Etiqueta: Emperador Akihito

  • La Familia Imperial de Japón en la guerra: los recuerdos de la maestra estadounidense Elizabeth Gray Vining

    Cuando Elizabeth Gray Vining, una educadora estadounidense de origen cuáquero, llegó a Tokio en 1946, la ciudad aún daba signos de devastación. La Segunda Guerra Mundial había dejado Japón en ruinas, y el Palacio Imperial, aunque intacto, se alzaba como un símbolo de un imperio destrozado. En sus memorias, Windows for the Crown Prince (publicadas en 1952) y Return to Japan (1960), Vining ofrece una mirada íntima y humana a la vida de la familia imperial japonesa durante los últimos años de la guerra y la tumultuosa posguerra. Invitada a ser la tutora del príncipe heredero Akihito, Vining no sólo educó a un futuro emperador, sino que también presenció cómo la familia imperial navegó un Japón en transformación, atrapada entre la tradición y la modernidad impuesta por la ocupación aliada.

    Un palacio silencioso en tiempos de guerra

    Elizabeth Gray-Vinning y el príncipe heredero (futuro emperador) Akihito de Japón
    Elizabeth Gray-Vinning y el príncipe heredero (futuro emperador) Akihito de Japón

    En Windows for the Crown Prince, Vining describe el Palacio Imperial como un mundo aislado durante la guerra. El emperador Hirohito, conocido entonces como la deidad viviente de Japón, vivía rodeado de rituales estrictos y consejeros que lo mantenían alejado del pueblo. Aunque no estaba en el frente, la guerra permeaba la vida de la familia. Vining relata que la emperatriz Nagako le confesó, en una rara muestra de apertura, cómo los bombardeos aéreos de 1945 resonaban incluso en los jardines imperiales, donde los niños, incluido el joven Akihito, podían escuchar los rugidos de los B-29. La familia, sin embargo, permanecía recluida, protegida por muros físicos y culturales. “El palacio era un capullo”, escribe Vining, “donde la guerra era un eco distante, pero imposible de ignorar”.

    El príncipe Akihito, de apenas 11 años al final de la guerra, vivía separado de sus padres, criado por tutores y chambelanes en un ambiente de disciplina rígida. Vining señala que, durante la guerra, Akihito y sus hermanos fueron evacuados a Nikko y Numazu para protegerlos de los bombardeos. Esta separación, según Vining, marcó profundamente al príncipe, quien creció con una mezcla de reverencia por su padre y una soledad que lo hacía anhelar conexiones humanas. La guerra, aunque no los alcanzó directamente, los obligó a enfrentar la mortalidad de su nación y su dinastía.

    La posguerra: la monarquía japonesa ante el desafío de un Emperador Humano

    Elizabeth Gray-Vinning y el príncipe heredero (futuro emperador) Akihito de Japón
    Elizabeth Gray-Vinning y el príncipe heredero (futuro emperador) Akihito de Japón

    Tras la rendición de Japón en agosto de 1945, la ocupación aliada, liderada por el general Douglas MacArthur, buscó desmantelar el carácter divino de la monarquía. Vining, llegada a Japón por invitación de Hirohito, describe en sus memorias cómo el emperador, en un acto sin precedentes, renunció a su divinidad en 1946. En una audiencia privada, Hirohito le dijo a Vining: “Quiero que mi hijo entienda el mundo más allá de estas paredes”. Este deseo reflejaba un cambio profundo: el emperador, antes un kami (semi dios), ahora buscaba ser un símbolo humano para un Japón democratizado.

    La vida en el palacio, según Vining, era austera en la posguerra. La escasez de alimentos afectaba incluso a la familia imperial. La emperatriz Nagako, con una dignidad silenciosa, supervisaba menús frugales que incluían arroz y pescado seco, un contraste con la opulencia de antaño. Vining recuerda cómo Nagako, en una conversación, expresó su preocupación por el pueblo japonés, que sufría hambre y pobreza. “Ella era una madre, no solo de sus hijos, sino de una nación herida”, escribe Vining. Esta empatía, sin embargo, se mantenía oculta tras la fachada de la tradición imperial.

    Educando a un futuro emperador

    Elizabeth Gray-Vinning y el príncipe heredero (futuro emperador) Akihito de Japón
    Elizabeth Gray-Vinning y el príncipe heredero (futuro emperador) Akihito de Japón

    La misión de Vining era educar a Akihito en valores democráticos y pensamiento crítico, una tarea que chocaba con siglos de tradición. En su libro, describe al príncipe como un joven tímido pero curioso, ansioso por aprender sobre el mundo exterior. Las lecciones, que incluían inglés, literatura y debates sobre democracia, se daban en una sala sencilla del Palacio de Azabu. Vining nota que Akihito, inicialmente reservado, comenzó a cuestionar la rigidez de la corte. En una ocasión, le preguntó: “¿Por qué mi padre debe ser tan distante?”. Vining vio en él un deseo de romper con el aislamiento que había definido a la familia imperial durante la guerra.

