de la partida destinada al rey emérito, Juan Carlos, en 2020.

    La cantidad redistribuida pertenece a un total de 8.431.150 euros que recibe Zarzuela de los Presupuestos Generales del Estado en 2021. Un importe que sube 507.700 euros con respecto al año pasado, cuando eran de unos 7,8 millones. Hay que sumar otras partidas de diferentes ministerios para viajes, seguridad, etcétera.

    Además, Patrimonio Nacional también destina parte de sus fondos a la Familia Real, como se ha revelado recientemente con el pago de trabajadores que asisten a Juan Carlos I en Abu Dhabi.

    Por salarios, se establecen 253.850 euros para Felipe VI, 139.610 para la Reina Letizia y 114.240 para la reina Sofía, que sí continúa percibiendo una asignación. La princesa Leonor y la infanta Sofía no tienen ninguna retribución pública. Estas retribuciones son similares a las de 2020 (el actual monarca decidió congelarlas) y se reparten en 12 mensualidades.

    El rey Felipe VI decidió congelar las asignaciones a lo miembros de la Familia Real en 2021, que ascenderán a algo más de 500.000 euros.

    La Casa Real adelantó que el importe total resulta de la suma de 7.887.150 euros (la misma cantidad recibida desde 2018) con los 544.000 euros adelantados por Zarzuela en los últimos dos ejercicios. Según explicó en noviembre el palacio, esa cantidad adelantada responde a la necesidad de asumir el aumento de sueldo de los empleados públicos en 2019 y 2020 conforme a reales decretos ley de los últimos tres años.

    Aparte de salarios, la segunda mayor partida dentro del presupuesto es la prevista para gastos corrientes en bienes y servicios, que asciende a 2.934.550 euros. Un 34,81% del total y que asciende unos 200.000 euros: lo destinado al rey emérito. Este incremento se ha producido para llevar a cabo una transformación digital de la Casa Real. Por deseo expreso de Felipe VI y con la pandemia como acelerador, se facilitará el teletrabajo del personal cuyo cometido no sea estrictamente presencial.

    Según explicó el Palacio de La Zarzuela, se usarán para el suministro de computadoras portátiles, la adaptación de los sistemas y la incorporación de nuevas aplicaciones.

    Por otra parte, y dentro del bloque de gastos corrientes, el presupuesto prevé 440.000 euros para atenciones protolocarias y representativas que obedecen a los gastos que generan las actividades que realizan los miembros de la Familia Real.

    Además, hay 37.500 euros presupuestados para viajes y que engloban los gastos de desplazamiento y alojamiento durante la realización de sus compromisos oficiales, y otros 78.000 para reparaciones, mantenimiento y conservación de pequeña maquinaria, utillaje y elementos de transporte.

    Por último, la casa real española prevé un fondo de contingencia, dotado por 168.000 euros, destinado a hacer frente durante 2021 a necesidades inaplazables de carácter no discrecional para las que no hubiera prevista una dotación adecuada y que supone el 2 por ciento del presupuesto.

  • Políticos españoles aseguran que el gobierno quiere retirar el título al rey Juan Carlos

    El diputado de Unidas Podemos en el Congreso español, Enrique Santiago, asegura que el Gobierno de Pedro Sánchez “defiende la retirada” del título de Rey a don Juan Carlos de Borbón. El político hizo incapié en que “la figura jurídica de ‘rey emérito‘ no existe”, sino que es un “título honorífico” que el gobierno de Mariano Rajoy le concedió tras su abdicación.

    “La Constitución no dice nada de esta figura, si se concede un titulo honorífico por un gobierno, también un gobierno puede retirarlo y nuestro Gobierno defiende su retirada”, dijo el legislador, contradiciendo unas recientes declaraciones de la vicepresidenta Carmen Calvo.

    Concretamente, el 13 de enero la número dos del Gobierno descartó que se esté planteando retirar el título a Juan Carlos I, tal y como ya había dejado por escrito el Gobierno también en una respuesta parlamentaria al senador del partido Compromís, Carles Mulet.

    Según Calvo, el rey Juan Carlos, de 83 años y quien abdicó al trono en julio de 2014, “ya no tiene actividad pública ni vive con recursos públicos”; es decir, que ese título “ya no conlleva ninguna retribución ni obligación”.

    Pero, según Santiago, Juan Carlos I, además de ser investigado por la Justicia y por el Congreso, debe ser despojado de esa distinción que, ha subrayado, “sonroja” a la opinión pública española y “provoca estupefacción” fuera de nuestras fronteras.

    Tras incidir en que sobre él recae un “especial imperativo de ejemplaridad”, Santiago reiterado que Juan Carlos de Borbón “no puede ser legalmente sufragado en su vida por Patrimonio Nacional”. “Eso no es legal, que lo haga con sus propios recursos personales, que parece que son abundantes”, remarcó.

    Días atrás, Calvo defendió que Juan Carlos I mantenga a su servicio varios asistentes a cargo de las cuentas públicas en su estadía en los Emiratos Árabes Unidos, al igual que ocurre, dijo, con “cualquier ex jefe de Estado en cualquier país del mundo”, incluidos los cuatro expresidentes españoles vivos.

  • Corinna acusó a Juan Carlos I de “aterrorizarla” con amenazas alusivas a la muerte de Lady Diana

    Corinna Larsen, la ex amante del ex rey español Juan Carlos, se ha quejado de haber recibido amenazas del jefe del servicio de inteligencia del país que, según ella, se hicieron a instancias del ex monarca, ahora conocido como el rey emérito.

    Al testificar desde Londres ante un tribunal español mediante una videoconferencia, Larsen afirmó que después de que ella y don Juan Carlos de Borbón se separaron en 2012, el jefe del servicio de inteligencia español (CNI) Félix Sanz Roldan la amenazó directamente.

    “Dijo que a menos que los siguiera, no podía garantizar mi seguridad física o la seguridad física de mis hijos”, dijo la empresaria danesa al tribunal.

    “Estaba definitivamente muy asustada. No entendía el motivo y no se me proporcionó una explicación adecuada como ciudadana, a una persona normal, una mujer que se encuentra enfrentada con unas personas tan poderosas”, declaró.

    Corinna Larsen continuó diciendo que descubrió un libro sobre la muerte de la princesa Diana en su casa suiza y luego recibió llamadas telefónicas anónimas sobre “túneles entre Mónaco y Niza“, una aparente alusión a la muerte de la princesa de Gales en un accidente automovilístico en 1997.

    “Por supuesto que me aterrorizaron, cualquiera estaría aterrorizado. El hecho de que el jefe de Seguridad viniera a visitarme a Londres ya era bastante escalofriante”, declaró Corinna.

    “El rey Juan Carlos y Sanz Roldán siempre querían dejar que constase que era el rey el que daba las órdenes”, añadió.

    El ex rey español abandonó el país en agosto tras un escándalo provocado por su presunta implicación en casos de corrupción que están siendo investigados por las autoridades judiciales de España y Suiza. Hace seis años abdicó al trono y fue sucedido por su hijo Felipe VI.

    En una declaración jurada, la ex amante de Juan Carlos dijo que cree que está siendo amenazada por poseer datos confidenciales relacionados con las transacciones financieras y comerciales del ex rey.

    Su testimonio se produce durante un juicio por difamación contra el ex comisario José Villarejo, quien en 2017 acusó al jefe de inteligencia de amenazar con matar a Larsen en una entrevista televisiva, una afirmación que Sanz Roldan ha negado. Villarejo y Larsen se conocieron en 2015 en su casa de Londres, donde ella se quejó de las amenazas que le hicieron.

    En su declaración ante el juez, Villarejo se reafirmó en su versión de los hechos, llegando a afirmar que “es evidente que esta señora no mentía y estaba realmente aterrada”.