    La influencia de Vining también tocó a la familia más amplia. La emperatriz Nagako, aunque reticente al principio, asistía ocasionalmente a las lecciones, fascinada por las ideas occidentales. Vining relata en Return to Japan cómo Nagako, en un raro momento de confidencia, admitió que la guerra había enseñado a la familia la fragilidad de su posición. “Hemos aprendido que incluso los emperadores deben cambiar”, le dijo. Este cambio se reflejó en la decisión de Hirohito de permitir que Akihito viajara al extranjero, algo impensable en generaciones anteriores.

    Pero no todo fue armonioso. Vining describe las tensiones entre la corte tradicional y los reformadores de la ocupación. Los chambelanes, guardianes de la etiqueta imperial, veían con recelo la influencia de Vining. En una ocasión, un consejero le reprochó que sus enseñanzas “occidentalizaban” demasiado al príncipe. Sin embargo, Hirohito respaldó a Vining, consciente de que el futuro de la monarquía dependía de su adaptación. “El emperador era un hombre atrapado entre dos eras”, escribe Vining, “devoto a la tradición, pero obligado a aceptar un nuevo Japón”.

    La posguerra también trajo desafíos personales. Vining observa que los hermanos menores de Akihito, especialmente el príncipe Masahito, resentían la atención que recibía el heredero. La familia, aunque unida por el deber, vivía bajo la presión de representar una nación en reconstrucción. La emperatriz Nagako, según Vining, actuaba como el eje emocional, manteniendo la cohesión familiar mientras Hirohito se enfocaba en su nuevo rol simbólico.

    Cuando Vining dejó Japón en 1950, el príncipe Akihito era un joven transformado, más abierto y consciente del mundo. En Return to Japan, al visitar Tokio en 1959, Vining se sorprendió al ver cómo Akihito, ahora casado con Michiko Shoda, una plebeya, encarnaba los valores democráticos que ella había intentado inculcar. La familia imperial, aunque aún anclada en la tradición, había comenzado a reflejar un Japón más moderno. “El palacio ya no era un capullo”, escribe Vining, “sino una ventana al mundo”. Como Vining concluye en Windows for the Crown Prince, “la familia imperial no solo sobrevivió a la guerra; aprendió a vivir en un mundo que ya no los veía como dioses, sino como humanos”.

    Artículo original de Monarquias.com

    Fuentes citadas: 

    – Vining, Elizabeth Gray. Windows for the Crown Prince. J.B. Lippincott Company, 1952.

    – Vining, Elizabeth Gray. Return to Japan. J.B. Lippincott Company, 1960.

  • El especial pasatiempo del emperador Akihito de Japón tras su abdicación

    El emperador emérito japonés Akihito, quien abdicó al Trono del Crisantemo en abril de 2019, aprovecha su tiempo libre para dedicarse a su gran pasión científica y, en el transcurso de estos años, ha descubierto dos nuevas especies de peces gobio.

    El artículo sobre el descubrimiento se publicó online en mayo en la versión en inglés de la revista de la Sociedad Ictiológica de Japón, de la cual el emperador es miembro honorario, y se trata del 34º artículo de Akihito relacionado con esta el pez gobio y el primero desde que abdicó.

    El último descubrimiento es el primero de su tipo realizado por el emperador emérito en 18 años, lo que eleva el número total de nuevas especies de peces gobio que ha encontrado a 10”, dijo el Japan Times.

    Las dos nuevas especies fueron recolectadas en las islas de Zamami e Iriomote en la prefectura de Okinawa entre 2001 y 2008 por personal del instituto de investigación biológica del Palacio Imperial de Tokio.

    El emperador Akihito, ahora de 87 años, descubrió que se trataba de una nueva especie después de analizar los órganos sensoriales de la cabeza de los peces y otras características.

    El emperador, que se ha dedicado a la clasificación de peces gobio desde que era príncipe heredero, inició su investigación hace cuatro años, pero solo pudo poner todas sus energias y su tiempo en ello después de su abdicación. Ahora está considerando revisar y reorganizar su investigación anterior, pero aún no se ha fijado un plan detallado.