  • Los encantos de la reina Isabel Farnesio según las memorias del duque de Saint-Simon

    Louis de Rouvroy, miembro de la corte de Luis XIV de Francia, conoció a la consorte de Felipe V durante su estancia en España entre los años 1721 y 1722.

    El 25 de octubre de 1692, en el pequeño ducado italiano de Parma, nació la princesa que se convertiría en la reina de España más amada y odiada, a la vez. Se llamaba Isabel y era la nueva descendiente del antiguo y rico linaje de los Farnesio, que regía los diminutos pero poderosos ducados de Parma y Piancenza.

    Niña privilegiada, Isabel Farnesio estaba destinada a una vida cómoda y despreocupada y nada parecía presagiar un futuro prominente hasta que llegaron las noticias desde España. María Luisa Gabriela de Saboya, otra princesa italiana y esposa del joven rey Felipe V, había muerto y los cortesanos ya buscaban una reina sustituta.

    Muy amada por su esposo y por el pueblo, María Luisa Gabriela era una reina difícil de remplazar, ya que se había ganado el respeto de todos los españoles. Convencer a Felipe V, sin embargo, de que la hija de los duques de Parma era una buena candidata sería incluso más fácil que convencer a la influyente Marie-Anne de La Tremouille, princesa de los Ursinos, que había sido camarera mayor de la fallecida reina y era una poderosa consejera del rey.

    Para lograr convencer a la princesa de los Ursinos de la conveniencia de la candidatura de la princesa Isabel, fue primordial la tarea del abate Alberoni, emisario del duque de Parma en Madrid, que la presentó como una joven hermosa, dócil e inexperta. Le aseguró a Ursinos que la nueva reina, más acostumbrada a las labores de costura, no interferiría en absoluto en los asuntos de gobierno y, por supuesto, no la eclipsaría.

    Asunto cerrado: una vez que la princesa de los Ursinos dio el visto bueno, Felipe V aceptó el destino. La boda se celebró muy pronto y el rey de los españoles se creyó enamorado, encandilado, hechizado por la esposa que le habían elegido, al punto que se hizo inseparable. Según contaron los testigos presenciales, Felipe V no dejaba a su esposa ni a sol ni a sombra y parecía haber olvidado la dulzura de María Luisa Gabriela.

    Uno de los testigos privilegiados del paso de Isabel Farnesio por el trono de España fue el duque de Saint-Simon (1675-1755), un cortesano. Louis de Rouvroy -tal era el nombre del duque de Saint-Simon- conoció a la reina Isabel durante su estancia en España entre los años 1721 y 1722, con ocasión de encabezar una embajada extraordinaria ante la corte de Madrid, con motivo de la boda de Luis XV con la princesa española María Ana Victoria.

    El duque se tomó su trabajo muy en serio, y con notable detallismo, escribió sobre la vida y las personas de la corte borbónica madrileña y dejó un interesante retrato de la soberana:

    “La reina me sorprendió por su rostro marcado, señalado, muy desfigurado por la viruela, con el vestido español de entonces para las damas, completamente diferente del antiguo, inventado por la princesa de los Ursinos, y tan favorecedor para las damas jóvenes y con buen tipo como difícil para otras, cuya edad y talla dejan ver todos los defectos.

    “La reina era redondeada, todavía delgada, con un cuello y unos hombros bellos, bien hecha, bastante llena y muy blanca, tanto los brazos como las manos; el talle bajo, bien marcado, los costados largos, extremadamente fina y menuda en los brazos, un poco más alta de la media; con un ligero acento italiano, hablaba muy bien el francés, con buenos términos, elegidos pero sin buscarlos, la voz y la pronunciación muy agradables.

    “Una gracia encantadora, permanente, natural, sin el más ligero amaneramiento, acompañaba sus palabras y sus silencios. Reunía un aire de bondad, de educación, con equilibrio y mesura, frecuentemente con una amable familiaridad. Tiene un aire de grandeza y de majestad que no la abandonan nunca. De esta combinación resultaba que, cuando se tenía el honor de verla con alguna intimidad, pero siempre en presencia del rey, como diré, uno se encontraba muy a gusto con ella, sin poder olvidar quién era ella, y uno se acostumbraba muy pronto a su rostro. En efecto, después de haberla visto durante un momento, se concluía fácilmente que tenía belleza y gracia, y que una viruela cruel no había podido borrarlos”.

    El duque de Saint-Simon no olvidó incluir en sus memorias algunos detalles más íntimos de la pareja real:

    “El rey y la reina sólo tienen para los dos las mismas habitaciones; los mismos aposentos para el mismo uso, la misma mesa para todo lo que quieren hacer y nunca sino para actos cortos, raros, indispensables; sus audiencias las celebran juntos, y para decirlo todo, tienen sus sillas agujereadas en el mismo sitio. Casi no salen uno sin el otro; van a los mismos sitios, y en viaje o en paseo siempre juntos y en una gran carroza. (…) Comen también frente a frente mañana y tarde. El príncipe (de Asturias) ha comido con ellos cinco o seis veces en su vida por azares de viaje y nadie más ha sido admitido a su mesa.

    Duermen en la misma cama y les ha sucedido verse atacados de fiebre a la vez sin haberlos podido convencer de que se separaran, aun haciendo llevar otra cama al lado de la suya. En la que los he visto, no tiene ni cuatro pies de anda, con columnas y muy baja. Hace cinco años el rey estuvo enfermo varios meses, y la reina durmió siempre con él durante su enfermedad. Lo mismo ocurre cuando la reina da a luz, y en cualquier otra ocasión. Con la difunta reina, sólo dejó de dormir dos días antes de su muerte. (…)

    “Insensible a todas las inclemencias: aire, frío y calor, (el rey) exige a los demás las mismas fuerzas para soportarlos inútilmente, hasta la reina, aun cuando se halle indispuesta, embarazada o recién parida”, concluye Saint-Simon, quien agrega que en cierta ocasión, cuando el monarca ya estaba sumido en la demencia, decidía dormir con las ventanas de su habitación abiertas en pleno invierno. Si la reina Isabel se quejaba del frío, Felipe V ordenaba majestuosamente: “Que cierren media ventana para la reina y que dejen abierta otra media ventana para mi”.


  • Juan Carlos I en Abu Dhabi: los contribuyentes pagan gastos y los republicanos piden explicaciones

    Desde su salida del país en agosto, la estadía del ex rey Juan Carlos I de España en los Emiratos Árabes Unidos ha estado rodeado de varios interrogantes, entre ellos cómo se financia su estancia en una de las ciudades más costosas del mundo, Abu Dhabi.

    El periódico online español Eldiario.es reveló ahora que es Patrimonio Nacional, un organismo público que gestiona y conserva el patrimonio artístico e histórico del país, quien paga sueldos y desplazamientos del personal que asiste al exmonarca, de 83 años, en el emirato árabe.

    “No solo estamos pagando con el dinero público su seguridad en Emiratos Árabes; un gasto que podría ser razonable por haber sido jefe del Estado, aunque deberíamos saber al menos qué nos cuesta. También pagamos los sueldos, dietas y viajes desde Madrid hasta Abu Dabi de sus ayudantes de cámara: los asistentes que le atienden cual mayordomos en Emiratos Árabes”, escribió el periodista Ignacio Escolar.

    Juan Carlos I, según el periódico digital dispone de tres ayudantes de cámara, cuyos salarios y viajes corren a cuenta de Patrimonio Nacional. Se trata, dice el periódico, de “personal de libre designación contratado por Patrimonio Nacional que ejerce labores de asistencia al exjefe del Estado y que se organiza por turnos desde hace medio año”.