    Un apasionado investigador

    Hombre de grandes inquietudes científicas, Akihito se dio a conocer a sus súbditos como un experto en taxonomía, ictiología, historia natural y conservacionismo, aptitud y devoción investigadoras que heredó directamente de su padre Hirohito, el cual, tras la guerra, había dedicado muchas horas de su vida al estudio de especies biológicas marinas en su laboratorio instalado en el Palacio Imperial.

    En 2005 una nueva especie de pez de la familia de los góbidos, en cuya taxonomía Akihito estaba especializado, fue bautizada con el nombre de Exyrias akihito en honor al ictiólogo emperador. Dos años después, los ictiólogos Watson, Keith y Marquet definieron el nuevo género Akihito de góbidos, exclusivo de las aguas dulces del archipiélago de Vanuatu y la isla de Futuna, y formado por dos especies, Akihito futuna y Akihito vanuatu.

    Monarquias.com

  • Revelan que Akihito de Japón se negó a evacuar Tokio en la crisis nuclear de Fukushima

    Un exfuncionario confirmó que la corte “descartó rotundamente” la idea del gobierno de que la familia imperial huyera de la capital pese al peligro inminente.

    El gobierno liderado por el ahora desaparecido Partido Democrático de Japón propuso extraoficialmente que el entonces emperador Akihito evacuara a Kioto o a algún lugar más al oeste inmediatamente después de la erupción de la crisis nuclear de Fukushima en marzo de 2011, un desastre nuclear con un nivel de gravedad equivalente al del accidente de Chernobyl, reveló este fin de semana un ex funcionario japonés.

    Sin embargo, la Agencia de la Casa Imperial descartó rotundamente la idea, diciendo que “no había forma” de que el emperador lo hiciera en un momento en que la gente no estaba evacuando Tokio, lo que llevó al gobierno del primer ministro Naoto Kan a desistir de su propuesta.

    Salvar a la familia imperial

    El 11 de marzo de 2011, la planta de seis reactores en la costa del Pacífico fue inundada por olas de tsunami de más de 10 metros provocadas por el terremoto de magnitud 9,0.

    Varios ex altos funcionarios de la Oficina del Primer Ministro dijeron por separado que el gobierno en ese momento también consideró brevemente evacuar al príncipe Hisahito, hijo del príncipe heredero Akishino, de Tokio a Kioto, por considerarlo la única esperanza de perpetuidad de la longeva familia imperial.

    El príncipe Hisahito se convirtió en el segundo en la línea del trono cuando su tío, el emperador Naruhito, ascendió al Trono del Crisantemo en mayo de 2019. El príncipe tenía 4 años cuando la planta nuclear de Fukushima No. 1 sufrió derrumbes del núcleo tras el devastador terremoto y tsunami de 2011.

    El gobierno consideró la evacuación del príncipe Hisahito como uno de los elementos que deberían considerarse en caso de un aumento en los niveles de radiación de Tokio, pero finalmente decidió no considerarlo formalmente, según revelaron los ex altos funcionarios de la Oficina del Primer Ministro.

    Kan, un miembro de la Cámara de Representantes que ahora pertenece al principal opositor Partido Constitucional Democrático de Japón, admitió que estaba “pensando en mi cabeza” en la evacuación del emperador ante la eventual crisis nuclear, pero negó haberle mencionado la idea o sugerido a otra persona.

    En 2011 Akihito dijo en un mensaje sin precedentes que estaba herido por la devastación causada por el desastre

    Sin embargo, según el ex funcionario, a petición de Kan, extraoficialmente le preguntó a Shingo Haketa, entonces jefe de la Agencia de la Casa Imperial, a través de un mediador si el emperador Akihito estaría de acuerdo en evacuar del Palacio Imperial, posiblemente al Palacio Imperial de Kioto en el antigua capital.

    Un ex funcionario de la Agencia dijo que recuerda que se rechazó rotundamente la propuesta. Cuando se le preguntó si la casa imperial realmente transmitió la propuesta de evacuación al emperador, dijo “tal vez, pero solo después” de responder que no al gobierno.

    Peor que Chernobyl

    Akihito, ahora titulado Emperador Emérito, abdicó al trono en 2019.

    El 11 de marzo de 2011, la planta de seis reactores en la costa del Pacífico fue inundada por olas de tsunami de más de 10 metros provocadas por el terremoto de magnitud 9,0, lo que provocó que los sistemas de refrigeración del reactor perdieran su suministro de energía.

    Los reactores N ° 1 a 3 posteriormente sufrieron derretimientos del núcleo, mientras que explosiones de hidrógeno dañaron los edificios que albergan las unidades N ° 1, 3 y 4. Alrededor de 160.000 personas fueron evacuadas en un momento del desastre nuclear con un nivel de gravedad equivalente al del accidente de Chernobyl de 1986 en un máximo de 7 a escala internacional.

    “Es absolutamente inconcebible”

    Los reactores N ° 1 a 3 sufrieron derretimientos del núcleo, mientras que explosiones de hidrógeno dañaron los edificios que albergan las unidades N° 1, 3 y 4.

    Yutaka Kawashima, que era el gran chambelán de la Agencia en ese momento, escribió en un artículo de una revista poco después del triple desastre que el emperador nunca evacuaría la capital si otros no lo fueran. “Es absolutamente inconcebible que su majestad abandone a la gente de Tokio y se vaya de Tokio”, dijo frente a los rumores sobre la fuga del emperador de la capital.

    El 16 de marzo de 2011, cinco días después del terremoto y el tsunami, el emperador Akihito dijo en un mensaje sin precedentes que estaba herido por la devastación causada por el desastre y expresó su esperanza de que el pueblo de Japón superara los desafíos que enfrentaba al cuidarse unos a otros.

    Él y su esposa, la emperatriz Michiko, también cortaron voluntariamente la electricidad en su residencia en Tokio durante dos horas al día, ya que querían compartir las dificultades experimentadas por las personas bajo las medidas de racionamiento de energía tomadas por las compañías eléctricas, dijo la agencia en el hora.

    En partes de Tokio y sus alrededores, se implementaron apagones continuos ante la importante escasez de energía derivada de la paralizada planta de energía nuclear en la prefectura de Fukushima. Las áreas en el centro de Tokio que albergan oficinas gubernamentales, la Dieta y el Palacio Imperial fueron excluidas de las medidas.

  • Akihito de Japón reaparece en su cumpleaños 87 tras meses de silencio y encierro

    Desde el inicio e la pandemia, el emperador emérito vive con su esposa, Michiko, en la Residencia Imperial de Takanawa, su hogar temporal.

    El ex emperador de Japón, Akihito, cumplió 87 años el miércoles 23 de diciembre, después de haber pasado gran parte del año tranquilamente en su residencia de Tokio en medio de la nueva pandemia de coronavirus.

    Se trata del segundo cumpleaños que vive como Emperador Emérito desde que dejó el Trono del Crisantemo en abril del año pasado cuando se convirtió en el primer monarca japonés en abdicar en unos 200 años.

    La casa imperial informó con motivo del cumpleaños que Akihito se abstuvo de salir a la calle excepto para visitar el Palacio Imperial y no ha aceptado visitantes desde el inicio de la crisis sanitaria mundial.

    Por el contrario, el emperador pasó gran parte de su tiempo realizando investigaciones sobre peces gobio en un instituto de investigación biológica dentro del Palacio Imperial en el centro de Tokio y escribiendo una tesis sobre una especie que se encuentra en el sur de Japón.

    En marzo, Akihito y la ex emperatriz Michiko, su esposa desde hace 61 años, abandonaron el Palacio Imperial de Tokio después de 27 años de vivir allí para instalarse temporalmente en la Residencia de Takanawa, en el primer paso para cambiar de residencia con el emperador Naruhito y su familia.

    A lo largo de la pandemia, los emperadores eméritos disfrutaron de realizar largas caminatas diarias por la propiedad, informó la Agencia de la Casa Imperial.

    El ex emperador ha mostrado interés en la “nueva normalidad” mientras la sociedad lidia con la pandemia de coronavirus, dijo la Agencia. Con frecuencia durante estos meses ha recibido informes de un médico experto sobre las características del nuevo virus y cómo se compara la epidemia actual con la pandemia de gripe española de hace unos 100 años, agrega el informe de la Agencia.

    Japón ha salido relativamente bien parado desde el inicio de la pandemia, con más de 201.000 infecciones y más de 2.800 muertos a nivel nacional, estadísticas bajas si se comparan con las de otros países. Pero el número de infecciones diarias de covid-19 está en fuerte aumento desde noviembre. Tokio, que ahora teme por un colapso de sus hospitales, estuvo en las últimas semanas batiendo récords de nuevos casos.

  • Akihito y Michiko de Japón se mudaron del palacio imperial tras habitarlo durante 26 años

    La octogenaria pareja se alojará primero en la Villa Imperial Hayama y más tarde se mudarán a la Granja Imperial Tochigi.