    Además, el organismo asume los gastos derivados de su estancia en Emiratos Árabes Unidos, tal y como consta en unas facturas emitidas por la empresa Viajes El Corte Inglés a las que tuvo acceso el diario. El gasto total, solo de los pasajes de ida y vuelta a Abu Dabi para estos tres asistentes en agosto, ronda los 4.000 euros, sin incluir alojamiento, dietas o sueldo.

    Según la misma fuente, los empleados provendrían de la delegación de Patrimonio Nacional de el palacio madrileño de El Pardo, la que gestiona la Casa Real.

    Se trata de la primera ocasión en la que se da información sobre los gastos del rey emérito en Abu Dhabi hasta ahora, ya que hasta el momento ni el Gobierno español, ni el portal de Transparencia ni el Congreso de los Diputados facilitaron a los ciudadanos españoles ningún dato público.

    El rey emérito Juan Carlos de Borbón.

    “Son personas eventuales, dependientes de Patrimonio, que están asignadas al servicio de la familia real en la RPT [Relación de Puestos de Trabajo] de Presidencia del Gobierno y cada uno tiene unas funciones determinadas a las que están asignadas esas personas”, justificaron fuentes de la Casa Real citadas por el medio.

    La Casa Real percibe 8,4 millones de los Presupuestos Generales del Estado, pero aparte amplía las dotaciones con aportaciones de otros organismos como Hacienda o Patrimonio Nacional. Estos tres empleados, por ejemplo, están contratados a través de este organismo y ocupan las plazas de personal laboral (funcionarios o de libre designación) para servicios de especial confianza como mayordomos, amas de llaves o mantenimiento.

    El Gobierno español justifica que Juan Carlos I siga contando con ese tipo de asistentes de acuerdo con lo previsto en la legislación vigente y señaló que los gastosson asumidos por Patrimonio Nacional a petición de la Casa del Rey. La entidad adscrita al Ministerio de Presidencia sufraga estos pagos, a pesar de que la vicepresidenta primera, Carmen Calvo, haya defendido en una entrevista que “el rey no tiene actividad pública ni vive con los recursos públicos”.

    Por otra parte, el Ministerio de Interior se niega a detallar el dispositivo que tiene desplegado en Abu Dhabi alegando que se trata de “información reservada”.

    “Dicha información implicaría conocer el dispositivo de seguridad del rey emérito dejando con ello en evidencia las fortalezas o vulnerabilidades derivadas de dicha información, lo que afectaría a la integridad de dicha persona y de los encargados de su protección”, respondieron desde el Portal de Transparencia a eldiario.es.

    Patrimonio Nacional paga la lujosa vida del rey huido. Qué monumento más campechano. No son suficiente sus millones de euros en paraísos fiscales, le tenemos que seguir pagando con dinero público todos sus caprichos. Mientras, la derecha y el PSOE se niegan a investigarlo”, se quejaron desde el partido Unidas Podemos en Twitter.

    “A ver si el Gobierno nos explica por qué un rey fugado es Patrimonio Nacional”, ha dicho el líder de Más País, Íñigo Errejón. Jon Iñarritu, diputado de EH Bildu, indicando que “es incomprensible que el Gobierno siga sufragando a través de Patrimonio Nacional los gastos de quienes ayudan al emérito en su estancia dorada” y exigió explicaciones.

  • El gobierno español afirma que Juan Carlos I será rey emérito de por vida

    Esa fue la respuesta del presidente Pedro Sánchez a una pregunta formulada por un senador de una coalición republicana sobre si retirará los títulos al exmonarca.

    El Gobierno de España dijo que Juan Carlos I de Borbón mantendrá “vitaliciamente” su título de Rey Emérito, precisando que no aparece en ningún extremo la denominación de rey emérito, y lo comparó con las situaciones que se dan en otros países como Japón, Bélgica y Luxemburgo.

    Así respondió el gobierno del presidente Pedro Sánchez a una pregunta escrita formulada en el Senado por un parlamentario de la coalición republicana Compromís, quien se hizo eco de otra respuesta del Gobierno en la que defendía la condición de rey de Juan Carlos I alegando que es costumbre también en otras monarquías de su entorno.