    El emperador emérito Akihito de Japón, quien abdicó el trono hace casi un año, y su esposa la emperatriz emérita Michiko abandonaron el Palacio Imperial de Tokio, su hogar desde 1993, en un primer paso rumbo al intercambio de residencias con el emperador actual, su hijo Naruhito, y su familia.

    La octogenaria pareja se alojará primero en la Villa Imperial Hayama en la Prefectura de Kanagawa y más tarde se mudarán a la Granja Imperial de la Prefectura de Tochigi, mientras que sus pertenencias se trasladarán a la Residencia Imperial de Takanawa, su residencia temporal en Tokio a partir del 31 de marzo. Los soberanos eméritos tienen programado vivir en allí hasta por un año y medio, antes de mudarse a la residencia de Akasaka.

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    Antes de mudarse, Akihito, de 86 años, y Michiko, de 85, donaron a distintos museos japoneses algunos de los aproximadamente 4.000 regalos que recibieron de dignatarios extranjeros desde que Akihito ascendió al trono, en 1989, hasta su abdicación el 30 de abril del año pasado. Se trata del primer monarca japonés que renunció al trono en unos 200 años. El hijo mayor, Naruhito, de 60 años, que ascendió al trono de crisantemo el día después de la abdicación de su padre, y su esposa, la emperatriz Masako, de 56 años, pronto se trasladarán al Palacio Imperial desde la cercana residencia imperial de Akasaka.

    La residencia Takanawa, que consta de una planta baja y un sótano, fue construida en 1973 y anteriormente fue el hogar del difunto príncipe Takamatsu, tío del emperador Akihito, y su esposa, fallecida en 2004. La residencia de Akasaka, entre tanto, se renovará para acomodar a la anciana pareja, con ascensores y rampas para facilitar su movilidad. Su antigua residencia en el Palacio Imperial también será remodelada para el nuevo emperador y su familia.

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  • La familia imperial japonesa se recluye ante la “alerta total” por el coronavirus

    La casa imperial suspendió numerosos compromisos y eventos mientraslos trabajadores dejan de presentarse al palacio.

    La Agencia de la Casa Imperial de Japón se encuentra bajo “alerta total” y toma precauciones extremas en plena crisis global por el coronavirus COVID-19, para proteger al emperador y a otros miembros de la familia imperial de la infección a medida que aumenta la preocupación por el brote. En Japón se registran a la fecha 500 casos, pero la cifra total mundial superó los 108.000 a medida que la epidemia se expande por más de cincuenta países. La familia imperial ha decidido recluirse en sus palacios y numerosos compromisos y actividades, incluidos los homenajes a las víctimas del Gran Terremoto de 2011, se cancelaron o pospusieron.

    “Se supone que es un momento para que la nueva casa imperial se ponga en movimiento después de una serie de ritos de sucesión, por lo que es triste que tengamos que cancelar un evento tras otro”, dijo un funcionario de la Kunaicho, la agencia imperial. El Palacio Imperial, ícono turístico de Tokio, fue cerrado al público en el cumpleaños número 60 del emperador el 23 de febrero tras la decisión de la agencia de no hacer que la pareja imperial u otros miembros de la familia aparezcan en público y las restricciones aumentaron. Según la agencia japonesa Kyodo, la apertura anual del camino en los terrenos del palacio que generalmente, que atrae a unas 380.000 personas el año pasado cada primavera, se canceló este año.

    Preocupación por los ancianos emperadores

    La visita de Estado del presidente chino Xi Jinping al emperador Naruhito se canceló al igual que al menos cinco eventos relacionados con el príncipe heredero Akishino, el hermano menor del emperador, y su familia también sufrieron cambios. Dado que hay muchos miembros mayores en la familia, incluido el ex emperador Akihito, de 86 años, y la emperatriz Michiko, de 85, la corte ha tomado varias medidas para protegerse contra el coronavirus. Según The Japan Times, los funcionarios de palacio evitan los desplazamientos en horas pico y comienzan a trabajar a distancia. Los que necesitan reunirse con miembros de la familia deben utilizar barbijos mientras la casa imperial también dejó de aceptar cientos de limpiadores voluntarios del Palacio Imperial.

    La epidemia del nuevo coronavirus contagió ya a más de 100.000 personas en todo el mundo, según la Agence France Presse. La Organización Mundial de la Salud (MS) calificó la propagación del virus como “profundamente preocupante”, ya que una oleada de países reportó sus primeros casos de la enfermedad, que ahora mató a casi 3.500 personas e infectado a más de 100.000 en 92 naciones. Corea del Sur, el segundo país más afectado por la enfermedad, protestó contra las medidas que tildó de “irracionales” de cuarentena que impuso Japón a las personas que llegan de ese país.