    En este sentido, el senador valenciano Carles Mulet volvió a preguntar al gobierno modificará el decreto que nombra a Juan Carlos I como rey con carácter honorífico después de su abdicación, algo a lo que Pedro Sánchez respondió que lo mantendrá de por vida.

    Don Juan Carlos I, ahora de 83 años, abdicó al trono en 2014 a favor de su hijo, Felipe VI. Desde entonces, el exjefe de Estado es conocido oficialmente como “Rey emérito” con el tratamiento de “Su Majestad”, aunque ya no forma parte de la partida presupuestaria del Estado.

    Esta respuesta surge en medio de la polémica pública sobre algunas peticiones para que se le retire la condición de rey a Juan Carlos I y el debate sobre una hipotética Ley de la Corona para delimitar las actividades de la Casa Real.

    En la respuesta parlamentaria, el Gobierno sostiene que esta situación con el rey Juan Carlos se da de manera semejante, aunque “sin ánimo de exhaustividad” en otras monarquías como la de Bélgica, donde Alberto II sigue teniendo el título tras su abdicación; en Luxemburgo, donde el gran duque Juan ostentó ese título hasta su muerte pese a haber abdicado; o en Japón, donde el emperador Akihito recibió el título de Daijo Tenno o Joko, emperador emérito.

  • El rey emérito Juan Carlos I habría regresado a España en octubre, según informes

    El rey emérito de España, don Juan Carlos de Borbón, habría regresado brevemente a España durante el pasado mes de octubre para un examen médico, según informaron varios medios españoles. El exrey se encuentra exiliado en Emiratos Árabes Unidos desde el pasado mes de agosto.

    La prensa española se hizo eco esta semana de las declaraciones del paparazzi Gustavo González, quien afirmó que el exmonarca, de 83 años, estuvo en España en octubre para un reconocimiento médico, pasó una noche en el palacio real de La Zarzuela, luego dos días en una finca de Barcelona y regresó a Abu Dhabi.

    “El emérito pasó varios días en Madrid y se alojó en el palacio de La Zarzuela”, señaló el fotógrafo. Agregó que, durante la Navidad, la infanta Elena, la infanta Cristina y varios de sus nietos habrían volado a los Emiratos para pasar Navidad con el exmonarca.

    Para la sorpresa general, don Juan Carlos se exilió en agosto en la ciudad de Abu Dhabi, la capital de Emiratos Árabes Unidos, puntualizando que en caso de ser requerido por la justicia española, comparecería en cualquier momento.

    La noticia surgió mientras el partido de izquierda Podemos, integrante de la coalición de gobierno, está exigiendo que el rey emérito regrese a España para rendir cuentas ante la Justicia y la ciudadanía.

    “Hay que exigir transparencia, hay que exigir que rindan cuentas, hay que exigir que el rey emérito vuelva a España y dé cuentas a la justicia, pero todo eso es insuficiente. Lo que estamos viendo es una crisis de la monarquía y, por tanto, que afecta al conjunto de las instituciones del país”, dijo una portavoz del partido, Isa Serra, en una entrevista a Europa Press.

    El partido, que aboga por la república, presentó iniciativas en el Congreso para dotar de transparencia a las actividades de la Casa Real, incluida varias peticiones de comisión de investigación sobre Juan Carlos I, al entender que “está en juego” la “salud democrática” del país. No obstante, Serra dijo que el aumentar la transparencia sobre la monarquía es “insuficiente” y no resolverá su crisis.

  • Felipe VI de España presidirá una Pascua Militar marcada por el coronavirus

    El rey Felipe VI de España presidirá el miércoles 6 de enero junto a la reina doña Letizia la tradicional ceremonia de la Pascua Militar en el Palacio Real de Madrid, con su primer discurso público tras la fotografía de su padre en Abu Dhabi y en el marco de las restricciones sanitarias.

    La Pascua militar conmemora la recuperación de Mahón (Menorca) en 1782 de las manos de los británicos bajo el reinado de Carlos III. Como expresión de júbilo, el monarca ordenó a virreyes, capitanes generales, gobernadores y comandantes que cada 6 de enero reuniesen a las guarniciones para hacerles llegar su felicitación.

    Esta tradición se mantuvo hasta hoy en día, que se celebra en el salón del trono del Palacio Real y supone la inauguración oficial del año castrense. Durante el acto se establecen las prioridades de la política militar para el año que comienza y los objetivos geoestratégicos.

    El acto de la Pascua Militar comenzará en el Patio de la Armería del Palacio Real, donde los Reyes saludarán al presidente y los ministros de Defensa e Interior, además del Jefe de Estado Mayor de la Defensa (JEMAD) y el Jefe del Cuarto Militar. Allí se rendirán honores (himno nacional y salva de 21 cañonazos) y pasará revista a las tropas.

    Ya en el interior del Palacio, en el Salón de Columnas, habrá un saludo con una representación de las comisiones militares de los diferentes Ejércitos de Tierra, Aire y la Armada, además de la Guardia Civil. Los invitados a este acto se reducen a un tercio de los asistentes el año pasado.

    Posteriormente, en el Salón del Trono estarán las autoridades civiles, militares, además de los condecorados. Allí el Rey impondrá las condecoraciones a los diferentes miembros de las comisiones militares, seguido de los discursos de la ministra de Defensa y de Don Felipe.

    Tradicionalmente, la Pascua está presidida por el rey, quien además pronuncia un discurso dirigido a todos los miembros de las Fuerzas Armadas. Esta edición será la séptima Pascua militar desde que Felipe VI ascendió al trono en 2014, tras la abdicación de su padre, el rey Juan Carlos I.

    Esta edición estará marcada por la pandemia y obligó a reducir hasta a un tercio el número habitual de asistentes. Además de los reyes, asisten la ministra de Defensa (que también pronuncia un discurso), Margarita Robles; el del Interior, Fernando Grande Marlaska; y todos los miembros de la cúpula militar.

    Será el primer acto público del rey tras su discurso de Navidad, donde incluyó unas breves palabras para reivindicar el carácter “renovador” de su reinado y marcar distancias con su padre, el Rey Juan Carlos. “Los principios morales y éticos” que reclaman los ciudadanos, dijo, “obligan a todos sin excepciones” y “están por encima de cualquier consideración, de la naturaleza que sea, incluso de las personales y familiares”.

    Estas palabras recibieron el aplauso del PP, Vox y Ciudadanos, mientras que el PSOE subrayó su compromiso con los valores éticos y animó a que siga con el proceso de renovación de la Casa Real. Las críticas llegaron de la mano de Unidas Podemos y los partidos nacionalistas e independentistas.

    Precisamente esta semana ha salido a la luz una fotografía del rey emérito en Abu Dhabi, en la que se le ve caminando con la ayuda de dos guardaespaldas. Tras su marcha a Emiratos Árabes Unidos el pasado mes de agosto, comunicó que no regresaría a España en Navidad por la situación de la pandemia de coronavirus y su condición de persona de alto riesgo.

    En su comparecencia de balance de final de año, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, aseguró que Felipe VI cuenta con una “hoja de ruta” para mejorar la transparencia, ejemplaridad y rendición de cuentas de la monarquía y garantizó que para ello cuenta con el apoyo del Ejecutivo, aunque no aclaró si el Consejo de Ministros impulsará una Ley de la Corona.

    Sánchez sostuvo que el monarca había marcado “claramente” en su discurso de Navidad cuál es el rumbo hacia el que quiere dirigir la Corona y la Jefatura del Estado. “Esa renovación tiene que estar vinculada con la transparencia, la rendición de cuentas y la ejemplaridad”, apuntó.